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9 de marzo 2016    /   CREATIVIDAD
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Presos que dibujan fichas policiales de delincuentes de moqueta

9 de marzo 2016    /   CREATIVIDAD     por          
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Lloyd Blankfein es el jefe supremo de Goldman Sachs, mientras que Ryan Gragg hace tiempo que es identificado como el prisionero 1651297. El segundo está condenado a 15 años por asesinato, y el primero vive pisando moqueta, dirigiendo una de las firmas de inversión más importantes del mundo. Acusada de unos cuantos delitos, por estos solamente ha tenido que pagar algunas multas, como las derivadas de su papel en la crisis que comenzó en 2008. Jeff Greenspan y Andrew Tider, dos artistas establecidos en Nueva York, no entendían el motivo por el que uno tenía ficha policial y el otro no.

Blankfein
CEO de Goldman Sachs, por Ryan Gragg.

Siendo la pareja que estuvo detrás de la instalación de un busto de Snowden en un parque de Brooklyn, es evidente que su trabajo tiene una clara intención política: demostrar que las corporaciones, las grandes empresas normalmente pueden cometer delitos por los que una persona normal acabaría entre rejas. «Crímenes que devastan el medioambiente, la economía y la sociedad», escriben en su web, «y de los que logran librarse con solo llegar un acuerdo y pagar, cosa que hace poco daño a su línea de flotación y con la que cuentan en sus presupuestos». Es la forma de hacer negocios.

Así que, ¿por qué no juntar a los CEO de estas compañías con presos normales con talento artístico, para que hagan ellos una suerte de ficha policial a lápiz o a carboncillo? Una vez surgida la idea, llegó el momento de ponerla en práctica. Primero fueron a asociaciones de presos, que no quisieron participar precisamente por lo político del asunto. Tras esta negativa, encontraron una página en eBay donde vieron arte hecho por encarcelados y que los familiares se encargaban de vender. Tirando del hilo llegaron a páginas similares en Facebook y comenzaron a hablar con aquellos que encontraron más interesantes.

FIFA
Sepp Blatter, antiguo presidente de la FIFA, por Lewis Walters.
JPAY
CEO de JPay, por Thong Vanh Louangrath.

«Vimos unos cuantos ejemplos de la obra de cada artista antes de incluirlos en el proyecto para asegurarnos de que tuviera la alta calidad que buscábamos», contesta por correo Greenspan. Cada artista recibió 100 dólares por su tiempo, que fue pagado por un sistema llamado JPay, una especie de monedero electrónico para prisiones que cobra una comisión por cada servicio a los reos. Esto les llevó a encargar al preso Thong Vanh Loungrath, que cumple condena por asalto y robo de coche, el retrato del CEO Ryan Shapiro.

Walmart, Credit Suisse, Citigroup, Dupont, Nestle… son solo algunas de las 29 compañías que retratan. El libro, del que han publicado solo 1.000 copias, vale 40 dólares. Aunque en un principio consideraron donar los beneficios a organizaciones de vigilancia empresarial, finalmente se decidieron a destinar los fondos a la campaña a la presidencia de EEUU del demócrata Bernie Sanders. «Hacer responsables a las compañías por sus crímenes, reformar el sistema de justicia y acabar con el control corporativo sobre el gobierno son pilares de su campaña», escriben.

Pfizer
CEO de Pfizer, por Joseph Sharrow.

 

McDOnalds
Antiguo CEO de McDonalds, por Alex Carrillo.

 

NESTLE
Presidente de The Nestle Group, por Charles Listo Vera.

 

ExxonMobil
CEO de The ExxonMobil, por Brandon Meyer.

 

Lloyd Blankfein es el jefe supremo de Goldman Sachs, mientras que Ryan Gragg hace tiempo que es identificado como el prisionero 1651297. El segundo está condenado a 15 años por asesinato, y el primero vive pisando moqueta, dirigiendo una de las firmas de inversión más importantes del mundo. Acusada de unos cuantos delitos, por estos solamente ha tenido que pagar algunas multas, como las derivadas de su papel en la crisis que comenzó en 2008. Jeff Greenspan y Andrew Tider, dos artistas establecidos en Nueva York, no entendían el motivo por el que uno tenía ficha policial y el otro no.

Blankfein
CEO de Goldman Sachs, por Ryan Gragg.

Siendo la pareja que estuvo detrás de la instalación de un busto de Snowden en un parque de Brooklyn, es evidente que su trabajo tiene una clara intención política: demostrar que las corporaciones, las grandes empresas normalmente pueden cometer delitos por los que una persona normal acabaría entre rejas. «Crímenes que devastan el medioambiente, la economía y la sociedad», escriben en su web, «y de los que logran librarse con solo llegar un acuerdo y pagar, cosa que hace poco daño a su línea de flotación y con la que cuentan en sus presupuestos». Es la forma de hacer negocios.

Así que, ¿por qué no juntar a los CEO de estas compañías con presos normales con talento artístico, para que hagan ellos una suerte de ficha policial a lápiz o a carboncillo? Una vez surgida la idea, llegó el momento de ponerla en práctica. Primero fueron a asociaciones de presos, que no quisieron participar precisamente por lo político del asunto. Tras esta negativa, encontraron una página en eBay donde vieron arte hecho por encarcelados y que los familiares se encargaban de vender. Tirando del hilo llegaron a páginas similares en Facebook y comenzaron a hablar con aquellos que encontraron más interesantes.

FIFA
Sepp Blatter, antiguo presidente de la FIFA, por Lewis Walters.
JPAY
CEO de JPay, por Thong Vanh Louangrath.

«Vimos unos cuantos ejemplos de la obra de cada artista antes de incluirlos en el proyecto para asegurarnos de que tuviera la alta calidad que buscábamos», contesta por correo Greenspan. Cada artista recibió 100 dólares por su tiempo, que fue pagado por un sistema llamado JPay, una especie de monedero electrónico para prisiones que cobra una comisión por cada servicio a los reos. Esto les llevó a encargar al preso Thong Vanh Loungrath, que cumple condena por asalto y robo de coche, el retrato del CEO Ryan Shapiro.

Walmart, Credit Suisse, Citigroup, Dupont, Nestle… son solo algunas de las 29 compañías que retratan. El libro, del que han publicado solo 1.000 copias, vale 40 dólares. Aunque en un principio consideraron donar los beneficios a organizaciones de vigilancia empresarial, finalmente se decidieron a destinar los fondos a la campaña a la presidencia de EEUU del demócrata Bernie Sanders. «Hacer responsables a las compañías por sus crímenes, reformar el sistema de justicia y acabar con el control corporativo sobre el gobierno son pilares de su campaña», escriben.

Pfizer
CEO de Pfizer, por Joseph Sharrow.

 

McDOnalds
Antiguo CEO de McDonalds, por Alex Carrillo.

 

NESTLE
Presidente de The Nestle Group, por Charles Listo Vera.

 

ExxonMobil
CEO de The ExxonMobil, por Brandon Meyer.

 

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