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28 de junio 2013    /   IDEAS
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El trabajo colaborativo está jodiéndome la vida

28 de junio 2013    /   IDEAS     por          
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Yo sé que escribir esto va a provocarme un problema. Hordas de profesionales liberales del new wave, ‘fanes’ y ‘fanas’ de la economía de la colaboración, adalides del ‘coeverything’, defensores de la neolengua que abrazan toda la vendida de humo del último lustro -esto empieza a parecer una canción mala de Sabina-. Todos ellos me esperarán en la puerta de la redacción de Yorokobu para partirme las rodillas. Lo asumo.
Pero ocurre lo siguiente: el trabajo colaborativo está jodiéndome la vida. Yo, antes, era un tipo resolutivo que iba directo a atajar la causa de los problemas. Ya no era que yo me concentrase, es que era un punto de concentración en mí mismo.
Ahora, el hecho de trabajar en una revista me obliga a predicar con el ejemplo y a adaptarme a las nuevas tendencias. Desde que estoy aquí, voy a todos lados en bici comiéndome el humo de los camiones, como vegetariano, reciclo hasta las lentes de contacto, someto a asamblea participativa el color de los bolígrafos que uso y co-creo, co-laboro, co-diseño y co-cino. Todo un co-ñazo, vaya.
Va con el cargo y lo asumo, pero no soy el único amargado por estar rodeado de abejorros que me distraen de lo que tengo que hacer. Quartz explica que, según un informe de Gensler, «el exceso de colaboración está dañando la productividad del trabajador«. Que no lo digo yo, que lo dice gente con estudios.
Todo este tostón que os acabo de soltar es una burda excusa para lo que de verdad importa en la vida, que es poner GIF en un post. Aprovechando la coyuntura, voy a dar un repaso a esas situaciones que me han convertido en el ser más improductivo de la redacción de Yorokobu.
 
1.- «Es imprescindible mantener un buen espíritu con gestos espontáneos que eleven el humor de la tropa». Sí, genial, pero cuando activas tus improvisadas acciones de dinamización laboral así, cual pollo sin cabeza, yo pierdo el hilo del texto.
original
 
2.- «Procura alentar a tus compañeros cuando ejecuten correctamente alguna tarea». Como quieras, figura. Peeeeeero. 1) Insertar una foto en un documento no es para fliparse. 2) Cuando el número de high fives supera al de palabras del texto que tengo que escribir, tenemos un problema.
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3.- «Mantén una buena actitud en tu trabajo. La negatividad solo trae más negatividad». Sí, yo sonrío. Siempre. Aunque te haya explicado por sexta vez esta semana cómo hacer esa sumatoria en Excel. Mientras te enseño a hacer tu trabajo, no hago el mío.
original (2)
 
4.- «¡Reunión de estatus a las 10!». Otra no, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor.
original (3)
 
5.- A mi me enseñaron a optar por la solución simple. Puede que hacerlo complicado te haga ganar +1 de expertise ante tu jefe pero me hace perder un tiempo precioso y solo añade a la ecuación probabilidades de cargarla en algún punto.
original (4)
 
6.- Y recuerda. Aunque a tu alrededor se esté desmoronando el mundo, concentración o muerte.
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Yo sé que escribir esto va a provocarme un problema. Hordas de profesionales liberales del new wave, ‘fanes’ y ‘fanas’ de la economía de la colaboración, adalides del ‘coeverything’, defensores de la neolengua que abrazan toda la vendida de humo del último lustro -esto empieza a parecer una canción mala de Sabina-. Todos ellos me esperarán en la puerta de la redacción de Yorokobu para partirme las rodillas. Lo asumo.
Pero ocurre lo siguiente: el trabajo colaborativo está jodiéndome la vida. Yo, antes, era un tipo resolutivo que iba directo a atajar la causa de los problemas. Ya no era que yo me concentrase, es que era un punto de concentración en mí mismo.
Ahora, el hecho de trabajar en una revista me obliga a predicar con el ejemplo y a adaptarme a las nuevas tendencias. Desde que estoy aquí, voy a todos lados en bici comiéndome el humo de los camiones, como vegetariano, reciclo hasta las lentes de contacto, someto a asamblea participativa el color de los bolígrafos que uso y co-creo, co-laboro, co-diseño y co-cino. Todo un co-ñazo, vaya.
Va con el cargo y lo asumo, pero no soy el único amargado por estar rodeado de abejorros que me distraen de lo que tengo que hacer. Quartz explica que, según un informe de Gensler, «el exceso de colaboración está dañando la productividad del trabajador«. Que no lo digo yo, que lo dice gente con estudios.
Todo este tostón que os acabo de soltar es una burda excusa para lo que de verdad importa en la vida, que es poner GIF en un post. Aprovechando la coyuntura, voy a dar un repaso a esas situaciones que me han convertido en el ser más improductivo de la redacción de Yorokobu.
 
1.- «Es imprescindible mantener un buen espíritu con gestos espontáneos que eleven el humor de la tropa». Sí, genial, pero cuando activas tus improvisadas acciones de dinamización laboral así, cual pollo sin cabeza, yo pierdo el hilo del texto.
original
 
2.- «Procura alentar a tus compañeros cuando ejecuten correctamente alguna tarea». Como quieras, figura. Peeeeeero. 1) Insertar una foto en un documento no es para fliparse. 2) Cuando el número de high fives supera al de palabras del texto que tengo que escribir, tenemos un problema.
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3.- «Mantén una buena actitud en tu trabajo. La negatividad solo trae más negatividad». Sí, yo sonrío. Siempre. Aunque te haya explicado por sexta vez esta semana cómo hacer esa sumatoria en Excel. Mientras te enseño a hacer tu trabajo, no hago el mío.
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4.- «¡Reunión de estatus a las 10!». Otra no, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor. No, por favor.
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5.- A mi me enseñaron a optar por la solución simple. Puede que hacerlo complicado te haga ganar +1 de expertise ante tu jefe pero me hace perder un tiempo precioso y solo añade a la ecuación probabilidades de cargarla en algún punto.
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6.- Y recuerda. Aunque a tu alrededor se esté desmoronando el mundo, concentración o muerte.
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Opiniones 64
  • Todos los que han hecho algo interesante en el mundo lo han hecho trabajando solos. Los pintores mucho café parisino y mucha absenta con la pandi pero a currar en el estudio solos, escritores ni te cuento, cuanto más aislados mejor. programadores, diseñadores, arquitectos… si te hace falta ayuda la pides y luego cada uno a su casa.
    Lo del coworking es falta de pasta o postureo. Es como compartir piso, que mola cuando eres un chaval pero luego es un coñazo.

  • Es q eso no es coworking. Es q estas rodeado de gente q no sabe hacer su trabajo. Currar con un equipo de profesionales siempre da como resultado algo mas grande y mejor.

  • Y sin olvidarnos de los palets que últimamente son co-protagonistas de nuestras vidas!!! … Ole y ole el artículo!!!!

  • no te falta razón. aunque no curres en co-working al uso, cualquier espacio creativo abierto en el que tengas que estar levantandote o recibas visitas inesperadas, por inspiradoras que sean, te puede romper el flow currando. en tiempos como este, en el que hay que amortizar el tiempo porque el mercado aprieta más, hay que saber gestionar esas pausas. personalmente prefiero ser ahora esa visita inspiradora, cuando a mi me viene bien que me pegue el aire un poco, que no recibirla 😉

  • No estoy de acuerdo en que todo lo interesante se ha hecho solo. Cierto es que no todo hay que hacerlo colaborando, pero nadie ha hecho nada bueno sin feedback de sus coetáneos, sin inspiración, sin consejos, sin críticas y sin colaborar en algún momento o fase del proyecto.

  • Mmmmnnn…coworking…un eufemismo de la modernidad laboral…coworking significa «haz aquello que no quiero hacer», «dame ideas (que luego las expongo como propias), «resuelve esto y dame la solución», etc…he conocido a unos cuantos ladrones de ideas con la excusa del coworking, claro que luego no había en cosalaring, ni el cobonus, ni el coincentiving, ni el copromoting y sí el «go-a-la-puten-rue»…claro que nunca les dejé. Cuando hay disparidad de niveles y de mieles a saborear es lo que tiene.

  • … Gracias. Mil gracias por poner negro sobre blanco lo que nadie dice. Y que, como fallinas sin cabeza que somos, nos han vendido y hemos comprado el tema colaborativo para NO VER que la abundancia se ha acabado y lo pobres de ailemnidad que ya somos y vamos a ser.

  • El coworking es compartir espacio para que me cueste más barato pero hay espacios de Coworking que cuestan más que el alquiler de mi casa; por lo que no sé a qué nueva economía responde. Por otra parte, el trabajo colaborativo crece porque no hay dinero y así hacemos trueque: de qué vivimos! Por ultimo ya están los que te piden colaboración y cuando les pides dinero se ofenden. Yo, últimamente, cuando oigo esa palabra; me voy corriendo. Muy bueno el artículo!

  • Vale, pero coworking se refiere más a profesionales y pequeñas empresas (startups) compartiendo un mismo espacio, no a la colaboración de un equipo.

  • uis, pues a mí eso me sonaba mu bonito, y ya tenía claro que se aprovechan los chupópteros de todo lo que es «co» porque absorben altruismo y solidaridad aún más. Total, si eres buena gente, tus valores te obligan a darles lo que ellos exigen como propio. Y como somos asín, pos asín nos va. Interesante artículo, pero a los «coworking» que sigo, también me molan en sus iniciativas 😛

  • Parte de razón hay, sobre todo me ha gustado el primer párrafo. ¡Sal de la redacción VALIENTE!
    Gente con mucha jeta siempre ha habido pero de ahí a todo lo demás….
    ¿Qué sería del lobo sin su manada? Lo bueno es saber a quién está en mi manada y qué aporta y cómo complementarnos. Y, para mi gusto no todo se puede afrontar desde la colaboración, aun así me parece una buena experiencia para ciertos temas.

  • jjajajajaj post genial, porque en realidad las ideas estas te molan, pero te joden que haya tanta parafernalia y rollo alrededor… es lo que tiene cuando las cosas se desmelenan.
    Es verdad eso de que no es fácil colaborar, el coworking… hacerlo bien es más complicado que hacer las cosas solo… y también hay mucha gente que no sabe aplicar bien los conceptos, y trápalas por todos lados los hay también en este mundillo.
    Las co- significa beneficio mutuo, tuyo y mío… y eso más de uno es imposible que lo entienda, aprenda y practique.

  • uf no se yo……no se yo……Y LOS PERFORMANCE?……Y LOS ESCENARIOS Y…… EL ESCAPARATISMO…….Y…..ETC…ETC….el trabajo en grupo…..pues es un reto…absolutamente malefico pero….se agradece

  • Eh, a ver , no me hagáis explicar el chiste y decir que, en realidad, tanto trabajo colaborativo como coworking no están ni bien ni mal. Al igual que tampoco lo está trabajar solo o aislado.

  • Lo malo de no hacer co-algo es que al parecer tarde o temprano tanta soledad te pone el mood a lo The Shining, y eso tampoco es tan divertido para el que está delante del enajenado…

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