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21 de marzo 2012    /   CREATIVIDAD
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El ilustrador que cambió la tableta por imágenes del siglo XIX

21 de marzo 2012    /   CREATIVIDAD     por          
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Lorenzo Petrantoni recopila imágenes en blanco y negro de viejos libros olvidados. Luego las mezcla con tipografías y todo tipo de signos de épocas pasadas. Por eso mirar su obra es como mirar en un baúl de los recuerdos. Él es el responsable de la última colección de Swatch. Por cierto, regalamos 5 relojes de esta marca. ¿Quieres uno? Sigue leyendo.

Su materia prima fue dibujada hace dos siglos. Pequeñas ilustraciones extraídas de diccionarios y enciclopedias de finales del 19. El ilustrador italiano Lorenzo Petrantoni las ha recopilado y agitado en una coctelera hasta que han perdido la función didáctica para la que fueron creadas. Mezcladas debidamente con tipografías y curiosos signos, unas se han convertido en piezas de museo, otras sirven para vender zapatillas y muchas han ilustrado algunas de las más importantes publicaciones de todo el mundo.

Cucharas, aviones, sombreros, coches, relojes, velas, uvas, prismáticos, calcetines, botellas, sellos de correo, campanas, violines, árboles… cualquier objeto puede acabar formando parte de las ilustraciones de Lorenzo Petrantoni. Y no es que tenga el síndrome de Diógenes. ¿O tal vez sí? En todo caso, sería uno muy especial que le lleva a recorrer las bibliotecas y viejas tiendas de libros en busca de ediciones antiguas, normalmente llenas de polvo y olvido.

Una vez detectado el ejemplar, este ilustrador y director de arte italiano selecciona las imágenes que más le gustan. No importa el tamaño. Ni el objetivo para el que fueron creadas. Si le gusta una, se hace con ella. Una vez en su poder, Petrantoni hará que adopte una nueva función, una relacionada únicamente con la estética.

Esta forma de trabajar ha hecho que se gane el calificativo de ‘artesano de la imagen en blanco y negro’. Aunque el resultado es un collage absolutamente contemporáneo, ésta no deja de ser la parte más romántica de su trabajo, y la más sorprendente en un mundo en el que la tableta del ordenador ha sustituido casi por completo al lápiz y el papel.

“Los últimos años de 1.800 son los que más me gustan, es mi periodo histórico favorito. Todo el conocimiento estaba en efervescencia y esos años están repletos de invenciones, descubrimientos y novedades que quedaron plasmadas en libros”, explica Petrantoni. En aquellos años se editaron multitud de diccionarios y enciclopedias, la mayor parte ilustrados a mano. Pluma, tintero, papel y mucho talento para, con escasos medios, no dejar ni el más mínimo detalle de los objetos dibujados.

En su currículo hay clientes como Nike, Urban Outfitters, Mondadori, The New York Times, Washington Post, El País o La Repubblica, Esquire, GQ, Vanity Fair o Ling. A estas marcas hay que añadir ahora a Swatch. La compañía suiza le encargó el diseño de un reloj. Pero él presentó 20 propuestas. Y el cliente finalmente se quedó con 5. “Me fascinó la idea de poder plasmar imágenes que habían sido ilustradas a mano en el siglo 19 en la correa y esfera de una marca de relojes tan moderna como Swatch”.

Ninguno de los cinco diseños de esta colección tiene un significado especial y solo una razón estética ha guiado al diseñador hasta el resultado final. Sí hay una figura en ellos que se repite en varios modelos y que Petrantoni quiere destacar. Es la imagen de un niño con pajarita cuya boca parece decir ‘u’. ¿A ti a quién te recuerda? las cinco respuestas más ingeniosas tendrán como premio uno de estos relojes de Swatch. Los ganadores se anunciarán en este mismo post el lunes 26 de marzo.

 

 

Lorenzo Petrantoni recopila imágenes en blanco y negro de viejos libros olvidados. Luego las mezcla con tipografías y todo tipo de signos de épocas pasadas. Por eso mirar su obra es como mirar en un baúl de los recuerdos. Él es el responsable de la última colección de Swatch. Por cierto, regalamos 5 relojes de esta marca. ¿Quieres uno? Sigue leyendo.

Su materia prima fue dibujada hace dos siglos. Pequeñas ilustraciones extraídas de diccionarios y enciclopedias de finales del 19. El ilustrador italiano Lorenzo Petrantoni las ha recopilado y agitado en una coctelera hasta que han perdido la función didáctica para la que fueron creadas. Mezcladas debidamente con tipografías y curiosos signos, unas se han convertido en piezas de museo, otras sirven para vender zapatillas y muchas han ilustrado algunas de las más importantes publicaciones de todo el mundo.

Cucharas, aviones, sombreros, coches, relojes, velas, uvas, prismáticos, calcetines, botellas, sellos de correo, campanas, violines, árboles… cualquier objeto puede acabar formando parte de las ilustraciones de Lorenzo Petrantoni. Y no es que tenga el síndrome de Diógenes. ¿O tal vez sí? En todo caso, sería uno muy especial que le lleva a recorrer las bibliotecas y viejas tiendas de libros en busca de ediciones antiguas, normalmente llenas de polvo y olvido.

Una vez detectado el ejemplar, este ilustrador y director de arte italiano selecciona las imágenes que más le gustan. No importa el tamaño. Ni el objetivo para el que fueron creadas. Si le gusta una, se hace con ella. Una vez en su poder, Petrantoni hará que adopte una nueva función, una relacionada únicamente con la estética.

Esta forma de trabajar ha hecho que se gane el calificativo de ‘artesano de la imagen en blanco y negro’. Aunque el resultado es un collage absolutamente contemporáneo, ésta no deja de ser la parte más romántica de su trabajo, y la más sorprendente en un mundo en el que la tableta del ordenador ha sustituido casi por completo al lápiz y el papel.

“Los últimos años de 1.800 son los que más me gustan, es mi periodo histórico favorito. Todo el conocimiento estaba en efervescencia y esos años están repletos de invenciones, descubrimientos y novedades que quedaron plasmadas en libros”, explica Petrantoni. En aquellos años se editaron multitud de diccionarios y enciclopedias, la mayor parte ilustrados a mano. Pluma, tintero, papel y mucho talento para, con escasos medios, no dejar ni el más mínimo detalle de los objetos dibujados.

En su currículo hay clientes como Nike, Urban Outfitters, Mondadori, The New York Times, Washington Post, El País o La Repubblica, Esquire, GQ, Vanity Fair o Ling. A estas marcas hay que añadir ahora a Swatch. La compañía suiza le encargó el diseño de un reloj. Pero él presentó 20 propuestas. Y el cliente finalmente se quedó con 5. “Me fascinó la idea de poder plasmar imágenes que habían sido ilustradas a mano en el siglo 19 en la correa y esfera de una marca de relojes tan moderna como Swatch”.

Ninguno de los cinco diseños de esta colección tiene un significado especial y solo una razón estética ha guiado al diseñador hasta el resultado final. Sí hay una figura en ellos que se repite en varios modelos y que Petrantoni quiere destacar. Es la imagen de un niño con pajarita cuya boca parece decir ‘u’. ¿A ti a quién te recuerda? las cinco respuestas más ingeniosas tendrán como premio uno de estos relojes de Swatch. Los ganadores se anunciarán en este mismo post el lunes 26 de marzo.

 

 

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Opiniones 60
  • ¿Chupa o sopla? O le falta el chorrito, como esas fuentes gárgola que sueltan el agua por la cara pegada a la pared, o está sorbiendo un refresco, en cuyo caso le falta la pajita.

  • …»entonces, soplaré y soplaré hasta derribar tu casa», gruñó el lobo.
    y eso fue exactamente lo que hizo. la casita de paja voló por los aires como si se tratara de un frágil pajar y el primer cerdito fue corriendo y chillando a casa del segundo cerdito…

  • El reloj me recuerda a la típica fotografía que sale en todas las películas de terror q se han filmado en la ultima década. Es el niño asesinado q sale en la fotografía colgada de la pared y que luego su espíritu es el que no para de fastidiar al actor principal desde dentro de los armarios o en el reflejo de todos los espejos. Mirad el reloj!!! Es el fantasma del niño asesinado!! Jeje. Saludos gente Yorokobu!

  • El niño que sale en los relojes Swatch me recuerda al típico niño asesinado q ha salido en las películas de terror filmadas en la ultima década. Siempre salía la fotografía del niño colgada de la pared, y después el espíritu que no paraba de asustar al actor principal desde dentro de los armarios o en los reflejos de los espejos. Mirad el reloj!! Es el espíritu de la fotografía del niño!! Jeje saludos gente Yorokobu.

  • Igualico igualico que Camps.
    Está poniéndole morritos al juez, el final de la historia ya os lo sabéis.

    Yo nunca llevo reló y hoy me he pintado uno en la muñeca, así que cuando he visto este post he pensado que era una señal. Aquí os dejo mi humilde participación, que en parte es también indignación.

    Y que los tiempos cambien.

    TIC TAC

  • A mi me recuerda a como siempre me imaginé a Bob Dylan cantando el «I want youuu, i want youuu, yes I want youuu so bad..» de I want you.

  • Pues yo creo que al otro lado, junto al fotógrafo, estaba su hermano diciendo «Pero porque le habéis puesto mi pajarita? Que no se la dejo!!» Y el «Callate tonto, que ahora te la doy»… «Tonto tu!!» … «Tu mas!!!». Y claro, al final el pobre paso a la posteridad con cara de «tu».

  • A mi me recuerda a esos típicos niños que soplan las velas de sus tartas de cumpleaños mientras piensan en regalos absurdos, coches teledirigidos, matemáticas y gatos de compañía.

    Y la pajarita es la típica prenda de fiestas, junto con su prima la estirada corbata, que acaba poniéndose un padre borracho encima mientras dice:

    – Loving uuuuuuuuuuu hijoouu, flelaiz cummapleañouss!

    Sopla las velas, hijo mío, que te vamos a hacer una foto para que enseñes a todos tus amigos… por que… quién no tiene una foto suya soplando velas con esa cara de panoliUUUU?

    TIC TAC TIC TAC!

  • El jodido niño con aspecto «Boteresco» es claramente un cani adelantado a su época. Porque no le vemos de cuello para abajo, pero a parte de los morritos está marcando brazo fijo!

  • sin duda me recuerda a mi padre de pequeño. Era el niño más travieso del que he escuchado jamás! Siempre soplaba historias increíbles, generalmente para burlarse de mi tío!

  • Me recuerda a un travieso Eolo, versión S.XIX, que quisiera mover las manecillas del relog y así jugar con el paso del tiempo..

  • A mi me recuerdan cinco rascacielos vistos desde arriba con sus correspondientes helipuertos y su embarcaderos enganchados a la derecha de la imagen. Todo lujo y glamour.

  • Perdón, es que me acabo de dar cuenta de lo que ha subido Lu y que también ha puesto que le recuerda a Joselito.
    ¿Puedo volver a intentarlo?
    El niño también me recuerda a Joaquín Sabina de pequeño. Le sacaron la foto cuando dio con la letra de una de sus primeras canciones y pensó «uuu…he dado con lo que quiero ser de mayor».

  • Es igualito que una foto que he visto de mi abuelo cuando era pequeño. Sobre todo en lo que más se parece es en la boca … «yo creo que en esa epoca las fotos eran iguales para todo el mundo»

  • Papel pintado de los años 60…con el cuadro del abuelo cuando era pequeño cantando en el coro de la iglesia.
    Diseño en blanco y negro, el color lo pones tú cuando lo lleves en la muñeca!!

  • pues a mí me parece que está poniendo boca de piñón. igual se estaba preparando para su primer beso. por eso se había puesto pajarita y esa cara que parece decir, si no me besas no me importa… y en realidad sí que le importa.

    en realidad, tomos hemos tenido un día como ese… ¿no?

  • Pues a mi me recuerda a mi misma aprendiendo a pronunciar la u francesa en las clases del colegio. «Hay que poner la boca así», y si no lo hacías, colleja. Parecía fácil, pero no lo era. La verdad es que no me vendría mal tener un ejemplo para fijarme ahora que las pensaba retomar después de tantos años…

  • Buenos días amigos de Yorokobu,
    está clarísimo, está hablando francés, sabéis que para pronunciar mejor, no hay más remedio que poner la boca en esta posición. Estoy estudiando en el instituto de aquí de barcelona y es muy divertido vernos practicar esta posición.. puede resultar erótico, pero lo cierto es que es útil para poder llegar a sus tonos 🙂
    el pequeño que practicaba francés, esa es mi respuesta. El que más me gusta es el primero de las espirales, o el penúltimo de la diana.
    mil gracias cracks!!

  • Acabó de encontrar la explicación gráfica a una frase típica de mi madre: «Boquita de Pitiminí» Creo que ese niño tiene boquita de pitiminí sin duda alguna! Gracias Yorokobu por solucionarme tantos años de incognita.

  • En serio, a todos os recuerda a Frida Kahlo pero como en el enunciado pone que es un niño, pensáis que no os darán el reloj. Es Frida Kahlo, pero esta vez el toque masculino no lo pone el bigote sino la pajarita. ¿Puedo elegir reloj? 😀

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