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1 de julio 2014    /   BRANDED CONTENT
 

El mejor acero del mundo

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Entre los siglos X y XVIII, en lo que hoy llamamos Siria y antes denominábamos Damasco, proliferó una casta de herreros que convirtieron su forja en leyenda. Su acero era legendario por su firmeza y filo, codiciado en Europa como símbolo de estatus y garantía de calidad, como el de las nuevas Ray-Ban Steel. Y los artesanos de Damasco se negaban a revelar su secreto. Esto, al final, sería la tumba de este metal.
Según parece, su proceso especial para la forja del acero desapareció alrededor del 1750 d.C., cuya causa parece haber sido la escasez de la materia prima con la que se manufacturaba. Las convulsiones de la época afectaron al comercio y la fabricación de espadas cayó en picado, desapareciendo además de la tradición oral el secreto.
Aunque no se ha podido averiguar cuál era la receta para producir tan magno acero, un estudio de una universidad alemana dejó atónito al mundo. Publicado sus resultados en Nature, según este artículo elaborado por Peter Paufler y sus colegas de Dresde, encontraron que, tras estudiar el metal con un microscopio de electrones, tenía una microestructura de tubos de nanómetros de tamaño. Justo como los nanotubos de carbono que se descubrieron en los años 90 y que permiten aligerar el peso de una estructura, pero incrementar su dureza.
Según glosa el estudio, el hierro usado en la aleación damasquina venía de India y contenía un gran número de impurezas, que al ser calentadas a gran temperatura servían de catalizador natural y causaban la aparición de los nanotubos. El siguiente paso que este equipo quiere dar es tratar de reproducir esta técnica para lograr esas espadas que, como las Ray-Ban Steel, tenían el honor de ser el mejor acero del mundo.
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Entre los siglos X y XVIII, en lo que hoy llamamos Siria y antes denominábamos Damasco, proliferó una casta de herreros que convirtieron su forja en leyenda. Su acero era legendario por su firmeza y filo, codiciado en Europa como símbolo de estatus y garantía de calidad, como el de las nuevas Ray-Ban Steel. Y los artesanos de Damasco se negaban a revelar su secreto. Esto, al final, sería la tumba de este metal.
Según parece, su proceso especial para la forja del acero desapareció alrededor del 1750 d.C., cuya causa parece haber sido la escasez de la materia prima con la que se manufacturaba. Las convulsiones de la época afectaron al comercio y la fabricación de espadas cayó en picado, desapareciendo además de la tradición oral el secreto.
Aunque no se ha podido averiguar cuál era la receta para producir tan magno acero, un estudio de una universidad alemana dejó atónito al mundo. Publicado sus resultados en Nature, según este artículo elaborado por Peter Paufler y sus colegas de Dresde, encontraron que, tras estudiar el metal con un microscopio de electrones, tenía una microestructura de tubos de nanómetros de tamaño. Justo como los nanotubos de carbono que se descubrieron en los años 90 y que permiten aligerar el peso de una estructura, pero incrementar su dureza.
Según glosa el estudio, el hierro usado en la aleación damasquina venía de India y contenía un gran número de impurezas, que al ser calentadas a gran temperatura servían de catalizador natural y causaban la aparición de los nanotubos. El siguiente paso que este equipo quiere dar es tratar de reproducir esta técnica para lograr esas espadas que, como las Ray-Ban Steel, tenían el honor de ser el mejor acero del mundo.
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Opiniones 2
  • Tengo entendido que la universidad que logró la reproducción de acero de Damasco no es otra que la Universitat de Barcelona quién la patentó. Tanto otro de la Complutense de Madrid y ahora en Dresde ciudad alemana. Esperamos que alguien haga luz en este entuerto.

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