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6 de agosto 2012    /   CIENCIA
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El falso pollo que engaña a los carnívoros

6 de agosto 2012    /   CIENCIA     por          
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Incluso aunque adores el sabor de un buen pollo asado, es posible que alguna vez te hayas quedado mirando aquello que tienes delante y se te haya pasado por la cabeza un pensamiento lógico y un poco inquietante: «Mmm, esto que me voy a comer estaba picoteando en una granja hace unos días». Me sabe mal estropearte la comida, pero la realidad puede que sea todavía peor. Es posible que ese pollo que te vas a comer nunca llegara a ver la luz del sol y naciera, creciera, tomara más medicamentos que Pete Doherty y cruzara más allá del arco iris sin salir de una especie de fábrica más parecida a un peli de terror que al fondo de pantalla de Windows XP.

Hay razones éticas y de salud que claramente nos aconsejan dejar de comer carne, el problema es que, pensando en temas ya más prácticos, si toda nuestra vida hemos estado comiendo animales y las verduras no nos acaban de hacer gracia, entonces, ¿qué vamos a comer?

Ya existen en el mercado español multitud de sustitutivos de la carne, habitualmente realizados a partir de soja u otros cereales, la mayoría bastante conseguidos. Estos productos habitualmente dejan con la boca abierta a la gente que nunca los ha probado antes porque realmente se parecen mucho a la carne. Sin embargo, no son perfectos y las carencias que tienen por ejemplo en textura o apariencia pueden tirar para atrás a algunos consumidores. Sin embargo, para las personas que realmente están concienciadas con el tema de la explotación animal, estas carencias se ven más que compensadas por el hecho de estar salvando un montón de vidas animales.

Pero desde hace años hay muchas empresas en el mundo que están trabajando para intentar superar esas carencias y ofrecer un producto que sea prácticamente indistinguible de la carne real. Entre los críticos culinarios de los medios de comunicación norteamericanos más importantes, hace unos meses que resuena el nombre de Beyond Meat, una empresa de Maryland, Estados Unidos, que finalmente parece haber dado en el clavo.

Tanto, que ha comenzado a atraer inversores importantes, como por ejemplo Biz Stone, uno de los fundadores de Twitter, que es vegano desde hace muchos años: “Mi primera reacción al probar el pollo de Beyond Meat fue pensar que si me dieran esto en un restaurante, llamaría al camarero para decirle que me habían puesto accidentalmente pollo en la comida”.

Para un vegetariano, la primera vez que prueba Beyond Meat es una experiencia extraña, le gusta, pero a la vez puede llegar a sentirse un poco incómodo, es demasiado real. Esta sensación tiene que ver más que con el sabor con la textura, con cómo los trozos de falso pollo se rompen entre los dientes, la sensación que dejan en la boca. Solo que no se te queda entre los dientes, ni tampoco tiene grasa, nervios ni huesos.

Para quienes sí comen carne, la sorpresa puede ser todavía mayor, porque les puede pasar como a Mark Bittman, un experto culinario del New York Times que llegó a confundir el producto con pollo real. Y este tío vive de eso.

A uno de los fundadores de la empresa, Ethan Brown, le pasó como al churrero de mi barrio, que de tanto hacer churros acabó odiándolos y no los ha vuelto a probar. Ethan se crió en la granja ganadera de su familia, lo que le hizo un vegano convencido. En el año 2009 conoció a Fu-Hung Hsieh y a Harold Huff, dos científicos especializados en alimentación que trabajaban en la Universidad de Missouri y que llevaban más de una década investigando nuevas formas de crear sustitutos de la carne. Los tres decidieron montar una compañía y continuaron investigando para dar con el falso pollo perfecto.

El proceso de fabricación con el que trabajan actualmente es sencillo y a la vez endiabladamente complicado. Todo comienza con la proteína vegetal en polvo, con la que se forma una pasta. Esta pasta se calienta y luego es extrusionada mediante una máquina similar a las de hacer pasta, más tarde se enfría. “En la investigación realizamos un proceso de prueba y error para conseguir que las proteínas se alineen de la forma correcta”, cuenta Brown. “Si la combinación de calor y frío es la correcta y aplicas la presión adecuada en el extrusionado, el producto final tendrá una textura casi indistinguible respecto a la proteína animal”.

Pero las innovaciones de la empresa no acaban aquí, en su hasta el momento pequeño mercado (por ahora solo se vende en tiendas del Norte de California, pero tienen proyectado expandirse a todo el país en unos meses), la empresa está intentado convencer a las tiendas de que coloquen su producto al lado del pollo real en lugar de ponerlo en la sección dietética al lado del tofu. “Nuestro objetivo”, dice Ethan Brown, “es redefinir la categoría, que en lugar de llamarse ‘carne’, comience a llamarse ‘proteína’, provenga de donde provenga esta”.

Esa fue una de las razones que convenció a los inversores, como Stone, para aportar dinero a la empresa. “Cuando quedé con ellos me esperaba encontrar a una pandilla de hippies diciéndome ‘Hey, tío, salvemos a los animales’, pero esta gente son científicos serios que quieren entrar en un negocio multimillonario como es el de la carne y eso es lo absolutamente increíble”.

De hecho, el objetivo a largo plazo de Beyond Meat es ofrecer un producto que pueda satisfacer la creciente demanda de carne del mundo, pero de una forma segura, sana, sostenible y barata. Si todos los habitantes de China y de la India quisieran comerse un filete para cenar todos los días alguien tendría que decirles que eso es imposible, simplemente el planeta no da para tanto. La producción de carne es muy ineficiente, hay que pensar que se necesitan 10 kilos de maíz para producir un kilo de ternera. Sin embargo, para producir carne vegetal se utiliza mucha menos materia prima.

Beyond Meat está ya trabajando para comenzar también a producir falsa carne de ternera, aunque todavía están en fase de pruebas. Con el tiempo, Brown cree que también conseguirán un producto que se asemeje tanto al producto tradicional que el consumidor lo aceptará sin problemas, de la misma manera que se aceptaron otras revoluciones en el pasado. “Hace muchos años, la gente conducía coches de caballos, pero entonces llegaron los automóviles. Estoy firmemente convencido de que en el futuro, la carne de pollo y ternera de origen animal será sustituida por ‘carne’ fabricada a partir de plantas a la que llamaremos pollo o ternera sin que provengan de estos animales, al igual que ahora medimos la potencia de nuestros coches en caballos sin tener nada que ver con ellos”.

 

Incluso aunque adores el sabor de un buen pollo asado, es posible que alguna vez te hayas quedado mirando aquello que tienes delante y se te haya pasado por la cabeza un pensamiento lógico y un poco inquietante: «Mmm, esto que me voy a comer estaba picoteando en una granja hace unos días». Me sabe mal estropearte la comida, pero la realidad puede que sea todavía peor. Es posible que ese pollo que te vas a comer nunca llegara a ver la luz del sol y naciera, creciera, tomara más medicamentos que Pete Doherty y cruzara más allá del arco iris sin salir de una especie de fábrica más parecida a un peli de terror que al fondo de pantalla de Windows XP.

Hay razones éticas y de salud que claramente nos aconsejan dejar de comer carne, el problema es que, pensando en temas ya más prácticos, si toda nuestra vida hemos estado comiendo animales y las verduras no nos acaban de hacer gracia, entonces, ¿qué vamos a comer?

Ya existen en el mercado español multitud de sustitutivos de la carne, habitualmente realizados a partir de soja u otros cereales, la mayoría bastante conseguidos. Estos productos habitualmente dejan con la boca abierta a la gente que nunca los ha probado antes porque realmente se parecen mucho a la carne. Sin embargo, no son perfectos y las carencias que tienen por ejemplo en textura o apariencia pueden tirar para atrás a algunos consumidores. Sin embargo, para las personas que realmente están concienciadas con el tema de la explotación animal, estas carencias se ven más que compensadas por el hecho de estar salvando un montón de vidas animales.

Pero desde hace años hay muchas empresas en el mundo que están trabajando para intentar superar esas carencias y ofrecer un producto que sea prácticamente indistinguible de la carne real. Entre los críticos culinarios de los medios de comunicación norteamericanos más importantes, hace unos meses que resuena el nombre de Beyond Meat, una empresa de Maryland, Estados Unidos, que finalmente parece haber dado en el clavo.

Tanto, que ha comenzado a atraer inversores importantes, como por ejemplo Biz Stone, uno de los fundadores de Twitter, que es vegano desde hace muchos años: “Mi primera reacción al probar el pollo de Beyond Meat fue pensar que si me dieran esto en un restaurante, llamaría al camarero para decirle que me habían puesto accidentalmente pollo en la comida”.

Para un vegetariano, la primera vez que prueba Beyond Meat es una experiencia extraña, le gusta, pero a la vez puede llegar a sentirse un poco incómodo, es demasiado real. Esta sensación tiene que ver más que con el sabor con la textura, con cómo los trozos de falso pollo se rompen entre los dientes, la sensación que dejan en la boca. Solo que no se te queda entre los dientes, ni tampoco tiene grasa, nervios ni huesos.

Para quienes sí comen carne, la sorpresa puede ser todavía mayor, porque les puede pasar como a Mark Bittman, un experto culinario del New York Times que llegó a confundir el producto con pollo real. Y este tío vive de eso.

A uno de los fundadores de la empresa, Ethan Brown, le pasó como al churrero de mi barrio, que de tanto hacer churros acabó odiándolos y no los ha vuelto a probar. Ethan se crió en la granja ganadera de su familia, lo que le hizo un vegano convencido. En el año 2009 conoció a Fu-Hung Hsieh y a Harold Huff, dos científicos especializados en alimentación que trabajaban en la Universidad de Missouri y que llevaban más de una década investigando nuevas formas de crear sustitutos de la carne. Los tres decidieron montar una compañía y continuaron investigando para dar con el falso pollo perfecto.

El proceso de fabricación con el que trabajan actualmente es sencillo y a la vez endiabladamente complicado. Todo comienza con la proteína vegetal en polvo, con la que se forma una pasta. Esta pasta se calienta y luego es extrusionada mediante una máquina similar a las de hacer pasta, más tarde se enfría. “En la investigación realizamos un proceso de prueba y error para conseguir que las proteínas se alineen de la forma correcta”, cuenta Brown. “Si la combinación de calor y frío es la correcta y aplicas la presión adecuada en el extrusionado, el producto final tendrá una textura casi indistinguible respecto a la proteína animal”.

Pero las innovaciones de la empresa no acaban aquí, en su hasta el momento pequeño mercado (por ahora solo se vende en tiendas del Norte de California, pero tienen proyectado expandirse a todo el país en unos meses), la empresa está intentado convencer a las tiendas de que coloquen su producto al lado del pollo real en lugar de ponerlo en la sección dietética al lado del tofu. “Nuestro objetivo”, dice Ethan Brown, “es redefinir la categoría, que en lugar de llamarse ‘carne’, comience a llamarse ‘proteína’, provenga de donde provenga esta”.

Esa fue una de las razones que convenció a los inversores, como Stone, para aportar dinero a la empresa. “Cuando quedé con ellos me esperaba encontrar a una pandilla de hippies diciéndome ‘Hey, tío, salvemos a los animales’, pero esta gente son científicos serios que quieren entrar en un negocio multimillonario como es el de la carne y eso es lo absolutamente increíble”.

De hecho, el objetivo a largo plazo de Beyond Meat es ofrecer un producto que pueda satisfacer la creciente demanda de carne del mundo, pero de una forma segura, sana, sostenible y barata. Si todos los habitantes de China y de la India quisieran comerse un filete para cenar todos los días alguien tendría que decirles que eso es imposible, simplemente el planeta no da para tanto. La producción de carne es muy ineficiente, hay que pensar que se necesitan 10 kilos de maíz para producir un kilo de ternera. Sin embargo, para producir carne vegetal se utiliza mucha menos materia prima.

Beyond Meat está ya trabajando para comenzar también a producir falsa carne de ternera, aunque todavía están en fase de pruebas. Con el tiempo, Brown cree que también conseguirán un producto que se asemeje tanto al producto tradicional que el consumidor lo aceptará sin problemas, de la misma manera que se aceptaron otras revoluciones en el pasado. “Hace muchos años, la gente conducía coches de caballos, pero entonces llegaron los automóviles. Estoy firmemente convencido de que en el futuro, la carne de pollo y ternera de origen animal será sustituida por ‘carne’ fabricada a partir de plantas a la que llamaremos pollo o ternera sin que provengan de estos animales, al igual que ahora medimos la potencia de nuestros coches en caballos sin tener nada que ver con ellos”.

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Opiniones 15
  • Suena bien, pero solo una parte.
    Es genial que se investigue para conseguir alimentos más sostenibles, capaces de abastecer a toda la población. Pero la realidad del engorde masivo de animales, la infiltración de líquidos para que el peso del animal aumente, y otras prácticas legales en ciertos países -como el pegamento para carnes- a mí por lo menos me hacen preguntarme, ¿es esta solución saludable? que se pueda comer, no significa que sea bueno.

    En cuanto al producto en sí, al principio será caro, después se irá abaratando hasta que el consumidor lo adopte como alimento estandarizado.
    Habrá quienes sigan prefiriendo la carne real y su precio comenzará a subir hasta convertirse en «masstige», ese lujo asequible, como las patatas fritas de la bolsa negra…

    Por último, también habrá quienes cometan abusos y atropellos, y vendan gato por liebre, máxime si el parecido con el pollo real es tal que las diferencias son casi es imperceptibles.

    En fin, que esto pinta como para que saboreemos nuestros entrecots, solomillos y filetes con mucho mimo, porque parece que nos los van a racionar muy prontito.

    :s

    • Qué razon tienes!!!
      Simplemente hay que fijarse bien en el articulo… «quieren entrar en un negocio multimillonario como es el de la carne ….»
      Esto no es mas que otro negocio ! Que esperemos salga mal, porque eso de encarecer el precio de la carne…

  • Hola Juanjo:
    Me encanta el post y el futuro que nos hace imaginar. Me llamo Mario, escribo en un blog sobre macrobiótica (macrobioticamediterranea.es), donde reducir o evitar el consumo de carne es uno de los principales caballos de batalla. Con tu permiso escribiré un post donde comentaré el tuyo.
    Un abrazo

  • Comvivo todos los días con una vegetariana (no vegana pk huevos y queso sí come) y ni ella ni yo (carnivoro) comprendemos porque un producto hecho para vegetarianos tiene que parecerse a comida de carnívoros. Comprendo la intención de que los carnívoros seamos «engañados» y tomemos más productos vegetales, pero hay una cosa clara…. Yo no como poruqe se me parezca a… o porque sepa a… yo quiero comer pollo porque me gusta, igual que no como pescado porque no me gusta, y aunque lo intente confundir con salsas, me sigue sabiendo a lo que es, pescado.

    Tampoco comparto uno de los primeros párrafos que dice «hay motivos de ética y salud para dejar de comer carne…» . Eso es tan falso como llamar al McDonals comida basura. Primero ninguna comida es basura, y como todo, si abusas tiene consecuencias. La ética puedo comprenderla, pero la salud se resiente si no tiene un aporte extra de nutrientes que eliminas de la dieta. La soja, las legumbres y demás vegetales, aportan una parte de todo y quizá se pueda vivir con ello, pero una persona medianamente activa necesitará aportes extra de proteínas que no puede conseguir con una dieta vegana.

    Los carnívoros tenemos derecho a vivir. Y ojo, no soy de los que se come cualquier cosa que sangra y además tengo el ejemplo vegetariano en casa. Lo que habría que hacer es regular las granjas de animales, que los pobres animales estuvieran en condiciones, que tuvieran acceso al exterior un mínimo de horas y un cuidado acorde a un ser vivo…
    Pero si ya no lo hacen con los perros o gatos, que conviven con ellos, imagina con una animal dónde sólo billetes…

  • Hola! Me gustaria mas informacion de este producto que me parece muy interesante y si teneis mas productos también. Estoy en proceso de abrir una tienda de productos ecologicos y me gustaria saber si posible tener su producto en mi tienda, muchas gracias!

  • Buenas tardes,Me gustaria que llegase a ESPAÑA,porque aunque yo no soy ni vegana ,ni vegetariana,desde siempre he sentido que la carne no me gusta,pero claro a veces sientes la nesecidad no se porque,por eso me he metido en vuestra pagina para ver si habia algo que simulará ese sabor.muchas gracias

  • Buenas tardes,Me gustaria que llegase a ESPAÑA,porque aunque yo no soy ni vegana ,ni vegetariana, pero no me importaria probar ,desde siempre he sentido que la carne no me gusta,pero claro a veces sientes la nesecidad no se porque,por eso me he metido en vuestra pagina para ver si habia algo que simulará ese sabor.muchas gracias

  • Es imposible confundirlo el pollo falsotiene la consistencia de hule espuma y no tiene sabor. Ademas los estupidos vegetarianos no consideran que tengo alergia asus estupidas flores hierbas nueces e ingredientes. No voy a morirme para que esten felices y de todas maneras sus tonterias no sirven de nada ya se extinguieron mas especies. Inutiles

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