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1 de julio 2013    /   CINE/TV
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Quiero ver mi documental…¡ahora!

1 de julio 2013    /   CINE/TV     por          
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No es la primera vez que ocurre. Estás sentado en una terraza con algunos amigos y te recomiendan un documental. En este caso fueron dos. El primero: Jiro Dreams of Sushi, la historia de un maestro del sushi de 87 años cuyo pequeño restaurante en la estación de Ginza en Tokio es considerado el mejor lugar del mundo para comer esta especialidad japonesa. El segundo: Shut Up and Play the Hits, se centra sobre la despedida de los escenarios de LCD Soundsystem y las reflexiones sobre el futuro de su líder, James Murphy.

Al día siguiente tienes un rato libre y decides buscarlos en internet para ver por lo menos una de ellas.
Primera opción: Filmin. Nada.
1filmin
Segunda opción: Amazon. Restringido en tu zona.
1jiro
Visitas la página web de las productoras que lo distribuyen, en la que lo único que encuentras es información vaga sobre su emisión en algunos festivales.
Parece que acabarás sin poder ver ninguno de estos documentales esta tarde.
Siempre queda la opción de descargarla por un torrent pero tienes poco tiempo y te entra la pereza.
Los productores de estos documentales acaban de perder una oportunidad. Alguien que estaba dispuesto a pagar se acabará descargando la película de manera gratuita o renunciando directamente a verla.
La primera tentación es volver a escribir una diatriba sobre la industria y su incapacidad de evolucionar para adaptarse a un público cada vez más digital. Pero una llamada a Jaume Ripoll, socio fundador de Filmin, revela algunos matices que es necesario mencionar. No todo avanza como debería pero tampoco está tan mal como parece, según el.
“Ya hay muchas productoras que prefieren estrenar directamente los documentales en plataformas como la nuestra en vez de tenerlo guardado en un cajón esperando a que venga una oferta de una televisión que nunca llegará. En concreto tenemos el documental Stories We Tell de Sarah Polley que se estrenó en España en Filmin. El estreno mundial de Sound City de Dave Grohl también se hizo en nuestra web”.
1jirox
Según Ripoll, la decisión de ofrecer estos trabajos a plataformas de streaming en vez de a la televisión es algo que recae directamente sobre las productoras. “Es algo que depende de quien ha hecho el documental. En el caso de Shut up and Play the Hits las pretensiones económicas eran demasiada altas para mostrarlo en Filmin. Los creadores de Jiro Dreams of Sushi han preferido venderlo en paquete a Canal+”, añade Ripoll.
Unos días más tarde vuelve a ocurrir esta situación con el documental  The Human Scale que habla sobre el urbanismo humanista del danés Jan Gehl. Solo está disponible en Canal+. Al ver que hay tantos temas que me interesan y que coinciden en el canal de pago me empiezo a plantear si merece la pena buscar algún tipo de paquete digital.
Todo empieza bien. Tienen una oferta de 9,95 euros al mes a partir de septiembre y gratis los dos primeros meses. El agente comercial informa por el chat de atención al cliente que con esta oferta “disfrutará de la programación en directo de 8 canales de cine, series y documentales. Con Canal+2, AXN, Calle 13, FOX, FOX Crime, TNT, National geographic y  Disney Junior tendrá las mejores películas de estreno, series y documentales. Además acceda a una tarifa plana con más de 1.300 títulos, películas de estreno, las series que marcan tendencia y los mejores documentales para verlos donde y cuando quiera. A través de Taquilla podrá alquilar hasta 1.300 títulos para verlos cuando quiera”.
Cuando pregunto si esto incluye Canal + Xtra que emite todos los documentales mencionados en este artículo, me informan que eso no entra dentro del paquete web. Solo está disponible para televisión.
Resultado: decepción y la sensación de que aún queda mucho por avanzar.
Si realizamos este ejercicio con las series, nos encontraremos tres cuartos de lo mismo. Si quieres comprar el DVD tendrás todas las facilidades del mundo pero con streaming no.
Aquí también se vislumbran algunos cambios. Cuando Netflix finalizó la realización de la primera temporada de House of Cards, en vez de dosificar cada episodio durante 13 semanas optaron por colgarlas de un golpe en la plataforma. La decisión se tomó tras ver cómo habían cambiado los hábitos de los telespectadores. El atracón de series está al orden del día y querían adelantarse a ello.

No es la primera vez que ocurre. Estás sentado en una terraza con algunos amigos y te recomiendan un documental. En este caso fueron dos. El primero: Jiro Dreams of Sushi, la historia de un maestro del sushi de 87 años cuyo pequeño restaurante en la estación de Ginza en Tokio es considerado el mejor lugar del mundo para comer esta especialidad japonesa. El segundo: Shut Up and Play the Hits, se centra sobre la despedida de los escenarios de LCD Soundsystem y las reflexiones sobre el futuro de su líder, James Murphy.

Al día siguiente tienes un rato libre y decides buscarlos en internet para ver por lo menos una de ellas.
Primera opción: Filmin. Nada.
1filmin
Segunda opción: Amazon. Restringido en tu zona.
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Visitas la página web de las productoras que lo distribuyen, en la que lo único que encuentras es información vaga sobre su emisión en algunos festivales.
Parece que acabarás sin poder ver ninguno de estos documentales esta tarde.
Siempre queda la opción de descargarla por un torrent pero tienes poco tiempo y te entra la pereza.
Los productores de estos documentales acaban de perder una oportunidad. Alguien que estaba dispuesto a pagar se acabará descargando la película de manera gratuita o renunciando directamente a verla.
La primera tentación es volver a escribir una diatriba sobre la industria y su incapacidad de evolucionar para adaptarse a un público cada vez más digital. Pero una llamada a Jaume Ripoll, socio fundador de Filmin, revela algunos matices que es necesario mencionar. No todo avanza como debería pero tampoco está tan mal como parece, según el.
“Ya hay muchas productoras que prefieren estrenar directamente los documentales en plataformas como la nuestra en vez de tenerlo guardado en un cajón esperando a que venga una oferta de una televisión que nunca llegará. En concreto tenemos el documental Stories We Tell de Sarah Polley que se estrenó en España en Filmin. El estreno mundial de Sound City de Dave Grohl también se hizo en nuestra web”.
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Según Ripoll, la decisión de ofrecer estos trabajos a plataformas de streaming en vez de a la televisión es algo que recae directamente sobre las productoras. “Es algo que depende de quien ha hecho el documental. En el caso de Shut up and Play the Hits las pretensiones económicas eran demasiada altas para mostrarlo en Filmin. Los creadores de Jiro Dreams of Sushi han preferido venderlo en paquete a Canal+”, añade Ripoll.
Unos días más tarde vuelve a ocurrir esta situación con el documental  The Human Scale que habla sobre el urbanismo humanista del danés Jan Gehl. Solo está disponible en Canal+. Al ver que hay tantos temas que me interesan y que coinciden en el canal de pago me empiezo a plantear si merece la pena buscar algún tipo de paquete digital.
Todo empieza bien. Tienen una oferta de 9,95 euros al mes a partir de septiembre y gratis los dos primeros meses. El agente comercial informa por el chat de atención al cliente que con esta oferta “disfrutará de la programación en directo de 8 canales de cine, series y documentales. Con Canal+2, AXN, Calle 13, FOX, FOX Crime, TNT, National geographic y  Disney Junior tendrá las mejores películas de estreno, series y documentales. Además acceda a una tarifa plana con más de 1.300 títulos, películas de estreno, las series que marcan tendencia y los mejores documentales para verlos donde y cuando quiera. A través de Taquilla podrá alquilar hasta 1.300 títulos para verlos cuando quiera”.
Cuando pregunto si esto incluye Canal + Xtra que emite todos los documentales mencionados en este artículo, me informan que eso no entra dentro del paquete web. Solo está disponible para televisión.
Resultado: decepción y la sensación de que aún queda mucho por avanzar.
Si realizamos este ejercicio con las series, nos encontraremos tres cuartos de lo mismo. Si quieres comprar el DVD tendrás todas las facilidades del mundo pero con streaming no.
Aquí también se vislumbran algunos cambios. Cuando Netflix finalizó la realización de la primera temporada de House of Cards, en vez de dosificar cada episodio durante 13 semanas optaron por colgarlas de un golpe en la plataforma. La decisión se tomó tras ver cómo habían cambiado los hábitos de los telespectadores. El atracón de series está al orden del día y querían adelantarse a ello.

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Opiniones 19
  • Qué interesante, muchas gracias. Sin duda, en lugar de preocuparse por la piratería y tener miedo al cambio, lo que tienen que hacer es adaptarse a él y pensar fórmulas que sean coherentes con la forma que tiene la gente real de ver series, documentales, etc.

  • Real como la vida misma. A ver cuando entienden, que nos fastidia más no poder ver lo que queremos, que tener que pagar por verlo. y también un precio justo claro está. Me pasó lo mismo con la reciente película de Oskar alegria, La casa Emak Bakia, un monton de reseñas en internet hablando maravillas de un tipo de cine que me encanta, busco, solo se pueden ver en festivales que me quedan lejos… me pongo en contacto con el autor y me dice que mire en su web que si hay manera de verla (se refería a los festivales)… en fin, para cuando decide liberar su película u ofrecerla en streaming ya nadie se acordará de ella y se habrá perdido el interés de la gente que obtuvo en la promoción y las críticas. (un dia hasta los festivales serán en streaming, ya vereis). Un modelo de distribución y venta, inaccesible y caro. No se dan cuenta que la gente ya no se conforma con ver una pelicula al mes o el finde en el cine si es muy cinefilo. Ahora la gente se ve los 10 capitulos de juego de tronos en un finde o un dia! o una película cada noche, eso no hay quien lo pague de esta manera. La necesidad de cultura y conocimiento afortunadamente es mucho mayor que antes, prefieren vender poco y caro a mucho y barato.

    • Totalmente de acuerdo Howard. Es un coitus interruptus. Lo ves en un artículo estás con ganas y te toca esperar meses si es que se estrena en tu ciudad. El último recurso es comprarlo en DVD pero a parte de demasiado caro supone acumular más cosas en tu casa…

  • Acabo de leer el artículo y no puedo estar más de acuerdo con él. Como consumidor de series y documentales, a parte de dedicarme el mundillo de realización independiente (que está de capa caída), busco siempre la opción más directa para ver online todo el material que necesito ya que hay historias (tanto docus como series) que para mi es obligatorio ver como se desarrollan en la pantalla. Al final siempre me tropiezo con el mismo problema, no hay donde verlas, no se pueden conseguir por los canales donde deberían estar y por último te queda el recurso fácil, internet. Espero que poco a poco se vayan solucionando los problemas de distribución porque al final lo que importa son las historias que nos quieren contar. Para algo se hacen estas producciones.

    • Gracias por tu comentario Rubén, supongo que antes o después se solucionará pero todo va tan lento y hay gente como Filmin que lo intenta. Es un poco deja vu hablar de esto cuando era un debate que estábamos teniendo ya hace años pero sigue siendo así…

  • Las discográficas, las productoras, la industria en general parece no haber entendido que internet ha fagocitado fronteras y lo que antes dependía del capricho de las distribuidoras, etcc.. ahora sólo tiene el argumento del consumidor que es algo tan sencillo como “lo quiero ahora mismo, en mi casa, en mi pc, en mi tablet, en mi televisor, en mi iPod. Lo quiero a mi disposición”. En estos tiempos no se entiende por qué algo que está disponible en el mercado americano o japonés tarda lo indecible en estar disponible aquí, eso si llega a estar disponible alguna vez.
    Hace muchos años acudía al mercado japonés para conseguir cds que aquí ni existían. Muchos viajes a París y Londres para hacerme con cds de importación.
    Ahora siguen con las fronteras, con el “este producto no está disponible en su país”, etc…todas esa sandeces – cuestiones de derechos aparte – que lo único que hacen es excitar mi búsqueda por otras vías.
    Yo pagaría, he pagado mucho dinero por tener la música que quería. Si no entienden que quien manda es el consumidor, el consumidor buscará las vías necesarias.
    No aprenden.

  • Buenas,
    Lo increíble es que esto sigue sucediendo mas de 15 años después de que quise descargar la primera cosa en internet.
    Yo ya tengo un poco de poder adquisitivo y aunque tengo conocimiento medianamente avanzados de internet no me apetece ver pelis en baja calidad, cortadas o mal grabadas.
    La industria forzó a la piratería desde el primer día que no dio la opción de comprar un mp3, luego las pelis y ahora harán lo mismo con los libros.
    En fin.
    Saludos

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