Publicado: 25 de agosto 2011 02:14  /   CREATIVIDAD
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Los límites espaciales son constricciones de muy mal gusto para Decktwo. El grafitero francés decidió hace más de una década saltarse los bordes del lienzo y replantear los ejes de referencia que rigen su concepción artística. Así saltó a las paredes. Éstas, además, podían, pueden estar en cualquier sitio. ¿Ejemplo? Un buen lugar para reflexionar acerca de lo que se percibe. ¡El tigre!
Decktwo, que se maneja en las aguas del diseño, la ilustración, la animación, y los efectos visuales además de entre botes de spray, dice que “odia encerrarse en un ‘espacio’. Trabajar en las paredes fue una gran oportunidad de comenzar a explorar composiciones de mayor tamaño. Me gusta el dinamismo y el movimiento en mi trabajo”.
Así fue como llevó su baile gráfico a los muros de unos aseos.  Se fue a The Storage, la galería-almacén donde el artista Philippe Pasqua expone su trabajo, en Saint Ouen l’Aumône. “Pensé que sería genial que hubiera una explosión de mensajes y colores en el lugar”, explica Decktwo. Así fue como el “Toni y Manoli” o “Si quieres sexo rápido llama al 6690032111” se convirtió en una propuesta gráfica que intenta buscar una reacción profunda en el sujeto. “Cuando está solo mirando a las paredes puedes disfrutar o temer el patrón de los dibujos. Puedes intentar captar todos los detalles o sentirte oprimido por las palabras que te rodean, estimulándote mientras necesitas estar solo”.

Decktwo tira de tableta electrónica antes de sacar el spray. “Debido a mi experiencia como animador o haciendo créditos para películas y series, planteo mi trabajo así. Juego con las perspectivas, me gusta crear trucos visuales mediante anamorfismos o con detalles ocultos, reflejos, etc.”, señala. El grafitero francés convierte así aburridos espacios públicos en algo diferente. “Son sitios a los que quieres entrar cuanto antes para tener algo de intimidad y en los que uno se siente raro y quiere salir también cuanto antes”. Al menos, que ese breve espacio de tiempo sea disfrutable más allá del propio alivio subyacente al objetivo del lugar, claro.


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Los límites espaciales son constricciones de muy mal gusto para Decktwo. El grafitero francés decidió hace más de una década saltarse los bordes del lienzo y replantear los ejes de referencia que rigen su concepción artística. Así saltó a las paredes. Éstas, además, podían, pueden estar en cualquier sitio. ¿Ejemplo? Un buen lugar para reflexionar acerca de lo que se percibe. ¡El tigre!
Decktwo, que se maneja en las aguas del diseño, la ilustración, la animación, y los efectos visuales además de entre botes de spray, dice que “odia encerrarse en un ‘espacio’. Trabajar en las paredes fue una gran oportunidad de comenzar a explorar composiciones de mayor tamaño. Me gusta el dinamismo y el movimiento en mi trabajo”.
Así fue como llevó su baile gráfico a los muros de unos aseos.  Se fue a The Storage, la galería-almacén donde el artista Philippe Pasqua expone su trabajo, en Saint Ouen l’Aumône. “Pensé que sería genial que hubiera una explosión de mensajes y colores en el lugar”, explica Decktwo. Así fue como el “Toni y Manoli” o “Si quieres sexo rápido llama al 6690032111” se convirtió en una propuesta gráfica que intenta buscar una reacción profunda en el sujeto. “Cuando está solo mirando a las paredes puedes disfrutar o temer el patrón de los dibujos. Puedes intentar captar todos los detalles o sentirte oprimido por las palabras que te rodean, estimulándote mientras necesitas estar solo”.

Decktwo tira de tableta electrónica antes de sacar el spray. “Debido a mi experiencia como animador o haciendo créditos para películas y series, planteo mi trabajo así. Juego con las perspectivas, me gusta crear trucos visuales mediante anamorfismos o con detalles ocultos, reflejos, etc.”, señala. El grafitero francés convierte así aburridos espacios públicos en algo diferente. “Son sitios a los que quieres entrar cuanto antes para tener algo de intimidad y en los que uno se siente raro y quiere salir también cuanto antes”. Al menos, que ese breve espacio de tiempo sea disfrutable más allá del propio alivio subyacente al objetivo del lugar, claro.


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