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8 de febrero 2012    /   DIGITAL
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El Cristal

8 de febrero 2012    /   DIGITAL     por          
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He visto un impactante video en Youtube titulado ‘Un día de cristal’, o algo así. Lo firma una empresa llamada Corning. Es de esos vídeos que consiguen que millones de personas lo vean sin que nadie pague por ello.

He buscado quien es esa empresa que tiene esa visión tan acertada del futuro, no inmediato, pero sí próximo. Compraré acciones de ellos igual que hice con Apple cuando me enteré que existía algo llamado iPhone y que era muy muy parecido a lo que llevábamos años esperando los enamorados del internet móvil.

Si sigue existiendo el mundo dentro de un buen puñado de siglos, si no nos lo cargamos antes, esos humanos hablarán de la edad del cemento y de la edad del cristal, que es exactamente la que estamos comenzando ahora.

Me da igual si nos llamarán hommo conectatus u hommo destructivus.

El cristal tiene que ser mucho más listo que para únicamente protegernos de la luz, el viento, el frío, la velocidad o el calor. El cristal puede reflejar, proyectar, interpretar nuestro tacto, nuestros susurros o leer nuestra sangre sin necesitad de sacarla de nuestras venas.

Claro que las vídeo-conferencias de nuestro smartphone se arrastrarán para continuar en la encimera de la cocina, en la puerta de la nevera o en una lentilla.

La nevera hablará con el coche, el lavaplatos con la televisión y todos ellos entre ellos y contigo, primariamente, a través de tu teléfono inteligente.


Sixto Arias es director general de Mobext

Foto: Wikimedia Commons George Slickers

He visto un impactante video en Youtube titulado ‘Un día de cristal’, o algo así. Lo firma una empresa llamada Corning. Es de esos vídeos que consiguen que millones de personas lo vean sin que nadie pague por ello.

He buscado quien es esa empresa que tiene esa visión tan acertada del futuro, no inmediato, pero sí próximo. Compraré acciones de ellos igual que hice con Apple cuando me enteré que existía algo llamado iPhone y que era muy muy parecido a lo que llevábamos años esperando los enamorados del internet móvil.

Si sigue existiendo el mundo dentro de un buen puñado de siglos, si no nos lo cargamos antes, esos humanos hablarán de la edad del cemento y de la edad del cristal, que es exactamente la que estamos comenzando ahora.

Me da igual si nos llamarán hommo conectatus u hommo destructivus.

El cristal tiene que ser mucho más listo que para únicamente protegernos de la luz, el viento, el frío, la velocidad o el calor. El cristal puede reflejar, proyectar, interpretar nuestro tacto, nuestros susurros o leer nuestra sangre sin necesitad de sacarla de nuestras venas.

Claro que las vídeo-conferencias de nuestro smartphone se arrastrarán para continuar en la encimera de la cocina, en la puerta de la nevera o en una lentilla.

La nevera hablará con el coche, el lavaplatos con la televisión y todos ellos entre ellos y contigo, primariamente, a través de tu teléfono inteligente.


Sixto Arias es director general de Mobext

Foto: Wikimedia Commons George Slickers

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Mensaje en una viñeta
Apps que NO (aunque tienen su punto, ¿eh?)
Lo llaman ‘móvil modular’ pero no lo es
Una llave universal para cerrojos on y offline
 
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