29 de julio 2020    /   CREATIVIDAD
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El ilustrador que compra en las tiendas de su barrio y dibuja pósteres de sus favoritas

29 de julio 2020    /   CREATIVIDAD     por          
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Muchos establecimientos echaron el cierre a mediados de marzo. De forma provisional, en principio, aunque, en algunos, aquella clausura resultaría definitiva. La pandemia se ha llevado por delante demasiadas vidas y no pocos negocios. El pequeño comercio necesita también su propia vacuna anticoronavirus.

Aunque algunas grandes superficies tampoco saldrán indemnes de esta crisis, Dalmau Oliveras (Dalmaus) tiene claro que son las tiendas de toda la vida las grandes damnificadas.

El director creativo de SCPF teme por los pequeños establecimientos de su barrio. Sobre todo, por sus favoritos: «No quiero que cierren cuando todo esto pase. Por eso los elijo en lugar de otras macrotiendas o macrocadenas, y por eso también he hecho un póster de cinco de ellos. Para que los conozcáis y para animaros a hacer lo mismo. Con dibujos o con fotos, da lo mismo», escribía el barcelonés en su cuenta de Instagram al subir su primer póster.

Este estaba dedicado a Forn Roura, una panadería «de toda la vida»: «Está ubicada en la calle Calaf número 15, en Barcelona. Existe desde el año 1920. Cuando entras ya intuyes que tiene historia. Hace todo tipo de panes y todos de forma artesanal. Los croissants de chocolate están tremendos. Y tienen los típicos bastonets de pan para peques y no tan peques. Es entrar y volver a la infancia», explica Dalmaus en Instagram.

«El segundo es una ferretería muy familiar. Se llama Ferretería Keerl y está ubicada en la calle María Cubi, 42, en Barcelona. Tiene absolutamente de todo, pero, más allá de herramientas y utensilios varios, tiene un equipo humano maravilloso. Son atentos, pacientes y muy didácticos. Para un analfabeto de las herramientas es un lujo. Es una ferretería muy completa. Tanto que el mismo Dios acude a ella».

«El tercero es un pequeño bistró situado en la plaza Cardona, 4, en Barcelona. Se llama Monocrom y es un local con cocina de proximidad y una selección muy cuidada de vinos naturales que pusieron en marcha dos hermanos, Janina y Xavi. Hacen unos platos espectaculares y la carta va cambiando muy a menudo. Cuando autoplubliqué A tomar por curro fuimos a celebrarlo con toda la familia allí y guardo un recuerdo muy especial desde ese día. Janina es un encanto y el lugar es precioso, decorado con mucho gusto. Creo que es el lugar de Barcelona que más he recomendado en los últimos años. Y aquí estoy, volviéndolo a hacer».

«El cuarto es una pequeña librería situada en la calle Santaló, 79. Se llama Casa Usher y, a pesar de que su nombre se debe al famoso cuento de Edgar Allan Poe, esta librería no tiene nada de lúgubre ni oscuro. Es una librería muy luminosa, con una pequeña terraza al final de la tienda. Es preciosa. Y las chicas que la llevan son muy atentas y profesionales. Se nota que les encanta lo que hacen. Además de libros, también puedes sentarte a tomar un café o un vino, tienen club de lectura y montan actividades a menudo. En Amazon no hay nada de todo esto, eso seguro».

«El quinto es una pescadería familiar situada en la calle Enric Granados, 98. Se llama Peixos Frederic y cada día sirven pescado fresco a pie de calle. No les conocía hasta que llegó el confinamiento. Mi madre les llamó un par de veces durante la cuarentena para que nos trajeran a casa algún paquete sorpresa :). Sirven a muchos restaurantes, pero también a muchas familias. Corte al gusto, servicio a domicilio y una sonrisa tras la mascarilla. Muy muy recomendable».

Dalmaus nos cuenta que realizó y colgó los pósteres en Instagram sin previo aviso. De hecho, cree que algunos de los establecimientos no se han enterado de su iniciativa: «La panadería no tiene redes sociales e imagino que ni se habrán enterado aún. Y la ferretería tiene, pero apenas las usa. Lo bueno y lo malo de algunos pequeños comercios».

Los que sí se han enterado se muestran encantados. Alguno ya le ha pedido que imprima el póster para colgarlo en el local. Algo que el director de arte tenía previsto hacer de todos modos.

Para Dalmaus, decidir dónde realizar la compra es casi un acto político: «Elegir qué consumimos y dónde lo hacemos es una manera de elegir también el mundo en el que queremos vivir. Y con todo la que está cayendo por el Covid, es una manera también de salvar el comercio local que nos rodea. Los Amazon, los Corte Inglés y los Zaras van a salir vivos de todo esto, pero tu tienda favorita del barrio quizás no».

Muchos establecimientos echaron el cierre a mediados de marzo. De forma provisional, en principio, aunque, en algunos, aquella clausura resultaría definitiva. La pandemia se ha llevado por delante demasiadas vidas y no pocos negocios. El pequeño comercio necesita también su propia vacuna anticoronavirus.

Aunque algunas grandes superficies tampoco saldrán indemnes de esta crisis, Dalmau Oliveras (Dalmaus) tiene claro que son las tiendas de toda la vida las grandes damnificadas.

El director creativo de SCPF teme por los pequeños establecimientos de su barrio. Sobre todo, por sus favoritos: «No quiero que cierren cuando todo esto pase. Por eso los elijo en lugar de otras macrotiendas o macrocadenas, y por eso también he hecho un póster de cinco de ellos. Para que los conozcáis y para animaros a hacer lo mismo. Con dibujos o con fotos, da lo mismo», escribía el barcelonés en su cuenta de Instagram al subir su primer póster.

Este estaba dedicado a Forn Roura, una panadería «de toda la vida»: «Está ubicada en la calle Calaf número 15, en Barcelona. Existe desde el año 1920. Cuando entras ya intuyes que tiene historia. Hace todo tipo de panes y todos de forma artesanal. Los croissants de chocolate están tremendos. Y tienen los típicos bastonets de pan para peques y no tan peques. Es entrar y volver a la infancia», explica Dalmaus en Instagram.

«El segundo es una ferretería muy familiar. Se llama Ferretería Keerl y está ubicada en la calle María Cubi, 42, en Barcelona. Tiene absolutamente de todo, pero, más allá de herramientas y utensilios varios, tiene un equipo humano maravilloso. Son atentos, pacientes y muy didácticos. Para un analfabeto de las herramientas es un lujo. Es una ferretería muy completa. Tanto que el mismo Dios acude a ella».

«El tercero es un pequeño bistró situado en la plaza Cardona, 4, en Barcelona. Se llama Monocrom y es un local con cocina de proximidad y una selección muy cuidada de vinos naturales que pusieron en marcha dos hermanos, Janina y Xavi. Hacen unos platos espectaculares y la carta va cambiando muy a menudo. Cuando autoplubliqué A tomar por curro fuimos a celebrarlo con toda la familia allí y guardo un recuerdo muy especial desde ese día. Janina es un encanto y el lugar es precioso, decorado con mucho gusto. Creo que es el lugar de Barcelona que más he recomendado en los últimos años. Y aquí estoy, volviéndolo a hacer».

«El cuarto es una pequeña librería situada en la calle Santaló, 79. Se llama Casa Usher y, a pesar de que su nombre se debe al famoso cuento de Edgar Allan Poe, esta librería no tiene nada de lúgubre ni oscuro. Es una librería muy luminosa, con una pequeña terraza al final de la tienda. Es preciosa. Y las chicas que la llevan son muy atentas y profesionales. Se nota que les encanta lo que hacen. Además de libros, también puedes sentarte a tomar un café o un vino, tienen club de lectura y montan actividades a menudo. En Amazon no hay nada de todo esto, eso seguro».

«El quinto es una pescadería familiar situada en la calle Enric Granados, 98. Se llama Peixos Frederic y cada día sirven pescado fresco a pie de calle. No les conocía hasta que llegó el confinamiento. Mi madre les llamó un par de veces durante la cuarentena para que nos trajeran a casa algún paquete sorpresa :). Sirven a muchos restaurantes, pero también a muchas familias. Corte al gusto, servicio a domicilio y una sonrisa tras la mascarilla. Muy muy recomendable».

Dalmaus nos cuenta que realizó y colgó los pósteres en Instagram sin previo aviso. De hecho, cree que algunos de los establecimientos no se han enterado de su iniciativa: «La panadería no tiene redes sociales e imagino que ni se habrán enterado aún. Y la ferretería tiene, pero apenas las usa. Lo bueno y lo malo de algunos pequeños comercios».

Los que sí se han enterado se muestran encantados. Alguno ya le ha pedido que imprima el póster para colgarlo en el local. Algo que el director de arte tenía previsto hacer de todos modos.

Para Dalmaus, decidir dónde realizar la compra es casi un acto político: «Elegir qué consumimos y dónde lo hacemos es una manera de elegir también el mundo en el que queremos vivir. Y con todo la que está cayendo por el Covid, es una manera también de salvar el comercio local que nos rodea. Los Amazon, los Corte Inglés y los Zaras van a salir vivos de todo esto, pero tu tienda favorita del barrio quizás no».

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