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30 de junio 2016    /   CINE/TV
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La creatividad en palabras de Orson Welles

30 de junio 2016    /   CINE/TV     por          
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Orson Welles abruma con Sed de mal y Campanadas a medianoche, angustia con El Proceso y seduce con La dama de Shangai.  (Ciudadano Kane es una película bella, pero fría, como un copo de nieve al microscopio).

Sed de mal tiene la rotundidad y la vivacidad del mármol cincelado por un artista del Renacimiento. Parece que cada plano y cada detalle ha sido moldeados directamente de Welles. Esta identificación tan acusada de una película con la personalidad de su director-guionista se da pocas veces. El propio Welles dijo que «un pintor necesita pinceles y tela, y un director de cine, un ejército». Aquí está la dificultad del cine como arte. Pero no basta un ejército para poner en pie una obra cinematográfica. Hay enemigos poderosos: los incrédulos, los productores impacientes, y la propia indolencia del artista.

De los enemigos habló Welles en distintas entrevistas. Entre ellas destacan las publicadas como Mis almuerzos con Orson Welles, por Henry Jaglom. El genio también habló sobre la creatividad, pero sin recetas: hace reflexiones. Aquí, algunas de ellas (y algunas de servidor, al hilo).

LA INOCENCIA

WELLES - LA INOCENCIA
Welles cuenta cómo en los primeros días de rodaje ajustó las luces de Ciudadano Kane porque pensó que era su cometido. El director de fotografía Gregg Toland deshacía lo hecho por Welles. Cuando a Welles le dijeron que modificar las luces no era su trabajo se enojó: quería hacer las cosas a su manera.

La anécdota revela que muchos jóvenes artistas se limitan a sí mismos y quieren tener claro qué pueden hacer y qué no. Los conocimientos académicos de Welles sobre las artes eran limitados. Apenas un taller de pintura en una escuela de verano. Sin embargo, no temía lanzarse a cualquier reto. Con 16 años mintió sobre sus estudios y experiencia en el teatro para enrolarse en una compañía de teatro en Dublín. Al poco, se convirtió en director de la misma.

Aprender haciendo es una idea en desuso. Hay aspirantes a artistas que no desean comenzar su obra hasta no haber asistido a un taller más, hasta no haber leído tal o cual manual de más, como si por acumulación de conocimientos el arte comenzara a brotar por sí mismo. (Manuales y talleres inexistentes en tiempos de Welles). Acumulación de teoría que en muchos casos es el reflejo del miedo del artista novel.

TRABAJAR CON PROCEDIMIENTOS NO CORRIENTES

WELLES - SEGUIR PROCEDIMIENTOS NO CORRIENTES

De esta manera, Welles desafió a la industria del cine desde los cimientos, desde el guión. Y sin embargo, esta forma de trabajar no impidió a Welles crear obras con imágenes apabullantes.

EL ARTISTA FEMENINO

WELLES - EL ARTISTA DEBE SER FEMENINO

Aquí no hay un menosprecio a las mujeres que son artistas. Lo que hace Welles es abogar por el artista que se sale de la dicotomía masculino/femenino (sea hombre o mujer). Un artista como el chamán de algunas tribus primitivas. Si el chamán era hombre debía vivir un tiempo como mujer. Y al contrario, si era mujer, debía vivir como hombre. Así conocía la naturaleza humana.

EL ARTISTA Y LAS LIMITACIONES

WELLES - LAS LIMITACIONES

Estamos en tiempos en los que muchos artistas desean la última tecnología para su trabajo. (Un portátil más caro, una cámara más cara…) Como si la técnica mejorara por sí misma el trabajo creativo. Por el contrario, Welles trabajó en precario (excepto en Ciudadano Kane). Tuvo presupuestos cortos, plazos ajustados y una técnica cinematográfica deficiente para sus ideas.

El puso su imaginación como hombre de teatro para superar las limitaciones. Un ejemplo es la batalla en Campanadas a medianoche. Fue rodada en la casa de campo de Madrid con poco presupuesto y pocos extras. Sin embargo, el efecto ha influido en posteriores escenas de batallas cuerpo a cuerpo. (La batalla de los bastardos (6×09) de Juego de Tronos tiene una clara inspiración en Campanadas de Medianoche).

Entre las limitaciones, Welles considera la especialización como una de ellas: «Si puedes expresarte en un arte probablemente puedas expresarte en varios. El artista no debe limitarse a un campo». Welles es un ejemplo contemporáneo: actor y director de teatro, diseñador de decorados y vestuario, actor de radio y director de cine. Una versatilidad que le permite establecer relaciones entre distintas artes.

ESTAR FUERA DEL TIEMPO

WELLES - NO IR CON LOS TIEMPOS

Estar con los tiempos lleva a ofrecer obras limitadas. La fuerza (y la desgracia) de Welles, como la de otros genios, es haberse adelantado a su tiempo. Welles hizo que el cine entrara en la modernidad y a partir de él, muchos han querido superarlo. Es por ejemplo, el ansia de Stanley Kubrick: ser más que Orson Welles: más barroco, más técnico, más profundo…

Scorsese dijo: «Orson Welles es el hombre que más vocaciones de director de cine ha despertado. Su mejor enseñanza es la ambición».

MOTIVOS PARA TRABAJAR

WELLES - TRABAJAR COMO JUEGO

Welles reconoció haber tenido problemas económicos a lo largo de su vida. Escribió medio centenar de guiones que rechazaron los productores. Lo que ganaba como actor lo invertía en producir sus películas más personales (cuyos rodajes se extendieron durante años). Con tantas dificultades, cualquier otro artista se desanimaría, pero no Welles no tenía prisas. El cine para Welles era un juguete: «Es el más maravilloso tren eléctrico que se ha inventado» y la vida una forma de juego.

Orson Welles abruma con Sed de mal y Campanadas a medianoche, angustia con El Proceso y seduce con La dama de Shangai.  (Ciudadano Kane es una película bella, pero fría, como un copo de nieve al microscopio).

Sed de mal tiene la rotundidad y la vivacidad del mármol cincelado por un artista del Renacimiento. Parece que cada plano y cada detalle ha sido moldeados directamente de Welles. Esta identificación tan acusada de una película con la personalidad de su director-guionista se da pocas veces. El propio Welles dijo que «un pintor necesita pinceles y tela, y un director de cine, un ejército». Aquí está la dificultad del cine como arte. Pero no basta un ejército para poner en pie una obra cinematográfica. Hay enemigos poderosos: los incrédulos, los productores impacientes, y la propia indolencia del artista.

De los enemigos habló Welles en distintas entrevistas. Entre ellas destacan las publicadas como Mis almuerzos con Orson Welles, por Henry Jaglom. El genio también habló sobre la creatividad, pero sin recetas: hace reflexiones. Aquí, algunas de ellas (y algunas de servidor, al hilo).

LA INOCENCIA

WELLES - LA INOCENCIA
Welles cuenta cómo en los primeros días de rodaje ajustó las luces de Ciudadano Kane porque pensó que era su cometido. El director de fotografía Gregg Toland deshacía lo hecho por Welles. Cuando a Welles le dijeron que modificar las luces no era su trabajo se enojó: quería hacer las cosas a su manera.

La anécdota revela que muchos jóvenes artistas se limitan a sí mismos y quieren tener claro qué pueden hacer y qué no. Los conocimientos académicos de Welles sobre las artes eran limitados. Apenas un taller de pintura en una escuela de verano. Sin embargo, no temía lanzarse a cualquier reto. Con 16 años mintió sobre sus estudios y experiencia en el teatro para enrolarse en una compañía de teatro en Dublín. Al poco, se convirtió en director de la misma.

Aprender haciendo es una idea en desuso. Hay aspirantes a artistas que no desean comenzar su obra hasta no haber asistido a un taller más, hasta no haber leído tal o cual manual de más, como si por acumulación de conocimientos el arte comenzara a brotar por sí mismo. (Manuales y talleres inexistentes en tiempos de Welles). Acumulación de teoría que en muchos casos es el reflejo del miedo del artista novel.

TRABAJAR CON PROCEDIMIENTOS NO CORRIENTES

WELLES - SEGUIR PROCEDIMIENTOS NO CORRIENTES

De esta manera, Welles desafió a la industria del cine desde los cimientos, desde el guión. Y sin embargo, esta forma de trabajar no impidió a Welles crear obras con imágenes apabullantes.

EL ARTISTA FEMENINO

WELLES - EL ARTISTA DEBE SER FEMENINO

Aquí no hay un menosprecio a las mujeres que son artistas. Lo que hace Welles es abogar por el artista que se sale de la dicotomía masculino/femenino (sea hombre o mujer). Un artista como el chamán de algunas tribus primitivas. Si el chamán era hombre debía vivir un tiempo como mujer. Y al contrario, si era mujer, debía vivir como hombre. Así conocía la naturaleza humana.

EL ARTISTA Y LAS LIMITACIONES

WELLES - LAS LIMITACIONES

Estamos en tiempos en los que muchos artistas desean la última tecnología para su trabajo. (Un portátil más caro, una cámara más cara…) Como si la técnica mejorara por sí misma el trabajo creativo. Por el contrario, Welles trabajó en precario (excepto en Ciudadano Kane). Tuvo presupuestos cortos, plazos ajustados y una técnica cinematográfica deficiente para sus ideas.

El puso su imaginación como hombre de teatro para superar las limitaciones. Un ejemplo es la batalla en Campanadas a medianoche. Fue rodada en la casa de campo de Madrid con poco presupuesto y pocos extras. Sin embargo, el efecto ha influido en posteriores escenas de batallas cuerpo a cuerpo. (La batalla de los bastardos (6×09) de Juego de Tronos tiene una clara inspiración en Campanadas de Medianoche).

Entre las limitaciones, Welles considera la especialización como una de ellas: «Si puedes expresarte en un arte probablemente puedas expresarte en varios. El artista no debe limitarse a un campo». Welles es un ejemplo contemporáneo: actor y director de teatro, diseñador de decorados y vestuario, actor de radio y director de cine. Una versatilidad que le permite establecer relaciones entre distintas artes.

ESTAR FUERA DEL TIEMPO

WELLES - NO IR CON LOS TIEMPOS

Estar con los tiempos lleva a ofrecer obras limitadas. La fuerza (y la desgracia) de Welles, como la de otros genios, es haberse adelantado a su tiempo. Welles hizo que el cine entrara en la modernidad y a partir de él, muchos han querido superarlo. Es por ejemplo, el ansia de Stanley Kubrick: ser más que Orson Welles: más barroco, más técnico, más profundo…

Scorsese dijo: «Orson Welles es el hombre que más vocaciones de director de cine ha despertado. Su mejor enseñanza es la ambición».

MOTIVOS PARA TRABAJAR

WELLES - TRABAJAR COMO JUEGO

Welles reconoció haber tenido problemas económicos a lo largo de su vida. Escribió medio centenar de guiones que rechazaron los productores. Lo que ganaba como actor lo invertía en producir sus películas más personales (cuyos rodajes se extendieron durante años). Con tantas dificultades, cualquier otro artista se desanimaría, pero no Welles no tenía prisas. El cine para Welles era un juguete: «Es el más maravilloso tren eléctrico que se ha inventado» y la vida una forma de juego.

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