19 de octubre 2013    /   CINE/TV
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El paisaje sonoro de una de las ciudades más pobladas del mundo

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El Distrito Federal de México, una de las capitales más densas y grandes del mundo, se ve, se huele, se saborea y por descontado se siente. Sin embargo, todas esas interpelaciones de la urbe con quien viene a pisarla se quedan en nada ante la quinta de sus cualidades. El DF, ante todo, sobre todo y por todo… suena.

El director, artista gráfico y fotógrafo francés Nanda Fernández Brédillard lo oyó claro cuando realizó el proyecto Sonidos del Distrito, un cortometraje de realidades visuales y acústicas producido por Swallow magazine y Protein & Channel 4.

Más de 20 millones de personas convierten diariamente esta metrópoli en una caja acústica donde coches, transeúntes, sirenas, vendedores, obreros, agua, golpes, animales, campanas, comercios, lluvia, uniformados y civiles crean sin saberlo un concierto de unos decibelios difícilmente igualables en muchos lugares del mundo. Tan molestos como armónicos. Tan soeces como brillantes.

El trabajo del camarógrafo, quien se encargó personalmente de grabar y editar la producción, consistió esta vez en captar la esencia del DF a través de sus imágenes y su perenne murmullo en el plazo de tiempo de un día. Una fotografía viva con el obturador abierto durante 24 horas que más tarde Fernández Brédillard convirtió en un cortometraje de culto chilango.

El espíritu de sus producciones es un revoltijo de tensiones encaminadas a “provocar emociones en el espectador”, como el mismo describe. En esta ocasión, el caos de la ciudad más ondulante de Latinoamérica era su materia prima. El producto de Fernández Brédillard: un retrato vibrante y frenético del  flujo constante de la urbe. Una radiografía del capitalino ‘no parar’ mexicano.

Más trabajos de Brédillard:

El Distrito Federal de México, una de las capitales más densas y grandes del mundo, se ve, se huele, se saborea y por descontado se siente. Sin embargo, todas esas interpelaciones de la urbe con quien viene a pisarla se quedan en nada ante la quinta de sus cualidades. El DF, ante todo, sobre todo y por todo… suena.

El director, artista gráfico y fotógrafo francés Nanda Fernández Brédillard lo oyó claro cuando realizó el proyecto Sonidos del Distrito, un cortometraje de realidades visuales y acústicas producido por Swallow magazine y Protein & Channel 4.

Más de 20 millones de personas convierten diariamente esta metrópoli en una caja acústica donde coches, transeúntes, sirenas, vendedores, obreros, agua, golpes, animales, campanas, comercios, lluvia, uniformados y civiles crean sin saberlo un concierto de unos decibelios difícilmente igualables en muchos lugares del mundo. Tan molestos como armónicos. Tan soeces como brillantes.

El trabajo del camarógrafo, quien se encargó personalmente de grabar y editar la producción, consistió esta vez en captar la esencia del DF a través de sus imágenes y su perenne murmullo en el plazo de tiempo de un día. Una fotografía viva con el obturador abierto durante 24 horas que más tarde Fernández Brédillard convirtió en un cortometraje de culto chilango.

El espíritu de sus producciones es un revoltijo de tensiones encaminadas a “provocar emociones en el espectador”, como el mismo describe. En esta ocasión, el caos de la ciudad más ondulante de Latinoamérica era su materia prima. El producto de Fernández Brédillard: un retrato vibrante y frenético del  flujo constante de la urbe. Una radiografía del capitalino ‘no parar’ mexicano.

Más trabajos de Brédillard:

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