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21 de enero 2019    /   CINE/TV
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Cutrecon 2019: Las malas ideas son buenas ideas

21 de enero 2019    /   CINE/TV     por          
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Vamos a plantearnos una situación por un instante: en algún momento de hace más de una década, en alguna oficina de Madrid, alguien tuvo una idea. La desarrolló, buscó a un equipo que le ayudase a ponerla en marcha, la presentó a la gente que haría posible que eso se financiase, también a la gente que hizo posible que esa idea tuviese un alcance masivo, y el proyecto salió adelante.

En todo ese proceso, que implica a cientos de personas, nadie dijo: «Por favor, alguien tiene que detener esto». Y ahí tenemos El Hormiguero.

Con el cine pasa algo parecido. Hay un momento en que la chispa se enciende, una persona tiene una idea, la pone en marcha y llega a ti.

Hoy te traigo algunas de las peores ideas que el cine ha dado. Lo irónico del asunto es que esas malas ideas dieron lugar a malas películas que, de malas que eran, resultaron ser las mejores y más divertidas películas que Dios (Neil Young) ha dado.

¡Qué bueno es el cine malobueno!

Si para encontrar las mejores muestras de creatividad del planeta hace falta un esfuerzo proactivo de rastreo y selección, con el talento más deplorable ocurre exactamente lo mismo. Solo hay que apuntar en la dirección contraria. Cansa. Agota. Pero tiene sus recompensas.

Por fortuna, para los vagos de cuerpo y espíritu hay una solución: Cutrecon, el festival de cine cutre de Madrid, que hace el esfuerzo por ti –aquí el programa y aquí las entradas–.

El festival en el que uno puede gritar de júbilo, jalear las matanzas, reírse a máximo volumen y echarse las palomitas por encima, cumple su octava edición. Es el contenedor ideal para un cine tan de desecho que da vergüenza ajena y, por lo tanto, es lo más divertido a lo que uno puede optar en la vida.

Aquí tienes algunas de las películas que conforman el cartel del mejor festival del mundo, con permiso del Festival de la Canción de Benidorm.

Tres de cosas peludas

En 1976 se lanzó una versión de King Kong protagonizada por Jeff Bridges y Jessica Lange. Era una mierda como un castillo, pero en China son como son y decidieron hacer una copia para el mercado local.

Imagino que fue involuntario, pero homenajearon de manera chanante a la versión de 1933 en la que los aviones parecían de juguete, pero el amor parecía real aunque su duración fuera efímera.

El King Kong chino (The Mighty Peking Man) ofrece un triple dosis de mala leche y un montón de Micro Machines pisoteados por el suelo. Por favor, que algún padre o madre le explique que hay recoger después de jugar con los amiguitos.

Sin salir de la sección de monos chinos de saldo, llegamos a APE. Ojo, aquí, aunque los trajes y los efectos sean del Todo a 100, las intenciones son nobles. Ya en el tráiler avisan: no confundir con King Kong.

A pesar de la advertencia, hay muchos elementos comunes entre ambas historias. Un ser vivo con físico impresionante y una mata de pelo deslumbrante que no consigue adaptarse a la sociedad en la que vive y que torna la incomprensión en destrucción. Lo que viene a ser mi vida, vamos.

APE es, al igual que King Kong, de 1976. Sin embargo, ese año fue el año del dragón, según el horóscopo chino. No sé, nada cuadra aquí.

Terminamos el repaso mamífero con el mayor engendro que un ser humano ha engendrado. Como pasó con El Hormiguero, alguien tuvo una idea:

– ¡Hagamos una nueva película de Bigfoot!
– Pero, Johnny, si no conoces a nadie, no tienes dinero y no sabes nada de cine.
– ¡Ya, Mike, pero tengo una handycam, una buena idea y una mochila cargada de sueños!

Lo que debió haber quedado en una barra de bar de Montana se convirtió en un sasquatch de tetas caídas que se lanza al monte en un apocalipsis gore de gallinejas y entresijos.

Si tuvieras un cáncer terminal, sintieses cómo el Señor te llama ya a su seno y solo pudieses ver un vídeo de YouTube con el hálito de vida que aún te queda, tendría que ser el tráiler de Suburban Sasquatch.

Ahora, el que quiere morir de cáncer soy yo. Y rápido.

Por supuesto, hay una amplia selección de pelis chungas de simios que incluyen pelis apocalípticas como America 3000 o El apocalipsis del planeta de los simiosQueen Kong, la versión integradora en términos de género; o La venganza del mono sagrado, una cosa india que madre mía.

Todas las proyecciones de bichos con pelos serán en el auditorio del Centro Cultural Casa del Reloj, junto a Matadero, y en la propia Cineteca de Matadero, que no se ha visto nunca en una peor. Allí estaremos, por supuesto.

Las hostias como panes contraatacan

No hay subgénero que no haya encontrado acomodo entre las mentes más cutres del cine de serie Z. Hay uno, sin embargo, cuyo sentido reside precisamente en no salir de la ponzoña creativa de las pelis malobuenas: el cine de hostias.

Cutrecon ofrece su dosis anual de mamporros y violencia nonsense en una sesión el jueves 24 de enero en el Palacio de la Prensa. La velada se abrirá con la infame Street Fighter: La última batalla, una de las pelis que inauguró lo que en Cutrecon han bautizado como gamexplotation, las películas basadas en videojuegos cuyo propósito reside en hacer pasar mucha vergüenza ajena al creador del juego.

La película está protagonizada por Jean Claude van Damme, Raul Julia y ¡Kylie Minogue!, por lo que además de mala, fue cara.

Por si aún no tuvieses llenos para siempre los depósitos de vergüenza ajena, la segunda película de la noche es Korean Street Fighter, que como explican desde Cutrecon, es «la desastrosa adaptación animada y apócrifa del famoso videojuego».

En el Palacio de la Prensa, el director de Street Fighter, la de Van Damme, estará atendiendo a los asistentes, no sabemos si para recibir un intenso homenaje de los amantes del cine de mierda o para dar explicaciones.

El Charles Bronson de outlet

Una de las películas fetiche de los talibanes del cine cutre es Death Wish. La película, por supuesto, tuvo secuelas. Entre ellas, Death Wish 3, que en España se tradujo como El justiciero de la noche en un ostentoso asesinato de la literalidad. Además de ser una secuela, la película puede dejar secuelas intelectuales por mucho tiempo.

Con todo, Death Wish 3 será la película estrella del Bronsonfest, el homenaje que Cutrecon hace al actor estadounidense la noche del 23 de enero en el Palacio de la Prensa.

Como Charles Bronson está muerto, Cutrecon ha tirado de Robert Bronzi, un actor húngaro que se gana la vida como clon de Bronson original. Y que me aspen si no son la misma persona. Juzga tú mismo.

Vamos a plantearnos una situación por un instante: en algún momento de hace más de una década, en alguna oficina de Madrid, alguien tuvo una idea. La desarrolló, buscó a un equipo que le ayudase a ponerla en marcha, la presentó a la gente que haría posible que eso se financiase, también a la gente que hizo posible que esa idea tuviese un alcance masivo, y el proyecto salió adelante.

En todo ese proceso, que implica a cientos de personas, nadie dijo: «Por favor, alguien tiene que detener esto». Y ahí tenemos El Hormiguero.

Con el cine pasa algo parecido. Hay un momento en que la chispa se enciende, una persona tiene una idea, la pone en marcha y llega a ti.

Hoy te traigo algunas de las peores ideas que el cine ha dado. Lo irónico del asunto es que esas malas ideas dieron lugar a malas películas que, de malas que eran, resultaron ser las mejores y más divertidas películas que Dios (Neil Young) ha dado.

¡Qué bueno es el cine malobueno!

Si para encontrar las mejores muestras de creatividad del planeta hace falta un esfuerzo proactivo de rastreo y selección, con el talento más deplorable ocurre exactamente lo mismo. Solo hay que apuntar en la dirección contraria. Cansa. Agota. Pero tiene sus recompensas.

Por fortuna, para los vagos de cuerpo y espíritu hay una solución: Cutrecon, el festival de cine cutre de Madrid, que hace el esfuerzo por ti –aquí el programa y aquí las entradas–.

El festival en el que uno puede gritar de júbilo, jalear las matanzas, reírse a máximo volumen y echarse las palomitas por encima, cumple su octava edición. Es el contenedor ideal para un cine tan de desecho que da vergüenza ajena y, por lo tanto, es lo más divertido a lo que uno puede optar en la vida.

Aquí tienes algunas de las películas que conforman el cartel del mejor festival del mundo, con permiso del Festival de la Canción de Benidorm.

Tres de cosas peludas

En 1976 se lanzó una versión de King Kong protagonizada por Jeff Bridges y Jessica Lange. Era una mierda como un castillo, pero en China son como son y decidieron hacer una copia para el mercado local.

Imagino que fue involuntario, pero homenajearon de manera chanante a la versión de 1933 en la que los aviones parecían de juguete, pero el amor parecía real aunque su duración fuera efímera.

El King Kong chino (The Mighty Peking Man) ofrece un triple dosis de mala leche y un montón de Micro Machines pisoteados por el suelo. Por favor, que algún padre o madre le explique que hay recoger después de jugar con los amiguitos.

Sin salir de la sección de monos chinos de saldo, llegamos a APE. Ojo, aquí, aunque los trajes y los efectos sean del Todo a 100, las intenciones son nobles. Ya en el tráiler avisan: no confundir con King Kong.

A pesar de la advertencia, hay muchos elementos comunes entre ambas historias. Un ser vivo con físico impresionante y una mata de pelo deslumbrante que no consigue adaptarse a la sociedad en la que vive y que torna la incomprensión en destrucción. Lo que viene a ser mi vida, vamos.

APE es, al igual que King Kong, de 1976. Sin embargo, ese año fue el año del dragón, según el horóscopo chino. No sé, nada cuadra aquí.

Terminamos el repaso mamífero con el mayor engendro que un ser humano ha engendrado. Como pasó con El Hormiguero, alguien tuvo una idea:

– ¡Hagamos una nueva película de Bigfoot!
– Pero, Johnny, si no conoces a nadie, no tienes dinero y no sabes nada de cine.
– ¡Ya, Mike, pero tengo una handycam, una buena idea y una mochila cargada de sueños!

Lo que debió haber quedado en una barra de bar de Montana se convirtió en un sasquatch de tetas caídas que se lanza al monte en un apocalipsis gore de gallinejas y entresijos.

Si tuvieras un cáncer terminal, sintieses cómo el Señor te llama ya a su seno y solo pudieses ver un vídeo de YouTube con el hálito de vida que aún te queda, tendría que ser el tráiler de Suburban Sasquatch.

Ahora, el que quiere morir de cáncer soy yo. Y rápido.

Por supuesto, hay una amplia selección de pelis chungas de simios que incluyen pelis apocalípticas como America 3000 o El apocalipsis del planeta de los simiosQueen Kong, la versión integradora en términos de género; o La venganza del mono sagrado, una cosa india que madre mía.

Todas las proyecciones de bichos con pelos serán en el auditorio del Centro Cultural Casa del Reloj, junto a Matadero, y en la propia Cineteca de Matadero, que no se ha visto nunca en una peor. Allí estaremos, por supuesto.

Las hostias como panes contraatacan

No hay subgénero que no haya encontrado acomodo entre las mentes más cutres del cine de serie Z. Hay uno, sin embargo, cuyo sentido reside precisamente en no salir de la ponzoña creativa de las pelis malobuenas: el cine de hostias.

Cutrecon ofrece su dosis anual de mamporros y violencia nonsense en una sesión el jueves 24 de enero en el Palacio de la Prensa. La velada se abrirá con la infame Street Fighter: La última batalla, una de las pelis que inauguró lo que en Cutrecon han bautizado como gamexplotation, las películas basadas en videojuegos cuyo propósito reside en hacer pasar mucha vergüenza ajena al creador del juego.

La película está protagonizada por Jean Claude van Damme, Raul Julia y ¡Kylie Minogue!, por lo que además de mala, fue cara.

Por si aún no tuvieses llenos para siempre los depósitos de vergüenza ajena, la segunda película de la noche es Korean Street Fighter, que como explican desde Cutrecon, es «la desastrosa adaptación animada y apócrifa del famoso videojuego».

En el Palacio de la Prensa, el director de Street Fighter, la de Van Damme, estará atendiendo a los asistentes, no sabemos si para recibir un intenso homenaje de los amantes del cine de mierda o para dar explicaciones.

El Charles Bronson de outlet

Una de las películas fetiche de los talibanes del cine cutre es Death Wish. La película, por supuesto, tuvo secuelas. Entre ellas, Death Wish 3, que en España se tradujo como El justiciero de la noche en un ostentoso asesinato de la literalidad. Además de ser una secuela, la película puede dejar secuelas intelectuales por mucho tiempo.

Con todo, Death Wish 3 será la película estrella del Bronsonfest, el homenaje que Cutrecon hace al actor estadounidense la noche del 23 de enero en el Palacio de la Prensa.

Como Charles Bronson está muerto, Cutrecon ha tirado de Robert Bronzi, un actor húngaro que se gana la vida como clon de Bronson original. Y que me aspen si no son la misma persona. Juzga tú mismo.

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