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20 de marzo 2013    /   CREATIVIDAD
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Colectivo Verbena y el cruce de caminos granadino

20 de marzo 2013    /   CREATIVIDAD     por          
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Fue en un cruce de carreteras de Clarksdale (Mississippi) donde Robert Johnson desapareció para volver tiempo después con unas habilidades a la guitarra que se atribuyeron a la venta de su alma al diablo. Es una leyenda, al igual que la que cuenta Antonio Arias acerca de las corrientes telúricas que circulan bajo el monte de la Alhambra para convertir a Granada en un polo creativo que, en este caso, también se ha convertido en cruce de caminos. Ahí se han encontrado 8 artistas de aquí y allá para constituir el Colectivo Verbena.

La configuración de espacios comunes suele venir dada por la comodidad que uno encuentra en ellos. Sin darte cuenta, acabas en algún sitio haciendo algo -porque siempre hay que hacer algo-. Lo que se siente en ese lugar puede ser una tortura, ni fu ni fa o un entorno creativo que dispare las posibilidades de todo el que por allí transita.
Algo así les ocurrió a los ocho verbeneros. Tras muchos deambular por el mundo, los que eran de Granada y los que no acabaron en la ciudad nazarí. Pasó un tiempo de cañas, trabajo y respeto mutuo hasta que se dieron cuenta de que, igual, lo que estaba bien era que trabajasen juntos en una especie de confluencia tribal creativa. Así, enriquecerían sus trayectorias personales y serían capaces de hacer cosas aún más grandes juntos. «Verbena es un espacio donde pasarlo bien y colaborar tanto en proyectos personales como comerciales», explica Susana Aguilera, una de las verbeneras. «Verbena es un colectivo, se convierte en un lugar de encuentro en el que trabajar juntos, pero no anula nuestra identidad profesional independiente».
Explican que sus proyectos se llenan de vida y caracter porque trabajar juntos les parece una fiesta en la que cada uno puede aportar lo que sabe, contenidos que incluyen fotografía, ilustración, vídeo, diseño gráfico o web.
No hay oficina física, se trata más bien de un lugar ideal en el que coinciden a nivel de ideas. El nombre, el cual les costó encontrar, «implica colaboración y alegría, mucha gente pasándolo bien junta: eso es claramente una Verbena», explica Aguilera.
La densidad creativa que aporta el colectivo les permite, dicen, abordar casi cualquier proyecto. «Nos gusta decir que ‘Verbena son los reyes magos’, pide y se te dará», dice la diseñadora. Mientras, seguirán disfrutando de lo sencillo que se hace el encuentro y la confluencia en la ciudad andaluza, seguirán escuchando a Georgie Dann, Raffaella Carrá y Boney M, que les llenan más que Los Planetas y Lori Meyers, y seguirán, o al menos lo intentarán, seguir pasándolo bien mientras hacen cosas bellas.
Cartel El Apeadero II
Cartel El Apeadero I
restaurante alkalde I
Tarjetas-de-visita

Fue en un cruce de carreteras de Clarksdale (Mississippi) donde Robert Johnson desapareció para volver tiempo después con unas habilidades a la guitarra que se atribuyeron a la venta de su alma al diablo. Es una leyenda, al igual que la que cuenta Antonio Arias acerca de las corrientes telúricas que circulan bajo el monte de la Alhambra para convertir a Granada en un polo creativo que, en este caso, también se ha convertido en cruce de caminos. Ahí se han encontrado 8 artistas de aquí y allá para constituir el Colectivo Verbena.

La configuración de espacios comunes suele venir dada por la comodidad que uno encuentra en ellos. Sin darte cuenta, acabas en algún sitio haciendo algo -porque siempre hay que hacer algo-. Lo que se siente en ese lugar puede ser una tortura, ni fu ni fa o un entorno creativo que dispare las posibilidades de todo el que por allí transita.
Algo así les ocurrió a los ocho verbeneros. Tras muchos deambular por el mundo, los que eran de Granada y los que no acabaron en la ciudad nazarí. Pasó un tiempo de cañas, trabajo y respeto mutuo hasta que se dieron cuenta de que, igual, lo que estaba bien era que trabajasen juntos en una especie de confluencia tribal creativa. Así, enriquecerían sus trayectorias personales y serían capaces de hacer cosas aún más grandes juntos. «Verbena es un espacio donde pasarlo bien y colaborar tanto en proyectos personales como comerciales», explica Susana Aguilera, una de las verbeneras. «Verbena es un colectivo, se convierte en un lugar de encuentro en el que trabajar juntos, pero no anula nuestra identidad profesional independiente».
Explican que sus proyectos se llenan de vida y caracter porque trabajar juntos les parece una fiesta en la que cada uno puede aportar lo que sabe, contenidos que incluyen fotografía, ilustración, vídeo, diseño gráfico o web.
No hay oficina física, se trata más bien de un lugar ideal en el que coinciden a nivel de ideas. El nombre, el cual les costó encontrar, «implica colaboración y alegría, mucha gente pasándolo bien junta: eso es claramente una Verbena», explica Aguilera.
La densidad creativa que aporta el colectivo les permite, dicen, abordar casi cualquier proyecto. «Nos gusta decir que ‘Verbena son los reyes magos’, pide y se te dará», dice la diseñadora. Mientras, seguirán disfrutando de lo sencillo que se hace el encuentro y la confluencia en la ciudad andaluza, seguirán escuchando a Georgie Dann, Raffaella Carrá y Boney M, que les llenan más que Los Planetas y Lori Meyers, y seguirán, o al menos lo intentarán, seguir pasándolo bien mientras hacen cosas bellas.
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Cartel El Apeadero I
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