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9 de septiembre 2014    /   BRANDED CONTENT
 

Converse lanza un plugin para entrar gratis a conciertos

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En el libro La fábrica de chocolate, del genio Roald Dahl, el pasaporte a un mundo maravilloso era un billete dorado escondido entre los millones de tabletas de chocolate que el excéntrico Willy Wonka lanzaba cada día al mercado. Un ticket del color del sol era también el principio de una aventura increíble en la película El último gran héroe, gracias al cual el chaval protagonista entraba en la pantalla plateada para dar leches junto a Schwarzenegger. Lo cierto es que una entrada a tiempo te puede cambiar la vida. Eso lo saben en Converse que, cual Terminator, volvió a la vida de los modernos hará unos años.
Por ello, la marca acaba de sacar The Ticket #sneakerswould, un plugin que lanzará mensajes en banners con contenido y entradas a conciertos gratuitos para quienes instalen la extensión en sus navegadores (disponible para Chrome y en breve para Mozilla).

Lo primero que llama la atención cuando una la instala es que la publicidad de las webs desaparece. Los usuarios de la aplicación se encontrarán de repente con pop-ups ofreciéndoles ir a conciertos como Chvrces y Wild Beasts en Barcelona, el festival Dcode o el único concierto de Klaxons en Madrid, el 24 de septiembre. La velocidad a la hora de darle al click será importante para lograr ganar esos billetes.
Pero como no solo de ofertas vive el Converser, The Ticket también recopilará los vídeos, artículos, fotos y, por supuesto, el gran arte de internet, el gif animado con leit motiv humorístico. Para tenerla, basta con entrar en su web, completar un par de pasos y prepararse para darle al ratón. Las entradas doradas sirven para algo más que ir a conciertos.
Converse es una marca con historia. Desde que el fabricante de caucho Marquis Mills Converse abrió su primera fábrica en Massachusetts a principios del siglo XX. Fue una década después, cuando incluyó lona en sus productos, cuando su resistencia aumentó y el baloncesto convirtió estas zapas en su calzado habitual, con el mítico jugador Chuck Taylor haciendo de embajador y popularizando las All Star. Pero a veces hay que cambiar las cosas para que todo siga igual.

En el libro La fábrica de chocolate, del genio Roald Dahl, el pasaporte a un mundo maravilloso era un billete dorado escondido entre los millones de tabletas de chocolate que el excéntrico Willy Wonka lanzaba cada día al mercado. Un ticket del color del sol era también el principio de una aventura increíble en la película El último gran héroe, gracias al cual el chaval protagonista entraba en la pantalla plateada para dar leches junto a Schwarzenegger. Lo cierto es que una entrada a tiempo te puede cambiar la vida. Eso lo saben en Converse que, cual Terminator, volvió a la vida de los modernos hará unos años.
Por ello, la marca acaba de sacar The Ticket #sneakerswould, un plugin que lanzará mensajes en banners con contenido y entradas a conciertos gratuitos para quienes instalen la extensión en sus navegadores (disponible para Chrome y en breve para Mozilla).

Lo primero que llama la atención cuando una la instala es que la publicidad de las webs desaparece. Los usuarios de la aplicación se encontrarán de repente con pop-ups ofreciéndoles ir a conciertos como Chvrces y Wild Beasts en Barcelona, el festival Dcode o el único concierto de Klaxons en Madrid, el 24 de septiembre. La velocidad a la hora de darle al click será importante para lograr ganar esos billetes.
Pero como no solo de ofertas vive el Converser, The Ticket también recopilará los vídeos, artículos, fotos y, por supuesto, el gran arte de internet, el gif animado con leit motiv humorístico. Para tenerla, basta con entrar en su web, completar un par de pasos y prepararse para darle al ratón. Las entradas doradas sirven para algo más que ir a conciertos.
Converse es una marca con historia. Desde que el fabricante de caucho Marquis Mills Converse abrió su primera fábrica en Massachusetts a principios del siglo XX. Fue una década después, cuando incluyó lona en sus productos, cuando su resistencia aumentó y el baloncesto convirtió estas zapas en su calzado habitual, con el mítico jugador Chuck Taylor haciendo de embajador y popularizando las All Star. Pero a veces hay que cambiar las cosas para que todo siga igual.

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