fbpx
18 de febrero 2013    /   CINE/TV
por
 

El dopaje os hará libres

18 de febrero 2013    /   CINE/TV     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

1sprint
Diariamente se anuncian en todos los medios generalistas productos para incrementar nuestra memoria, nuestra fuerza diaria, nuestra energía o nuestra claridad de ideas. ¿Por qué a los deportistas no se les permite esa muleta química que les ayudará a pagar el colegio de sus hijos… o su jet privado?

(foto: Armin Kübelbeck bajo lic. cc)
La marabunta quiere espectáculo, quiere ver cómo se pulverizan marcas en cada cita olímpica, quiere ver lo imposible… A nadie le preocupan las lesiones irreversibles que produce el deporte de élite en los sufridos cuerpos de sus protagonistas. Entonces, ¿a qué viene rasgarse las vestiduras cuando se descubre que tomaron cualquier golosina incluida en las listas negras?
Cuando un magistrado del tribunal tiene noticia de que una sustancia ha sido incluida en una de esas listas, ya hay tres docenas de laboratorios sintetizando una nueva molécula indetectable… como lo fue la EPO durante años. Es una carrera absurda y sin ninguna posibilidad de éxito.
La lista oficial en cuestión, que se puede descargar aquí, es para morirse de risa, sobre todo si has estudiado química y/o biología. Allí averiguamos que el alcohol está prohibido en el kárate y en el ¡tiro con arco! ¿Por qué? ¿Acaso es más certero un arquero borracho, o es por proteger al público de las flechas incontroladas?
Nada hay más degradante que estar disponible 24 horas al día por si se produce un control sorpresa, orinar en un frasquito, tener que notificar a la federación correspondiente cada movimiento, o cada fin de semana romántico, o cada escapada al infierno…
Y respecto a los efectos secundarios o a esa repentina preocupación por la salud de las estrellas del deporte, el futuro de los plusmarquistas está trazado de antemano. Sus carreras son cortas (excepto si su deporte es el ajedrez). Con suerte, habrán ahorrado para abrir un gimnasio en su pueblo. Solo un puñado permanece en la élite.
En un futuro muy próximo, el mejor equipo será aquel que encuentre los mejores atletas y las mejores sustancias para incrementar sus ya de por sí sobrenaturales rendimientos. Así como en el mundo de la F1 hay dos premios, el de pilotos y el de escuderías, en el atletismo y el deporte en general podría haber dos categorías: la de los atletas en sí… y la de sus equipos médicos.
Al populacho enardecido le encanta ver los rostros desencajados de sus ídolos luchando contra los elementos, décimas de segundo antes de batir sus propias marcas mundiales (a ser posible a cámara lenta). Qué hipócrita resulta exigirles que ese esfuerzo no vaya acompañado de otro más silencioso, el de la química que circula por sus venas. The show must go on!
Nadia Comaneci, ahora alejada de los focos pero objeto de gran controversia en los años setenta, fue sometida a un tratamiento hormonal para retrasar su pubertad y que su cuerpecillo siguiera maravillando al mundo batiendo todos los récords. Cuando se conoció su escalofriante relato, ¿se le anularon por ello sus medallas olímpicas? No.
En ninguna otra profesión se penaliza intentar mejorar el rendimiento mediante sustancias dopantes. ¿Se imaginan una agencia de publicidad donde se sometiera a tests químicos a todos sus miembros? ¿O un rodaje sin dealer autorizado? ¿O una oficina de brokers en el corazón de Wall Street sin paseítos al WC? Vale, si usted es frutero, profesor de griego, azafata o violinista, probablemente nunca precise de un apoyo químico adicional.
Viendo a Armstrong con su calculada emoción confesar a Oprah que sí se había dopado, a uno le asalta la duda de que la que realmente estaba dopada es Oprah. La traducción literal de Armstrong es ‘Brazo Fuerte’. Y así debería ser recordado.
No se engañen, por mucho que usted o yo tomemos EPO de tercera generación, nos hagamos autotransfusiones o bebamos zumo de ojo de yak… nunca ganaríamos siete Tours de Francia.

1sprint
Diariamente se anuncian en todos los medios generalistas productos para incrementar nuestra memoria, nuestra fuerza diaria, nuestra energía o nuestra claridad de ideas. ¿Por qué a los deportistas no se les permite esa muleta química que les ayudará a pagar el colegio de sus hijos… o su jet privado?

(foto: Armin Kübelbeck bajo lic. cc)
La marabunta quiere espectáculo, quiere ver cómo se pulverizan marcas en cada cita olímpica, quiere ver lo imposible… A nadie le preocupan las lesiones irreversibles que produce el deporte de élite en los sufridos cuerpos de sus protagonistas. Entonces, ¿a qué viene rasgarse las vestiduras cuando se descubre que tomaron cualquier golosina incluida en las listas negras?
Cuando un magistrado del tribunal tiene noticia de que una sustancia ha sido incluida en una de esas listas, ya hay tres docenas de laboratorios sintetizando una nueva molécula indetectable… como lo fue la EPO durante años. Es una carrera absurda y sin ninguna posibilidad de éxito.
La lista oficial en cuestión, que se puede descargar aquí, es para morirse de risa, sobre todo si has estudiado química y/o biología. Allí averiguamos que el alcohol está prohibido en el kárate y en el ¡tiro con arco! ¿Por qué? ¿Acaso es más certero un arquero borracho, o es por proteger al público de las flechas incontroladas?
Nada hay más degradante que estar disponible 24 horas al día por si se produce un control sorpresa, orinar en un frasquito, tener que notificar a la federación correspondiente cada movimiento, o cada fin de semana romántico, o cada escapada al infierno…
Y respecto a los efectos secundarios o a esa repentina preocupación por la salud de las estrellas del deporte, el futuro de los plusmarquistas está trazado de antemano. Sus carreras son cortas (excepto si su deporte es el ajedrez). Con suerte, habrán ahorrado para abrir un gimnasio en su pueblo. Solo un puñado permanece en la élite.
En un futuro muy próximo, el mejor equipo será aquel que encuentre los mejores atletas y las mejores sustancias para incrementar sus ya de por sí sobrenaturales rendimientos. Así como en el mundo de la F1 hay dos premios, el de pilotos y el de escuderías, en el atletismo y el deporte en general podría haber dos categorías: la de los atletas en sí… y la de sus equipos médicos.
Al populacho enardecido le encanta ver los rostros desencajados de sus ídolos luchando contra los elementos, décimas de segundo antes de batir sus propias marcas mundiales (a ser posible a cámara lenta). Qué hipócrita resulta exigirles que ese esfuerzo no vaya acompañado de otro más silencioso, el de la química que circula por sus venas. The show must go on!
Nadia Comaneci, ahora alejada de los focos pero objeto de gran controversia en los años setenta, fue sometida a un tratamiento hormonal para retrasar su pubertad y que su cuerpecillo siguiera maravillando al mundo batiendo todos los récords. Cuando se conoció su escalofriante relato, ¿se le anularon por ello sus medallas olímpicas? No.
En ninguna otra profesión se penaliza intentar mejorar el rendimiento mediante sustancias dopantes. ¿Se imaginan una agencia de publicidad donde se sometiera a tests químicos a todos sus miembros? ¿O un rodaje sin dealer autorizado? ¿O una oficina de brokers en el corazón de Wall Street sin paseítos al WC? Vale, si usted es frutero, profesor de griego, azafata o violinista, probablemente nunca precise de un apoyo químico adicional.
Viendo a Armstrong con su calculada emoción confesar a Oprah que sí se había dopado, a uno le asalta la duda de que la que realmente estaba dopada es Oprah. La traducción literal de Armstrong es ‘Brazo Fuerte’. Y así debería ser recordado.
No se engañen, por mucho que usted o yo tomemos EPO de tercera generación, nos hagamos autotransfusiones o bebamos zumo de ojo de yak… nunca ganaríamos siete Tours de Francia.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Las bodas más friquis basadas en series de televisión
Narices grandes, la consulta del sexólogo y guion
Her y el Amor
Warner Bros. alquila películas en Facebook
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 12
  • Vaya soberana estupidez! Os ponéis a hablar d dopping sin conocer si quiera su definición, los teólogos del deporte formularon sus definiciones, y es un tema muy debatido. Si hubieseis «hecho los deberes» sabrosos por qué el alcohol está en la lista… Una pista tiene que ver con su mezcla con anticongelantes que se estimaba a principios de 1900.

  • Lo siento, pero estoy en total desacuerdo con el post. A mi parecer, lo realmente importante por encima de todas las cosas es la competencia entre los que lo practican. De nada te sirve ser muy superior a los demás si no hay nadie que esté a tu altura y con quien poder luchar de tú a tú. Por esta razón no creo que el dopping sea nada positivo. Es más gratificante que todos los deportistas puedan ser humanos, con sus virtudes y sus defectos.

  • Como médico deportivo creo que tengo varias cosas que decir.
    La filosofía del «cero dopaje» busca la igualdad entre competidores, es decir, que el esfuerzo de un deportista «limpio» no se vea opacado por el triunfo de otro que gana dopado. Esta filosofía se aplica por parte de los comités olímpicos también a las competencias de paralímpicos donde se han realizado todo tipo de clasificaciones de las minusvalías para evitar que uno que tenga ventaja física le gane a otro.
    Qué ocurre con ventajas genéticas como por ejemplo las de la raza negra en atletismo sobre la blanca que están demostradas por el tipo de fibras musculares?…que no se puede realizar una competición clasificando genéticamente a los atletas, en primer lugar tildarían al comité olímpico de racista, por lo tanto esa igualdad que busca el antidopaje y las clasificaciones no deja de ser aún imposible ya que siempre estaremos limitados por los medios que tenemos.
    Qué ocurre con países como China donde se seleccionan desde pequeños los niños con las características antropométricas que les van a ayudar a ganar más en determinado deporte (tiro con arco, natación, etc) y desde muy temprana edad les introducen en el deporte en el que van a ser campeones. Esta selección no es detectable ni penalizable pero sí representa una desventaja al deportista de «selección natural» de los otros países. A la vista están los resultados en los últimos juegos.
    Lo de Amstrong es un reflejo de las nuevas políticas antidopaje, la legislación desde luego que ha cambiado todo. Pero creo que hay un problema adicional dada la época en la que ocurrieron los hechos: anteriormente y tal como se ha conocido por los medios, el dopaje era una práctica poco o nada controlada y por lo mismo más extendida. Sí, se le retiran las medallas al campeón dopado, pero nunca sabremos si el segundo, el tercero o el cuarto competían en estas mismas condiciones……si eso era así, entonces al final sí que era el campeón¿? o a lo mejor el campeón era uno de los últimos del pelotón, nunca lo sabremos….. Desde luego que todos los deportistas de élite entrenan a un nivel que les corresponde y tienen unas cualidades indiscutibles y que esto era una práctica que no decidía el deportista solo ya que hay muchos intereses detrás, nada de eso lo hace una buena práctica; lo primero porque conlleva riesgos para el mismo deportista como se ha descubierto recientemente con las probabilidades de cáncer asociadas a la EPO y ahí tenemos que ver mucho los médicos….todos estos tratamientos han sido aplicados por prestigiosos médicos deportivos.
    En todo caso los esfuerzos de los organismos internacionales antidopaje van cada día más encaminados a ir por delante de los que están diseñando dichas mejoras del rendimiento químicas, genéticas o del tipo que sea y conozco representantes de ellos, quienes en principio me trasmiten convicción en lo que hacen, lo cual me inspira un profundo respeto.
    En fin, con cariño y desde el respeto, espero que esto sea un aporte a tu post. Un saludo,

  • Vaya chorrada de artículo, con perdón. Quizá tú no ganarías 7 Tours de Francia con EPO y otras sustancias corriendo por tu cuerpo, pero con preparación y dedicación podrías quedar entre los 10 primeros durante 7 años seguidos. Este artículo es un insulto a los que pretendemos un deporte limpio antes que récords y más récords. Prefiero un Tour lento pero con espectáculo, pájaras y limpieza antes que un pelotón de ciclados hasta el culo de hormonas y medicamentos.
    Sí, aunque suene a ingenuo y amateurista.
    Un saludo.

    • Querido Daniel:
      Gracias por tu educado comentario. Viendo la reacción de los lectores no deja de sorprenderme que solo los ciclistas se hayan dado por aludidos. Si tanto te gustan los Tours «lentos», dentro de muy poco solo podrás disfrutarlos revisando la hemeroteca. El punto de vista del público es otro, y el espectáculo marca la diferencia, en todos los deportes. Los JJ.OO. de Londres puede que sean los últimos o los penúltimos en los que se establezcan pruebas antidopaje (The Guardian dixit). Y si no, al tiempo.
      Sigue pedaleando.

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El rollo legal de las cookies

    La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies