25 de abril 2013    /   DIGITAL
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El gatillo fácil de retuitear un bulo

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1rrespect
Resulta habitual encontrarse en nuestro muro de Facebook o en el Time Line de Twitter multitud de fotos y mensajes con gran cantidad de datos que favorecen una opinión o postura. Datos que en la mayoría de los casos son tremendamente llamativos y provocan en la persona que los lee o comparten un gran impacto o sorpresa. Lo curioso viene cuando analizamos detenidamente todos los elementos de ese mensaje y no encontramos por ninguna parte la fuente de esa información.
El tope de mi indignación ante tan popular actividad vino al encontrarme el retuit de un amigo a la foto de una niña corriendo titulada “RETWEET for RESPECT” acompañada del siguiente mensaje: “Esta niña es una de las fallecidas en Boston. Corría en homenaje a los niños víctimas de la matanza de Sandy. D.E.P”.
IMAGEN
Permitidme argumentar mi escepticismo ante este hecho. Lo primero que hay que considerar es que una maratón se caracteriza por sus 42,195 kilómetros. ¿Alguien realmente piensa que una persona en su sano juicio permitiría recorrer esa distancia a una niña?
Permítanme igualmente cuestionar el hecho de que una niña pueda recorrer 42 kilómetros con sus débiles piernecitas. Resulta curioso también que la Maratón de Boston se caracterice, no solo por ser uno de los más populares y el más antiguo del mundo, sino que para poder participar en dicha prueba, se exige un tiempo mínimo de 3 horas y 35 minutos para el grupo de mujeres más jóvenes (de 18 a 34 años, por lo que una menor de edad no podría participar bajo ningún concepto).
Ya hemos desmontado el hecho de que una niña pueda participar en la histórica Maratón de Boston. Pasemos ahora a desmontar el fallecimiento de la criatura.
Las dos explosiones que tuvieron lugar en este atentado se cobraron la vida de tres personas. Entre los fallecidos solo hay un menor de edad, un niño de 8 años llamado Martin Richard. Podemos suponer entonces que no hay ninguna niña entre las víctimas mortales de tan fatídico acontecimiento.
8.419 RTs y 756 favoritos tenía la imagen en el momento en el que me crucé con ella. Miles de personas compartiendo un documento y unos datos falsos. Miles de personas que se convierten en cómplices de la mentira al darle bombo a un contenido sin fuentes y del que no se han preocupado por contrastar ningún tipo de información. “RETWEET for RESPECT” titulaba la foto, recordemos. ¿Respeto para las víctimas o publicidad para el impulsor del contenido? ¿Información o manipulación emocional?
Este es solo un ejemplo de los muchos que casi todos nos habremos encontrado entre nuestros contactos en la redes sociales. Sería interesante analizar y contrastar cada uno de los populistas datos e historias que se viralizan tan fácilmente. Si tuviésemos un mínimo de mentalidad crítica y analítica, estos contenidos no serían tan populares entre nuestros contactos, pero como ya dijo Andrés Aberasturi, la gente “no quiere informarse, quiere reafirmarse”.
La gente no está dispuesta a compartir contenidos veraces y contrastados que puedan apoyar una postura contraria a la que tenemos. La gente no quiere ser consciente de una realidad. Las personas preferimos refugiarnos en nuestro mundo de fantasía y apoyarnos en argumentos que pueden ser falsos, sin ningún tipo de pudor ni ética.

Rafael Molero es fotógrafo

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Resulta habitual encontrarse en nuestro muro de Facebook o en el Time Line de Twitter multitud de fotos y mensajes con gran cantidad de datos que favorecen una opinión o postura. Datos que en la mayoría de los casos son tremendamente llamativos y provocan en la persona que los lee o comparten un gran impacto o sorpresa. Lo curioso viene cuando analizamos detenidamente todos los elementos de ese mensaje y no encontramos por ninguna parte la fuente de esa información.
El tope de mi indignación ante tan popular actividad vino al encontrarme el retuit de un amigo a la foto de una niña corriendo titulada “RETWEET for RESPECT” acompañada del siguiente mensaje: “Esta niña es una de las fallecidas en Boston. Corría en homenaje a los niños víctimas de la matanza de Sandy. D.E.P”.
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Permitidme argumentar mi escepticismo ante este hecho. Lo primero que hay que considerar es que una maratón se caracteriza por sus 42,195 kilómetros. ¿Alguien realmente piensa que una persona en su sano juicio permitiría recorrer esa distancia a una niña?
Permítanme igualmente cuestionar el hecho de que una niña pueda recorrer 42 kilómetros con sus débiles piernecitas. Resulta curioso también que la Maratón de Boston se caracterice, no solo por ser uno de los más populares y el más antiguo del mundo, sino que para poder participar en dicha prueba, se exige un tiempo mínimo de 3 horas y 35 minutos para el grupo de mujeres más jóvenes (de 18 a 34 años, por lo que una menor de edad no podría participar bajo ningún concepto).
Ya hemos desmontado el hecho de que una niña pueda participar en la histórica Maratón de Boston. Pasemos ahora a desmontar el fallecimiento de la criatura.
Las dos explosiones que tuvieron lugar en este atentado se cobraron la vida de tres personas. Entre los fallecidos solo hay un menor de edad, un niño de 8 años llamado Martin Richard. Podemos suponer entonces que no hay ninguna niña entre las víctimas mortales de tan fatídico acontecimiento.
8.419 RTs y 756 favoritos tenía la imagen en el momento en el que me crucé con ella. Miles de personas compartiendo un documento y unos datos falsos. Miles de personas que se convierten en cómplices de la mentira al darle bombo a un contenido sin fuentes y del que no se han preocupado por contrastar ningún tipo de información. “RETWEET for RESPECT” titulaba la foto, recordemos. ¿Respeto para las víctimas o publicidad para el impulsor del contenido? ¿Información o manipulación emocional?
Este es solo un ejemplo de los muchos que casi todos nos habremos encontrado entre nuestros contactos en la redes sociales. Sería interesante analizar y contrastar cada uno de los populistas datos e historias que se viralizan tan fácilmente. Si tuviésemos un mínimo de mentalidad crítica y analítica, estos contenidos no serían tan populares entre nuestros contactos, pero como ya dijo Andrés Aberasturi, la gente “no quiere informarse, quiere reafirmarse”.
La gente no está dispuesta a compartir contenidos veraces y contrastados que puedan apoyar una postura contraria a la que tenemos. La gente no quiere ser consciente de una realidad. Las personas preferimos refugiarnos en nuestro mundo de fantasía y apoyarnos en argumentos que pueden ser falsos, sin ningún tipo de pudor ni ética.

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Opiniones 8
  • Felicitar a Rafael Molero por su gran primer artículo, y que vengan muchos más. Siempre es un placer debatir con una persona que va más alla de los tópicos típicos establecidos para ciertos temas. La duda es el base del pensamiento crítico. En cuanto al artículo, mención a parte merecería el daño que hacia una menor y hacia su familia puede producir este tipo de viralización, si es que llegan a ver la foto, claro está. El anónimato de Internet ya no respeta nada. Un saludo.

    • Gracias por tu felicitación Jmvr, ojalá y pueda publicar algunas cosillas de vez en cuando, si el tiempo y mi poca habilidad me permiten redactar un texto de la calidad y el interés de Yorokobu y sus seguidores.

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