13 de marzo 2014    /   IDEAS
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‘Que me indemnicen por perderme mi cuerda de ahorcado’

13 de marzo 2014    /   IDEAS     por          
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Dicen que EEUU ama el litigio. Cualquier asunto puede acabar en los tribunales. Pero el pasado, a menudo, guarda una historia que muestra que hasta lo más insólito puede tener antecedentes remotos. La intención de ganar un sobresueldo por un pleito viene de antiguo.

Ocurrió en París. Empezaba el año 1930 y una «opulenta dama suramericana que residía en la capital francesa» presentó una denuncia al juzgado. Pedía una indemnización de 100.000 francos por un hecho que podía arruinar su vida.

¿Qué fue semejante atropello?

En una mudanza le perdieron «un trozo de cuerda de ahorcado».

La mujer citada sin nombre, como solían hacer los periódicos de la época, aseguraba en su denuncia que la soga «le había dado siempre muy buena suerte y había determinado su prosperidad».

En la denuncia alegó también que su marido había estado 20 años buscando yacimientos de petróleo sin ningún éxito hasta que le regalaron la cuerda. Días después, el hombre dio por fin con lo que persiguió durante dos décadas.

La soga, además, hizo que la mujer ganase «un importante premio en un sorteo de la Lotería española». La noticia, que salió en Paris Midi y fue recogida en nuestro país por el diario El Sol, indicó que el director de la agencia que intervino en la mudanza declinó toda responsabilidad y que su abogado creía que la denunciante perdería el pleito.

extravio

Imagen de portada de Scott Clark, reproducida bajo licencia CC.

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Ocurrió en París. Empezaba el año 1930 y una «opulenta dama suramericana que residía en la capital francesa» presentó una denuncia al juzgado. Pedía una indemnización de 100.000 francos por un hecho que podía arruinar su vida.

¿Qué fue semejante atropello?

En una mudanza le perdieron «un trozo de cuerda de ahorcado».

La mujer citada sin nombre, como solían hacer los periódicos de la época, aseguraba en su denuncia que la soga «le había dado siempre muy buena suerte y había determinado su prosperidad».

En la denuncia alegó también que su marido había estado 20 años buscando yacimientos de petróleo sin ningún éxito hasta que le regalaron la cuerda. Días después, el hombre dio por fin con lo que persiguió durante dos décadas.

La soga, además, hizo que la mujer ganase «un importante premio en un sorteo de la Lotería española». La noticia, que salió en Paris Midi y fue recogida en nuestro país por el diario El Sol, indicó que el director de la agencia que intervino en la mudanza declinó toda responsabilidad y que su abogado creía que la denunciante perdería el pleito.

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