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31 de enero 2012    /   IDEAS
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El hombre más solitario del mundo

31 de enero 2012    /   IDEAS     por          
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Tiene algo más de 40 años y vive en el estado de Rondonia, en Brasil. Nadie sabe cómo se llama pero la gente lo conoce como ‘o homem do buraco’ (el hombre del agujero). Es el último superviviente de una tribu desconocida y su primer avistamiento data de 1996. Once años después, el Gobierno brasileño decretó que nadie se acercara a menos de 31 kilómetros de él. Pero antes de ser ermitaño por ley, el hombre del agujero fue ermitaño por elección propia.

A mediados de los noventa varias expediciones intentaron establecer contacto con el indígena, pero reaccionaba con miedo y hostilidad. El último intento se saldó con un herido de flecha en el pecho. Después de este incidente el Gobierno brasileño decidió dejarlo en paz. Y estableció un ‘perímetro de seguridad’ para asegurarse de que todos lo hicieran. De una de las últimas expediciones se conservan las únicas imágenes del hombre del agujero. Las grabó el cineasta Vincent Carelli y las incluyó en su documental Corumbiara.

El hombre del agujero va desnudo. Sus pertenencias son un arco, unas flechas y una docena de refugios desperdigados por la selva amazónica, todos ellos con un agujero de un metro y medio de profundidad. Se sabe también que cultiva mandioca. Y ahí acaban las certezas.

No se sabe el nombre de su tribu y se desconoce su idioma y cultura. Las autoridades brasileñas localizaron los restos de lo que podía haber sido su poblado. Basándose en estos, aventuran que su tribu se extinguió entre los 70 y los 80 y que los últimos supervivientes murieron a manos de asesinos a sueldo. Asesinos de indígenas.

La industria maderera y los agricultores de la zona tienen mucho que perder si el Gobierno brasileño establece zonas de protección, como ha hecho con el hombre del agujero. Por eso los ataques a los indígenas son corrientes en el estado de Rodonia. A pesar de que el hombre del agujero pretende vivir al margen de nuestra sociedad no es inmune a los conflictos que se suceden en ella. En 2009 fue atacado según denunció la organización Survival. Todo parece indicar que sobrevivió, pero no hay certezas. Este ha sido el último contacto que el indígena ha tenido con el mundo.

Tirando de hemeroteca la historia nos ofrece -pocos- casos similares, como el de la mujer solitaria de San Nicolas, una indígena que fue ‘rescatada’ en 1853. Sobrevivió 18 años en una isla desierta y apenas unas semanas en nuestra sociedad. Pero el caso del hombre del agujero no es único por su protagonista, sino por la reacción de las autoridades.

La Constitución de Brasil es especialmente proteccionista con los derechos de los indígenas. Su título VII consagra el derecho a sus tierras y la inalienabilidad de las mismas. Basándose en estos preceptos, las autoridades brasileñas han tomado una decisión pionera. Lejos de ‘rescatar’ al hombre más solitario del mundo han decidido que sea él quien elija. Y parece haber elegido la soledad.

Tiene algo más de 40 años y vive en el estado de Rondonia, en Brasil. Nadie sabe cómo se llama pero la gente lo conoce como ‘o homem do buraco’ (el hombre del agujero). Es el último superviviente de una tribu desconocida y su primer avistamiento data de 1996. Once años después, el Gobierno brasileño decretó que nadie se acercara a menos de 31 kilómetros de él. Pero antes de ser ermitaño por ley, el hombre del agujero fue ermitaño por elección propia.

A mediados de los noventa varias expediciones intentaron establecer contacto con el indígena, pero reaccionaba con miedo y hostilidad. El último intento se saldó con un herido de flecha en el pecho. Después de este incidente el Gobierno brasileño decidió dejarlo en paz. Y estableció un ‘perímetro de seguridad’ para asegurarse de que todos lo hicieran. De una de las últimas expediciones se conservan las únicas imágenes del hombre del agujero. Las grabó el cineasta Vincent Carelli y las incluyó en su documental Corumbiara.

El hombre del agujero va desnudo. Sus pertenencias son un arco, unas flechas y una docena de refugios desperdigados por la selva amazónica, todos ellos con un agujero de un metro y medio de profundidad. Se sabe también que cultiva mandioca. Y ahí acaban las certezas.

No se sabe el nombre de su tribu y se desconoce su idioma y cultura. Las autoridades brasileñas localizaron los restos de lo que podía haber sido su poblado. Basándose en estos, aventuran que su tribu se extinguió entre los 70 y los 80 y que los últimos supervivientes murieron a manos de asesinos a sueldo. Asesinos de indígenas.

La industria maderera y los agricultores de la zona tienen mucho que perder si el Gobierno brasileño establece zonas de protección, como ha hecho con el hombre del agujero. Por eso los ataques a los indígenas son corrientes en el estado de Rodonia. A pesar de que el hombre del agujero pretende vivir al margen de nuestra sociedad no es inmune a los conflictos que se suceden en ella. En 2009 fue atacado según denunció la organización Survival. Todo parece indicar que sobrevivió, pero no hay certezas. Este ha sido el último contacto que el indígena ha tenido con el mundo.

Tirando de hemeroteca la historia nos ofrece -pocos- casos similares, como el de la mujer solitaria de San Nicolas, una indígena que fue ‘rescatada’ en 1853. Sobrevivió 18 años en una isla desierta y apenas unas semanas en nuestra sociedad. Pero el caso del hombre del agujero no es único por su protagonista, sino por la reacción de las autoridades.

La Constitución de Brasil es especialmente proteccionista con los derechos de los indígenas. Su título VII consagra el derecho a sus tierras y la inalienabilidad de las mismas. Basándose en estos preceptos, las autoridades brasileñas han tomado una decisión pionera. Lejos de ‘rescatar’ al hombre más solitario del mundo han decidido que sea él quien elija. Y parece haber elegido la soledad.

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Opiniones 12
  • «O homem do buraco», con «o» y con «h», no «u omem do buraco»
    El nombre del estado es Rondônia, con -n- y acento circunflejo, joer, que es uno de los estados más importantes y conocidos del Brasil (corrije eso porque dice muy mal de tu artículo y de tu inteligencia).

    • «Corrige» es con «g», no con «j». No pretendo defender al autor del artículo porque no sé portugués (o brasileño, como quieras verlo), pero no corrijas un idioma que no es el tuyo (si no es así, por favor, discúlpame) y luego metas la pata hasta el fondo con el español. No seamos tan críticos, por favor, siempre cabe la posibilidad de que la culpa sea de las fuentes, no del autor del artículo.

  • Gracias por vuestros comentarios chicos y perdón por el lapsus, ya está corregido. El que tiene boca, (en este caso teclado) se equivoca, pero con vuestra ayuda se soluciona rápido.

  • El artículo es interesante y está bien escrito. Siempre tiene que venir el resabiondo/a de turno ofendida/o porque se han violado las leyes básicas de su magistral conocimiento de las lenguas del mundo. Lástima que no abarque las reglas ortográficas de la suya propia, esas que se aprenden en EGB (me he delatado, soy de la vieja escuela).

  • «La Constitución de Brasil es especialmente proteccionista con los derechos de los indígenas» jaja, esto si que es bueno! es lo mismo que si comparamos esta afirmación de la constitución con la que hace la nuestra al derecho a una vivienda digna.
    Con el poco respeto que se está teniendo a la selva, entre industria maderera y la apuesta total de Brasil por el bioetanol, decir que se protege los derechos de los indígenas y la inalienabilidad de sus tierras es ya una falta de respeto.

    • Buenas Selu. Entiendo que Brasil no siempre ha sido respetuoso con los indígenas y que la mayoría de las veces es noticia por lo contrario. Sin embargo en el derecho comparado sudamericano la Constitución brasileña de 1988 es estudiada como la más proteccionista con los derechos de los indígenas y varias constituciones sudamericanas la han tomado como modelo en este aspecto. No es una falta de respeto, es un hecho. Otra cosa es como interprete el legislador estos preceptos o como actúe el Ejecutivo.

      Y ya que mencionas el derecho a la vivienda digna en España te diré que es algo totalmente distinto. Los artículos includidos en el Capitulo 3º del Título I de la Constitución son mandatos que el constituyente dirige al legislador para que encamine su política a la consecución de dichos objetivos. No se asegura que cada español pueda tener una vivienda sino que el Gobierno hará lo posible (mediante viviendas de protección oficial por ejemplo) para que así sea. Perdona por esta parrafada, pero es que estudié derecho y conozco el tema. Aunque coincido contigo en que últimamente se está teniendo un respeto más bien escaso por la selva amazónica, constituciones aparte. Un saludo

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