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15 de marzo 2016    /   CREATIVIDAD
por
 David Sánchez

¿Pero qué es lo que hace sufrir (y disfrutar) tanto a la gente creativa?

15 de marzo 2016    /   CREATIVIDAD     por          David Sánchez
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Todos decimos admirar la creatividad y, sin embargo, todos la castigamos de forma implacable cuando cuestiona nuestras creencias. Odiamos la incertidumbre cuando no la provocamos nosotros. Por eso, la sociedad da tantas veces con la puerta en la cara a los creativos y los obliga a superar una educación donde se premian la imitación, la uniformidad y la memorización, y se penalizan la intuición, la individualidad y la diferencia. Los comportamientos distintos y dispersos deben ser corregidos.  Ellos deben ser corregidos. Y pronto.

A los psicólogos estadounidenses Valina Dawson y Erik Westby se les ocurrió en 1995 la genial idea de cruzar los datos de los alumnos creativos de una clase y los de los favoritos de los profesores. Entonces descubrieron que los maestros dicen admirar la creatividad, pero prefieren a los niños obedientes. Se comportan como los jefes que esos mismos niños encontrarán cuando tengan que trabajar. El mensaje que reciben desde la infancia es claro: el reconocimiento y la estima de la autoridad dependen de la habilidad con la que ejecutemos sus órdenes. Nos pagan para pensar, no para discrepar.

A pesar de eso, los adultos innovadores son, por lo general, unos niños crecidos que, aunque pasan los años y las décadas, nunca han dejado de jugar e imaginar muchas veces de forma completamente estrambótica colores, objetos, ideas, sabores y hasta sus propias vidas. En el libro Wired to Create, los autores destacan este juego perpetuo como una de las diez grandes características de las personas creativas —en las que está inspirado este reportaje— y dan la voz de alarma. ¿Por qué?

Los colegios han limitado progresivamente el tiempo dedicado a jugar y los padres, cada vez más ocupados, les han añadido actividades extraescolares a los niños donde no hay espacio para fantasear con otros mundos posibles, que es el germen del pensamiento crítico. La vida, y sobre todo el trabajo, es algo muy serio, se dicen los padres, y la fantasía y el placer se reservan únicamente para el ocio (donde, en realidad, les esperan nuevas obligaciones). Nunca tienen tiempo para jugar; por eso nunca tienen tiempo para crear.

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Creativos ensimismados

Existe otro aspecto con el que los creativos disfrutan y que también pone en guardia a padres, jefes y profesores: su inagotable capacidad para soñar despiertos. Hablamos de una especie de conexión con el monólogo interior de sus pensamientos y emociones que les permite, sin prisa y sin presión, asociar libremente ideas, buscar enfoques distintos para sus problemas, dar sentido a sus vidas (necesitan imaginar una narrativa que les ayude a explicar quiénes son y qué han venido a hacer a este mundo), planificar el futuro o asimilar experiencias y sensaciones nuevas.

Todo ello se produce en soledad, un aspecto de sus vidas que cultivan en medio de una sociedad híperconectada y obsesionada con la pertenencia al grupo. No tardarán en levantar sospechas y escuchar diversas variaciones de «¿Te crees mejor que los demás?», «¿Tiene su hijo problemas de integración? » o «¿Por qué le das tantas vueltas a todo?».

El peculiar monólogo interior al que nos referimos no tiene por qué ser siempre placentero. Es perfectamente posible que la solución a un problema resulte traumática, que fantasear sobre sus vidas los lleve a la frustración cuando regresan a la realidad o que las experiencias y las sensaciones con las que conecten les provoquen dolor y angustia.

También es importante tener en cuenta que este ensimismamiento se parece al despiste o la falta de atención, y que está muy lejos de serlo. De hecho, las narrativas sobre quiénes son y qué están destinados a conseguir son estímulos fundamentales para que los creativos no pierdan la confianza en sí mismos, venzan a la adversidad e intenten hacer realidad ese destino imaginario.

¡Tú no eres especial!

Los creativos se enfrentan a un mundo que, por lo general, les niega su reconocimiento y a veces también el cariño durante años (¿Te crees especial? ¡Tú no eres especial! ¡Todos somos especiales!). En estas circunstancias, no es extraño que se instalen, como un ruido intermitente en sus vidas, las dudas sobre su talento y originalidad, el miedo a no obtener nada a cambio de su esfuerzo y la angustia que les produce que sus seres queridos vivan preocupados por ellos o que ellos mismos estén exponiendo a sus familias a sacrificios innecesarios por puro narcisismo (¿Tengo derecho a vivir de mi vocación si me impide pagar una buena educación a mis hijos?).

Poner orden en sus emociones, experiencias e ideas es una función igual de importante que la de construir narrativas estimulantes. Los creativos suelen ser personas hipersensibles y especialmente abiertas a probar cosas distintas y eso quiere decir que perciben con más matices e intensidad las situaciones cotidianas, que suelen empatizar más con el resto (o proyectarse sobre ellos inventándose historias y creyendo que los entienden) y que buscan experiencias nuevas que les descubran sensaciones desconocidas. Dicho de otra forma, necesitan mucho tiempo para ordenar sus emociones, experiencias e ideas, porque tienen muchísimas emociones, experiencias e ideas que ordenar.

Una pregunta interesante es cómo, con esta orgía perpetua de excitación, curiosidad y depresión que les despierta la vida, consiguen llevar a cabo un proyecto innovador de principio a fin. La respuesta sencilla es que muchos no lo consiguen y que algunos dejan de poder hacerlo. Un ejemplo de lo primero es esos escritores que nunca terminan de publicar su primer libro, y un ejemplo de lo segundo lo encontramos en esos grupos de música que se echan a perder. Es discutible que tanto en un caso como en el otro se les pueda seguir considerando creativos, porque la creatividad es una actividad, no una capacidad. Los alpinistas son los que suben montañas, no los que pueden subirlas ni los que sueñan con subirlas.  

02

Los que tienen éxito

Las personas que consiguen materializar los proyectos que soñaron lo hacen por tres habilidades distintas: visión estratégica, pasión y capacidad para convertir los estacazos de la adversidad en motivación para seguir adelante.

Se necesita visión estratégica para diseñar un plan ordenado y lo suficientemente flexible para que su voraz curiosidad y vaivenes emocionales no les impidan concretar sus ideas. Si tiene en la cabeza el embrión de una novela o una aplicación móvil novedosa, lo primero que hace una persona creativa es acariciar su belleza, obsesionarse con ella, chapotear en su talento y buena suerte, asustarse con la posibilidad de que alguien se la quite y buscar una estrategia que le permita desarrollarla y darla a conocer antes que nadie. Cada vez son más los que utilizan dos técnicas: la meditación, para concentrarse mejor y reducir su implacable autocrítica; y el cultivo del placer no solo por la creación sino por el —mucho menos emocionante— proceso creativo.

La pasión es la furia que arrastra a los innovadores a obsesionarse con dominar la técnica en la que quieren aportar algo original, la que genera el estado orgásmico de flow que aflora en sus pechos cuando dan a luz la idea, la que impide que se desenamoren de ella en los momentos de tedio y frustración que exige la ejecución de cualquier novedad que merezca la pena y la que los empuja a que la principal vara de medir no sea lo que consiguen los demás, sino la meta que ellos se habían marcado.

La tercera habilidad es, como decíamos, convertir los estacazos de la adversidad en motivación para seguir adelante. Los que no dejan de crear durante toda la vida lo hacen no solo porque las dudas que albergan sobre sí mismos, los portazos en la cara o la intensidad de las emociones extremas no han podido con ellos, sino también porque han utilizado esas dudas, esos portazos y esas emociones traumáticas para convencerse de que han venido a aportar algo único, algo importante, algo que merece ser tenido en cuenta y que, tarde o temprano, se terminará apreciando.   

Quizás lo más misterioso de las personas creativas no sea ni la fuente de su inspiración ni su manera de surfear —o de ahogarse ocasionalmente— en la adversidad, los grandes planes o las pasiones extremas. Lo más fascinante es la forma en la que resurgen y sienten sus pensamientos y sus emociones, por dolorosas o alegres que sean, como un continente por explorar, por imaginar, por intuir. Son los exploradores de un pequeño planeta… y ese planeta no es otro que su mirada. Una mirada de infinita curiosidad.

Todos decimos admirar la creatividad y, sin embargo, todos la castigamos de forma implacable cuando cuestiona nuestras creencias. Odiamos la incertidumbre cuando no la provocamos nosotros. Por eso, la sociedad da tantas veces con la puerta en la cara a los creativos y los obliga a superar una educación donde se premian la imitación, la uniformidad y la memorización, y se penalizan la intuición, la individualidad y la diferencia. Los comportamientos distintos y dispersos deben ser corregidos.  Ellos deben ser corregidos. Y pronto.

A los psicólogos estadounidenses Valina Dawson y Erik Westby se les ocurrió en 1995 la genial idea de cruzar los datos de los alumnos creativos de una clase y los de los favoritos de los profesores. Entonces descubrieron que los maestros dicen admirar la creatividad, pero prefieren a los niños obedientes. Se comportan como los jefes que esos mismos niños encontrarán cuando tengan que trabajar. El mensaje que reciben desde la infancia es claro: el reconocimiento y la estima de la autoridad dependen de la habilidad con la que ejecutemos sus órdenes. Nos pagan para pensar, no para discrepar.

A pesar de eso, los adultos innovadores son, por lo general, unos niños crecidos que, aunque pasan los años y las décadas, nunca han dejado de jugar e imaginar muchas veces de forma completamente estrambótica colores, objetos, ideas, sabores y hasta sus propias vidas. En el libro Wired to Create, los autores destacan este juego perpetuo como una de las diez grandes características de las personas creativas —en las que está inspirado este reportaje— y dan la voz de alarma. ¿Por qué?

Los colegios han limitado progresivamente el tiempo dedicado a jugar y los padres, cada vez más ocupados, les han añadido actividades extraescolares a los niños donde no hay espacio para fantasear con otros mundos posibles, que es el germen del pensamiento crítico. La vida, y sobre todo el trabajo, es algo muy serio, se dicen los padres, y la fantasía y el placer se reservan únicamente para el ocio (donde, en realidad, les esperan nuevas obligaciones). Nunca tienen tiempo para jugar; por eso nunca tienen tiempo para crear.

gente creativa

Creativos ensimismados

Existe otro aspecto con el que los creativos disfrutan y que también pone en guardia a padres, jefes y profesores: su inagotable capacidad para soñar despiertos. Hablamos de una especie de conexión con el monólogo interior de sus pensamientos y emociones que les permite, sin prisa y sin presión, asociar libremente ideas, buscar enfoques distintos para sus problemas, dar sentido a sus vidas (necesitan imaginar una narrativa que les ayude a explicar quiénes son y qué han venido a hacer a este mundo), planificar el futuro o asimilar experiencias y sensaciones nuevas.

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Todo ello se produce en soledad, un aspecto de sus vidas que cultivan en medio de una sociedad híperconectada y obsesionada con la pertenencia al grupo. No tardarán en levantar sospechas y escuchar diversas variaciones de «¿Te crees mejor que los demás?», «¿Tiene su hijo problemas de integración? » o «¿Por qué le das tantas vueltas a todo?».

El peculiar monólogo interior al que nos referimos no tiene por qué ser siempre placentero. Es perfectamente posible que la solución a un problema resulte traumática, que fantasear sobre sus vidas los lleve a la frustración cuando regresan a la realidad o que las experiencias y las sensaciones con las que conecten les provoquen dolor y angustia.

También es importante tener en cuenta que este ensimismamiento se parece al despiste o la falta de atención, y que está muy lejos de serlo. De hecho, las narrativas sobre quiénes son y qué están destinados a conseguir son estímulos fundamentales para que los creativos no pierdan la confianza en sí mismos, venzan a la adversidad e intenten hacer realidad ese destino imaginario.

¡Tú no eres especial!

Los creativos se enfrentan a un mundo que, por lo general, les niega su reconocimiento y a veces también el cariño durante años (¿Te crees especial? ¡Tú no eres especial! ¡Todos somos especiales!). En estas circunstancias, no es extraño que se instalen, como un ruido intermitente en sus vidas, las dudas sobre su talento y originalidad, el miedo a no obtener nada a cambio de su esfuerzo y la angustia que les produce que sus seres queridos vivan preocupados por ellos o que ellos mismos estén exponiendo a sus familias a sacrificios innecesarios por puro narcisismo (¿Tengo derecho a vivir de mi vocación si me impide pagar una buena educación a mis hijos?).

Poner orden en sus emociones, experiencias e ideas es una función igual de importante que la de construir narrativas estimulantes. Los creativos suelen ser personas hipersensibles y especialmente abiertas a probar cosas distintas y eso quiere decir que perciben con más matices e intensidad las situaciones cotidianas, que suelen empatizar más con el resto (o proyectarse sobre ellos inventándose historias y creyendo que los entienden) y que buscan experiencias nuevas que les descubran sensaciones desconocidas. Dicho de otra forma, necesitan mucho tiempo para ordenar sus emociones, experiencias e ideas, porque tienen muchísimas emociones, experiencias e ideas que ordenar.

Una pregunta interesante es cómo, con esta orgía perpetua de excitación, curiosidad y depresión que les despierta la vida, consiguen llevar a cabo un proyecto innovador de principio a fin. La respuesta sencilla es que muchos no lo consiguen y que algunos dejan de poder hacerlo. Un ejemplo de lo primero es esos escritores que nunca terminan de publicar su primer libro, y un ejemplo de lo segundo lo encontramos en esos grupos de música que se echan a perder. Es discutible que tanto en un caso como en el otro se les pueda seguir considerando creativos, porque la creatividad es una actividad, no una capacidad. Los alpinistas son los que suben montañas, no los que pueden subirlas ni los que sueñan con subirlas.  

02

Los que tienen éxito

Las personas que consiguen materializar los proyectos que soñaron lo hacen por tres habilidades distintas: visión estratégica, pasión y capacidad para convertir los estacazos de la adversidad en motivación para seguir adelante.

Se necesita visión estratégica para diseñar un plan ordenado y lo suficientemente flexible para que su voraz curiosidad y vaivenes emocionales no les impidan concretar sus ideas. Si tiene en la cabeza el embrión de una novela o una aplicación móvil novedosa, lo primero que hace una persona creativa es acariciar su belleza, obsesionarse con ella, chapotear en su talento y buena suerte, asustarse con la posibilidad de que alguien se la quite y buscar una estrategia que le permita desarrollarla y darla a conocer antes que nadie. Cada vez son más los que utilizan dos técnicas: la meditación, para concentrarse mejor y reducir su implacable autocrítica; y el cultivo del placer no solo por la creación sino por el —mucho menos emocionante— proceso creativo.

La pasión es la furia que arrastra a los innovadores a obsesionarse con dominar la técnica en la que quieren aportar algo original, la que genera el estado orgásmico de flow que aflora en sus pechos cuando dan a luz la idea, la que impide que se desenamoren de ella en los momentos de tedio y frustración que exige la ejecución de cualquier novedad que merezca la pena y la que los empuja a que la principal vara de medir no sea lo que consiguen los demás, sino la meta que ellos se habían marcado.

La tercera habilidad es, como decíamos, convertir los estacazos de la adversidad en motivación para seguir adelante. Los que no dejan de crear durante toda la vida lo hacen no solo porque las dudas que albergan sobre sí mismos, los portazos en la cara o la intensidad de las emociones extremas no han podido con ellos, sino también porque han utilizado esas dudas, esos portazos y esas emociones traumáticas para convencerse de que han venido a aportar algo único, algo importante, algo que merece ser tenido en cuenta y que, tarde o temprano, se terminará apreciando.   

Quizás lo más misterioso de las personas creativas no sea ni la fuente de su inspiración ni su manera de surfear —o de ahogarse ocasionalmente— en la adversidad, los grandes planes o las pasiones extremas. Lo más fascinante es la forma en la que resurgen y sienten sus pensamientos y sus emociones, por dolorosas o alegres que sean, como un continente por explorar, por imaginar, por intuir. Son los exploradores de un pequeño planeta… y ese planeta no es otro que su mirada. Una mirada de infinita curiosidad.

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Opiniones 177
  • Supongo que creatividad es una palabra derivada de crear. Supongo que la creatividad es una característica que poseen solo ciertos individuos. La capacidad de crear. Debe ser muy bonito y gratificante crear algo que antes no existía: una pintura, una historia, un producto, lo que sea…
    Debe ser muy difícil mantener el equilibrio cerebral necesario para coger aquello del mundo exterior que sirve de estímulo para la creación, pero a su vez mantener a raya la inundación de la realidad alienante que ya existe.
    A veces es complicado pensar que se puede crear en un mundo en el que ya está todo inventado. A veces hay que irse muy a la periferia de lo normal para encontrar un hueco donde aun no se ha creado y es ahí donde los creativos se ganan su fama de bichos raros. O de genios.

    • Totalmente de acuerdo Javier. Para crear hay que salirse necesariamente de lo ya creado. Hay que vivir en el límite, y eso no siempre es aceptado por los que viven cómodamente en lo más profundo de sus propios límites.

    • Hola Javier! Muy interesante lo que planteas pero en algo discrepo. El tema está en que el creativo jamas piensa que todo esta inventado.

      Hablo desde mi lugar, donde constantemente se me ocurren ideas como una catarata pero que de todo eso, se lleva a cabo un 10% pq mientras vas avanzando en un proyecto, se te ocurre otro y otro!!!

      Entonces lo que descubri es que juntandome con personas que si son prácticas, me facilita plasmarlo y yo puedo seguir analizando y creando…es como un juego que siempre quieres jugar! Jajaja. Es inagotable!

      Y la clave está no en dar una respuesta a las personas…sino vos mismo hacerte preguntas e ir buscando una respuesta. Y ahi suele pasar….que muchas preguntas que te hacias, otros también se la hicieron y también intentaron responderla entonces muchas veces el camino al que llegó uno puede ser retomado por otro. Es como un árbol y sus múltiples ramas y nos vamos ayudando mutuamente.

      En fin, la creatividad es un pensamiento infinito y volviendo a tú punto, no todo está inventado.

      Ya me fui por las ramas! Jajajaja

      Saludos!

    • Hola Javier, quiero enriquecer tu comentario desde mi experiencia de vida. Nací creativa. Y deja tú que tengamos que luchar contra lo que comentas (la sociedad) aveces somos (o soy) tan introspectiva, que no me entero o no me importa. Como lo dice el artículo, en mi caso, mi lucha más fuerte es conmigo misma, dentro de mi mente. Tiendo mucho a la depresión. Es más la depresión o un ataque de pánico lo que me frena, que la gente. Una vez, le comenté a mi siquiatra que estaba cansada de ser así, de sentir cosas tan feas desde hace tanto tiempo (la adolescencia) y me respondió que los artistas así somos. Que tal vez sintiera esos horrores, pero ser así me permite apreciar lo hermoso o especial de todas las cosas en la vida. Entendí que es como un precio que pagar por ser creativo. A partir de ahí he hecho estrategias para que las cosas sigan sin mi, cuando yo no puedo.
      Saludos!

  • Es muy claro que entiendes el proceso creativo y lo que conlleva (o se sufre en ello)… en mi caso.. estando casado con una creativa y enamorados desde hace 17 años hemos «vivido/sufrido» estos altibajos que mencionas..
    Pero se ven coronados a más de 12 años de labor y al ver en nuestra Hija esa chispa creativa que renace y que se exponencía de nuevo, que nos hace reír con rositas calladas de nervios pensando el todo lo qu le espera por delante cuando lleva ese rumbo. Pero felices de verla más nuestra en ésa locura creativa que ajena en un mundo cuadrado.

  • Bonito de cojones, pero me parece que hablais de algo más que creativos. Hablais de Ejecutores, a los cuales admiro profundamente.

    Porque el mundo está llena de creativos sin la suficiente seguridad en uno mismo como para poner en practica aquello en lo que han pensado. Porque la creatividad incluso cuando tienes la idea produce vertigo. Vertigo de que fracase, de que alguien la replique de que no sepas llevarla a cabo. Y así es como la historia está llena de creativos de los cuales se han aprovechado grandes ejecutores, que no solo han hecho negocio sino se han apropiado de ideas que no eran suyas. De modo que mando un enorme abrazo a los creativos y un hijoputa a todos los robadores de ideas, trepas y bastardos que habitan el planeta.

  • Wowww me encanto, porque en realidad describe lo que he sentido durante toda mi carrera, sobretodo cada vez que tengo que tomar exámenes que no califican ni la mitad de mis conocimientos o creatividad. Como estoy segura que los demás tampoco.

  • Me ha encantado el artículo. Aunque estoy completamente en desacuerdo con esta parte:

    «Un ejemplo de lo primero es esos escritores que nunca terminan de publicar su primer libro, y un ejemplo de lo segundo lo encontramos en esos grupos de música que se echan a perder. Es discutible que tanto en un caso como en el otro se les pueda seguir considerando creativos, porque la creatividad es una actividad, no una capacidad. Los alpinistas son los que suben montañas, no los que pueden subirlas ni los que sueñan con subirlas»

    Para mí la creatividad es una capacidad, separada del «éxito».

    ¿Un escritor creativo es aquel que publica una novela? ¿Un grupo que se disuelve y fracasa pero que crea un nuevo concepto de música no es creativo?

    Van Gogh según esa premisa nunca habría sido una persona creativa.

    O la fotógrafa Vivian Maier… nadie puede negar la creatividad de esta mujer, que nunca hizo una sola fotografía más que para su disfrute personal…

    Es evidente que para ser creativo hay que producir soluciones novedosas, crear. Pero eso no tiene que estar relacionado con el éxito o logro.

    • Hola Patricia:

      Gracias por tus palabras. No soy mucho de comentar, porque creo que los autores solo debemos hablar para aclarar o matizar cosas.

      Lo que digo en el artículo es que la creatividad es una actividad y que mientras creas eres creativo. Si no has creado nada o si has dejado de hacerlo, simplemente ya no eres creativo.

      Según esa definición, los artistas que mencionas sí serían creativos o lo habrían sido en las épocas de sus vidas en las que innovaron.

      No hablo del éxito ni tampoco de novelas. Hay creativos exitosos y creativos sin éxito. La clave es que creen. Nada más.

      El punto de confusión puede haber sido lo que dije de los grupos de música que se han echado a perder. Estaba pensando en grupos que ya se dedican solo a repetir sus grandes éxitos porque no les queda nada nuevo que decir.

      En cuanto a los escritores, mi impresión es que, con las facilidades que existen para la auto-edición, es muy difícil que exista un escritor (no me refiero a alguien que escriba ocasionalmente o por hobby) que no haya publicado ni un libro electrónico de 50 páginas. De hecho, podríamos debatir si un escritor sin libros es realmente un escritor y no solo si es creativo.

      Un saludo, gracias y espero haber aclarado lo que decía en el texto al margen de que podamos seguir discrepando.

      Gonzalo.

      • Pues muchas gracias por responder. En tu puntualización estamos muy de acuerdo. Diría más, no por haber publicado eso significa que alguien es creativo, hay libros terribles en el mercado sin valor alguno.

        Sigo creyendo que hay personas con mayor capacidad para ser creativas. Por eso puntualizaba que para mí la creatividad sí es una capacidad. Pero una cosa es la capacidad y otra el comportamiento creativo. La capacidad siempre está ahí, que puede desarrollarse o no. Sin embargo un comportamiento creativo solo se da en determinados momentos y determinadas circunstancias (al menos para el común de los mortales, hay personas excepcionales que han sido capaces de crear soluciones novedosas toda su vida).

        De nuevo, gracias por tu artículo.

  • Yo soy creativa y duele…mucho…cuando tus ideas son saboteadas, plagiadas, tratadas con menosprecio…la creatividad se castiga con : pobre aoñadora

  • Un artículo excelente!

    Coincido en todo ya que siempre me he considerado creativo y para las personas a mí alrededor es obvio que lo soy por lo que doy fe que es extremadamente complicado en este mundo moderno mantenerse enfocado. En lo personal mi casa, mi computadora, mis cuadernos y mi escritorio, pero en especial mi cabeza se llenan de proyectos inacabados y muchas veces tan solo de la idea de una idea de la que me enamore perdida demente y jamás llegó a proyecto. Solo puedo describirlo como frustrante cuando haces un poco de recuento.

    En fin, éxito a todos ahí fuera, pero definitivamente a los creativos. No se desanimen, después de todo es mejor tener mil ideas inconclusas que no tener ninguna en absoluto.

  • Me encanta. Me considero creativa y ejecutora. Me gusta utilizar el ingenio y la intuición., aunque eso conlleva inseguridad y, a veces, frustración….. Pero cuando sale bien, mi propio ego de superación sube, la adrenalina hace que cualquier situación habitual pueda replantearla y ser curiosa…. Hay que ponerle emoción a la vida. Las reglas están para cuestionarlas…. Desaprender y cuestionar son situaciones que hay que poner en práctica todos los días para que cada día sea diferente. Se puede aplicar la creatividad de forma habitual…. Y además tenemos que potenciar y hacerla crecer en las nuevas generaciones. Es emocionante. Que haré hoy para ser creativa y especial?. Pregunta que diariamente, antes de las 10 de la mañana, me planteo….. Probarlo, es mágico!!!!

  • Esta frase es demoledora: «Es discutible que tanto en un caso como en el otro se les pueda seguir considerando creativos, porque la creatividad es una actividad, no una capacidad. Los alpinistas son los que suben montañas, no los que pueden subirlas ni los que sueñan con subirlas».
    Conozco a muchísima gente súper creativa que no ha tenido éxito, y no por ello ha dejado de ser creativa. Siempre están llenando sus vidas y las de su alrededor de cosas nuevas, ideas desbordantes. Saben cómo jugar con sus hijos o cómo hacer que los profesores de universidad queden obnubilados con sus enfoques. Puede que no hayan llegado a publicar su primer libro o que no hayan sacado un disco, o que no consigan ser Picasso hasta después de su muerte. Pero insisto: son creativos.
    Decir que aquel que no tiene éxito deja de ser creativo no sólo es catapultarle al fracaso para siempre. Con eso también les creas un sentimiento de miedo que hará que ni siquiera intenten triunfar.
    Crear es una capacidad, no una actividad. Diciendo lo contrario, te pareces a los maestros que solo premian a los mejores chicos de la clase.

    • Hola Marta:

      Gracias por comentar.

      Ten en cuenta una cosa. Lo que yo sostengo en el artículo es que la creatividad es una actividad, no una capacidad… pero no digo que para ser creativo se tenga que tener éxito.

      Igual hay una confusión con el ladillo, pero a lo que me refería es a que el gran éxito de un creativo es crear y seguir creando durante toda su vida.

      Continuaremos discrepando porque tú consideras que ser creativo es una capacidad pero quería explicarte la parte en la que pienso que coincidimos. Ser creativo no tiene nada que ver con tener éxito siendo creativo.

      Un saludo,

      • Crear es un verbo, así que requiere de acción para existir, por lo tanto crear no es una capacidad. Ser creativo es la capacidad de crear y esa todos la tenemos, eso no quiere decir que todos ejecutemos la acción de crear.

  • Me siento muy identificado con lo que comentas: no paro de darle vueltas a la cabeza, a un montón de ideas y cosas que no paran de rondarme, inventos, herramientas, …

    El problema es que tengo que pagar la hipoteca, comer, cole, guardería, … y no me ha quedado más remedio que aceptar una puesto de trabajo de mierda con unos jefes de mierda que se creen los más listos del mundo y que lo único que aportan es burocracia en lugar de aportar valor a los procesos de la empresa.

    Cuando he intentado «inventar» me he encontrado con que me piden la patente y eso es más burocracia. Al final es un proceso lento y difícil que choca frontalmente con mi planteamiento: agilidad y rapidez. Eso me bloquea y me para, pero es lo que hay.

    Ya me gustaría poder dedicarme a «inventar», pero está todo lleno de burocracia que no aporta valor.

    Muchas graciar por compartir tu artículo.

  • La creatividad es inherente al ser humano, es en esencia es nuestra capacidad de adaptación. La educación/escuela es quien se encarga de convencernos de que lo seamos o no -creativos-. Y para nada está todo inventado, nos queda todo por inventar.

  • Que linda nota, que mundo infinito existe entre la curiosidad que nos mueve y la eterna búsqueda de más y más, el explorar en un mundo ya inventado. Gran aporte gonzalo toca, colega de tanto!

  • Con respeto a toda composición del lenguaje por sus innumerables combinaciones, voy a aportar mi visión de lo leído.

    Has hecho referencia a diferentes factores que orbitan en el campo gravitatorio de la creatividad o sobre los que alteran el desarrollo de la persona considerada creativa.

    Cuando se dice: “El mensaje que reciben desde la infancia es claro: el reconocimiento y la estima de la autoridad dependen de la habilidad con la que ejecutemos sus órdenes”, es posible que el término ‘autoridad’ tiña de gris los finitos estilos docentes y personales. Estoy convencido de que “depende de la habilidad con la que ejecutemos sus órdenes”, pues el cómo actúa sobre el qué, dejando en evidencia la mala práctica del docente -tras ganarse el (su-)puesto de autoridad y órdenes-, ya que su alumno o alumna le ha demostrado tener la capacidad de aceptación frente una orden y responder de forma creativa (no esperada? autocontrol? persona sin capacidad creativa que no se manifiesta por temor a no seguir las órdenes? La persona creativa se sitúa fuera de lo establecido o legítimo?). Al pensar en creatividad me viene el concepto ‘innovación’, eso que rompe con la ‘verdad’ de: ¡Si ya está todo inventado! Justo lo relaciono con: “los grandes artistas copian, los genios roban” –gracias Picasso por ser mi recurso meta-metafórico-.

    Me sorprende que se diga que “la creatividad es una actividad, no una capacidad”. Bien, que eres lo que más practicas ya te está haciendo ‘capaz de’. La creatividad se manifiesta en una actividad –mental o física-, y la creatividad es capacidad, aunque la palabra creatividad esté sujeta de la palabra actividad. Que “el cultivo del placer no sólo por la creación si no por el —mucho menos emocionante— proceso creativo” es lo ideal para tener un proceso formativo significativo. Así, se desarrollará diferentes y dependientes capacidades porque ha conseguido ser competente en favor del proceso creativo aplicado.

    Bonito párrafo el de: “Hablamos de una especie de conexión con el monólogo interior de sus pensamientos y emociones que les permite, sin prisa y sin presión, asociar libremente ideas, buscar enfoques distintos para sus problemas, dar sentido a sus vidas (necesitan imaginar una narrativa que les ayude a explicar quiénes son y qué han venido a hacer a este mundo), planificar el futuro o asimilar experiencias y sensaciones nuevas.”

    Gracias por tu artículo. Hace reflexionar.

    e-Saludos

  • Me ha encantado aprender algo mas de las personas creativas, eternamente incomprendidos y criticados por gente ordinaria que se limitan a obedecer.
    Seguir así, porque el mundo no hubiera evolucionado sin vosotros , no os rindais.

  • Que artículo más bonito. No sé si soy creativa, pero he tenido ganas de llorar leyendo el articulo, porque me identificado tanto con lo que has descrito. Muchas gracias…

  • Enhorabuena por el artículo tocayo.
    Capados desde la infancia por el corsé de un sistema educativo nefasto y una sociedad que cuestiona al diferente; los etiquetan como TDA, TDH y otros términos con alto aderezo científico…
    Ojalá, el surf interior de cada creativo, les lleve un día hasta la orilla que desean llegar.

    Un abrazo!
    Gz.

  • Crear algo de la nada y todo el proceso que hay en medio es una cosa que sólo su creador puede sentir, que le enriquece como persona y hace que se conozca mas a si mismo pero también el fin de una creación es la aceptación y valoración por parte del resto de personas por que si no es así el creador corre el peligro de convertirse en una frustración.

    Por desgracia en los tiempos que vivimos no esta muy valorada la creatividad, no por ser creatividad en si misma si no por que los valores que nos enseñan a lo largo de nuestra vida no suelen estar relacionados con ella, se premia más la obediencia y sumisión que la creatividad y esto hace que gran parte de creadores se queden por el camino.

    Se tiende a pensar que cuando una persona utiliza su creatividad para hacer algo que le gusta no tiene valor económico ya que se ha divertido haciéndolo y esto provoca que el creativo tenga que abandonar sus artes en pos de un sustento económico.

  • Todos tenemos la capacidad de crear, de nosotros depende lo lejos qu epodrámos llegar, alimentar la creatividad es indispensable para poder producirla.

    Gracias por compartir Gonzalo!!

  • Añadiría que las personas creativas tampoco se atan demasiado a sus propias ideas, porque saben que pueden inventarse otras. Y sin embargo, son capaces de trabajar durante años en un mismo proyecto, sin éxito, porque su motivación es intrínseca.

  • Identifico lo que leo y al mismo tiempo puedo expresar lo que siento. Cada persona es un mundo, todos tenemos algo dentro que nos hace geniales. El problema es que vivimos en un mundo donde es dificil que lo desarrolles. En mi caso es muy sencillo, yo nací sabiendo cosas que a mi alrededor no se entendía. Observar todo lo que me rodeaba, intentar interpretar cada situación aunque fuera un drama. Saber quien era yo, era lo más importante. Eso arreglaría muchos de mis problemas. Hoy se que crear para mí, es fundamental. Invento cualquier cosa, es como una necesidad y claro que no me valoran pero eso no es suficiente para que deje de hacerlo.

  • Muy buen artículo. Muy certero y muy en linea con lo que pienso. El Ser humano es eminentemente creativo, es creativo por naturaleza. A medida que vamos haciéndonos mayores vamos apagando nuestra creatividad, bien por barreras sociales o porque la vida nos va presentando una foto distinta a la que contemplábamos de mas jóvenes. Es importante mantener viva la semilla creativa que nos ofrece nuestro niño interior, no dormirla, no dejarla morir. Incluso en el mundo de la empresa se encuentran soluciones poderosas desde el pensamiento creativo. Y además, no nos olvidemos de algo importante: El Ser humano empieza a morir el día que deja de amar y el día que mata su creatividad, y por tanto su curiosidad por las cosas.

  • Precioso…me he sentido 100% identificada 🙂
    Gracias por comprendernos, la ansiedad baja así su termostato, te sientes acogid@ y perteneciente a una tribu, gracias.

  • Hola Javier, yo creo que precisamente por eso todos nacemos con una gran capacidad creativa, aún no conocemos todo lo que existe en el mundo. Pero a medida que crecemos y a base de decirnos que un árbol es verde y marrón acabamos olvidando que podemos pintarlo del color que queramos. La educación actual mata la creatividad, y si lo piensas tiene su sentido, no conviene que existan muchas personas con mente crítica y no manipulable… Para los dirigentes…

  • Gonzalo:
    Acabo de ver descrita mi vida. Hoy sé que soy de los afortunados seres capaces de crear y acepto el dolor intenso que debo pagar por ello.
    GRACIAS

  • Estoy de acuerdo con el artículo en general, pero discrepo en cuanto a lo del éxito, si es que lo he entendido bien… yo me considero creativo, y no creo que parte de la creatividad venga dada por las ganas de querer mostrar algo al mundo antes que nadie más, de tener «éxito». Qué éxito? Al principio del artículo se critica como intentan amoldar la mente y limitar la creatividad; y precisamente buscar en la creatividad el «éxito» nos lleva de nuevo a una sociedad de mente cuadrada. Quien es creativo lo es independientemente de si busca éxito o no, de si lo consigue o no.

    • Hola:

      Gracias por tu comentario.

      Me refería al éxito de seguir creando durante años y de seguir mostrándoselo al mundo (a veces el mundo es pequeño -un entorno familiar y de amigos- y a veces enorme – todo el planeta). Es verdad que pienso que la creatividad es algo social: creamos para sentirnos bien y para compartir nuestras creaciones con los demás.

      Un saludo,

      Gonzalo.

  • Hay teorías psicológicas que ponen el acento en que tal vez la creatividad en si misma es un mecanismo de adaptación al medio, incluso un mecanismo de defensa. Así, si el medio es hostil la creatividad es un buen aliado. Se dice que lo más útil en una isla desierta es un poeta. Allí donde la normalidad y sus recursos desaparecen los creativos encuentran nuevos caminos y formas de hacer. Así se dice que inmigrantes y homosexuales, entre otros, son mas creativos que el resto porque tienen que adpatarse a un medio no muy propicio. Unos a un pais, un lenguaje y una cultura nuevas, sin papeles a veces, y soportando el racismo estructural, y otros, a un mundo claramente patriarcal y homófobo. La creatividad les permite encontar nichos donde adaptarse y prosperar.
    Yo prefiero pensar que la creatividad es un subproducto de la libertad, y la libertad es inconformista. Para ser libre uno tiene que pensar de forma autónoma, más allá de convenciones, tradiciones y mandatos del sentido común. La persona libre prefiere pensar el mundo por si mismo y construir su vida en función de sus propias reflexiones, de suspropias narrativas. Esta forma de entender la libertad tiene mucho que ver con la desobediencia, puesto que si uno quiere sentirse libre tiene que actuar conforme a sus propios criterios, lo cual conlleva, muchas veces, hacer caso omiso a la interpelación de la sociedad para que obedezcamos sus normas y reproduzcamos sus mandatos…Moraleja: uno es creativo cuando decide ser libre. Los no creativos son los que viven en la sombra de su propio miedo a la libertad.

  • De acuerdo en prácticamente todo lo que dices. Tan solo matizar que aquellos que crean durante toda su vida es porque su motivación es intrínseca y no se preocupan tanto en obtener resultados sino en disfrutar precisamente del proceso creativo.

  • Excelente artículo!!! me sentí ultraidentificada con cada palabra, es increíble pero esto es lo que deberían de entender los demás para con nosotros!

  • Me ha encantado….sin embargo discrepo en que el proceso creativo es menos apasionante que la creación en sí misma….
    Los procesos creativos han sido siempre apasionantes,sufridos y disfrutados de una manera especial y sentida efímera…cuando finaliza….siempre deseó más de los procesos de creación…aunque paradójicamente deseo a la vez llegar «ya»a la creación.

  • Ya sé que se ha dicho mucho por aquí, pero es que a mi me ha pasado lo mismo. Parece que el artículo hable de mí. He pasado el link por whatsapp a mis amigos para que entiendan quien soy, pero sin poner que era para eso, pues ahí estaba ese miedo a que los otros pensaran que me creo especial… Eso de que necesitamos los objetivos para seguir adelante muchas veces la gente no lo entiende. O el hecho de que te hagan sentir culpable cuando pretendes vivir de tu vocación, haciéndote dudar incluso de que tengas esa cosa de la creación dentro de ti. Es frustrante ver que la gente de tu alrededor no te entiende y si intentas explicarlo pareces un narcisista y te apartan, pero supongo que es el precio a pagar. La soledad de la creatividad i del proceso de creación. Gracias por el artículo.

  • bien, en general, pero recordemos que en la creación no hay fuentes de inspiración, sino un sustento que conlleve a un resultado, ¡se trata de autenticidad!

  • hermoso. muchas gracias por darnos un sacudon de realidad difernte al que solemos recibir cotidianamente. te abrazo, y comparto tu texto! un saludo gigante!

  • Es maravilloso saber que hay mas personas que en su dispersión extrema de cada dia,reflotan y salvan sus vidas mostrando al mundo lo hermoso que es vivir la vida.

  • Ha sido un placer leer vuestro artículo, gracias por aportar luz sobre muchas reflexiones que nos hacemos, mientras los demás creen que estamos perdiendo el tiempo.

    Un saludo equipo Yorokobu

  • ¡Me encanta este artículo! Posiblemente este artículo me conozca mejor que muchas personas que critican sin saber. La verdad es que es una ayuda cuando uno se siente un poco perdido ¡gracias!

  • Excelente! Toda mi vida me ha pasado eso. Soy creativa. Licenciada en letras y luego en filosofía, hago títeres, dirijo teatro y fui actriz, canto en una banda, pinto y soy también escitora. El tema es que tengo gente muy querida pero digamos que soy la frustración de mi familia. Tan inquieta de pequeña que trataban de mantenerme lo más lejos de la casa durante el día así que iba al Conservatorio de Artes Dramáticas de La ciudad de Buenos AIres, cantaba en dos coros, hacía títeres, cerámica y estudiaba flauta traversa. Me apartaba de la familia en la adolescencia pero dentro de mi casa ya que nunca me encontré a gusto para conversar con nadie. Todos decían que no estudiara mi carrera sino la de mi hermana mayor. Química, o médica como casi toda la familia y obviamente no hice caso. El resultado es que no tengo raices porque me dá lo mismo estar acá o allá aunque vivo en mi casa con mis perras y otros bichos raros. Mis hijos ya se han ido lejos y son felices. El tema es que yo me siento feliz así. Lejos de la familia.

  • Felicidades y gracias, es agradable y me llena de emoción que hayas podido escribir con claridad y sencillez. mi manera de existir. Esa manera en la que durante muchos años no había logrado comprender. Gracias. a

  • Gracias, Gonzalo. Fantásticamente bien escrito. Tocas en profundidad un tema con el que muchos creativos nos podemos sentir identificados. En el fondo estás haciendo además una labor social: ayudar a que la sociedad nos entienda

  • Muchas gracias !! A ustedes por las lindas palabras y la comprensión y a la esencia de la vida por poner en cada uno de nosotros una semilla distinta.

    Arco iris terrestre 😀

  • Me ha emocionado el artículo. Tanto si es un ejercicio de efecto Barnum, una trampa para ENFPs o un artículo escrito desde la experiencia. Enhorabuena. Me vuelvo a mi mundo!

    • Siempre fui un niño creativo y ahora con 59 años sigo siendo un niño creativo, pero que se da cuenta del tiempo que le hicieron perder estudiando una y otra vez las materias que suspendía para poderlas superar, en vez de emplear mas tiempo en desarrollar las habilidades creativas que poseía.
      Hoy en día como de pequeño sigo jugando haciendo esculturas.
      Lamento mucho no haber gozado mas creando formas cuando era pequeño y teniendo que dibujar a escondidas.

      http://www.martin-consuegraescultor.com

  • Muy bello y muy cierto. Ojalá valoráramos más la creatividad y la dejáramos crecer. Creo que se suma al problema de que gusten los chicos obedientes el hecho de que el mundo viva tan acelerado. Hay demasiadas cosas para hacer y demasiadas posibilidades que vivir como para que podamos tirarnos media hora a mirar el cielo sin sentirnos culpables por «estar perdiendo el tiempo». O al contrario, algunos tienen demasiado tiempo libre y no logran ver que la vida es algo precioso que ha de aprovecharse; que vinimos a hacer algo al mundo que nadie más puede hacer.

  • Completamente identificada 🙂
    Es verdad, vivimos en medio de una tormenta entre las cosas que nos gustaría hacer y las que debemos hacer para ganarnos la vida. Soñar no cuesta nada, pero materializar los sueños es una tarea titánica que estamos realizando constantemente porque nos gusta.

  • Me encanto, creo que en varias lineas me sentí identificado. Me ha venido bien pues estoy en la encrucijada de decidir si voy a tomar lo que me ha gustado desde adolescente (realizar una carrera en diseño gráfico) o seguir ejerciendo mi carrera actual. Gracias y saludos.

  • Gracias por escribir cosas así. ante tanta adversidad siempre hay un oasis de respiro cuando alguien con la empatía suficiente da aliento a aquellos incomprendidos

  • Excepcional todo el texto, muy crítico y bien narrado, pero sobre todo me encantó esa frase «El mensaje que reciben desde la infancia es claro: el reconocimiento y la estima de la autoridad dependen de la habilidad con la que ejecutemos sus órdenes. Nos pagan para pensar, no para discrepar.»
    ¡Felicidades!

  • Excelente artículo! Estamos en medio de una crisis educacional constante por éste tema y describes varias luces al respecto. Es mi humilde opinión como docente.

  • Me ha encantado su artículo. Tuve la sensación de estar mirando un espejo y me ha ayudado a entender mejor unos cuantos aspectos de mi vida.

  • Me ha encantado y me he sentido identificada totalmente. El placer inmenso de concretar un poema, un sabor nuevo, una pintura tiene su cara oculta en la tremenda angustia que me acompaña en el proceso creativo. Muy bien descrita la sensación de no encajar en lo que se espera de mi. Enhorabuena!

  • Me gustó. Mucho. Vivimos en una sociedad en la que se premia la mente ciéntífica y se desprecia la creativa, asistiendo así a una deshumanización progresiva y peligrosa de la sociedad desde temprana edad, empezando por los colegios. Volvamos a sentir señores. El mundo mecesita gente sensible que de sentido a todo este sistema frío y racional hasta extremos contraindicados.

  • Es que el mundo intenta homogeneizar a las personas, intenta etiquetarlas y atraparlas en conceptos. Si una persona tiene la capacidad de volar «sin alas», con su mente, con su corazón, de imaginarse volando en otro sitio o hacía algún lugar, es ya una victoria indescriptible.

  • excelente artículo, pongan más relacionados al mismo tema, ya que la supervivencia humana está en juego, y requerimos el concurso sinérgico de muchas mentes creativas, para romper esta hegemonía estúpida de los gobernantes mundiales sobre el planeta tierra y sus poblaciones vivientes.

  • Comparto sus maravillosas palabras
    Creo que todo el mundo lo entiende aunque a veces por ciscurtancias diversas no se hecha na explorar
    Pero es también perfectamente aceptable
    Ánimo!!!!!!!!!
    Y a seguir…….,,,,

  • Uno de los mejores artículos que he leído en mucho tiempo.
    He visto en sus palabras el reflejo tanto mío como el de personas de mi entorno, prácticamente como si nos conociera.
    Una cuidada, acertada y precisa manera de definir el perfil de la mente creativa.

  • fantástico artículo, gracias. Muy real y a certado enhorabuena yorokubu y Gonzalo Toca. 25 años en la creatividad con mi propia marca de arte. Siempre hacia adelante.

  • Decir que todo está inventado, además de ser un lugar común, no es cierto y es muy poco realista.
    Queda mucho, pero mucho por inventar, otra cosa es que no haya mucha gente que lo crea.

  • Me ha encantado leer este post, prácticamente me veo definida :D, y tener la sensación de ser entendida en un mundo que no desea crear sino destruir; es no solo bello sino gratificante…La creatividad es implacable con el individuo que la padece. Me voy para seguir creando mientras me destruyo lentamente, en un potaje de emociones y experiencias extremas. Un cordial saludo y un placer 😉

  • Me ha encantado tu artículo Gonzalo, realmente interesante. Me he sentido identificado con varios aspectos que has comentado sobre las personas creativas ya que me considero una de ellas en cierto modo.
    Hace tiempo que venía pensando que sensibilidad y creatividad vienen de la mano y tal como muestras tú, es del todo cierto. Para ser creativo hay que ver más allá de lo estándar, ser abierto de mente, sentir una curiosidad incesante por lo que te rodea, ganas constantes de aprender algo nuevo y para ello, hay que tener un mínimo nivel de sensibilidad.
    Uno de los grandes enemigos de la creatividad es el tiempo, un enemigo inagotable e imparable. Al tener tantas ideas, tantos posibles proyectos en mente, tantas cosas que nos gustaría aprender; es necesario centrarse en algunos pocos proyectos y no intentar abarcar mucho (ya que como dice el refrán, quién mucho abarca poco aprieta). Algo que he visto que me es realmente útil es ponerme pequeñas metas que cumplir y llegar a producir algo acabado (grabar un vídeo o audio, si es cuestión de música) ya que la sensación de querer hacer mil cosas y al final no terminar medianamente bien nada, es frustrante.

  • muchas veces nos obligan a ser creativos manejando estándares establecidos, lo mejor es superar todo ese tipo de reglas que nos impiden ampliar nuestra visión a algo más profundo que el simple y mero capitalismo por donde se rige todas las profesiones vinculas al mercadeo y la publicidad donde nos hemos enfocado solo en vender, y no digo que este mal necesitamos llevar un pan a nuestra mesa, pero donde queda la pasión que teníamos un día de cambiar el mundo donde quedan los sueños de generar conciencia en las personas, eso justamente los hacemos con la creatividad y su expresión sin tabúes y frenos de estereotipos

  • Siempre me di cuenta de que no era rebeldía, era rechazo a lo impuesto por que si y obedecer para encajar, tuve que adecuar mi personalidad y «madurar» para estar, jajaja este articulo lo pensaba cuando tenia 6 años, pero con mi mente solo en imagenes y dialogos con mis pensamientos, nada de letras, nada de estructura, ludicidad extrema.

  • Es genial cuando la pasión da sus frutos. Las redes además son muy gratificantes en este sentido, y aunque internet sea un arma de doble filo crea un contexto genial para que las ideas fluyan mejor y lleguen más lejos. Muy inspirador.

  • Jamás habría sabido explicar con tanta precisión y sensibilidad lo que llevo sintiendo desde niño. Me queda el insuperable sabor de boca de que no estoy mal de la cabeza, y de que no me pasa sólo a mi. Gracias por este artículo. Bravo.

  • Que te digo, me proyecté; gracias x el texto. Ahora me ha pegado como rayo en la cabeza, como u rayo de luz en medio de la oscuridad. Gracias!

  • Un post estupendo Gonzalo, muchos de los que trabajan online se tienen que ver identificados aquí. No hay fronteras, ni límites y los golpes y aciertos son el pan de cada día.

  • Ser creativo es algo que nace con uno. Lo de «bicho raro» es el traje que te ponen los demás. Cuando uno tiene esa característica, no te importa demasiado lo que digan de tí. Se sufre y se disfruta, es cierto. Y si se te cierra una puerta, siempre hay otra que puedes abrir. El placer de crear, es inigualable y lo mejor de todo: es inagotable. Ser creativo es como ser rubio o moreno o bajo o alto, lo eres o no lo eres.

  • …y articulos como este ayudan a convertir la adversidad en motivacion!!
    Hola Javier, todos tenemos derecho a desarrollar nuestra creatividad, somos seres humanos por lo tanto creativos!

  • Justo el pensamiento que crear significa «hacer algo que nunca antes ha sido» es lo que puede frenar el artista en su libertad de expresarse.

    Tal como usamos las mismas palabras para expresar nuestros diversos pensamientos podemos usar las herramientas artísticas para demostrar nuestra perspectiva – o si no ella, inspirar a otros de buscar otras perspectivas sobre un tema establecido y conocido.

    Los artistas sufren por la autoexigencia – que es causa de su enorme crecimiento a la vez. Sufren por no poder expresar al cien por cien lo que se genera en ellos al observar su entorno.

    Esta energía que crea un movimiento ligero de los dedos, de la lengua, de las piernas y sobre todo del corazón. Esta energía que se acumula, que ocupa todo y que desea salir de pronto, para estallar en miles de pedazos para que se note no sólo por ellos sino por todo vivo.

  • Para mi el creativo es por sobre todas las cosas una persona intuitiva. La intuición es la inteligencia abreviada y logra colocar el foco del pensamiento mucho más rápido, adelante y ciertamente, no desvaneciéndose en los laberintos de los metódicos.

  • Gracias por el artículo. Interesante. Practico meditación mindfulness hace tiempo y tener la capacidad, quizá por momentos, de observar la mente sin identificarse lo considero una acto sumamente creativo, y estabilizador.

  • Que hermoso reportaje, admiro la dedicación y redacción que tuviste para brindarlo solo así, fluyendo y dejandolo claro con las cartas sobre la mesa. Buena vida, buscaré leer más de ti.

  • Me gustó mucho el artículo. Percibo que aun falta mucho por descubrir respecto a la creatividad. Me gustaría poder ahondar mucho más acerca de realizar con éxito lo que creamos, este es un campo muy rico para investigar.

  • creo que la mejor manera de vivir es dándole cada vez mas rienda suelta a la creatividad en todos los aspectos de la vida… la división entre persona creativa y no creativa es solamente el acto de decidir ver las cosas con mas amplitud y con asombro sin prejuicios

  • ¡Oooh Gonzalo…! me ha encantado tu artículo. Siempre es reconfortante poner palabras y reconocer procesos en esos universos en los que una persona deambula, creativamente…jaja. Gracias por tu aporte a la vida creativa, como creativo que eres, ya que si no no podrías haber escrito esto.
    Con una sonrisa, gracias!

  • Los niños creativos o creadores tienen que luchar mucho mas por su futuro que los obedientes, pero la vida de a poco también les va dando pequeñas recompensas que les ayudan a seguir creando.
    Nada en la vida es facil ni regalado, a mayor esfuerzo mayor gozo, pero es verdad que después de los 12 años una persona que sigue jugando, es muy mal vista por toda la sociedad.
    Pero sin juego es imposible crear, necesitamos jugar y estar tranquilos, sin ansiedad para que surjan las mejores ideas o creaciones. y eso solo se consigue disfrutando y gozando del juego.
    Hay cosas que solo las pueden hacer los niños y los hombres que se han a atrevido a superar esa meta, pero para ello han tenido que jugársela en el sentido de luchar por esa idea.
    Aunque es raro que la vida no te deje placeres al hacerlo. Dicen que Van Gogh sufrió mucho pero yo estoy seguro que en sus días creativos en el campo también tiene que haber tenido grandes y emocionantes momentos que le ayudaron a seguir con su trabajo, y allí esta.

  • ¡Ha sido un placer enorme leerte! Gracias por un análisis profundo, empático y, a la vez, tan fácil de leer para ojos tanto de creativos, como de personas más tradicionales. Nos ayuda a entendernos. Acerca posiciones desde el respeto y reconocimiento… y eso es algo valioso, sinceramente. Pues entre todos hacemos el mundo rodar, aunque de formas distintas 🙂 Un abrazo por parte de una creativa que cada día se levanta en la realidad que describes. Te seguiré leyendo.

  • Gracias , gracias y gracias ….trabajo constantemente la emoción de no sentirme culpable por soñar, fantasear y producir en un espacio -tiempo diferente al aplaudido e instigado por todo lo que me rodea. Siempre me han llamado ‘creativa’ y siempre me sentí ‘infantil’ ,como adjetivo peyorativo, por serlo. Gracias por este artículo, pues hace dos meses que decidí lanzarme de lleno en esta aventura y aún rezumo miedos y culpabilidad por no seguir el orden aprendido, y por divertirme y considerar hobby mi nuevo trabajo freelance que estoy lanzando. ¡ Un saludo con mucho arte!

  • Emociona verse reflejada en estas palabras. Darse cuenta que te ha vencido el miedo, las dudas, y que, aun así, la multiplicidad de ideas no cesa.
    Gracias, un artículo excelente.

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