Publicado: 25 de julio 2023 09:36  | Actualizado: 27 de julio 2023 05:10    /   IDEAS
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Drag King, empoderar a las personas a fuerza de deconstruirlas

Sara Rodríguez y Mel Meseguer han creado la plataforma Drag King España con el objetivo de visibilizar el movimiento drag king y presentarlo como una herramienta artística feminista y empoderizante.

Publicado: 25 de julio 2023 09:36  | Actualizado: 27 de julio 2023 05:10    /   IDEAS     por          
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Drag King España

Si hiciéramos caso a la filosofía oriental con su teoría del ying y del yang, cada persona estaría formada por una parte masculina y otra femenina en el mismo ser. Normalmente tendemos a reprimir la parte de nuestra personalidad que no se corresponde con nuestro sexo. Sssssh, no salgas, quédate ahí, le decimos. Y seguimos haciendo girar el mundo en función de la personalidad imperante.

El movimiento drag rompe con todo eso y sus miembros exhiben sin complejos ese lado oculto. Conocemos de sobra a las drag queen y nos reímos con su deconstrucción de lo femenino. Pero en esa moneda hay dos caras, al menos, solo que una de ellas nos resulta una completa desconocida. Hablamos de los drag kings y de su pelea por deconstruir, desde el arte y desde el humor, los roles de género y muy en especial, la masculinidad.

Drag King España

Sara Rodríguez y Mel Meseguer trabajan juntas en el proyecto Drag King España, una plataforma que trata de visibilizar este movimiento al que ellas califican como «feminista, empoderante y ambulante». Rodríguez se encarga más de la parte de comunicación, creación de comunidad y organización de eventos, y Meseguer se centra más en el espectáculo y en la investigación performativa.

Ellas han creado dos personajes, Hapi Hapi y Marcus Massalami, respectivamente, con los que siguen investigando este tipo de performance que juega con los roles de género, que genera muchas preguntas en el espectador y con los que pretenden aportar al arte drag algo más que puro espectáculo.

Drag King España
Marcus Massalami
Drag King España
Hapi Hapi

Empezaron en Chueca, el barrio LGTBIQ+ de Madrid, su labor de investigación sobre el movimiento drag y —asegura Meseguer—aprendieron mucho de sus compañeras drag queen. Aquella experiencia les sirvió para abrirse hueco, ver las problemáticas que obstaculizaban su visibilización y entender por qué estaba tan precarizado y cargado de prejuicios, algo que ellas atribuyen a que está ligado al mundo de la noche.

Pero, aunque reconocen deberle mucho a las drag queen, están intentando hacer su propia narrativa. Por ello, además de optar por el humor, ya que han visto que puede ser una herramienta que consiga abrir barreras, introducen en sus espectáculos otras disciplinas que van desde la música, los malabares a la danza. Cualquier cosa para diferenciarse de sus compañeras queens y buscar su propio camino artístico.

Drag King España

Para lograrlo y continuar con su trabajo de difusión y divulgación del movimiento, participan en el programa de incubación de la Fundación Nadine a través de la Convo Nadine, que apoya a artistas cuyos trabajos combinan arte y proyecto social.

«Al llegar Drag King España, vimos en ellas esa capacidad de encontrar un espacio para toda la gente del colectivo que pueda realmente sentirse integrada, independientemente de su sexo, de lo que quiera ser. Esa capacidad de separar la herramienta, de separar los tacones, el maquillaje o las barbas, de lo que somos y apropiarnos de lo que queramos, en el momento que queramos», explica Lulu Grigoryan, responsable de comunicación de la fundación.

Drag King España

Fundación Nadine les ha apoyado económicamente, les ha ofrecido formación y mentoría para que aprendan a desarrollar el proyecto de una manera profesional, y también les han dado apoyo emocional para que puedan ser capaces de afrontar los altibajos que supone poner en marcha una empresa para que no acaben abandonando el proyecto.

El de Drag King España ha sido uno de los seis que forman parte del programa de la fundación. Entre las actividades que han llevado a cabo dentro de esta mentoría, además de la organización de talleres y un cabaret en el que actúan otros cinco drags, está la grabación de un pódcast de divulgación del movimiento.

Drag King España

Drag King España

«Ahora estamos intentando llegar a otro tipo de personas y lo que estamos haciendo es ocupar otros espacios», explica Sara Rodríguez. «Hicimos hace un mes el piloto del pódcast, que va a ser el primero en español sobre drag king, y nuestra apuesta es un poco extraña porque lo vamos a grabar en el ámbito cultural de El Corte Inglés».

La apuesta por sacarlo del mundo de la noche es fundamental, confirma Mel Meseguer. Es la mejor manera de desestigmatizarlo y ponerlo en valor como poderosa herramienta artística. Salir del margen, en definitiva. «Nosotres entendemos este arte como una herramienta feminista en cuanto que nos da muchísimas herramientas para afrontar el día a día, para llegar a otros espacios, para ocuparlos. De ahí también la parte de empoderarse», ratifica Sara Rodríguez.

Drag King España

Esta zaragozana afincada en Madrid fue la creadora de la plataforma Drag King España al presentar el proyecto como TFG de sus estudios de Periodismo, Protocolo y Organización de Eventos. A ella se unió algo después Mel Meseguer, enfermera y violinista valenciana que vino a Madrid a estudiar Arte Dramático y que ya se había iniciado en el travestismo desde hacía mucho tiempo.

«A mí, personalmente, el drag king no solo me ha ayudado en mi vida profesional artística, sino en todas las áreas de mi vida porque, al final, lo que produce es que el género lo entendemos como un espectro global y vamos jugando a través de él», aclara Rodríguez.

Drag King España

«También para nosotras es algo muy político, una herramienta a través de la cual decimos muchas cosas. Es un poco como cuando te pones las gafas del feminismo, que el resto de cosas ya no las ves igual. Esto es parecido. Cuando te pones las gafas de que todo esto es fluido y que se puede jugar con ello, te empoderas y entiendes que el mundo funciona de una manera concreta; y tú ves cómo quieres jugar, si quieres performar unas cosas u otras, si quieres aplicar ciertas cosas a tu vida personal o no… Vas descubriendo diferentes puntos que te ayudan a entenderte también a ti misme».

Drag King España

Porque el movimiento drag, en general, juega con los roles de género para replantearnos la feminidad y la masculinidad. Eso es algo que Rodríguez aprendió durante un viaje de estudios a Escocia centrado en el drag, la educación no formal y los derechos LGTBIQ+. Allí descubrió un aspecto de este arte que no había tenido en cuenta hasta ese momento: «que se podían hacer cuentacuentos para niñes, que se podía llevar a teatros, al mundo de la educación…».

«Yo creo también que el movimiento del travestismo históricamente ha servido para ocupar otros espacios, para saltarte esas normas sociales tan patriarcales que han oprimido y atravesado históricamente a las mujeres», sostiene, por su parte, Mel Meseguer. Y resulta curiosa la reapropiación de los términos travesti y travestismo que hacen ambas. En su boca, esas dos palabras son una reivindicación identitaria que viene a reforzar su presencia y su esencia, además de suponer también un reconocimiento a aquellos travestis y transformistas históricos que se habían quedado fuera y sin nombrar.

Drag King España

«Sí que es cierto que el drag king lo hace todo tipo de personas, no hace falta ser mujer para ser drag king, pero hay tan poca información que la búsqueda nos lleva a recoger cosas de las travestis clásicas». Para Meseguer, este tipo de arte «es tanto empoderamiento femenino como de concienciación de esa masculinidad, y de poder, realmente, dejar atrás estos comportamientos». Ser conscientes de que, en buena medida, son solo construcciones sociales que pueden revisarse, que pueden cambiarse; y poder sentirse libres de habitarlos como cada persona se sienta más cómoda.

Drag King España

Y aunque reconocen que la investigación es constante, «al menos, hemos intentando proporcionar herramientas concretas, artísticas y de creación de toda la experiencia que tenemos. Sara desde toda la educación no formal y yo desde una educación artística concreta, cómo trasladarlo a que se pueda utilizar a través del drag king», concluye Mel Meseguer.

«También hacemos mucho hincapié en que cualquier arte, incluso el drag, necesita de diferentes perfiles porque es la única manera de crecer», añade Sara Rodríguez. Habla de profesiones que no tienen que ver con la interpretación como comunicadores, maquilladores, sastres, formadores, músicos… cuya labor está también muy precarizada.

Drag King España

«Nosotras, desde el primer momento, teníamos un objetivo muy claro que era sacar esto de la no existencia. Llevamos pico pala desde hace cuatro años y seguimos dándonos cuenta de que todavía queda mucho trabajo por hacer». De ahí que quieran empezar por reivindicar la profesionalización de artistas y esos otros perfiles.

Al fin y al cabo, el drag es un arte y como tal debe de estar pagado. «El drag es completísimo y está muy mal valorado». Es hora, dicen, de cambiar el cuento.

Si hiciéramos caso a la filosofía oriental con su teoría del ying y del yang, cada persona estaría formada por una parte masculina y otra femenina en el mismo ser. Normalmente tendemos a reprimir la parte de nuestra personalidad que no se corresponde con nuestro sexo. Sssssh, no salgas, quédate ahí, le decimos. Y seguimos haciendo girar el mundo en función de la personalidad imperante.

El movimiento drag rompe con todo eso y sus miembros exhiben sin complejos ese lado oculto. Conocemos de sobra a las drag queen y nos reímos con su deconstrucción de lo femenino. Pero en esa moneda hay dos caras, al menos, solo que una de ellas nos resulta una completa desconocida. Hablamos de los drag kings y de su pelea por deconstruir, desde el arte y desde el humor, los roles de género y muy en especial, la masculinidad.

Drag King España

Sara Rodríguez y Mel Meseguer trabajan juntas en el proyecto Drag King España, una plataforma que trata de visibilizar este movimiento al que ellas califican como «feminista, empoderante y ambulante». Rodríguez se encarga más de la parte de comunicación, creación de comunidad y organización de eventos, y Meseguer se centra más en el espectáculo y en la investigación performativa.

Ellas han creado dos personajes, Hapi Hapi y Marcus Massalami, respectivamente, con los que siguen investigando este tipo de performance que juega con los roles de género, que genera muchas preguntas en el espectador y con los que pretenden aportar al arte drag algo más que puro espectáculo.

Drag King España
Marcus Massalami
Drag King España
Hapi Hapi

Empezaron en Chueca, el barrio LGTBIQ+ de Madrid, su labor de investigación sobre el movimiento drag y —asegura Meseguer—aprendieron mucho de sus compañeras drag queen. Aquella experiencia les sirvió para abrirse hueco, ver las problemáticas que obstaculizaban su visibilización y entender por qué estaba tan precarizado y cargado de prejuicios, algo que ellas atribuyen a que está ligado al mundo de la noche.

Pero, aunque reconocen deberle mucho a las drag queen, están intentando hacer su propia narrativa. Por ello, además de optar por el humor, ya que han visto que puede ser una herramienta que consiga abrir barreras, introducen en sus espectáculos otras disciplinas que van desde la música, los malabares a la danza. Cualquier cosa para diferenciarse de sus compañeras queens y buscar su propio camino artístico.

Drag King España

Para lograrlo y continuar con su trabajo de difusión y divulgación del movimiento, participan en el programa de incubación de la Fundación Nadine a través de la Convo Nadine, que apoya a artistas cuyos trabajos combinan arte y proyecto social.

«Al llegar Drag King España, vimos en ellas esa capacidad de encontrar un espacio para toda la gente del colectivo que pueda realmente sentirse integrada, independientemente de su sexo, de lo que quiera ser. Esa capacidad de separar la herramienta, de separar los tacones, el maquillaje o las barbas, de lo que somos y apropiarnos de lo que queramos, en el momento que queramos», explica Lulu Grigoryan, responsable de comunicación de la fundación.

Drag King España

Fundación Nadine les ha apoyado económicamente, les ha ofrecido formación y mentoría para que aprendan a desarrollar el proyecto de una manera profesional, y también les han dado apoyo emocional para que puedan ser capaces de afrontar los altibajos que supone poner en marcha una empresa para que no acaben abandonando el proyecto.

El de Drag King España ha sido uno de los seis que forman parte del programa de la fundación. Entre las actividades que han llevado a cabo dentro de esta mentoría, además de la organización de talleres y un cabaret en el que actúan otros cinco drags, está la grabación de un pódcast de divulgación del movimiento.

Drag King España

Drag King España

«Ahora estamos intentando llegar a otro tipo de personas y lo que estamos haciendo es ocupar otros espacios», explica Sara Rodríguez. «Hicimos hace un mes el piloto del pódcast, que va a ser el primero en español sobre drag king, y nuestra apuesta es un poco extraña porque lo vamos a grabar en el ámbito cultural de El Corte Inglés».

La apuesta por sacarlo del mundo de la noche es fundamental, confirma Mel Meseguer. Es la mejor manera de desestigmatizarlo y ponerlo en valor como poderosa herramienta artística. Salir del margen, en definitiva. «Nosotres entendemos este arte como una herramienta feminista en cuanto que nos da muchísimas herramientas para afrontar el día a día, para llegar a otros espacios, para ocuparlos. De ahí también la parte de empoderarse», ratifica Sara Rodríguez.

Drag King España

Esta zaragozana afincada en Madrid fue la creadora de la plataforma Drag King España al presentar el proyecto como TFG de sus estudios de Periodismo, Protocolo y Organización de Eventos. A ella se unió algo después Mel Meseguer, enfermera y violinista valenciana que vino a Madrid a estudiar Arte Dramático y que ya se había iniciado en el travestismo desde hacía mucho tiempo.

«A mí, personalmente, el drag king no solo me ha ayudado en mi vida profesional artística, sino en todas las áreas de mi vida porque, al final, lo que produce es que el género lo entendemos como un espectro global y vamos jugando a través de él», aclara Rodríguez.

Drag King España

«También para nosotras es algo muy político, una herramienta a través de la cual decimos muchas cosas. Es un poco como cuando te pones las gafas del feminismo, que el resto de cosas ya no las ves igual. Esto es parecido. Cuando te pones las gafas de que todo esto es fluido y que se puede jugar con ello, te empoderas y entiendes que el mundo funciona de una manera concreta; y tú ves cómo quieres jugar, si quieres performar unas cosas u otras, si quieres aplicar ciertas cosas a tu vida personal o no… Vas descubriendo diferentes puntos que te ayudan a entenderte también a ti misme».

Drag King España

Porque el movimiento drag, en general, juega con los roles de género para replantearnos la feminidad y la masculinidad. Eso es algo que Rodríguez aprendió durante un viaje de estudios a Escocia centrado en el drag, la educación no formal y los derechos LGTBIQ+. Allí descubrió un aspecto de este arte que no había tenido en cuenta hasta ese momento: «que se podían hacer cuentacuentos para niñes, que se podía llevar a teatros, al mundo de la educación…».

«Yo creo también que el movimiento del travestismo históricamente ha servido para ocupar otros espacios, para saltarte esas normas sociales tan patriarcales que han oprimido y atravesado históricamente a las mujeres», sostiene, por su parte, Mel Meseguer. Y resulta curiosa la reapropiación de los términos travesti y travestismo que hacen ambas. En su boca, esas dos palabras son una reivindicación identitaria que viene a reforzar su presencia y su esencia, además de suponer también un reconocimiento a aquellos travestis y transformistas históricos que se habían quedado fuera y sin nombrar.

Drag King España

«Sí que es cierto que el drag king lo hace todo tipo de personas, no hace falta ser mujer para ser drag king, pero hay tan poca información que la búsqueda nos lleva a recoger cosas de las travestis clásicas». Para Meseguer, este tipo de arte «es tanto empoderamiento femenino como de concienciación de esa masculinidad, y de poder, realmente, dejar atrás estos comportamientos». Ser conscientes de que, en buena medida, son solo construcciones sociales que pueden revisarse, que pueden cambiarse; y poder sentirse libres de habitarlos como cada persona se sienta más cómoda.

Drag King España

Y aunque reconocen que la investigación es constante, «al menos, hemos intentando proporcionar herramientas concretas, artísticas y de creación de toda la experiencia que tenemos. Sara desde toda la educación no formal y yo desde una educación artística concreta, cómo trasladarlo a que se pueda utilizar a través del drag king», concluye Mel Meseguer.

«También hacemos mucho hincapié en que cualquier arte, incluso el drag, necesita de diferentes perfiles porque es la única manera de crecer», añade Sara Rodríguez. Habla de profesiones que no tienen que ver con la interpretación como comunicadores, maquilladores, sastres, formadores, músicos… cuya labor está también muy precarizada.

Drag King España

«Nosotras, desde el primer momento, teníamos un objetivo muy claro que era sacar esto de la no existencia. Llevamos pico pala desde hace cuatro años y seguimos dándonos cuenta de que todavía queda mucho trabajo por hacer». De ahí que quieran empezar por reivindicar la profesionalización de artistas y esos otros perfiles.

Al fin y al cabo, el drag es un arte y como tal debe de estar pagado. «El drag es completísimo y está muy mal valorado». Es hora, dicen, de cambiar el cuento.

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