1 de junio 2022    /   CIENCIA
por
 

¿Has pensado cómo será eso de vivir en la Luna?

1 de junio 2022    /   CIENCIA     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista Asueto haciendo clic aquí.

El último paseo humano por la Luna tuvo lugar en 1972. Poco después, tras el éxito de esa última misión —la Apollo 11— y con la Guerra Fría en pleno apogeo, el impulso de los programas espaciales para llevar seres humanos a la Luna se frenó en seco. Hoy volvemos a poner los ojos en el satélite y a pensar en cómo sería eso de irnos de una vez allí. Quizá volver la mirada al espacio solo sea una estrategia para lidiar con lo que hay aquí abajo. Pero cabe preguntarse: ¿Es posible vivir fuera de la Tierra? Y de serlo, ¿cómo será eso de vivir en la Luna?

VIVIR EN LA LUNA ES IMPOSIBLE, PERO NO MUCHO

El primer obstáculo a la hora de establecer colonias humanas en la Luna viene dado por las condiciones que necesitamos para poder sobrevivir. En primer lugar, necesitamos oxígeno para poder respirar. Gracias a la confirmación de la NASA de que en la superficie lunar hay hielo y a los últimos avances científicos que permiten descomponer el agua en hidrógeno y oxígeno a través del proceso de hidrólisis, parece que sintetizar oxígeno en la Luna será posible.

El segundo obstáculo, la presencia de agua, también desaparece con el hecho de que se haya descubierto hielo. De no haberlo, la necesidad de sintetizarla a partir del oxígeno presente en el suelo lunar habría obligado a encontrar una forma de establecer un suministro estable de hidrógeno licuado al satélite.

El tercer obstáculo es la temperatura. En principio, las bajísimas temperaturas del espacio limitan las opciones a las que pueden viajar los seres humanos a la Luna y a Marte. Los siguientes planetas, Venus y Júpiter, están a 847º C y -150º C de media respectivamente. Aun así, es imprescindible contar con una forma de climatización para adaptarse a las temperaturas extremas de la Luna.

colonizar la Luna

ADOSADOS EN LA CARA OCULTA DE LA LUNA

Una vez superadas las barreras ambientales, todavía hay otro obstáculo que se interpone en la vida humana en el satélite: la falta de materiales de construcción. 

Además de los ambientales (falta de oxígeno, agua, baja temperatura), existe otro gran obstáculo que se interpone en la vida humana en el satélite: la falta de materiales de construcción

Por un lado, la Luna no ofrece demasiados recursos, y por otro, «los materiales de construcción típicos como el cemento o el acero son demasiado pesados para cargarlos en grandes volúmenes en un cohete», según explica Leejay Lockhart, responsable de asuntos públicos del Centro Kennedy de la NASA. La solución que se baraja es el uso del polvo que recubre la superficie lunar.

Tanto la Agencia Espacial Europea (ESA) como la NASA están desarrollando proyectos para verificar que el polvo selenita pueda utilizarse como material de construcción. En ambos casos cuentan con una cantidad muy reducida de este elemento y por ello han tenido que recurrir a lo más similar que puede encontrarse en la Tierra: el polvo volcánico. En el caso de la ESA, procedente de la región que rodea la ciudad alemana de Colonia; y en el de la NASA, de las islas hawaianas. Los resultados son prometedores, a pesar de que el polvo volcánico se diferencia del lunar en que no ha sido sometido a los mismos niveles de radiación solar, lo que podría cambiar sus propiedades.

colonizar la Luna

La empresa SEArch+ (Space Exploration Architecture) ya está desarrollando proyectos de diseño conceptual dirigidos a la exploración espacial. Llevan una década colaborando con la NASA para crear diseños dirigidos a que los humanos vivan más allá del planeta Tierra. De momento, los diseños de SEArch+ no solo buscan el desarrollo de edificaciones habitables, sino que también contribuyen a la creación de edificios que faciliten la exploración espacial. Es el caso de su proyecto Lunar Lantern, que han desarrollado junto a la NASA y la empresa ICON, dedicada al desarrollo de construcción a través de tecnologías como la robótica o la impresión en 3D.

La inmobiliaria londinense Barratt Homes y la Sociedad Interplanetaria Británica como colaboradora también han desarrollado una propuesta de edificaciones para vivir en la Luna. En este caso, no se han contentado con diseñar un módulo para los astronautas, sino que se han planteado cómo sería eso de vivir en la Luna.

Para ello, han creado un diseño hipotético de lo que podría ser una casa lunar y también han imaginado cómo deberían interconectarse las diferentes casas para permitir hacer vida normal. Por supuesto, no hay calles en la Luna, todo el movimiento se realiza en pasillos cerrados. Tanto las casas como los pasillos presentan un recubrimiento muy grueso (entre 1 y 2 metros) de basalto para proteger a sus habitantes de la radiación solar.

colonizar la Luna

VIAJES A LA LUNA PARA UNOS POCOS

Evidentemente, todos estos planes están en el aire de momento. La buena noticia es que, como han demostrado las diferentes misiones que aterrizaron en la Luna, la tecnología ya está desarrollada. La mala noticia es que aún es demasiado caro como para que tenga sentido. Y lo seguirá siendo hasta, como mínimo, finales del siglo XXI, según declaró Wendy N. Whitman, profesora de la Escuela de las Fuerzas Aéreas en el área de estudios espaciales, a la revista Gizmodo. Así que, de momento, si alguien puede ir a dar un paseo por la superficie lunar será porque es astronauta profesional o inmensamente rico.

La buena noticia es que, como han demostrado las diferentes misiones que aterrizaron en la Luna, la tecnología para vivir allí ya está desarrollada. La mala noticia, que aún es demasiado caro como para que tenga sentido

Por ahora, el único plan firme para que vuelva a haber personas en la Luna es el viaje espacial programado por la NASA para 2024 como parte del establecimiento del campo base Artemis. El proyecto Artemis busca llegar a establecer una presencia sobre la superficie lunar que permita estancias de hasta dos meses (el récord hasta el momento es de 75 minutos). Con el objetivo puesto, en todo momento, en llegar a Marte.

El plan de la NASA incluye la cooperación con SpaceX (la empresa espacial de Elon Musk) en el desarrollo de una nueva aeronave para el viaje. Sin embargo, a pesar de que la NASA tiene firmado un acuerdo de cooperación con esa compañía, ha anunciado recientemente que se plantean crear nuevas oportunidades para empresas comerciales con el fin de que contribuyan al desarrollo de las nuevas aeronaves. Por su parte, la Agencia Espacial Europea no tiene fecha todavía para enviar una misión tripulada a la Luna.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista Asueto haciendo clic aquí.

El último paseo humano por la Luna tuvo lugar en 1972. Poco después, tras el éxito de esa última misión —la Apollo 11— y con la Guerra Fría en pleno apogeo, el impulso de los programas espaciales para llevar seres humanos a la Luna se frenó en seco. Hoy volvemos a poner los ojos en el satélite y a pensar en cómo sería eso de irnos de una vez allí. Quizá volver la mirada al espacio solo sea una estrategia para lidiar con lo que hay aquí abajo. Pero cabe preguntarse: ¿Es posible vivir fuera de la Tierra? Y de serlo, ¿cómo será eso de vivir en la Luna?

VIVIR EN LA LUNA ES IMPOSIBLE, PERO NO MUCHO

El primer obstáculo a la hora de establecer colonias humanas en la Luna viene dado por las condiciones que necesitamos para poder sobrevivir. En primer lugar, necesitamos oxígeno para poder respirar. Gracias a la confirmación de la NASA de que en la superficie lunar hay hielo y a los últimos avances científicos que permiten descomponer el agua en hidrógeno y oxígeno a través del proceso de hidrólisis, parece que sintetizar oxígeno en la Luna será posible.

El segundo obstáculo, la presencia de agua, también desaparece con el hecho de que se haya descubierto hielo. De no haberlo, la necesidad de sintetizarla a partir del oxígeno presente en el suelo lunar habría obligado a encontrar una forma de establecer un suministro estable de hidrógeno licuado al satélite.

El tercer obstáculo es la temperatura. En principio, las bajísimas temperaturas del espacio limitan las opciones a las que pueden viajar los seres humanos a la Luna y a Marte. Los siguientes planetas, Venus y Júpiter, están a 847º C y -150º C de media respectivamente. Aun así, es imprescindible contar con una forma de climatización para adaptarse a las temperaturas extremas de la Luna.

colonizar la Luna

ADOSADOS EN LA CARA OCULTA DE LA LUNA

Una vez superadas las barreras ambientales, todavía hay otro obstáculo que se interpone en la vida humana en el satélite: la falta de materiales de construcción. 

Además de los ambientales (falta de oxígeno, agua, baja temperatura), existe otro gran obstáculo que se interpone en la vida humana en el satélite: la falta de materiales de construcción

Por un lado, la Luna no ofrece demasiados recursos, y por otro, «los materiales de construcción típicos como el cemento o el acero son demasiado pesados para cargarlos en grandes volúmenes en un cohete», según explica Leejay Lockhart, responsable de asuntos públicos del Centro Kennedy de la NASA. La solución que se baraja es el uso del polvo que recubre la superficie lunar.

Tanto la Agencia Espacial Europea (ESA) como la NASA están desarrollando proyectos para verificar que el polvo selenita pueda utilizarse como material de construcción. En ambos casos cuentan con una cantidad muy reducida de este elemento y por ello han tenido que recurrir a lo más similar que puede encontrarse en la Tierra: el polvo volcánico. En el caso de la ESA, procedente de la región que rodea la ciudad alemana de Colonia; y en el de la NASA, de las islas hawaianas. Los resultados son prometedores, a pesar de que el polvo volcánico se diferencia del lunar en que no ha sido sometido a los mismos niveles de radiación solar, lo que podría cambiar sus propiedades.

colonizar la Luna

La empresa SEArch+ (Space Exploration Architecture) ya está desarrollando proyectos de diseño conceptual dirigidos a la exploración espacial. Llevan una década colaborando con la NASA para crear diseños dirigidos a que los humanos vivan más allá del planeta Tierra. De momento, los diseños de SEArch+ no solo buscan el desarrollo de edificaciones habitables, sino que también contribuyen a la creación de edificios que faciliten la exploración espacial. Es el caso de su proyecto Lunar Lantern, que han desarrollado junto a la NASA y la empresa ICON, dedicada al desarrollo de construcción a través de tecnologías como la robótica o la impresión en 3D.

La inmobiliaria londinense Barratt Homes y la Sociedad Interplanetaria Británica como colaboradora también han desarrollado una propuesta de edificaciones para vivir en la Luna. En este caso, no se han contentado con diseñar un módulo para los astronautas, sino que se han planteado cómo sería eso de vivir en la Luna.

Para ello, han creado un diseño hipotético de lo que podría ser una casa lunar y también han imaginado cómo deberían interconectarse las diferentes casas para permitir hacer vida normal. Por supuesto, no hay calles en la Luna, todo el movimiento se realiza en pasillos cerrados. Tanto las casas como los pasillos presentan un recubrimiento muy grueso (entre 1 y 2 metros) de basalto para proteger a sus habitantes de la radiación solar.

colonizar la Luna

VIAJES A LA LUNA PARA UNOS POCOS

Evidentemente, todos estos planes están en el aire de momento. La buena noticia es que, como han demostrado las diferentes misiones que aterrizaron en la Luna, la tecnología ya está desarrollada. La mala noticia es que aún es demasiado caro como para que tenga sentido. Y lo seguirá siendo hasta, como mínimo, finales del siglo XXI, según declaró Wendy N. Whitman, profesora de la Escuela de las Fuerzas Aéreas en el área de estudios espaciales, a la revista Gizmodo. Así que, de momento, si alguien puede ir a dar un paseo por la superficie lunar será porque es astronauta profesional o inmensamente rico.

La buena noticia es que, como han demostrado las diferentes misiones que aterrizaron en la Luna, la tecnología para vivir allí ya está desarrollada. La mala noticia, que aún es demasiado caro como para que tenga sentido

Por ahora, el único plan firme para que vuelva a haber personas en la Luna es el viaje espacial programado por la NASA para 2024 como parte del establecimiento del campo base Artemis. El proyecto Artemis busca llegar a establecer una presencia sobre la superficie lunar que permita estancias de hasta dos meses (el récord hasta el momento es de 75 minutos). Con el objetivo puesto, en todo momento, en llegar a Marte.

El plan de la NASA incluye la cooperación con SpaceX (la empresa espacial de Elon Musk) en el desarrollo de una nueva aeronave para el viaje. Sin embargo, a pesar de que la NASA tiene firmado un acuerdo de cooperación con esa compañía, ha anunciado recientemente que se plantean crear nuevas oportunidades para empresas comerciales con el fin de que contribuyan al desarrollo de las nuevas aeronaves. Por su parte, la Agencia Espacial Europea no tiene fecha todavía para enviar una misión tripulada a la Luna.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Relaciones basadas en la autenticidad: la revolución silenciosa de Rogers
¿Qué es la inteligencia?
El cyborg que convierte colores en sonidos
Por tu cara bonita
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Publicidad