1 julio, 2012    /   CREATIVIDAD
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El futuro del Co-everything

1 julio, 2012    /   CREATIVIDAD     por
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Horst Rittel identificó la sostenibilidad como algo complejo, literalmente “a wicked problem”. Se trataba de una casuística que implicaba a muchos agentes, cada uno de su padre y de su madre. La necesidad de hacer que todos esos actores pudiesen congeniar comenzó a impulsar la búsqueda de soluciones colaborativas para el desarrollo de los procesos de diseño. En 2006, Alastair Fuad-Luke comenzó a aplicar el co-diseño “como medio para asegurar que se estaba trabajando en los problemas correctos y briefs de diseño adecuados”, como él mismo explica. Tras eso ha generado un concepto al que llama ‘co-design loop’.

Según Fuad-Luke, el concepto de co-diseño procede directamente de los países nórdicos, donde comenzaron a realizarse aproximaciones participativas al diseño en los años sesenta. Alrededor del año 2000, Elizabeth Sanders reintrodujo esas ideas y las bautizó como co-diseño. A partir de ahí, el profesor británico ha desarrollado el concepto de loop, un ciclo de diseño continuo que transcurre entre la experiencia, el planteamiento de problemas y su solución, todo desde un punto de vista colectivo.

Para Fuad-Luke todo tienen una explicación. El problema es que cada contexto cuenta con múltiples condicionantes, diferentes aristas que solo se pueden identificar contando con visiones distintas. Para eso se apoyó en el co-diseño. “El objetivo es aglutinar la inteligencia colectiva de todos los implicados para poder entender en profundidad las situaciones”, explica. “Posteriormente hay un desarrollo colectivo de soluciones que confluyan con necesidades reales, que eviten al máximo consecuencias no previstas”.

El diseñador, que desarrolla de manera práctica sus teorías en la municipalidad de Lahti, piensa que el co-diseño también genera fuertes relaciones sociales y profesionales, mejorando la cohesión social y el sentimiento de implicación y compromiso en los proyectos. “Según mi experiencia, este diseño colectivo introduce a las personas en el design thinking ayudándoles a percibir retos y articular sus necesidades”, señala. “En ese momento, la comunidad se haya en un estado de ‘fluidez’ y yo, que he sido el facilitador previo del proceso, puedo apartarme. El co-design es un agente capacitador”.

Fuad-Luke reconoce el papel de la tecnología como lubricante para que el engranaje se mueva con más facilidad. “El florecimiento de las redes sociales virtuales ha sido posibles gracias a las mejoras en conectividad a través de internet o la telefonía. El aumento del interés acerca del diseño open source está íntimamente relacionado con esto pero ha estado aun más relacionado con la llegada de impresoras asequibles de 2D y 3D, FabLabs y comunidades de hacktivistas, activistas de la artesanía sostenible y fabbers“, destaca el británico, que espera que todo esto confluya en un sistema alternativo de manufactura.

Como evangelista del diseño colaborativo, Fuad-Luke aplica todos estos conceptos en el programaeducativo que imparte en la Universidad Aalto, en Helsinki. “Además, hemos incluido el co-diseño com parte integral del proyecto Capital Mundial del Diseño Helsinki 2012. Queremos animar a los estudiantes a explorar nuevos roles para los diseñadores en el sector público y el ecosistema social”, dice.

La filosofía colaborativa trasciende el ámbito del diseño. Para el británico, el co-everything podría ser “el mantra del siglo 21”. Muchas empresas sociales, no gubernamentales y grupos de activismo están intentando implementar la participación en el planeamiento y gestión de las ciudades. Los barrios, según cuenta Fuad-Luke acerca de lo que ve día a día en Finlandia, “buscan maneras creativas de mantener servicios al ciudadano en medio de grandes recortes fiscales”. Para este apóstol del slow design, existe un enorme potencial en la combinación del diseño abierto, las tecnologías sostenibles y el co-diseño para impulsar comunidades y ciudades que, como en España, pasan por severos problemas de desempleo.

Alastair Fuad-Luke abrirá el congreso Open Design Shared Creativity que, en el marco de FadFest, se celebrará los días 2 y 3 de julio. Puedes encontrar toda la información acerca del mismo en su sitio web. Yorokobu es medio oficial del FadFest.

Horst Rittel identificó la sostenibilidad como algo complejo, literalmente “a wicked problem”. Se trataba de una casuística que implicaba a muchos agentes, cada uno de su padre y de su madre. La necesidad de hacer que todos esos actores pudiesen congeniar comenzó a impulsar la búsqueda de soluciones colaborativas para el desarrollo de los procesos de diseño. En 2006, Alastair Fuad-Luke comenzó a aplicar el co-diseño “como medio para asegurar que se estaba trabajando en los problemas correctos y briefs de diseño adecuados”, como él mismo explica. Tras eso ha generado un concepto al que llama ‘co-design loop’.

Según Fuad-Luke, el concepto de co-diseño procede directamente de los países nórdicos, donde comenzaron a realizarse aproximaciones participativas al diseño en los años sesenta. Alrededor del año 2000, Elizabeth Sanders reintrodujo esas ideas y las bautizó como co-diseño. A partir de ahí, el profesor británico ha desarrollado el concepto de loop, un ciclo de diseño continuo que transcurre entre la experiencia, el planteamiento de problemas y su solución, todo desde un punto de vista colectivo.

Para Fuad-Luke todo tienen una explicación. El problema es que cada contexto cuenta con múltiples condicionantes, diferentes aristas que solo se pueden identificar contando con visiones distintas. Para eso se apoyó en el co-diseño. “El objetivo es aglutinar la inteligencia colectiva de todos los implicados para poder entender en profundidad las situaciones”, explica. “Posteriormente hay un desarrollo colectivo de soluciones que confluyan con necesidades reales, que eviten al máximo consecuencias no previstas”.

El diseñador, que desarrolla de manera práctica sus teorías en la municipalidad de Lahti, piensa que el co-diseño también genera fuertes relaciones sociales y profesionales, mejorando la cohesión social y el sentimiento de implicación y compromiso en los proyectos. “Según mi experiencia, este diseño colectivo introduce a las personas en el design thinking ayudándoles a percibir retos y articular sus necesidades”, señala. “En ese momento, la comunidad se haya en un estado de ‘fluidez’ y yo, que he sido el facilitador previo del proceso, puedo apartarme. El co-design es un agente capacitador”.

Fuad-Luke reconoce el papel de la tecnología como lubricante para que el engranaje se mueva con más facilidad. “El florecimiento de las redes sociales virtuales ha sido posibles gracias a las mejoras en conectividad a través de internet o la telefonía. El aumento del interés acerca del diseño open source está íntimamente relacionado con esto pero ha estado aun más relacionado con la llegada de impresoras asequibles de 2D y 3D, FabLabs y comunidades de hacktivistas, activistas de la artesanía sostenible y fabbers“, destaca el británico, que espera que todo esto confluya en un sistema alternativo de manufactura.

Como evangelista del diseño colaborativo, Fuad-Luke aplica todos estos conceptos en el programaeducativo que imparte en la Universidad Aalto, en Helsinki. “Además, hemos incluido el co-diseño com parte integral del proyecto Capital Mundial del Diseño Helsinki 2012. Queremos animar a los estudiantes a explorar nuevos roles para los diseñadores en el sector público y el ecosistema social”, dice.

La filosofía colaborativa trasciende el ámbito del diseño. Para el británico, el co-everything podría ser “el mantra del siglo 21”. Muchas empresas sociales, no gubernamentales y grupos de activismo están intentando implementar la participación en el planeamiento y gestión de las ciudades. Los barrios, según cuenta Fuad-Luke acerca de lo que ve día a día en Finlandia, “buscan maneras creativas de mantener servicios al ciudadano en medio de grandes recortes fiscales”. Para este apóstol del slow design, existe un enorme potencial en la combinación del diseño abierto, las tecnologías sostenibles y el co-diseño para impulsar comunidades y ciudades que, como en España, pasan por severos problemas de desempleo.

Alastair Fuad-Luke abrirá el congreso Open Design Shared Creativity que, en el marco de FadFest, se celebrará los días 2 y 3 de julio. Puedes encontrar toda la información acerca del mismo en su sitio web. Yorokobu es medio oficial del FadFest.

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