21 de diciembre 2015    /   DIGITAL
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El despertar de la Fuerza en Bon Jovi, el origen navideño de South Park y las cartas de Papá Tolkien

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Ya huele a festivo. A turrón, mazapanes y cordero. Ya huele a Navidad. Con permiso de Star Wars y la política, que anda revuelta, no se habla de otra cosa: faltan días, sino horas, para las celebraciones con los seres queridos… y las suegras. Por eso hemos querido aprovechar nuestro paseo semanal por Wikipedia para armarnos de curiosidades y anécdotas. No vamos a dejar que ese cuñado sabiondo tuyo vuelva a quedar como el aceite en la cena familiar de Nochebuena.

La Fuerza despertó en Bon Jovi

Con El despertar de la Fuerza abarrotando salas a lo largo y ancho del planeta, la mención a Star Wars es obligada. En este caso, para variar, viene a cuento: allá por 1980 vio la luz un álbum navideño, en vinilo y casete, cuyos méritos pasaban por responder a la pregunta «¿qué puedes comprarle a un wookie en Navidad si ya tiene un peine?». Se trata de Christmas in the Stars, el primer y único disco de una serie anual que, afortunadamente, no llegó a ampliarse.

Si por algo es conocido este infame LP es por el debut de un Jon Bon Jovi de 18 años que prestó su voz a la canción R2-D2 We Wish You A Merry Christmas. Se estrenó en estas lides usando su nombre de pila, John Bongiovi, cuando trabajaba fregando suelos en el estudio de grabación de su primo Tony, coproductor del engendro navideño intergaláctico. Por si hemos despertado la curiosidad de los más osados, la aberración íntegra se puede escuchar en esta playlist de YouTube.

BONUS TRACK: Dos años antes, en 1978, se emitió por vez primera y última en televisión el abominable especial navideño de Star Wars. Tan malo fue que Carrie Fisher, la princesa Leia, pidió a George Lucas una copia para utilizarla en sus fiestas, «al final de la noche cuando quiero que la gente se vaya».

Un villancico, el ‘single’ más vendido de la historia

Según el libro Guinness de los récords, el famoso White Christmas de Bing Crosby (Blanca Navidad en español), publicado en 1942, es el single más vendido de la historia con unos 50 millones de copias despachadas por todo el mundo. Lleva décadas en la primera posición y es harto complicado que alguien lo desbanque en tiempos del streaming.

BONUS TRACK: El popular villancico Jingle Bells (el de «Navidad, Navidad, dulce Navidad») tiene un pasado algo turbio. Según la teoría más sólida sobre su origen, fue compuesta en 1850 por James Pierpont en la taberna Simpson de Medford (Massachusetts, EEUU) y hablaba de las populares carreras de trineos que se celebraran por aquel entonces. Por eso, según cuentan, se escuchaba más en fiestas con alcohol a raudales que en pacatas celebraciones navideñas.

El viral origen navideño de ‘South Park’

En 1992, los creadores de la irreverente serie, Trey Parker y Matt Stone, decidieron mandar un vídeo de su propia y peculiar cosecha a modo de felicitación navideña. Tuvo cierto tirón entre sus seres queridos, pero el verdadero éxito no llegó hasta 1995 cuando decidieron repetir la iniciativa por encargo de su amigo Brian Graden, ejecutivo de Fox. Este segundo corto se convirtió en uno de los primeros vídeos virales de la Red y en el germen de South Park.

El primer SMS

El primer uso comercial del famoso servicio SMS (siglas de Short Message Service) se produjo el 3 de diciembre de 1992 en la ciudad británica de Reading, cuando el joven ingeniero Neil Papworth envió desde su ordenador personal el breve texto «Merry Christmas» («Feliz Navidad») a su jefe Richard Jarvis, que estaba disfrutando de su cena de empresa en Newbury, a unos 20 kilómetros.

Las cartas de Papá Tolkien

El mismísimo Papá Noel o su élfica mano derecha se dirigieron sin falta, cada año entre 1920 y 1942, a los jovencísimos retoños de John Ronald Reuel Tolkien y Edith Bratt. En sus cartas, publicadas tres años después de la muerte del filólogo, se narran las aventuras y desventuras del Polo Norte, con tramas y personajes que recuerdan (y no poco) a los que se desarrollaron más tarde en El Hobbit y El Señor de los Anillos.

Algún estudioso ha llegado a señalar que Gandalf, el poderoso mago que aconseja a Bilbo y Frodo en sus viajes por la Tierra Media, es una evolución del afable y regordete Father Christmas que protagoniza las epístolas de Papá Tolkien.

tolkien

Nada de encuentros planetarios en Navidad

Los ingenieros de la NASA planearon con mucho celo los detalles de la misión Voyager, cuyo objetivo era (y sigue siendo) explorar los confines del Sistema Solar. Consideraron hasta 10.000 posibles trayectorias y un sinfín de variables para escoger la fecha de lanzamiento. La más curiosa, que las sondas no llegaran a un planeta extraterrestre en Navidad o el Día de Acción de Gracias. «Los ordenadores ayudaron», decía Peter J. Westwick en su libro Into the Black. «Las preocupaciones mundanas no».

Tregua fiscal navideña

Una tradición noruega poco conocida es el tax break navideño, un tejemaneje tributario que suena a pura gloria si se explica mal y pronto: los ciudadanos pagan la mitad de impuestos cuando cobran la nómina de noviembre. Las arcas del país realizan esta concesión a los bolsillos de la gente corriente para que puedan enfrentarse a la escalada consumista navideña. De hecho, en junio hay otro respiro similar para afrontar las vacaciones de verano. Increíble, ¿verdad? Tanto que no es del todo cierto… El fisco noruego recauda lo que falta, mes a mes, durante el resto del año (o al siguiente).

Ya huele a festivo. A turrón, mazapanes y cordero. Ya huele a Navidad. Con permiso de Star Wars y la política, que anda revuelta, no se habla de otra cosa: faltan días, sino horas, para las celebraciones con los seres queridos… y las suegras. Por eso hemos querido aprovechar nuestro paseo semanal por Wikipedia para armarnos de curiosidades y anécdotas. No vamos a dejar que ese cuñado sabiondo tuyo vuelva a quedar como el aceite en la cena familiar de Nochebuena.

La Fuerza despertó en Bon Jovi

Con El despertar de la Fuerza abarrotando salas a lo largo y ancho del planeta, la mención a Star Wars es obligada. En este caso, para variar, viene a cuento: allá por 1980 vio la luz un álbum navideño, en vinilo y casete, cuyos méritos pasaban por responder a la pregunta «¿qué puedes comprarle a un wookie en Navidad si ya tiene un peine?». Se trata de Christmas in the Stars, el primer y único disco de una serie anual que, afortunadamente, no llegó a ampliarse.

Si por algo es conocido este infame LP es por el debut de un Jon Bon Jovi de 18 años que prestó su voz a la canción R2-D2 We Wish You A Merry Christmas. Se estrenó en estas lides usando su nombre de pila, John Bongiovi, cuando trabajaba fregando suelos en el estudio de grabación de su primo Tony, coproductor del engendro navideño intergaláctico. Por si hemos despertado la curiosidad de los más osados, la aberración íntegra se puede escuchar en esta playlist de YouTube.

BONUS TRACK: Dos años antes, en 1978, se emitió por vez primera y última en televisión el abominable especial navideño de Star Wars. Tan malo fue que Carrie Fisher, la princesa Leia, pidió a George Lucas una copia para utilizarla en sus fiestas, «al final de la noche cuando quiero que la gente se vaya».

Un villancico, el ‘single’ más vendido de la historia

Según el libro Guinness de los récords, el famoso White Christmas de Bing Crosby (Blanca Navidad en español), publicado en 1942, es el single más vendido de la historia con unos 50 millones de copias despachadas por todo el mundo. Lleva décadas en la primera posición y es harto complicado que alguien lo desbanque en tiempos del streaming.

BONUS TRACK: El popular villancico Jingle Bells (el de «Navidad, Navidad, dulce Navidad») tiene un pasado algo turbio. Según la teoría más sólida sobre su origen, fue compuesta en 1850 por James Pierpont en la taberna Simpson de Medford (Massachusetts, EEUU) y hablaba de las populares carreras de trineos que se celebraran por aquel entonces. Por eso, según cuentan, se escuchaba más en fiestas con alcohol a raudales que en pacatas celebraciones navideñas.

El viral origen navideño de ‘South Park’

En 1992, los creadores de la irreverente serie, Trey Parker y Matt Stone, decidieron mandar un vídeo de su propia y peculiar cosecha a modo de felicitación navideña. Tuvo cierto tirón entre sus seres queridos, pero el verdadero éxito no llegó hasta 1995 cuando decidieron repetir la iniciativa por encargo de su amigo Brian Graden, ejecutivo de Fox. Este segundo corto se convirtió en uno de los primeros vídeos virales de la Red y en el germen de South Park.

El primer SMS

El primer uso comercial del famoso servicio SMS (siglas de Short Message Service) se produjo el 3 de diciembre de 1992 en la ciudad británica de Reading, cuando el joven ingeniero Neil Papworth envió desde su ordenador personal el breve texto «Merry Christmas» («Feliz Navidad») a su jefe Richard Jarvis, que estaba disfrutando de su cena de empresa en Newbury, a unos 20 kilómetros.

Las cartas de Papá Tolkien

El mismísimo Papá Noel o su élfica mano derecha se dirigieron sin falta, cada año entre 1920 y 1942, a los jovencísimos retoños de John Ronald Reuel Tolkien y Edith Bratt. En sus cartas, publicadas tres años después de la muerte del filólogo, se narran las aventuras y desventuras del Polo Norte, con tramas y personajes que recuerdan (y no poco) a los que se desarrollaron más tarde en El Hobbit y El Señor de los Anillos.

Algún estudioso ha llegado a señalar que Gandalf, el poderoso mago que aconseja a Bilbo y Frodo en sus viajes por la Tierra Media, es una evolución del afable y regordete Father Christmas que protagoniza las epístolas de Papá Tolkien.

tolkien

Nada de encuentros planetarios en Navidad

Los ingenieros de la NASA planearon con mucho celo los detalles de la misión Voyager, cuyo objetivo era (y sigue siendo) explorar los confines del Sistema Solar. Consideraron hasta 10.000 posibles trayectorias y un sinfín de variables para escoger la fecha de lanzamiento. La más curiosa, que las sondas no llegaran a un planeta extraterrestre en Navidad o el Día de Acción de Gracias. «Los ordenadores ayudaron», decía Peter J. Westwick en su libro Into the Black. «Las preocupaciones mundanas no».

Tregua fiscal navideña

Una tradición noruega poco conocida es el tax break navideño, un tejemaneje tributario que suena a pura gloria si se explica mal y pronto: los ciudadanos pagan la mitad de impuestos cuando cobran la nómina de noviembre. Las arcas del país realizan esta concesión a los bolsillos de la gente corriente para que puedan enfrentarse a la escalada consumista navideña. De hecho, en junio hay otro respiro similar para afrontar las vacaciones de verano. Increíble, ¿verdad? Tanto que no es del todo cierto… El fisco noruego recauda lo que falta, mes a mes, durante el resto del año (o al siguiente).

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