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15 de enero 2016    /   CINE/TV
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David J. Skal: El hombre que consagró su vida a Drácula

15 de enero 2016    /   CINE/TV     por          
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Desde hace décadas, el terror es el material de trabajo de David J. Skal, periodista norteamericano especializado en cultura popular, que ha dedicado su vida a la crítica cinematográfica, el ensayo, la divulgación del cine clásico de la Universal y la literatura de ciencia ficción.

Suyos son The Monster Show: A cultural History of Horror, Death Makes a Holiday. 
A Cultural History of Halloween, V is for Vampire: The A-Z Guide to Everything Undead, títulos en los que, además de un erudito conocimiento sobre esos temas, relaciona estas expresiones de cultura popular con hechos históricos o acontecimientos sociales como la Segunda Guerra Mundial, las drogas, la sociedad de consumo, la Guerra Fría, el comunismo, el capitalismo o la aparición del sida.

Además, Skal puede enorgullecerse de haber sido uno de los autores que ha reconocido el valor creativo de directores como Tod Browning y de haber conseguido recomponer la versión española de Drácula, realizada por técnicos hispanos e interpretada por un elenco castellanoparlante en los huecos que dejaba libres el equipo norteamericano que rodaba la versión protagonizada por Bela Lugosi.

Esta y otras historias referentes al mito de Drácula han sido analizadas por Skal en el que tal vez sea su libro más conocido, Hollywood gótico, recientemente editado en España por la editorial Es Pop Ediciones. Aprovechando la ocasión, conversamos con él sobre esos no muertos que llamamos vampiros.

«Formo parte de una generación conocida como «los niños monstruos» de finales de los 50 y principios de los 60, cuando las películas clásicas de terror comenzaron a ser emitidas por televisión. Había presentadores de programas de terror, clubes de fans, revistas y maquetas. Cada niño gravitaba alrededor de su monstruo favorito y el mío era Drácula. Creo que me atrajo porque, de entre los monstruos, parecía que él lo tenía todo bajo control.

Los primeros 60, con la Guerra Fría, la crisis de los misiles cubanos y el asesinato del presidente Kennedy, fue un periodo muy descontrolado. Pero los monstruos sobreviven a todo, y eso proporciona un cierto confort y seguridad para mi generación».

Esta devoción por Drácula llevó a Skal a centrar su primer libro de no ficción en el personaje creado por Bram Stoker. Si bien es cierto que otros monstruos como Frankenstein también tienen un origen literario, el personaje de Mary Shelley, a diferencia del conde, no es precisamente un ejemplo de autocontrol.

«Elegí a Dracula porque era el personaje que más me interesaba y del que más sabía. Sin embargo había cosas acerca de él que no comprendía, como por qué las películas de Bela Lugosi eran tan diferentes de la novela de Bram Stoker. En otras palabras, tenía mucha curiosidad por la historia que había detrás de la historia. Desde el momento en que no podía encontrar la información que deseaba en ningún libro publicado, resolví escribir uno yo mismo».

Hollywood gótico resuelve definitivamente y con gran profusión de datos esas dudas que llevaron a Skal a zambullirse en la figura de Drácula. Gracias a él sabemos que esas diferencias entre la obra original de Bram Stoker y las adaptaciones teatrales y cinematográficas del libro responden a causas tan variadas como la codicia, el narcisismo, la defensa de los derechos de autor o las particularidades del registro de patentes norteamericano. Unos hechos que, lejos de atenuar el atractivo del personaje, su creador, su viuda y sus intérpretes, lo hacen aún más interesante.

YOROKOBU: ¿Por qué los vampiros resultan tan atractivos? ¿Es porque permiten múltiples interpretaciones relacionadas con las drogas, el erotismo, la homosexualidad, la religión, la inmortalidad…? ¿Cuál de todas esas interpretaciones prefieres?

DAVID J. SKAL: Drácula es un personaje que cambia de forma, pero no solo en el sentido de convertirse en murciélago. También adquiere formas culturales y es capaz de ser cualquier cosa para cualquier persona. En ese sentido, me gusta pensar que Drácula es el «político perfecto». A diferencia de otros monstruos, el aspecto exterior de Drácula parece normal, incluso atractivo. Sin embargo, representa un amplio espectro de todos aquellos impulsos que poseen los seres humanos aunque no los reconozcan directamente. Drácula alcanza la inmortalidad recurriendo a nuestros propios secretos.

YOROKOBU: ¿Por qué hay tantas leyendas falsas sobre Drácula, como la historia de Vlad Tepes, que nunca es corregida por los medios de comunicación? ¿Es más sencillo repetir siempre las informaciones aunque sean erróneas o es que la leyenda es más atractiva que la verdad?

DAVID J. SKAL: En la era de los medios digitales es casi imposible corregir la desinformación una vez que ha sido publicada. En el caso de Vlad el Empalador, el nombre tiene un irresistible atractivo sonoro: la combinación de un noble sediento de sangre que asesina a sus enemigos clavándolos sobre estacas de madera, aparentemente tiene que ver con los vampiros, pero no hay evidencia alguna de que Stoker tuviera noticia de la reputación de empalador de Vlad ni de que supiera sobre él gran cosa más allá de que su apodo, Drácula, significaba «hijo del diablo» en rumano porque Stoker nunca realizó una investigación histórica en profundidad. Básicamente le gustó cómo sonaba el nombre y la oportunidad de darle a su historia una pátina de realidad histórica.

YOROKOBU: Junto con toda la aventura de la adaptación de Dracula al teatro y al cine, en Hollywood gótico hay una historia transversal que incluye a la Golden Dawn, una de las organizaciones mágicas y herméticas más importantes del siglo XX. ¿Cuál era la relación entre Aleister Crowley y Bram Stoker?

DAVID J. SKAL: No hay certeza de que Stoker haya pertenecido alguna vez a la Golden Dawn aunque es cierto que conocía a algunos de sus miembros, principalmente porque eran socialmente relevantes. Sin embargo, el «hecho» de que era miembro ha sido repetido tantas veces que es complicado corregir el dato.

Se sabe tan poco sobre la vida privada de Stoker que la gente está ansiosa por vincularlo con cualquier cosa relacionada con lo sobrenatural o lo paranormal para así explicar por qué escribió Drácula.

En teoría, podría haber conocido a Aleister Crowley, pero únicamente porque vivían en Londres en la misma época, lo cual no es prueba de nada. Por otra parte, Crowley no estuvo relacionado con la Golden Dawn hasta 1898, así que es imposible que la conexión Golden Dawn/Crowley tenga nada que ver con Drácula, que fue publicado en 1897.

También se ha afirmado que Stoker era miembro de la British Society for Physical Research pero, de nuevo, no hay ninguna documentación, solo elucubraciones.

YOROKOBU: Uno de los capítulos más interesantes de Hollywood gótico es el que dedicas a la versión española de Drácula, de la que llegas a afirmar que es incluso mejor que la de Tod Browning. ¿Por qué es tan desconocida por el gran público? ¿Solo porque fue filmada en español?

DAVID J. SKAL: La versión española de Drácula fue producida por la Universal antes de que se perfeccionase el doblaje de películas, con la intención de que los países de habla hispana pudieran disfrutar de las películas sonoras de Hollywood. Hasta donde yo he podido averiguar, en Estados Unidos fue proyectada brevemente en 1931, en teatros hispanos de Los Ángeles y Nueva York, y después desapareció a partir de que el filme de Lugosi fuera doblado a los idiomas más populares.

»Mi libro fue testigo del redescubrimiento de la película y es fascinante ver cómo la producción española difería de la versión inglesa. El realizador y el director de fotografía tomaron una serie de decisiones que eran sin duda mejores que las de la versión americana. Para la restauración de la película española se utilizó el negativo de nitrato original de cámara, mientras que las copias actuales de la película de Browning son de segunda generación. Esto hace que solo el Drácula español tenga una imagen más nítida y vibrante.

Nosferatu, Drácula, House of Frankenstein, House of Dracula, Abbott and Costello Meet Frankenstein, Return of Dracula, Horror of Dracula, Dracula, Prince of Darkness, Dracula’s Daughter, Son of Dracula, Blood of Dracula y Brides of Dracula… Según explica Skal, Drácula es el personaje de ficción que más veces ha sido representado en la pantalla. Sin embargo, en el imaginario colectivo son dos las interpretaciones que establecen el canon de lo que el personaje debe ser: Bela Lugosi y Christopher Lee.

«La película de Browning introducía al público en la intensa y fascinante presencia de Bela Lugosi, que se convirtió en el Drácula más icónico de todos los tiempos en la pantalla. Hasta la gente que no ha visto la película conoce cómo se supone que habla Drácula o el aspecto que tiene. No importa que su apariencia no tenga nada que ver con la creación de Bram Stoker, y todo fue gracias a Lugosi.

Christopher Lee aportó su imponente presencia, así como sus colmillos y los ojos inyectados en sangre. Lugosi era todo lo que Dracula podría ser en una interpretación en blanco y negro y Lee era la encarnación de un vampiro en Technicolor».

YOROKOBU: Después de toda una vida dedicada a escribir sobre vampiros, monstruos y Bram Stoker, ¿Drácula te ha chupado la sangre o te ha proporcionado la inmortalidad?

DAVID J. SKAL: Supongo que el hecho de que Hollywood gótico se haya impreso a lo largo de 25 años es una forma de «inmortalidad», al menos en lo que se refiere a los libros sobre cultura popular.

Hablando en serio, hay algo obsesivo y que consume en relación con todo este tema y que está muy patente en aquellas personas cuyas historias cuento en el libro. Aquellos que creyeron que podían controlar o explotar a Drácula para su propios fines a menudo acaban siendo sorprendidos por la mordedura del vampiro.

Este año voy a publicar mi último libro dedicado a Drácula, una biografía cultural de Bram Stoker titulada Something in the Blood, después de lo cual regresaré a otros temas. Realmente Drácula no me ha costado sangre y le deseo lo mejor en todos sus proyectos, pero espero que, después de más de un cuarto de siglo de eterna devoción, el conde comenzará a buscar atenciones en algún otro lugar. ¡En ocasiones creo que Drácula desea que se le preste atención tanto como ansía la sangre!

Desde hace décadas, el terror es el material de trabajo de David J. Skal, periodista norteamericano especializado en cultura popular, que ha dedicado su vida a la crítica cinematográfica, el ensayo, la divulgación del cine clásico de la Universal y la literatura de ciencia ficción.

Suyos son The Monster Show: A cultural History of Horror, Death Makes a Holiday. 
A Cultural History of Halloween, V is for Vampire: The A-Z Guide to Everything Undead, títulos en los que, además de un erudito conocimiento sobre esos temas, relaciona estas expresiones de cultura popular con hechos históricos o acontecimientos sociales como la Segunda Guerra Mundial, las drogas, la sociedad de consumo, la Guerra Fría, el comunismo, el capitalismo o la aparición del sida.

Además, Skal puede enorgullecerse de haber sido uno de los autores que ha reconocido el valor creativo de directores como Tod Browning y de haber conseguido recomponer la versión española de Drácula, realizada por técnicos hispanos e interpretada por un elenco castellanoparlante en los huecos que dejaba libres el equipo norteamericano que rodaba la versión protagonizada por Bela Lugosi.

Esta y otras historias referentes al mito de Drácula han sido analizadas por Skal en el que tal vez sea su libro más conocido, Hollywood gótico, recientemente editado en España por la editorial Es Pop Ediciones. Aprovechando la ocasión, conversamos con él sobre esos no muertos que llamamos vampiros.

«Formo parte de una generación conocida como «los niños monstruos» de finales de los 50 y principios de los 60, cuando las películas clásicas de terror comenzaron a ser emitidas por televisión. Había presentadores de programas de terror, clubes de fans, revistas y maquetas. Cada niño gravitaba alrededor de su monstruo favorito y el mío era Drácula. Creo que me atrajo porque, de entre los monstruos, parecía que él lo tenía todo bajo control.

Los primeros 60, con la Guerra Fría, la crisis de los misiles cubanos y el asesinato del presidente Kennedy, fue un periodo muy descontrolado. Pero los monstruos sobreviven a todo, y eso proporciona un cierto confort y seguridad para mi generación».

Esta devoción por Drácula llevó a Skal a centrar su primer libro de no ficción en el personaje creado por Bram Stoker. Si bien es cierto que otros monstruos como Frankenstein también tienen un origen literario, el personaje de Mary Shelley, a diferencia del conde, no es precisamente un ejemplo de autocontrol.

«Elegí a Dracula porque era el personaje que más me interesaba y del que más sabía. Sin embargo había cosas acerca de él que no comprendía, como por qué las películas de Bela Lugosi eran tan diferentes de la novela de Bram Stoker. En otras palabras, tenía mucha curiosidad por la historia que había detrás de la historia. Desde el momento en que no podía encontrar la información que deseaba en ningún libro publicado, resolví escribir uno yo mismo».

Hollywood gótico resuelve definitivamente y con gran profusión de datos esas dudas que llevaron a Skal a zambullirse en la figura de Drácula. Gracias a él sabemos que esas diferencias entre la obra original de Bram Stoker y las adaptaciones teatrales y cinematográficas del libro responden a causas tan variadas como la codicia, el narcisismo, la defensa de los derechos de autor o las particularidades del registro de patentes norteamericano. Unos hechos que, lejos de atenuar el atractivo del personaje, su creador, su viuda y sus intérpretes, lo hacen aún más interesante.

YOROKOBU: ¿Por qué los vampiros resultan tan atractivos? ¿Es porque permiten múltiples interpretaciones relacionadas con las drogas, el erotismo, la homosexualidad, la religión, la inmortalidad…? ¿Cuál de todas esas interpretaciones prefieres?

DAVID J. SKAL: Drácula es un personaje que cambia de forma, pero no solo en el sentido de convertirse en murciélago. También adquiere formas culturales y es capaz de ser cualquier cosa para cualquier persona. En ese sentido, me gusta pensar que Drácula es el «político perfecto». A diferencia de otros monstruos, el aspecto exterior de Drácula parece normal, incluso atractivo. Sin embargo, representa un amplio espectro de todos aquellos impulsos que poseen los seres humanos aunque no los reconozcan directamente. Drácula alcanza la inmortalidad recurriendo a nuestros propios secretos.

YOROKOBU: ¿Por qué hay tantas leyendas falsas sobre Drácula, como la historia de Vlad Tepes, que nunca es corregida por los medios de comunicación? ¿Es más sencillo repetir siempre las informaciones aunque sean erróneas o es que la leyenda es más atractiva que la verdad?

DAVID J. SKAL: En la era de los medios digitales es casi imposible corregir la desinformación una vez que ha sido publicada. En el caso de Vlad el Empalador, el nombre tiene un irresistible atractivo sonoro: la combinación de un noble sediento de sangre que asesina a sus enemigos clavándolos sobre estacas de madera, aparentemente tiene que ver con los vampiros, pero no hay evidencia alguna de que Stoker tuviera noticia de la reputación de empalador de Vlad ni de que supiera sobre él gran cosa más allá de que su apodo, Drácula, significaba «hijo del diablo» en rumano porque Stoker nunca realizó una investigación histórica en profundidad. Básicamente le gustó cómo sonaba el nombre y la oportunidad de darle a su historia una pátina de realidad histórica.

YOROKOBU: Junto con toda la aventura de la adaptación de Dracula al teatro y al cine, en Hollywood gótico hay una historia transversal que incluye a la Golden Dawn, una de las organizaciones mágicas y herméticas más importantes del siglo XX. ¿Cuál era la relación entre Aleister Crowley y Bram Stoker?

DAVID J. SKAL: No hay certeza de que Stoker haya pertenecido alguna vez a la Golden Dawn aunque es cierto que conocía a algunos de sus miembros, principalmente porque eran socialmente relevantes. Sin embargo, el «hecho» de que era miembro ha sido repetido tantas veces que es complicado corregir el dato.

Se sabe tan poco sobre la vida privada de Stoker que la gente está ansiosa por vincularlo con cualquier cosa relacionada con lo sobrenatural o lo paranormal para así explicar por qué escribió Drácula.

En teoría, podría haber conocido a Aleister Crowley, pero únicamente porque vivían en Londres en la misma época, lo cual no es prueba de nada. Por otra parte, Crowley no estuvo relacionado con la Golden Dawn hasta 1898, así que es imposible que la conexión Golden Dawn/Crowley tenga nada que ver con Drácula, que fue publicado en 1897.

También se ha afirmado que Stoker era miembro de la British Society for Physical Research pero, de nuevo, no hay ninguna documentación, solo elucubraciones.

YOROKOBU: Uno de los capítulos más interesantes de Hollywood gótico es el que dedicas a la versión española de Drácula, de la que llegas a afirmar que es incluso mejor que la de Tod Browning. ¿Por qué es tan desconocida por el gran público? ¿Solo porque fue filmada en español?

DAVID J. SKAL: La versión española de Drácula fue producida por la Universal antes de que se perfeccionase el doblaje de películas, con la intención de que los países de habla hispana pudieran disfrutar de las películas sonoras de Hollywood. Hasta donde yo he podido averiguar, en Estados Unidos fue proyectada brevemente en 1931, en teatros hispanos de Los Ángeles y Nueva York, y después desapareció a partir de que el filme de Lugosi fuera doblado a los idiomas más populares.

»Mi libro fue testigo del redescubrimiento de la película y es fascinante ver cómo la producción española difería de la versión inglesa. El realizador y el director de fotografía tomaron una serie de decisiones que eran sin duda mejores que las de la versión americana. Para la restauración de la película española se utilizó el negativo de nitrato original de cámara, mientras que las copias actuales de la película de Browning son de segunda generación. Esto hace que solo el Drácula español tenga una imagen más nítida y vibrante.

Nosferatu, Drácula, House of Frankenstein, House of Dracula, Abbott and Costello Meet Frankenstein, Return of Dracula, Horror of Dracula, Dracula, Prince of Darkness, Dracula’s Daughter, Son of Dracula, Blood of Dracula y Brides of Dracula… Según explica Skal, Drácula es el personaje de ficción que más veces ha sido representado en la pantalla. Sin embargo, en el imaginario colectivo son dos las interpretaciones que establecen el canon de lo que el personaje debe ser: Bela Lugosi y Christopher Lee.

«La película de Browning introducía al público en la intensa y fascinante presencia de Bela Lugosi, que se convirtió en el Drácula más icónico de todos los tiempos en la pantalla. Hasta la gente que no ha visto la película conoce cómo se supone que habla Drácula o el aspecto que tiene. No importa que su apariencia no tenga nada que ver con la creación de Bram Stoker, y todo fue gracias a Lugosi.

Christopher Lee aportó su imponente presencia, así como sus colmillos y los ojos inyectados en sangre. Lugosi era todo lo que Dracula podría ser en una interpretación en blanco y negro y Lee era la encarnación de un vampiro en Technicolor».

YOROKOBU: Después de toda una vida dedicada a escribir sobre vampiros, monstruos y Bram Stoker, ¿Drácula te ha chupado la sangre o te ha proporcionado la inmortalidad?

DAVID J. SKAL: Supongo que el hecho de que Hollywood gótico se haya impreso a lo largo de 25 años es una forma de «inmortalidad», al menos en lo que se refiere a los libros sobre cultura popular.

Hablando en serio, hay algo obsesivo y que consume en relación con todo este tema y que está muy patente en aquellas personas cuyas historias cuento en el libro. Aquellos que creyeron que podían controlar o explotar a Drácula para su propios fines a menudo acaban siendo sorprendidos por la mordedura del vampiro.

Este año voy a publicar mi último libro dedicado a Drácula, una biografía cultural de Bram Stoker titulada Something in the Blood, después de lo cual regresaré a otros temas. Realmente Drácula no me ha costado sangre y le deseo lo mejor en todos sus proyectos, pero espero que, después de más de un cuarto de siglo de eterna devoción, el conde comenzará a buscar atenciones en algún otro lugar. ¡En ocasiones creo que Drácula desea que se le preste atención tanto como ansía la sangre!

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Opiniones 2
  • Muy bueno! Un verdadero experto en la materia. Me he tragado muchos libros sobre el tema y sin duda este es uno de los más entretenidos y mejor documentados. Chapaeu! La Universal ha bloqueado el vídeo de la versión latina de 1931. ¿Sabéis si esta editada en DVD o hay modo posible de verla? Gracias! Seguid así!

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