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2 de julio 2014    /   CIENCIA
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El hombre que convirtió el papel en píxeles

2 de julio 2014    /   CIENCIA     por          
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El ruido siempre se metía por medio. Entre la voz del que enviaba un mensaje y el oído del que lo recibía se interponían sonidos molestos. Siempre. Y cuanto más se intentaba ampliar la señal, más aumentaba el ruido. Eso fue antes de los 0 y los 1. Después nacieron los píxeles y el mundo cambió para siempre.
Los chasquidos se colaban antes de que los científicos se empezara a preguntar qué era la información. ¿Un arte? ¿Un radar? ¿Una señal? ¿Poder? ¿Electricidad?
La respuesta llegó de un matemático, según cuenta el documental The Man Who Turned Paper Into Pixels, de Adam Westbrook, para Delve.tv. Era Claude Shannon, «el hombre más importante del que probablemente no hayas oído hablar jamás». El hombre que vio la información como una serie de números.

Shannon se cuestionó: Si la información es una probabilidad, ¿cuál es la probabilidad más simple? ¿Cuál es la respuesta más simple a cualquier pregunta? La respuesta fue: sí y no, encendido y apagado… Entonces, ¿podría ser también 0 y 1?
El matemático descubrió que podía convertir cualquier cosa (un libro, una pintura, una partitura…) en piezas muy pequeñas preguntándoles a cada una de ellas una cuestión muy simple: sí o no. Las imágenes podían desmenuzarse en píxeles. Shannon publicó su idea en 1948. Y en esa misma fecha y en el mismo edificio donde trabajaba, unos ingenieros estaban desarrollando una máquina que contestaba a dos preguntas: sí y no. Un ‘sí’ encendía el dispositivo. Un ‘no’ lo apagaba.
La idea de Shannon y la máquina de los ingenieros consiguió acabar con el ruido que se entrometía en las conversaciones. Era el inicio del mundo digital y el principio de la era de la información. Era, además, uno de los inventos más importantes de la historia de la humanidad.
El inventor de esta nueva forma de escribir las cosas permaneció siempre fuera de la fama y la gloria, aunque con sus bits, cambió el mundo para siempre. «No importa lo complejo que sea un desarrollo digital», concluye el documental. «Siempre está fundado en este principio tan simple de 0 y 1».
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El ruido siempre se metía por medio. Entre la voz del que enviaba un mensaje y el oído del que lo recibía se interponían sonidos molestos. Siempre. Y cuanto más se intentaba ampliar la señal, más aumentaba el ruido. Eso fue antes de los 0 y los 1. Después nacieron los píxeles y el mundo cambió para siempre.
Los chasquidos se colaban antes de que los científicos se empezara a preguntar qué era la información. ¿Un arte? ¿Un radar? ¿Una señal? ¿Poder? ¿Electricidad?
La respuesta llegó de un matemático, según cuenta el documental The Man Who Turned Paper Into Pixels, de Adam Westbrook, para Delve.tv. Era Claude Shannon, «el hombre más importante del que probablemente no hayas oído hablar jamás». El hombre que vio la información como una serie de números.

Shannon se cuestionó: Si la información es una probabilidad, ¿cuál es la probabilidad más simple? ¿Cuál es la respuesta más simple a cualquier pregunta? La respuesta fue: sí y no, encendido y apagado… Entonces, ¿podría ser también 0 y 1?
El matemático descubrió que podía convertir cualquier cosa (un libro, una pintura, una partitura…) en piezas muy pequeñas preguntándoles a cada una de ellas una cuestión muy simple: sí o no. Las imágenes podían desmenuzarse en píxeles. Shannon publicó su idea en 1948. Y en esa misma fecha y en el mismo edificio donde trabajaba, unos ingenieros estaban desarrollando una máquina que contestaba a dos preguntas: sí y no. Un ‘sí’ encendía el dispositivo. Un ‘no’ lo apagaba.
La idea de Shannon y la máquina de los ingenieros consiguió acabar con el ruido que se entrometía en las conversaciones. Era el inicio del mundo digital y el principio de la era de la información. Era, además, uno de los inventos más importantes de la historia de la humanidad.
El inventor de esta nueva forma de escribir las cosas permaneció siempre fuera de la fama y la gloria, aunque con sus bits, cambió el mundo para siempre. «No importa lo complejo que sea un desarrollo digital», concluye el documental. «Siempre está fundado en este principio tan simple de 0 y 1».
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Opiniones 6
  • Junto a Weaver formularon la Teoría de la Información, que aparte de lo aquí expuesto, es fundamental en estudios de ecología, algo que aparentemente no tiene nada que ver y que resulta fundamental en este campo.

  • Shannon, fue el alumno mas aventajado capaz de dar forma matemática a casos concretos las revolucionarias ideas del inmortal genial y algo olvidado filósofo y matemático, su Maestro Norbert Wiener, padre de la Teoría de la Información, de la Comunicación, y de la Teoría de Control, es decir, de la cibernética, válida para sistemas analógicos o digitales (solución particular de Shannon), simples o complejos, vivos o artificiales, ecolójicos o balísticos, mecánicos o electrónicos, sociales o económicos, artísticos o entrópicos, humanos o robóticos. La información o señal que alimenta todo sistema a través de un canal (o tubo) tiene que ser la buena y adecuada, y si breve después de procesarla (pocos bits y poco probables), 2 veces buena para conseguir el efecto deseado que mata el ruido o entropía al que tiende el universo de forma natural. Podría ser también una definición razonable de inteligencia el eterno combate contra este ruido. ¡Es posible conseguir un efecto deseado midiendo su error para que el sistema lo corrija optimizando (minimizando) el procomún Ancho de Banda requerido. Shannon y Nyqüist también encontraron y formularon matemáticamente una cota inferior (óptima) de este ancho de banda requerido para tranmitir la información adecuada sin pérdidas de calidad.

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