5 de mayo 2022    /   CREATIVIDAD
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El ‘pinball’, la metáfora del movimiento según David Debete

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Lo primero que se le vino a la cabeza a David Debete, el autor de esta portada, cuando le comunicaron el tema sobre el que debía trabajar fue lo obvio: el viaje y el movimiento.

Pero como buen noventero, a esas dos primeras ideas les siguió una tercera: los pinball con los que jugaba en los recreativos. «Me gustaba mucho el concepto de movimiento que tiene la bolita dentro del propio juego, casi como si esa bolita moviéndose de un lugar a otro fuese el símil del propio ser humano».

Después llegó el trabajo de documentación y una conclusión: casi todas aquellas máquinas recreativas estaban ilustradas con composiciones locas y recargadas de multitud de detalles que la bola recorre y que la vista del jugador descubre a su paso.

david debete

En este pinball que ha creado Debete, el descubrimiento y el viaje, el sentido nómada del ser humano e incluso el viaje extraterrestre están presentes. Cohetes espaciales, un F-18, un timón de barco, una mano que sostiene un pasaporte sellado en distintos países… De la Tierra al espacio con el planeta azul representado como un runner siempre en movimiento. Y un nombre para este juego, Never Stop, por si a alguien se le había escapado a estas alturas que esto va de movimiento.

«He querido integrar la palabra Yorokobu dentro de la composición mimetizada y que forme parte real de la misma, buscando que el espectador/lector se pierda y que viaje dentro de la propia portada, descubriendo todos los detalles».

La gama cromática que ha usado busca, según explica, «generar una imagen compacta, pese a estar recargada de diferentes elementos que funcionan solos». Esa paleta es la que da forma a todo el conjunto.

«El tratamiento de la imagen genera dos puntos: lo que en una máquina real sería el tablero de juego, que suele estar impreso o reproducido; y luego los elementos reales que configuran el juego, todos esos que interactúan con la bolita y generan rebotes y desplazamientos de la misma, dándole todo el movimiento al juego», remata la explicación Debete.

«La parte impresa del tablero se ha tratado con un grano de ruido, y la parte real, con grano y con luces y sombras que dan volumen y hacen diferenciar estos elementos».

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Después llegó el trabajo de documentación y una conclusión: casi todas aquellas máquinas recreativas estaban ilustradas con composiciones locas y recargadas de multitud de detalles que la bola recorre y que la vista del jugador descubre a su paso.

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En este pinball que ha creado Debete, el descubrimiento y el viaje, el sentido nómada del ser humano e incluso el viaje extraterrestre están presentes. Cohetes espaciales, un F-18, un timón de barco, una mano que sostiene un pasaporte sellado en distintos países… De la Tierra al espacio con el planeta azul representado como un runner siempre en movimiento. Y un nombre para este juego, Never Stop, por si a alguien se le había escapado a estas alturas que esto va de movimiento.

«He querido integrar la palabra Yorokobu dentro de la composición mimetizada y que forme parte real de la misma, buscando que el espectador/lector se pierda y que viaje dentro de la propia portada, descubriendo todos los detalles».

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