10 de noviembre 2011    /   CREATIVIDAD
por
 

El festival de los monstruos

10 de noviembre 2011    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista del Verano haciendo clic aquí.

Pictoplasma nació en Berlín en 1999 y desde entonces lo mejor de la escena de la ilustración, el arte y el diseño gráfico se junta para mostrar al mundo que los monstruitos no son solo cosa de niños. Este mes de noviembre le tocó a Nueva York celebrar por tercera vez el festival. Tres días de conferencias, proyecciones y exposiciones.

En Chelsea, una de las expos del programa. A.J.Fosik, en la Jonathan Levine gallery. Impresionantes las máscaras de este artista de Detroit, hechas con varias capas de madera americana.

Las conferencias se celebran en Parsons The New School for Design. El sitio no es grande y la sala no se llena. Empezamos con Joel Trusell mostrando parte de su trabajo. Cuenta su proceso creativo y lo compara con la campaña de Diesel Stay stupid. Dice que el tonto es el que se arriesga y solo éste consigue sus objetivos.

Le sigue Jeremyville, un ilustrador australiano y una directora de arte que dejó la publicidad para crear junto a Jeremy un estudio de diseño con un arte muy naïf y un mensaje muy positivo.

Después va Genevieve Gauckler, la francesa creadora de la imagen de este festival. Su obra recuerda a los Barbapapás e incluso los nombra como referencia de su estilo. Aprender de los maestros es algo que repiten todos los ponentes.

Después hablan los creadores del blog Wooster Collective. Y para acabar, entra en escena Mark Jenkins, ese que coloca figuras humanizadas en las calles. Desde un suicida en lo alto de un edificio a un mimo con cabeza de caballo en las Ramblas de Barcelona.

La policía ha tenido que intervenir sus piezas en más de una ocasión y esto le ha dado gran publicidad y oportunidad para exponer en grandes galerías. Ahora bien, para poder costearse su siguiente proyecto, ha tenido que volver a casa de sus padres.

Después de varios cortos de animación termina la primera jornada. Nada mal.

El sábado más charlas, pero antes, una expo en el Soho. Esta vez, la de otro de los ponentes. Joshua Ben Longo, un diseñador industrial de 30 años que se ha dado a conocer por sus monstruitos de tela, espeluznantes, pero achuchables al mismo tiempo. Son personajes sin ojos y con ano. Cuenta de manera muy graciosa que, con Longoland, aspira a ser el Jim Henson del futuro, con un imperio de fieltro y culos.

Las sesiones siguen con los trabajos de la pareja suizo-francesa Ben y Julia, dos artistas que mezclan los peluches con la animación y la ilustración. Ellos dan paso al trabajo de Beatbots, dos diseñadores de robots. Y más tarde, la divertida presentación del tímido y genial Siggi Eggertsson, que deja que su mac hable por él y muestre el impresionante recorrido de este islandés de 25 años, todo digital y sin bocetos. Alucinante.

A continuación, el inglés John Burgerman, un excéntrico que garabatea con gracia sus personajes polifórmicos. Se ríe de todo y contagia.

La estadounidense Alison Mellberg toma el relevo. Se autodefine como una nerd y no pinta con nada que sea tóxico. Tiene un huerto en su jardín para crear sus pigmentos. Su obra es perturbadora, llena de niñas dulces con pústulas y rodeadas de animales pintados en colaboración con su marido. Un matrimonio muy bien avenido, vaya.

Después Raymond Lemstra, un joven holandés, serio y repeinado que dejó la animación para volver a dibujar con una estética oscura y retro. La influencia de la Bauhaus se nota hasta en su firma.

Más tarde el californiano Tim Biskup, que ya ha participado varias veces en Pictoplasma, con sus mostruos y sus toys de los que ahora reniega, enseña sus últimas pinturas geométricas y anuncia su próxima pieza con Lladró.

Para acabar y fuera del programa, sube al escenario Gary Taxali, hindú-canadiense con un estilo que recuerda a los cómics y packaging vintages. Su trabajado ha salido en Time, Esquire o The New York Times, y buena parte de su charla es sobre los derechos de los artistas y la explotación del mundo comercial. Olé.

Quedan expos por ver. A todo no se llega. El domingo coincide con la maratón pero en bici se va más rápido. El fotógrafo francés Charles le Brigand me muestra por un Brooklyn sucio y sin turistas obras callejeras de Swoon, Roa, Elbow toe… personajes ocultos en Nueva York. Esto se acaba.

La conclusión después de escuchar a todos estos artistas es que hay que mantener la cabeza y la mano activa. Todos dicen lo de: “Dibuja y haz y haz más, no pienses en hacerlo y hazlo. Además, diviértete en el proceso, esa es la única manera de conseguir algo”.

A finales de año, los de Pictoplasma se vuelven a juntar en París y harán una exposición dedicada al Yeti. Bakea, talentoso artista español, envió una pieza que cazó en el interior de su cabeza, una obraza de arte. Yo… me pasé por el baño para hacer crecer mi “good digestión project”.

En el mundo de los monstruos, no hay un rey. Ya ni siquiera King Kong domina Nueva York. Pero si los monstruos tienen un reino, ese es Pictoplasma.

Eduardo Vea Keating es redactor creativo hiperactivo de DraftFCB Chicago.

 

Exposición de A.J Foslk

Máscaras de A.J Foslk

Genevieve Gauckler

Exposición de Joshua Ben Longo

Culo de un monstruo de Ben Longo

Allison Mellberg

Las geometrías de Tim Biskup

Adré de Shepard Feirey en Brooklyn

Swoon en Brooklyn

Charles le Brigand

Yeti de Bakea

Toilet Yeti de NoSe

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista del Verano haciendo clic aquí.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista del Verano haciendo clic aquí.

Pictoplasma nació en Berlín en 1999 y desde entonces lo mejor de la escena de la ilustración, el arte y el diseño gráfico se junta para mostrar al mundo que los monstruitos no son solo cosa de niños. Este mes de noviembre le tocó a Nueva York celebrar por tercera vez el festival. Tres días de conferencias, proyecciones y exposiciones.

En Chelsea, una de las expos del programa. A.J.Fosik, en la Jonathan Levine gallery. Impresionantes las máscaras de este artista de Detroit, hechas con varias capas de madera americana.

Las conferencias se celebran en Parsons The New School for Design. El sitio no es grande y la sala no se llena. Empezamos con Joel Trusell mostrando parte de su trabajo. Cuenta su proceso creativo y lo compara con la campaña de Diesel Stay stupid. Dice que el tonto es el que se arriesga y solo éste consigue sus objetivos.

Le sigue Jeremyville, un ilustrador australiano y una directora de arte que dejó la publicidad para crear junto a Jeremy un estudio de diseño con un arte muy naïf y un mensaje muy positivo.

Después va Genevieve Gauckler, la francesa creadora de la imagen de este festival. Su obra recuerda a los Barbapapás e incluso los nombra como referencia de su estilo. Aprender de los maestros es algo que repiten todos los ponentes.

Después hablan los creadores del blog Wooster Collective. Y para acabar, entra en escena Mark Jenkins, ese que coloca figuras humanizadas en las calles. Desde un suicida en lo alto de un edificio a un mimo con cabeza de caballo en las Ramblas de Barcelona.

La policía ha tenido que intervenir sus piezas en más de una ocasión y esto le ha dado gran publicidad y oportunidad para exponer en grandes galerías. Ahora bien, para poder costearse su siguiente proyecto, ha tenido que volver a casa de sus padres.

Después de varios cortos de animación termina la primera jornada. Nada mal.

El sábado más charlas, pero antes, una expo en el Soho. Esta vez, la de otro de los ponentes. Joshua Ben Longo, un diseñador industrial de 30 años que se ha dado a conocer por sus monstruitos de tela, espeluznantes, pero achuchables al mismo tiempo. Son personajes sin ojos y con ano. Cuenta de manera muy graciosa que, con Longoland, aspira a ser el Jim Henson del futuro, con un imperio de fieltro y culos.

Las sesiones siguen con los trabajos de la pareja suizo-francesa Ben y Julia, dos artistas que mezclan los peluches con la animación y la ilustración. Ellos dan paso al trabajo de Beatbots, dos diseñadores de robots. Y más tarde, la divertida presentación del tímido y genial Siggi Eggertsson, que deja que su mac hable por él y muestre el impresionante recorrido de este islandés de 25 años, todo digital y sin bocetos. Alucinante.

A continuación, el inglés John Burgerman, un excéntrico que garabatea con gracia sus personajes polifórmicos. Se ríe de todo y contagia.

La estadounidense Alison Mellberg toma el relevo. Se autodefine como una nerd y no pinta con nada que sea tóxico. Tiene un huerto en su jardín para crear sus pigmentos. Su obra es perturbadora, llena de niñas dulces con pústulas y rodeadas de animales pintados en colaboración con su marido. Un matrimonio muy bien avenido, vaya.

Después Raymond Lemstra, un joven holandés, serio y repeinado que dejó la animación para volver a dibujar con una estética oscura y retro. La influencia de la Bauhaus se nota hasta en su firma.

Más tarde el californiano Tim Biskup, que ya ha participado varias veces en Pictoplasma, con sus mostruos y sus toys de los que ahora reniega, enseña sus últimas pinturas geométricas y anuncia su próxima pieza con Lladró.

Para acabar y fuera del programa, sube al escenario Gary Taxali, hindú-canadiense con un estilo que recuerda a los cómics y packaging vintages. Su trabajado ha salido en Time, Esquire o The New York Times, y buena parte de su charla es sobre los derechos de los artistas y la explotación del mundo comercial. Olé.

Quedan expos por ver. A todo no se llega. El domingo coincide con la maratón pero en bici se va más rápido. El fotógrafo francés Charles le Brigand me muestra por un Brooklyn sucio y sin turistas obras callejeras de Swoon, Roa, Elbow toe… personajes ocultos en Nueva York. Esto se acaba.

La conclusión después de escuchar a todos estos artistas es que hay que mantener la cabeza y la mano activa. Todos dicen lo de: “Dibuja y haz y haz más, no pienses en hacerlo y hazlo. Además, diviértete en el proceso, esa es la única manera de conseguir algo”.

A finales de año, los de Pictoplasma se vuelven a juntar en París y harán una exposición dedicada al Yeti. Bakea, talentoso artista español, envió una pieza que cazó en el interior de su cabeza, una obraza de arte. Yo… me pasé por el baño para hacer crecer mi “good digestión project”.

En el mundo de los monstruos, no hay un rey. Ya ni siquiera King Kong domina Nueva York. Pero si los monstruos tienen un reino, ese es Pictoplasma.

Eduardo Vea Keating es redactor creativo hiperactivo de DraftFCB Chicago.

 

Exposición de A.J Foslk

Máscaras de A.J Foslk

Genevieve Gauckler

Exposición de Joshua Ben Longo

Culo de un monstruo de Ben Longo

Allison Mellberg

Las geometrías de Tim Biskup

Adré de Shepard Feirey en Brooklyn

Swoon en Brooklyn

Charles le Brigand

Yeti de Bakea

Toilet Yeti de NoSe

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista del Verano haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
La «delirante pesadilla» de ilustrar a Edgar Allan Poe
El ‘configurador de reuniones’ de La Despensa México
TAVO STUDIO construye la portada de Yorokobu que anuncia el Gran Reseteo
¿Quieres una entrada para asistir a MADinSpain?
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 1
  • Comentarios cerrados.