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21 de enero 2012    /   IDEAS
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¿Cuál es la mejor opción para sobrevivir a un ascensor en caída libre?

21 de enero 2012    /   IDEAS     por          
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Aunque estadísticamente son aparatos muy seguros, y todos los modelos incorporan frenos, seguro que alguna vez te has preguntado cómo reaccionarías en caso que fallase el ascensor en el que vas montado y se precipitara al vacío en caída libre. Imagina que tienes unos segundos impagables para decidir cómo salvar tu vida o cómo acabar hecho pulpa de naranja despachurrado contra el suelo. ¿Qué harías?

Algunas personas abogan por saltar hacia arriba una fracción de segundo antes del impacto para reducir la velocidad de este. Olvídate de intentarlo. Asumiendo que mantengas la presencia de ánimo suficiente para sincronizar el salto en esos inquietantes momentos, sin referencias sobre cuándo llegará el golpe, la mayor reducción de velocidad que se puede lograr conjugando los astros sería de sólo 3-5 km/h.

Lo más probable es que en el impacto te golpees la cabeza contra el techo, lo que agravaría las lesiones. Además, ya pusieron a prueba esta leyenda urbana los cazadores de mitos en uno de sus capítulos y Buster no sobrevivió a la caída del ascensor.

También queda descartada en primera ronda la versión de los que piensan que es buena idea pegarte a los lados del cajón, como una salamandra, pues cuando la cabina del ascensor se destruya por el impacto su suelo se transformará en una zona de empalamiento, con los muelles lacerantes que nos atravesarán por el medio.

Ni modo. Esos muelles son simplemente para sujetar el ascensor en operaciones de mantenimiento, aunque antiguamente también sirvieron de complemento al sistema de frenado.

Algunas opciones con más posibilidades sugieren que lo mejor es quedarse parado con las rodillas ligeramente flexionadas para amortiguar el impacto, como haría un paracaidista al llegar al suelo. Teóricamente, las piernas se flexionarían con uno cuando el ascensor aterrizara, extendiendo la desaceleración del cuerpo durante un período más largo (la fuerza de impacto es proporcional a la velocidad y la masa, e inversamente proporcional al tiempo y la distancia de frenado).

Este enfoque hace que el cuerpo esté paralelo a las líneas de fuerza, lo que aumenta la probabilidad de fractura de huesos en las piernas y lesiones en la columna, como consecuencia de la deformación contra el duro suelo de una carga elevada. Tampoco parece ayudar estar en cuclillas, porque aparentemente los músculos flexores actuarían como un punto de apoyo para abrir la articulación como una papaya.

Así que otros piensan que lo mejor es acostarse contra el suelo del ascensor y cubriese la cara y la cabeza, para protegerse de los escombros. Así tenemos los huesos más largos, incluidos nuestra preciada columna vertebral, perpendiculares a la dirección de la fuerza.

Al golpear el ascensor contra la planta baja en esta posición no sólo se extiende la fuerza de impacto a través del cuerpo, sino que también se protege de daños por aplastamiento. Los huesos más delgados, como las costillas, todavía podrían resistir la presión como ramitas, pero nos tendríamos que despedir de algunas.

Además, en un ascensor en caída libre, uno se siente sin peso y no experimenta la fuerza de tracción hacia el suelo. Y para acostarse en plano, tendríamos que encontrar alguna manera de tirar hacia abajo y luego mantenernos así, bien pegados al suelo, para no rebotar. Y siempre dependiendo de la altura de la que caiga el ascensor.

La norteamericana Betty Lou Oliver posee el récord mundial Guinness de la persona que ha sobrevivido a una caída de ascensor desde más altura, cuando se precipitó a través de 75 pisos (más de 300 metros) dentro de un ascensor en el edificio Empire State en 1945, el día en que un avión B-25 chocó contra él por la niebla. Si Betty Lou hubiera estado tendida en el suelo, probablemente ya no tendría ese récord. Por suerte, y en su caso, los kilómetros de cable que se soltaron hicieron de colchón que “suavizó” la caída.

Así que aun teniendo en cuenta todos estos factores, acostarse sobre la espalda y protegerse la cabeza sigue siendo la mejor apuesta para sobrevivir a una caída de ascensor, ya que cuanto más repartamos el impacto sobre mayor superficie de nuestro cuerpo, más posibilidades tendremos. En realidad, estamos tratando de sobrevivir, y la opción de la posición supina (decúbito supino) ofrece las mejores probabilidades.

Por supuesto, es muy poco factible que tengamos ocasión de probar de verdad si esta opción funciona, pero por lo menos es una posición fácilmente recordable en esos momentos en que tu vida corre el riesgo de escaparse por el hueco de un ascensor.

Fuentes: Popular Mechanics y WikiHow  Foto: TFM

 

 

Aunque estadísticamente son aparatos muy seguros, y todos los modelos incorporan frenos, seguro que alguna vez te has preguntado cómo reaccionarías en caso que fallase el ascensor en el que vas montado y se precipitara al vacío en caída libre. Imagina que tienes unos segundos impagables para decidir cómo salvar tu vida o cómo acabar hecho pulpa de naranja despachurrado contra el suelo. ¿Qué harías?

Algunas personas abogan por saltar hacia arriba una fracción de segundo antes del impacto para reducir la velocidad de este. Olvídate de intentarlo. Asumiendo que mantengas la presencia de ánimo suficiente para sincronizar el salto en esos inquietantes momentos, sin referencias sobre cuándo llegará el golpe, la mayor reducción de velocidad que se puede lograr conjugando los astros sería de sólo 3-5 km/h.

Lo más probable es que en el impacto te golpees la cabeza contra el techo, lo que agravaría las lesiones. Además, ya pusieron a prueba esta leyenda urbana los cazadores de mitos en uno de sus capítulos y Buster no sobrevivió a la caída del ascensor.

También queda descartada en primera ronda la versión de los que piensan que es buena idea pegarte a los lados del cajón, como una salamandra, pues cuando la cabina del ascensor se destruya por el impacto su suelo se transformará en una zona de empalamiento, con los muelles lacerantes que nos atravesarán por el medio.

Ni modo. Esos muelles son simplemente para sujetar el ascensor en operaciones de mantenimiento, aunque antiguamente también sirvieron de complemento al sistema de frenado.

Algunas opciones con más posibilidades sugieren que lo mejor es quedarse parado con las rodillas ligeramente flexionadas para amortiguar el impacto, como haría un paracaidista al llegar al suelo. Teóricamente, las piernas se flexionarían con uno cuando el ascensor aterrizara, extendiendo la desaceleración del cuerpo durante un período más largo (la fuerza de impacto es proporcional a la velocidad y la masa, e inversamente proporcional al tiempo y la distancia de frenado).

Este enfoque hace que el cuerpo esté paralelo a las líneas de fuerza, lo que aumenta la probabilidad de fractura de huesos en las piernas y lesiones en la columna, como consecuencia de la deformación contra el duro suelo de una carga elevada. Tampoco parece ayudar estar en cuclillas, porque aparentemente los músculos flexores actuarían como un punto de apoyo para abrir la articulación como una papaya.

Así que otros piensan que lo mejor es acostarse contra el suelo del ascensor y cubriese la cara y la cabeza, para protegerse de los escombros. Así tenemos los huesos más largos, incluidos nuestra preciada columna vertebral, perpendiculares a la dirección de la fuerza.

Al golpear el ascensor contra la planta baja en esta posición no sólo se extiende la fuerza de impacto a través del cuerpo, sino que también se protege de daños por aplastamiento. Los huesos más delgados, como las costillas, todavía podrían resistir la presión como ramitas, pero nos tendríamos que despedir de algunas.

Además, en un ascensor en caída libre, uno se siente sin peso y no experimenta la fuerza de tracción hacia el suelo. Y para acostarse en plano, tendríamos que encontrar alguna manera de tirar hacia abajo y luego mantenernos así, bien pegados al suelo, para no rebotar. Y siempre dependiendo de la altura de la que caiga el ascensor.

La norteamericana Betty Lou Oliver posee el récord mundial Guinness de la persona que ha sobrevivido a una caída de ascensor desde más altura, cuando se precipitó a través de 75 pisos (más de 300 metros) dentro de un ascensor en el edificio Empire State en 1945, el día en que un avión B-25 chocó contra él por la niebla. Si Betty Lou hubiera estado tendida en el suelo, probablemente ya no tendría ese récord. Por suerte, y en su caso, los kilómetros de cable que se soltaron hicieron de colchón que “suavizó” la caída.

Así que aun teniendo en cuenta todos estos factores, acostarse sobre la espalda y protegerse la cabeza sigue siendo la mejor apuesta para sobrevivir a una caída de ascensor, ya que cuanto más repartamos el impacto sobre mayor superficie de nuestro cuerpo, más posibilidades tendremos. En realidad, estamos tratando de sobrevivir, y la opción de la posición supina (decúbito supino) ofrece las mejores probabilidades.

Por supuesto, es muy poco factible que tengamos ocasión de probar de verdad si esta opción funciona, pero por lo menos es una posición fácilmente recordable en esos momentos en que tu vida corre el riesgo de escaparse por el hueco de un ascensor.

Fuentes: Popular Mechanics y WikiHow  Foto: TFM

 

 

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Opiniones 30
  • En el ascensor de mi casa no veo posible tumbarme en el suelo y en general los ascensores de edificios residenciales suelen ser para 4 personas y no haber espacio para tumbarse, ya no digo cuando haya mas de 1 persona en el ascensor.

  • Que gran entrada! Nunca me había preguntado que hacer, y tampoco tengo muchos ejemplos en la memoria, ahora ya sé que hacer en caso de emergencia, y más pensando que vivo en un noveno XD

  • Eso es una estudidez, que nadie haga caso. Una caida en ascensor es basicamente una caida, vas envuelto en un ascensor, sí, pero estás cayendo y a nadie se le ocurriría saltar de un primer piso y recepcionar la caida de espaldas o boca bajo, todos caeríamos de pie. Hay que flexionar las rodillas un poquito, por que el ascensor no nos deja prebeer, como hariamos normalmente, el momento del impacto contra el suelo. Yo si pudiera, que dudo que pudiese, me lanzaría contra las paredes para sacar al ascensor de su carril, así igual lo clavo o como mínimo provoco roce con las paredes que lo frenen un poco. Pero como la gravedad respecto al ascensor durante la caida sería cero, lo más seguro es que no consiguiera nada.

    • de acuerdo contigo en lo de “me lanzaría contra las paredes para sacar al ascensor de su carril, así igual lo clavo o como mínimo provoco roce con las paredes que lo frenen un poco”

      perooo, ¿eso de la gravedad respecto al ascensor seria cero? ¿tiene algun funamento que puedas explicar o te lo has sacado de la chistera?

      • Es el mismo principio que usan en las películas para simular gravedad cero. Te suben a un avión a 10000m y lo lanzan en caída libre, como tu velocidad de caída es la misma que la del avión tu sensación y la de todos los que estén a bordo es que desaparece la gravedad. El suelo baja a la misma velocidad que tú por tanto tu no caes respecto a el.
        En un ascensor, dada la corta caída no creo que tuviéramos tiempo de adaptarnos a la sensación.

  • Y los órganos internos? Si optamos por la opción de desacelerar la caída con la flexión de las piernas, nuestros huesos absorberían la mayor parte de la energía del choque, rompiéndolos, pero salvando nuestros órganos internos. En cambio, si optamos por la opción de tumbarnos, aunque nuestros huesos saldrían mejor parados, nuestras vísceras se aplastarían debido a la energía absorbida en el choque… Y, suponiendo que después de una caída así acabarías hecho papilla si o si, qué es más fácil, diagnosticar y reparar huesos rotos o vísceras aplastadas?

  • Es solo una cuestión de probabilidad y estadística, pocas probabilidaddes de sobrevivir pero pocas probabilidades de que suceda.

    Valora en upnews.es: Aunque estadísticamente son aparatos muy seguros, y todos los modelos incorporan frenos, seguro que alguna vez te has preguntado có…

  • Pingback: Anónimo
  • como Steven Seagal nos enseñó en repetidas ocasiones, lo mejor es poner al tipo más gordo que tengamos a mano como pared/colchón/barricada entre nosotros y el peligro.

  • Vaya chorrada, así que lo mejor en caso de caída de un ascensor es tenderse de espaldas. Por el mismo principio, si saltas desde cierta altura ¿lo mejor es caer de espaldas? porque “cuanto más repartamos el impacto sobre mayor superficie de nuestro cuerpo, más posibilidades tendremos.” Que estupideces se dicen.

  • Opino igual que Oscar, es absurdo pretender repartir el impacto si te caes desde un balcón y no veo ninguna diferencia a la caída dentro del ascensor. Como en cualquier caída creo que lo más seguro será ir con las piernas algo flexionadas y esperar que el golpe sea lo menor posible. Apostaría a que una fuerza que en esa postura “tan solo” te rompa los huesos de las piernas al repartirla te hará papilla la cabeza y en caso de sujetarla con los brazos caerías con la columna y de paraplejia para arriba.
    Hay que tener en cuenta que nuestro cuerpo no es plano y el golpe se absorverá primero en ciertas partes que sería o la cabeza o la columna

  • La nota parece que habla de esqueletos y no de seres humanos que están hechos de otras cosas, aparte de huesos. Estamos hechos de agua y el agua cuando golpea contra algo sólido estalla, así de simple. Mejor rezar y despedirse de todo lo bueno que uno deja en este mundo. ¿Es que nunca han oído hablar del estallamiento de vísceras? Hace un par de años, acá en la población en la que vivo, unos jovencitos que iban dentro de un auto y andaban de juerga, cayeron de un puente de unos escasos 8 metros (unos tres pisos) iban acurrucados dentro del mencionado auto, protegidos por toda esa masa de cojines y resortes que son los asientos de cualquier carro, cuatro de ellos murieron por estallamiento de vísceras. ¿Qué se puede esperar alguien que caiga de unos 10 ó 20 pisos?

  • El principal argumento que habéis usado en contra de caer con las rodillas ligeramente flexionadas es que aumenta la probabilidad de fractura de huesos en las piernas y lesiones en la columna,
    y decís que por eso es mejor tumbarse, así no se nos romperán las piernas.

    Claro, así no se nos rompen los únicos amortiguadores que tenemos, las piernas, y nuestro cuerpo se lleva el impacto de lleno, que guay.!!

    No sé si sabréis que muchas muertes en accidentes de tráfico son debidas a que la aceleración que sufre el corazón en el choque es capaz de romper la aorta. Eso sin hablar de los daños en el interior
    de la cabeza y otros organos.

    Por ese mismo razonamiento un paracaidista no debería caer de pie con las pienas ligeramente flexionadas sino tumbado.
    Así seguro que no se rompe las piernas pero seguro que se rompe las costillas, la cabeza y todo lo demás.

    Esto me recuerda algo que le paso a un compañero del gimnasio.
    Hace años ibamos a judo y aprendimos a caer de espaldas sin hacernos demasiado daño.
    Pues el chaval se cayó de un andamió desde unos 2 metros y no se le ocurrió otra cosa que caer de espaldas porque eso es lo que había aprendido en clase. Vamos a ver, si no hay más remedio que caer de espaldas mejor cae bien, pero si se puede caer de pie mucho mejor.

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