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30 de diciembre 2015    /   CINE/TV
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El color de los sueños y las pesadillas

30 de diciembre 2015    /   CINE/TV     por          
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Las películas y las series de televisión son responsables del color de nuestros sueños.

Sueños 1915

 

Soñar en blanco y negro

 

Sueños a todo color

En 2008, la psicóloga Eva Murzyn, por entonces estudiante, expone que la mayoría de las personas de más de 55 años sueñan en escala de grises; todos ellos fueron en su niñez espectadores de cine y televisión en blanco y negro. Murzyn toma como base encuestas clínicas y diarios de sueños.

Tengo 46 años y vi mucha televisión en blanco y negro. La televisión en color llegó tarde a mi casa. Recuerdo el momento como entusiasta de la serie Dentro del laberinto (Into the Labyrinth) protagonizada por el magnífico y olvidado Ron Moody. (Abajo, imagen de la serie).

Dentro del laberinto

Tras tres o cuatro horas pegado al televisor tuve dolores de cabeza que achaqué al televisor en color. Era 1981 y aún pasarían décadas para que el cine en blanco y negro desapareciera de las parrillas de televisión. Pasar del blanco y negro al color explicaría que unas veces sueñe en escala de grises (cada vez menos) y otras en color. Llevar un diario de sueños durante dieciocho meses permite observar los cambios (y estimular la creatividad).

Ya en color ya en blanco y negro, las pesadillas nos despiertan de forma desagradable, ¿pero con cuánta brusquedad?

El montaje del editor Roman Holiday muestra incluso a tipos como Charles Bronson o Swarzeneger despertando de forma brusca. ¿Realmente nos despertamos así de las pesadillas? Sé que abro los ojos, pero pregunto a mi mujer. Ella responde que en alguna ocasión muevo las piernas, pero no me incorporo como en el vídeo.

Pregunto en Facebook enlazando el vídeo: «¿Os incorporais de golpe como en las películas o solo abrís los ojos?». Quienes responden dicen que abren los ojos. Sin duda es «cinematográfico» lo de despertar de un salto. (El cine adora el movimiento). El asesor de guiones Jorge Esteban Blein me comenta: «Una vez más se demuestra que el cine muestra no lo que es, sino lo que el público espera que sea».

El cine y la televisión siempre mintiéndonos, despiertos y en sueños…

————–

Imágenes, por orden:

Sleeping Baby de Henry V. Poor con licencia CC

Las amapolas, de Monet.

Foto de Rod Serling y el proyector.

Escena de la serie Dentro del Laberinto.

Las películas y las series de televisión son responsables del color de nuestros sueños.

Sueños 1915

 

Soñar en blanco y negro

 

Sueños a todo color

En 2008, la psicóloga Eva Murzyn, por entonces estudiante, expone que la mayoría de las personas de más de 55 años sueñan en escala de grises; todos ellos fueron en su niñez espectadores de cine y televisión en blanco y negro. Murzyn toma como base encuestas clínicas y diarios de sueños.

Tengo 46 años y vi mucha televisión en blanco y negro. La televisión en color llegó tarde a mi casa. Recuerdo el momento como entusiasta de la serie Dentro del laberinto (Into the Labyrinth) protagonizada por el magnífico y olvidado Ron Moody. (Abajo, imagen de la serie).

Dentro del laberinto

Tras tres o cuatro horas pegado al televisor tuve dolores de cabeza que achaqué al televisor en color. Era 1981 y aún pasarían décadas para que el cine en blanco y negro desapareciera de las parrillas de televisión. Pasar del blanco y negro al color explicaría que unas veces sueñe en escala de grises (cada vez menos) y otras en color. Llevar un diario de sueños durante dieciocho meses permite observar los cambios (y estimular la creatividad).

Ya en color ya en blanco y negro, las pesadillas nos despiertan de forma desagradable, ¿pero con cuánta brusquedad?

El montaje del editor Roman Holiday muestra incluso a tipos como Charles Bronson o Swarzeneger despertando de forma brusca. ¿Realmente nos despertamos así de las pesadillas? Sé que abro los ojos, pero pregunto a mi mujer. Ella responde que en alguna ocasión muevo las piernas, pero no me incorporo como en el vídeo.

Pregunto en Facebook enlazando el vídeo: «¿Os incorporais de golpe como en las películas o solo abrís los ojos?». Quienes responden dicen que abren los ojos. Sin duda es «cinematográfico» lo de despertar de un salto. (El cine adora el movimiento). El asesor de guiones Jorge Esteban Blein me comenta: «Una vez más se demuestra que el cine muestra no lo que es, sino lo que el público espera que sea».

El cine y la televisión siempre mintiéndonos, despiertos y en sueños…

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Imágenes, por orden:

Sleeping Baby de Henry V. Poor con licencia CC

Las amapolas, de Monet.

Foto de Rod Serling y el proyector.

Escena de la serie Dentro del Laberinto.

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