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29 de julio 2021    /   BRANDED CONTENT
 

¿Cómo ‘se diseña’ un diseñador?

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Es la pregunta del millón: ¿una persona creativa nace o se hace? ¿Es el talento una cualidad innata o aprendida? De este tema, aplicado al mundo del diseño, hemos conversado con algunos profesores de IED (Istituto Europeo di Design), quienes, además, cuentan con algo en común: todos fueron alumnos de la escuela, por lo que nos pueden dar su visión de formadores, pero también de antiguos estudiantes aspirantes a diseñadores.

Son Agata Zdziarska, docente del BA (Hons) Fashion Marketing and Communication en el IED Barcelona, Aitor Baigorri, docente de la Escuela de Visual Arts, en el IED Madrid, y Jon Elorrieta, director de la Escuela de Moda del IED Bilbao, quienes han compartido con nosotros sus reflexiones acerca de cómo es el proceso de “fabricación” de un diseñador.

Recurriendo al tópico: ¿un diseñador nace o se hace? ¿Cuánto hay de innato y cuánto de formación, trabajo, esfuerzo en un buen diseñador?

Agata Zdziarska: «Creo que nadie nace diseñador. Para serlo es necesario ser un tipo específico de persona (independientemente de sus talentos naturales) que tenga la capacidad de crear oportunidades y descubrir qué es lo que realmente ama».

Agata Zdziarska, por Lucho Vidales (https://www.luchovidales.com/)

Aitor Baigorri: « No hay nada divino ni místico en diseñar.  No creo que haya un don especial para diseñar y que solo los elegidos nazcan con él.  Sería buen inicio de una película… de terror».

Aitor Baigorri

Jon Elorrieta: «Es cierto que siempre hay perfiles que tienen un talento innato, sin embargo casi todo es cuestión de trabajo. La dedicación y el esfuerzo son imprescindibles para que la formación dé sus frutos y este es nuestro compromiso».

Jon Elorrieta © Eduardo Piédrola – 33

Como alumni del IED, ¿qué es lo que más valoras de la formación recibida en la escuela? 

Agata Zdziarska: «Sus profesores, jóvenes e inspiradores; su espíritu de escuela de mente abierta y todas las conexiones y relaciones que establecí a largo de aquellos tres años.

Me mudé a Barcelona a los 18 años. Ahora echando la vista atrás me suena como algo loco. ¡Era tan joven! Una adolescente sola en una ciudad nueva, que no sabía hablar el idioma… El IED me hizo sentir segura, como si perteneciera allí. Realmente crecí y me convertí en adulta en IED, rodeada de profesores que realizaban trabajos creativos en  el campo que me apasionaba. Esto fue una gran inspiración para mí».

Aitor Baigorri: «Es muy diferente la percepción cuando eres estudiante a cuando eres formador. Sin embargo hay puntos en común. Para mí, es el contacto cercano y constante con referentes profesionales en un entorno vibrante y en constante evolución. Eso fagocita que las metodologías de trabajo varíen y que puedas experimentar y construir la tuya propia».

IED Madrid

Jon Elorrieta: «Que el cuerpo docente esté formado por profesionales en activo en la industria. Las diferentes áreas del diseño, como puede ser la moda, contemplan una carga de trabajo muy práctica y la visión que aportan los docentes del IED siempre está actualizada, aplicando una metodología proyectual de la manera en la que se trabaja en el ámbito profesional, que coincide con nuestros valores formativos».

¿Por qué te decantaste por la formación?

Agata Zdziarska: «Uno de mis maestros favoritos, Mauricio O’Brien, me ofreció un puesto sustituto, cubriéndolo como docente de dirección de arte para algunas de sus clases. Me quedé en shock, pero también me sentí muy honrada por que alguien me considerara capaz de enseñar.

IED Barcelona

 

Me emocioné tanto y me sentía tan inspirada al preparar mis clases, tratando de tomar las mejores y más interesantes decisiones sobre todos los temas, que ni siquiera tuve tiempo de estresarme por este desafío totalmente fuera de mi zona de confort».

Aitor Baigorri: «En mi caso, fue por casualidad. Al terminar mi proyecto final, un miembro del jurado (Pablo Jarauta) me propuso que diéramos juntos una asignatura sobre pensamiento y reflexión en el diseño. La experiencia fue un regalo que amplió mi visión sobre el diseño. Más concretamente, sobre los valores que los profesionales deben tener. Él no lo sabía, pero con ello me enseñó que un formador y, por qué no, un diseñador debe ser generoso e inquietamente temerario».

Aitor Baigorri: «No hay nada místico en diseñar. No creo que haya un don especial para diseñar y que solo los elegidos nazcan con él. Sería buen inicio de una película… de terror». Clic para tuitear

Jon Elorrieta: «Como el propio nombre indica, todo consiste en dar forma. Cuando hablamos de formación, hablamos de proyectar hacia el futuro y mejorarlo.

Siempre es un reto muy excitante contribuir a la mejora de las vidas trabajando desde la creatividad y los alumnos tienen mucho que aportar al mundo. Les dotamos de las herramientas necesarias para desarrollarse en la industria, pero, además, trabajamos para obtener un criterio a todos los niveles: estético, funcional y conceptual».

¿Qué cualidades tiene que tener sine qua non alguien que se quiera dedicar a formar a futuros diseñadores?

Agata Zdziarska: Para mí, las cualidades más importantes que tiene que tener un profesor es la pasión, el enfoque y la curiosidad (siento ser cursi, pero es verdad). La pasión de mis profesores fue lo que más me inspiró cuando era estudiante y es algo que veo también reflejado en mis alumnos.

El mundo en el que vivimos evoluciona demasiado rápido, por lo que cada año tengo que rediseñar la temática y adaptarla a la situación actual. Como profesora, es importante ser rápida, curiosa y abierta de mente. Los docentes continuamos aprendiendo cosas cada día desde sitios insospechados».

Agata Zdziarska: Las cualidades más importantes que tiene que tener un profesor es la pasión, el enfoque y la curiosidad. La pasión de mis profesores fue lo que más me inspiró cuando era estudiante y es algo que veo también reflejado en mis alumnos.

Aitor Baigorri: «Es complejo y dependerá de qué rama formativa sea. Aunque por lo general se suele pensar que la formación en diseño vive a rebufo de la actualidad, las tendencias contemporáneas, lo novedoso… Sin embargo, para mí se debe formar desde la constante revisión del oficio y de las ideas. Nunca partir de herramientas como el ordenador.

Quizá suene romántico, pero creo que el diseño no debe estar al servicio de la función o la tendencia del momento, sino que debe estar al servicio de las ideas. Las ideas son eternas y de ellas dependerá que la profesión sea útil y, por ende, necesaria su formación».

Jon Elorrieta: «Son cualidades clave la sensibilidad y la empatía para trabajar siempre desde la crítica constructiva. Para impulsar la creatividad, la motivación y el trabajo, es imprescindible escuchar a nuestros alumnos, apoyándolos para garantizar una evolución fructífera.

Por otro lado, el rigor es primordial para establecer un nivel de exigencia adecuado que permita que evolucionen también en actitudes».

IED Bilbao

¿Qué papeles llega a desempeñar un formador en estas áreas?

Agata Zdziarska: «Uf… ¡Gran pregunta! Cada estudiante es muy diferente por eso no hay una respuesta universal. En general creo que cada estudiante tiene que recorrer su propio viaje personal y, a menos que sea un caso extremo, como docentes no deberíamos interferir en su proceso creativo.

Siempre me aseguro de comunicarles a mis alumnos que estoy aquí para ellos cuando se sientan perdidos o necesiten orientación, pero de lo contrario les dejo cometer sus propios errores y aprender de ellos».

Aitor Baigorri: «Me gusta pensar que la formación es un acompañamiento. Una relación profesional entre la permeabilidad del futuro diseñador, con la entrega y dedicación del formador. Es bonito pensar que “formar” significa construir algo que no había, pero eso significa que tampoco lo había en el formador. Por lo tanto, se trata de construir en ambos lados».

Jon Elorrieta: «Es importante trabajar en la identidad de los alumnos para exprimir todo su potencial. Esto implica observar y darles pautas constantemente, siguiendo una correcta dirección en la que encaminar todas sus capacidades creativas.  A lo largo de su formación, les mostramos el funcionamiento del sector para que ellos mismos sean conscientes de las áreas existentes y del abanico de posibilidades».

Jon Elorrieta: «Es importante trabajar en la identidad de los alumnos para exprimir todo su potencial. A lo largo de su formación, les mostramos el funcionamiento del sector para que ellos mismos sean conscientes de las áreas existentes y del abanico de posibilidades»

¿Cómo debe de afrontar un profesional un reto tan desafiante como el formar a un alumno en un área como la del diseño?

Agata Zdziarska: «Me resulta difícil calificar la creatividad. Los sistemas de calificación pueden ser bastante blanco y negro, mientras que el proceso creativo es muy diferente en cada caso. Intento evaluar a los estudiantes en función de mi corazón, experiencia e intuición en lugar de un valor numérico estandarizado».

Aitor Baigorri: «Es un constante aprendizaje que afronto desde una bonita y genuina ignorancia.  La realidad es que si no fuese diseñador, no podría formar a alguien para serlo. Por lo que el desafío se resuelve diseñando».

Jon Elorrieta: «Como una oportunidad para mejorar el presente trabajando hacia el futuro.  En este sentido, es bidireccional, puesto que ellos conforman la escuela junto a nosotros y nos enseñan cómo vienen las nuevas generaciones. Más en sectores creativos y expresivos, donde hay mayor oportunidad de descubrir ideas que plantean a diario».

 

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Es la pregunta del millón: ¿una persona creativa nace o se hace? ¿Es el talento una cualidad innata o aprendida? De este tema, aplicado al mundo del diseño, hemos conversado con algunos profesores de IED (Istituto Europeo di Design), quienes, además, cuentan con algo en común: todos fueron alumnos de la escuela, por lo que nos pueden dar su visión de formadores, pero también de antiguos estudiantes aspirantes a diseñadores.

Son Agata Zdziarska, docente del BA (Hons) Fashion Marketing and Communication en el IED Barcelona, Aitor Baigorri, docente de la Escuela de Visual Arts, en el IED Madrid, y Jon Elorrieta, director de la Escuela de Moda del IED Bilbao, quienes han compartido con nosotros sus reflexiones acerca de cómo es el proceso de “fabricación” de un diseñador.

Recurriendo al tópico: ¿un diseñador nace o se hace? ¿Cuánto hay de innato y cuánto de formación, trabajo, esfuerzo en un buen diseñador?

Agata Zdziarska: «Creo que nadie nace diseñador. Para serlo es necesario ser un tipo específico de persona (independientemente de sus talentos naturales) que tenga la capacidad de crear oportunidades y descubrir qué es lo que realmente ama».

Agata Zdziarska, por Lucho Vidales (https://www.luchovidales.com/)

Aitor Baigorri: « No hay nada divino ni místico en diseñar.  No creo que haya un don especial para diseñar y que solo los elegidos nazcan con él.  Sería buen inicio de una película… de terror».

Aitor Baigorri

Jon Elorrieta: «Es cierto que siempre hay perfiles que tienen un talento innato, sin embargo casi todo es cuestión de trabajo. La dedicación y el esfuerzo son imprescindibles para que la formación dé sus frutos y este es nuestro compromiso».

Jon Elorrieta © Eduardo Piédrola – 33

Como alumni del IED, ¿qué es lo que más valoras de la formación recibida en la escuela? 

Agata Zdziarska: «Sus profesores, jóvenes e inspiradores; su espíritu de escuela de mente abierta y todas las conexiones y relaciones que establecí a largo de aquellos tres años.

Me mudé a Barcelona a los 18 años. Ahora echando la vista atrás me suena como algo loco. ¡Era tan joven! Una adolescente sola en una ciudad nueva, que no sabía hablar el idioma… El IED me hizo sentir segura, como si perteneciera allí. Realmente crecí y me convertí en adulta en IED, rodeada de profesores que realizaban trabajos creativos en  el campo que me apasionaba. Esto fue una gran inspiración para mí».

Aitor Baigorri: «Es muy diferente la percepción cuando eres estudiante a cuando eres formador. Sin embargo hay puntos en común. Para mí, es el contacto cercano y constante con referentes profesionales en un entorno vibrante y en constante evolución. Eso fagocita que las metodologías de trabajo varíen y que puedas experimentar y construir la tuya propia».

IED Madrid

Jon Elorrieta: «Que el cuerpo docente esté formado por profesionales en activo en la industria. Las diferentes áreas del diseño, como puede ser la moda, contemplan una carga de trabajo muy práctica y la visión que aportan los docentes del IED siempre está actualizada, aplicando una metodología proyectual de la manera en la que se trabaja en el ámbito profesional, que coincide con nuestros valores formativos».

¿Por qué te decantaste por la formación?

Agata Zdziarska: «Uno de mis maestros favoritos, Mauricio O’Brien, me ofreció un puesto sustituto, cubriéndolo como docente de dirección de arte para algunas de sus clases. Me quedé en shock, pero también me sentí muy honrada por que alguien me considerara capaz de enseñar.

IED Barcelona

 

Me emocioné tanto y me sentía tan inspirada al preparar mis clases, tratando de tomar las mejores y más interesantes decisiones sobre todos los temas, que ni siquiera tuve tiempo de estresarme por este desafío totalmente fuera de mi zona de confort».

Aitor Baigorri: «En mi caso, fue por casualidad. Al terminar mi proyecto final, un miembro del jurado (Pablo Jarauta) me propuso que diéramos juntos una asignatura sobre pensamiento y reflexión en el diseño. La experiencia fue un regalo que amplió mi visión sobre el diseño. Más concretamente, sobre los valores que los profesionales deben tener. Él no lo sabía, pero con ello me enseñó que un formador y, por qué no, un diseñador debe ser generoso e inquietamente temerario».

Aitor Baigorri: «No hay nada místico en diseñar. No creo que haya un don especial para diseñar y que solo los elegidos nazcan con él. Sería buen inicio de una película… de terror». Clic para tuitear

Jon Elorrieta: «Como el propio nombre indica, todo consiste en dar forma. Cuando hablamos de formación, hablamos de proyectar hacia el futuro y mejorarlo.

Siempre es un reto muy excitante contribuir a la mejora de las vidas trabajando desde la creatividad y los alumnos tienen mucho que aportar al mundo. Les dotamos de las herramientas necesarias para desarrollarse en la industria, pero, además, trabajamos para obtener un criterio a todos los niveles: estético, funcional y conceptual».

¿Qué cualidades tiene que tener sine qua non alguien que se quiera dedicar a formar a futuros diseñadores?

Agata Zdziarska: Para mí, las cualidades más importantes que tiene que tener un profesor es la pasión, el enfoque y la curiosidad (siento ser cursi, pero es verdad). La pasión de mis profesores fue lo que más me inspiró cuando era estudiante y es algo que veo también reflejado en mis alumnos.

El mundo en el que vivimos evoluciona demasiado rápido, por lo que cada año tengo que rediseñar la temática y adaptarla a la situación actual. Como profesora, es importante ser rápida, curiosa y abierta de mente. Los docentes continuamos aprendiendo cosas cada día desde sitios insospechados».

Agata Zdziarska: Las cualidades más importantes que tiene que tener un profesor es la pasión, el enfoque y la curiosidad. La pasión de mis profesores fue lo que más me inspiró cuando era estudiante y es algo que veo también reflejado en mis alumnos.

Aitor Baigorri: «Es complejo y dependerá de qué rama formativa sea. Aunque por lo general se suele pensar que la formación en diseño vive a rebufo de la actualidad, las tendencias contemporáneas, lo novedoso… Sin embargo, para mí se debe formar desde la constante revisión del oficio y de las ideas. Nunca partir de herramientas como el ordenador.

Quizá suene romántico, pero creo que el diseño no debe estar al servicio de la función o la tendencia del momento, sino que debe estar al servicio de las ideas. Las ideas son eternas y de ellas dependerá que la profesión sea útil y, por ende, necesaria su formación».

Jon Elorrieta: «Son cualidades clave la sensibilidad y la empatía para trabajar siempre desde la crítica constructiva. Para impulsar la creatividad, la motivación y el trabajo, es imprescindible escuchar a nuestros alumnos, apoyándolos para garantizar una evolución fructífera.

Por otro lado, el rigor es primordial para establecer un nivel de exigencia adecuado que permita que evolucionen también en actitudes».

IED Bilbao

¿Qué papeles llega a desempeñar un formador en estas áreas?

Agata Zdziarska: «Uf… ¡Gran pregunta! Cada estudiante es muy diferente por eso no hay una respuesta universal. En general creo que cada estudiante tiene que recorrer su propio viaje personal y, a menos que sea un caso extremo, como docentes no deberíamos interferir en su proceso creativo.

Siempre me aseguro de comunicarles a mis alumnos que estoy aquí para ellos cuando se sientan perdidos o necesiten orientación, pero de lo contrario les dejo cometer sus propios errores y aprender de ellos».

Aitor Baigorri: «Me gusta pensar que la formación es un acompañamiento. Una relación profesional entre la permeabilidad del futuro diseñador, con la entrega y dedicación del formador. Es bonito pensar que “formar” significa construir algo que no había, pero eso significa que tampoco lo había en el formador. Por lo tanto, se trata de construir en ambos lados».

Jon Elorrieta: «Es importante trabajar en la identidad de los alumnos para exprimir todo su potencial. Esto implica observar y darles pautas constantemente, siguiendo una correcta dirección en la que encaminar todas sus capacidades creativas.  A lo largo de su formación, les mostramos el funcionamiento del sector para que ellos mismos sean conscientes de las áreas existentes y del abanico de posibilidades».

Jon Elorrieta: «Es importante trabajar en la identidad de los alumnos para exprimir todo su potencial. A lo largo de su formación, les mostramos el funcionamiento del sector para que ellos mismos sean conscientes de las áreas existentes y del abanico de posibilidades»

¿Cómo debe de afrontar un profesional un reto tan desafiante como el formar a un alumno en un área como la del diseño?

Agata Zdziarska: «Me resulta difícil calificar la creatividad. Los sistemas de calificación pueden ser bastante blanco y negro, mientras que el proceso creativo es muy diferente en cada caso. Intento evaluar a los estudiantes en función de mi corazón, experiencia e intuición en lugar de un valor numérico estandarizado».

Aitor Baigorri: «Es un constante aprendizaje que afronto desde una bonita y genuina ignorancia.  La realidad es que si no fuese diseñador, no podría formar a alguien para serlo. Por lo que el desafío se resuelve diseñando».

Jon Elorrieta: «Como una oportunidad para mejorar el presente trabajando hacia el futuro.  En este sentido, es bidireccional, puesto que ellos conforman la escuela junto a nosotros y nos enseñan cómo vienen las nuevas generaciones. Más en sectores creativos y expresivos, donde hay mayor oportunidad de descubrir ideas que plantean a diario».

 

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