fbpx
31 de mayo 2013    /   CINE/TV
por
 

El inventor del Dothraki

31 de mayo 2013    /   CINE/TV     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Por su culpa cientos de recién nacidas en el mundo se llaman Khaleesi. David J. Peterson es el lingüista responsable de uno de los idiomas inventados más populares de la televisión, como es el Dothraki de Juego de Tronos. Pero su talento no trabaja al servicio de la industria del entretenimiento. Lo suyo es pura vocación. «Es una forma de expresión artística como cualquier otra, para un público más reducido», contó en una entrevista con Yorokobu.
Detrás de todo el asunto está la Language Creation Society (La Sociedad para la Creación de Lenguas -LCS-), que la cadena HBO contrató para su serie. Los libros de  George R. R. Martin apenas incluyen algunas palabras de Dothraki -él ha creado 3.000 términos hasta el momento- y era necesario todo un sistema comunicativo para hacer más creíbles en televisión a los personajes de la saga.
La LCS promueve los conlangs, las llamadas lenguas construidas, como pueden ser el Esperanto o el Klingon de Star Trek. La gran diferencia es que esta práctica que ha popularizado la serie de HBO ya no tiene que ver con motivos políticos o comerciales. «Muchos conlangers -creadores de lenguas construidas- no han tenido la oportunidad de mostrar su trabajo más allá de a otros creadores como ellos. El objetivo era el de impresionar a otros conlangers y elevar el estándar de calidad», explica Peterson.
1dothra
Hace unos meses expresó un ligero enfado al comprobar que nadie, ni siquiera los propios actores de la serie, pronunciaban la palabra Khaleesi tal y como él la había concebido. La creación de lenguas no es un trabajo académico para Peterson y está más cerca de la pasión de quien pinta un cuadro o compone una canción.
«He estado creando lenguas durante nueve años antes de empezar a trabajar para Juego de Tronos. Nunca había usado una de ellas para un relato de ficción o con ninguna intención profesional. Los conlangers creamos por pura diversión, en muchos casos lo hacemos pensando en nuestro beneficio propio», reconoce el lingüista.

Si chapurrear Dothraki servía hasta ahora como guiño para demostrar amor incondicional por Daernerys Targaryen, el momentazo de este personaje con el Alto Valyrio, también creado por Petersen para esta tercera temporada, ha hecho que muchos se rindan ante los pies de la ‘Madre de Dragones’.
Como experto en lenguas, Peterson no es de los que opina que Twitter o el SMS estén destruyendo nuestro patrimonio, al contrario -«Las nuevas tecnologías no han causado daño, al menos no uno irreparable»-. No cree que afecten negativamente a idiomas como el español o el inglés, al menos no más de lo que lo haya hecho otros lenguajes nacidos de la concisión como los de los telegramas o los titulares periodísticos, argumenta. «En lo que a mí respecta, el uso de Twitter no ha hecho más que ayudar a la difusión de las lenguas que he creado», asegura.
Para los interesados en convertirse en autores de su propia lengua advierte de que no es tarea sencilla  si se quiere obtener resultados medianamente coherentes. «Unos conocimientos básicos de lingüística son un buen comienzo, pero no es suficiente. Por lo general, alguien que quiere crear idiomas debe fijarse mucho en otras (naturales o ya creadas) y practicar incansablemente. La primera lengua que se crea suele ser terrible. La forma de mejorar gradualmente es aprender aún mas sobre lenguas y la práctica en crear sistemas comunicativos», explica.
¿Y si queremos aprender Dothraki, por mucho que digan que el chino o el alemán son los idiomas que más convienen? Como dice David J. Peterson, la savia de cualquier lengua creada está siempre en internet. El blog Dothraki que él mismo actualiza o el fan site son buenas academias para conseguirlo.

En este vídeo se pueden encontrar más explicaciones de cómo se creó el Dothraki en una conferencia TED impartida por el propio Peterson.

Por su culpa cientos de recién nacidas en el mundo se llaman Khaleesi. David J. Peterson es el lingüista responsable de uno de los idiomas inventados más populares de la televisión, como es el Dothraki de Juego de Tronos. Pero su talento no trabaja al servicio de la industria del entretenimiento. Lo suyo es pura vocación. «Es una forma de expresión artística como cualquier otra, para un público más reducido», contó en una entrevista con Yorokobu.
Detrás de todo el asunto está la Language Creation Society (La Sociedad para la Creación de Lenguas -LCS-), que la cadena HBO contrató para su serie. Los libros de  George R. R. Martin apenas incluyen algunas palabras de Dothraki -él ha creado 3.000 términos hasta el momento- y era necesario todo un sistema comunicativo para hacer más creíbles en televisión a los personajes de la saga.
La LCS promueve los conlangs, las llamadas lenguas construidas, como pueden ser el Esperanto o el Klingon de Star Trek. La gran diferencia es que esta práctica que ha popularizado la serie de HBO ya no tiene que ver con motivos políticos o comerciales. «Muchos conlangers -creadores de lenguas construidas- no han tenido la oportunidad de mostrar su trabajo más allá de a otros creadores como ellos. El objetivo era el de impresionar a otros conlangers y elevar el estándar de calidad», explica Peterson.
1dothra
Hace unos meses expresó un ligero enfado al comprobar que nadie, ni siquiera los propios actores de la serie, pronunciaban la palabra Khaleesi tal y como él la había concebido. La creación de lenguas no es un trabajo académico para Peterson y está más cerca de la pasión de quien pinta un cuadro o compone una canción.
«He estado creando lenguas durante nueve años antes de empezar a trabajar para Juego de Tronos. Nunca había usado una de ellas para un relato de ficción o con ninguna intención profesional. Los conlangers creamos por pura diversión, en muchos casos lo hacemos pensando en nuestro beneficio propio», reconoce el lingüista.

Si chapurrear Dothraki servía hasta ahora como guiño para demostrar amor incondicional por Daernerys Targaryen, el momentazo de este personaje con el Alto Valyrio, también creado por Petersen para esta tercera temporada, ha hecho que muchos se rindan ante los pies de la ‘Madre de Dragones’.
Como experto en lenguas, Peterson no es de los que opina que Twitter o el SMS estén destruyendo nuestro patrimonio, al contrario -«Las nuevas tecnologías no han causado daño, al menos no uno irreparable»-. No cree que afecten negativamente a idiomas como el español o el inglés, al menos no más de lo que lo haya hecho otros lenguajes nacidos de la concisión como los de los telegramas o los titulares periodísticos, argumenta. «En lo que a mí respecta, el uso de Twitter no ha hecho más que ayudar a la difusión de las lenguas que he creado», asegura.
Para los interesados en convertirse en autores de su propia lengua advierte de que no es tarea sencilla  si se quiere obtener resultados medianamente coherentes. «Unos conocimientos básicos de lingüística son un buen comienzo, pero no es suficiente. Por lo general, alguien que quiere crear idiomas debe fijarse mucho en otras (naturales o ya creadas) y practicar incansablemente. La primera lengua que se crea suele ser terrible. La forma de mejorar gradualmente es aprender aún mas sobre lenguas y la práctica en crear sistemas comunicativos», explica.
¿Y si queremos aprender Dothraki, por mucho que digan que el chino o el alemán son los idiomas que más convienen? Como dice David J. Peterson, la savia de cualquier lengua creada está siempre en internet. El blog Dothraki que él mismo actualiza o el fan site son buenas academias para conseguirlo.

En este vídeo se pueden encontrar más explicaciones de cómo se creó el Dothraki en una conferencia TED impartida por el propio Peterson.

Compártelo twitter facebook whatsapp
¿Puedes describir un orgasmo?
L’Equip Petit: El equipo que nunca metió un gol
La Alianza de Harry Potter: cuando la cultura 'pop' combate la injusticia
Soy un viejoven: Los vídeos del viernes
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 7
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *