4 de junio 2010    /   CINE/TV
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El Cosmonauta: la película de más de 2.000 productores y licencia Creative Commons

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cosmonauta

Henry Pierrot no sabía escribir poemas de amor. Quizá por eso escribió Poética para cosmonautas. Un libro sin título en su portada que empieza así: “Olviden la música, tan sólo un zumbido pálido (de vientre de abeja) les acompañará durante la ignición (…). El firmamento puede que les resulte por momentos acuoso, liviano o quebradizo. Será tiempo para el descanso. La ruta de la astronave es circular, resultando complejo calcular el peso de las horas…”.

Puede que fuese la casualidad (¿o fue el Universo?) lo que un día llevó a Nicolás Alcalá a una pequeña librería de Madrid, a la que nunca había entrado antes, y encontrase aquel libro de ese leonés de 25 años. Iba buscando historias sobre cosmonautas. Había escrito un guión para hacer una película y quería encontrar relatos de gravedad, de telescopios, de astronautas y del inmenso espacio exterior.

Vio el libro. Lo compró. Lo leyó y quedó impresionado con esta historia contada en una secuencia de poesías. “El argumento de El Cosmonauta no hubiese sido igual si no hubiese encontrado este libro. Sería otra”, explica el director del largometraje.

El Cosmonauta es el guión de una película que hablará del recuerdo y del deseo. “Incluso de aquellos recuerdos que solamente fueron deseos”. Pero esta película tiene dos historias. Una es la del guión. Ese relato va de un viaje al espacio y de la Ciudad de las Estrellas. “Es la historia del primer cosmonauta ruso que vuelve a la Tierra. Habla de la carrera espacial entre EEUU y la URSS desde finales de los años 50 hasta mediados de los 70. Nunca se ha contado desde el punto de vista ruso y nosotros queríamos hacerlo desde esa perspectiva”, indica el director.

La otra es la historia que se ha montado para poder rodar la película. Nicolás Alcalá escribió un guión. Bruno Teixidor montó todo el tema visual y Carola Rodríguez es la que pone orden y hace que las cosas se muevan. Los responsables de la productora Riot Cinema Collective lo tenían todo. Faltaba sólo el dinero. “Nos parecía muy aburrido salir a tocar puertas para buscar financiación”, indica Alcalá. Eso hubiese sido hacer lo de siempre. La otra opción era echarle imaginación. Miraron alrededor y vieron que los intermediarios están dejando de tener sentido. Descubrieron que hoy hay nuevos formatos narrativos (series y vídeos cortos de YouTube) y que los espectadores miran las cosas de otro modo…

La evolución sigue, a menudo, la mecánica de la caída de las fichas de dominó. Los espectadores fueron los primeros en caer. Al final de la cola quedan aún intactos los directores y productores fieles a la vieja escuela. Y a mitad de camino han entrado Riot Cinema Collective con una propuesta que ha hecho plantearse a Todd Brown, de Twich, si “¿ha descubierto El Cosmonauta el futuro del cine?”.

casco

Ese posible futuro se basa en una lectura inteligente y fiel del presente que ha derivado en un modelo basado en:

Otra forma de financiación. Han optado por el crowdfounding o microfinanciación colectiva. La financiación está abierta a cualquier persona. Desde 2€ hasta 3.000€. “Más de 23 personas han aportado ya más de 1.000€ y, en total, más de 2.100 personas han invertido algo de dinero”, indicó Rodríguez. Los productores reciben un welcome pack y un certificado. Aparecerán en la web de El Cosmonauta y en los títulos de crédito, y formarán parte de un sorteo de un traje de cosmonauta.

“Esto”, además, “permite crear una comunidad detrás del proyecto de miles de personas”, indica Teixidor. Una comunidad que, de media, ha pagado 12,5€ (más que una entrada de cine) por una película que no va a ver hasta dentro de un tiempo. El presupuesto total es de 860.000€.

Otra forma de producir. El Cosmonauta no será sólo un largometraje. Será una experiencia y tendrá muchos satélites. Ya tiene un libro, Poética para cosmonautas, y más adelante se crearán contenidos para móviles, productos de merchandising, juegos de realidad alternativa, flashmobs, eventos…

Otra forma de distribuir. El estreno será en TV. Inmediatamente después estará en Internet, cine, dispositivos móviles, Bluray y DVD. “En TV habrá contenidos adicionales. En Internet se presentará primero en nuestro canal oficial, donde los actores y todas las personas involucradas en la película hablamos continuamente con los espectadores”, dijo Alcalá.

Otra forma de propiedad. El film utiliza licencia Creative Commons con la intención de que los espectadores puedan utilizar todo el material para crear obras derivadas.

El rodaje comenzará a principios de 2011 y el estreno se espera para principios de 2012. Riot Cinema Collective lo tiene claro. Tomando prestadas las palabras de Truffaut aseguran que “el cine es mejor que la vida”.

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Henry Pierrot no sabía escribir poemas de amor. Quizá por eso escribió Poética para cosmonautas. Un libro sin título en su portada que empieza así: “Olviden la música, tan sólo un zumbido pálido (de vientre de abeja) les acompañará durante la ignición (…). El firmamento puede que les resulte por momentos acuoso, liviano o quebradizo. Será tiempo para el descanso. La ruta de la astronave es circular, resultando complejo calcular el peso de las horas…”.

Puede que fuese la casualidad (¿o fue el Universo?) lo que un día llevó a Nicolás Alcalá a una pequeña librería de Madrid, a la que nunca había entrado antes, y encontrase aquel libro de ese leonés de 25 años. Iba buscando historias sobre cosmonautas. Había escrito un guión para hacer una película y quería encontrar relatos de gravedad, de telescopios, de astronautas y del inmenso espacio exterior.

Vio el libro. Lo compró. Lo leyó y quedó impresionado con esta historia contada en una secuencia de poesías. “El argumento de El Cosmonauta no hubiese sido igual si no hubiese encontrado este libro. Sería otra”, explica el director del largometraje.

El Cosmonauta es el guión de una película que hablará del recuerdo y del deseo. “Incluso de aquellos recuerdos que solamente fueron deseos”. Pero esta película tiene dos historias. Una es la del guión. Ese relato va de un viaje al espacio y de la Ciudad de las Estrellas. “Es la historia del primer cosmonauta ruso que vuelve a la Tierra. Habla de la carrera espacial entre EEUU y la URSS desde finales de los años 50 hasta mediados de los 70. Nunca se ha contado desde el punto de vista ruso y nosotros queríamos hacerlo desde esa perspectiva”, indica el director.

La otra es la historia que se ha montado para poder rodar la película. Nicolás Alcalá escribió un guión. Bruno Teixidor montó todo el tema visual y Carola Rodríguez es la que pone orden y hace que las cosas se muevan. Los responsables de la productora Riot Cinema Collective lo tenían todo. Faltaba sólo el dinero. “Nos parecía muy aburrido salir a tocar puertas para buscar financiación”, indica Alcalá. Eso hubiese sido hacer lo de siempre. La otra opción era echarle imaginación. Miraron alrededor y vieron que los intermediarios están dejando de tener sentido. Descubrieron que hoy hay nuevos formatos narrativos (series y vídeos cortos de YouTube) y que los espectadores miran las cosas de otro modo…

La evolución sigue, a menudo, la mecánica de la caída de las fichas de dominó. Los espectadores fueron los primeros en caer. Al final de la cola quedan aún intactos los directores y productores fieles a la vieja escuela. Y a mitad de camino han entrado Riot Cinema Collective con una propuesta que ha hecho plantearse a Todd Brown, de Twich, si “¿ha descubierto El Cosmonauta el futuro del cine?”.

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Ese posible futuro se basa en una lectura inteligente y fiel del presente que ha derivado en un modelo basado en:

Otra forma de financiación. Han optado por el crowdfounding o microfinanciación colectiva. La financiación está abierta a cualquier persona. Desde 2€ hasta 3.000€. “Más de 23 personas han aportado ya más de 1.000€ y, en total, más de 2.100 personas han invertido algo de dinero”, indicó Rodríguez. Los productores reciben un welcome pack y un certificado. Aparecerán en la web de El Cosmonauta y en los títulos de crédito, y formarán parte de un sorteo de un traje de cosmonauta.

“Esto”, además, “permite crear una comunidad detrás del proyecto de miles de personas”, indica Teixidor. Una comunidad que, de media, ha pagado 12,5€ (más que una entrada de cine) por una película que no va a ver hasta dentro de un tiempo. El presupuesto total es de 860.000€.

Otra forma de producir. El Cosmonauta no será sólo un largometraje. Será una experiencia y tendrá muchos satélites. Ya tiene un libro, Poética para cosmonautas, y más adelante se crearán contenidos para móviles, productos de merchandising, juegos de realidad alternativa, flashmobs, eventos…

Otra forma de distribuir. El estreno será en TV. Inmediatamente después estará en Internet, cine, dispositivos móviles, Bluray y DVD. “En TV habrá contenidos adicionales. En Internet se presentará primero en nuestro canal oficial, donde los actores y todas las personas involucradas en la película hablamos continuamente con los espectadores”, dijo Alcalá.

Otra forma de propiedad. El film utiliza licencia Creative Commons con la intención de que los espectadores puedan utilizar todo el material para crear obras derivadas.

El rodaje comenzará a principios de 2011 y el estreno se espera para principios de 2012. Riot Cinema Collective lo tiene claro. Tomando prestadas las palabras de Truffaut aseguran que “el cine es mejor que la vida”.

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Opiniones 4
    • Muchas gracias por tu comentario Mari Trini. ¡Claro que coincidiremos!

      Qué historia la de El Cosmonauta. Me compré el libro de Poética para Cosmonautas y lo devoré del tirón. Es una preciosidad.

      : )

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