fbpx
15 de marzo 2015    /   CREATIVIDAD
por
 

Elon Musk dice que la física enseña a pensar mejor

15 de marzo 2015    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

El miedo parpadea. Está encima de la mesa y se asoma desde las páginas de un libro de física. Richard P. Feynman sabía que esta asignatura, a menudo, producía terror. Por eso llevó sus conocimientos teóricos de mecánica, radiación y electromagnetismo a escenas cotidianas. A una playa con olas, a una cocina con una olla de agua hirviendo… Escribió esta explicación del mundo en tres volúmenes y los llamó Six Easy Pieces. Eran los años 60 y, poco tiempo después, la obra ya era un clásico.
El Premio Nobel de Física de 1965 bajó del piso de arriba, donde habitan las grandes teorías, a ras del suelo. Allí el movimiento, el calor y la electricidad no son fórmulas de dígitos y letras. Son una estampida porque un perro te va a morder, un día de playa sin sombrilla o una bombilla que se ha fundido. El profesor, al que después llamarían ‘el gran explicador’, sabía hacer lo más difícil: hacer que las cosas fueran fáciles.
Ese libro fue a parar a una casa sudafricana donde vivía un niño llamado Elon Musk. Aunque aquello tampoco era tan raro. El padre era ingeniero y, en ese hogar, miraban los objetos desde la curiosidad de la técnica. Musk quedó fascinado con la visión del mundo que leyó en Six Easy Pieces. Todo lo que tenía alrededor podía explicarse mediante relaciones de fuerza, pesos y energía.
Y llegó un día en que el hombre al que hoy proclaman como el nuevo Steve Jobs, el que dijo que llenaría el mundo de coches eléctricos y el que quiere establecer las primeras colonias humanas en Marte entró en la universidad. Estudió Empresariales y, por supuesto, Física.

La auténtica obsesión de Elon Musk es crear colonias humanas en Marte


Musk es hoy, sobre todo, un inventor y una persona de negocios. Dirige una compañía de coches eléctricos (Tesla Motors), y otra de cohetes y naves espaciales (Space X). Está detrás de un nuevo medio de transporte similar a un tren que viajará dentro de una cápsula a casi 1.150 kilómetros por hora (el Hyperloop) y de la fabricación de satélites de bajo coste que lleven internet al aldeorrio más íntimo del planeta. Pero su máxima ambición y su auténtica obsesión es sacar a los humanos de este mundo y transportarlos a Marte.
En la trayectoria meteórica de este hombre de 43 años hay mucho de lo que aprendió, en su infancia, leyendo Six Easy Pieces y, en su juventud, estudiando física en la universidad. Esta disciplina «proporciona un marco de pensamiento que te permite comprender los elementos de la realidad contrarios a la lógica», dijo en una entrevista con Business Insider. «Algo como la física cuántica no es muy intuitivo pero los principios de la física resultan muy útiles para ir descubriendo nuevos conocimientos. Esta disciplina desarrolla una estructura de pensamiento muy eficaz para hallar respuestas correctas que se apartan de lo obvio. Aunque, por supuesto, hacer esto requiere un gran esfuerzo mental».
Este marco de pensamiento se basa en intentar averiguar principios últimos de razonamiento. «Es una forma de trabajo en la que tratas de identificar las verdades fundamentales de lo que estás investigando y comenzar a hacer deducciones desde ahí».

Ignasi Giró: «La física trata de entender el porqué de muchísimas cosas que nadie entiende»


Musk piensa que para abordar un reto, a menudo, partimos de un error. «Tendemos a pensar por analogía. Si razonas de este modo, asumes que las cosas son así sin preguntarte nada más». Esto, llevado al ras del suelo, significa que si un submarino avanzara en línea recta, todos los submarinos se moverían igual. El inventor sabía que las ideas preconcebidas nunca atracan en puertos insólitos. Por eso, si quería construir naves espaciales de bajo coste, tenía que aplicar lo que aprendió en clase de física y analizar el coste de los cohetes partiendo casi de sus mismísimos átomos.
El inventor explicó en el blog 99u que, cuando querían construir sus primeros cohetes, si hubieran pensado por analogía, habrían preguntado por los precios de mercado. Pero eso implicaría crear las naves de siempre al precio usual. Ellos, en cambio, investigaron qué componentes y materias primas necesita un cohete para salir volando y descubrieron que podían lanzar uno al espacio por solo el 2% de lo que invierten el resto de compañías aeroespaciales en un bólido.
Lo que enseña la física está detrás del imprescindible arte de crear. El fundador de Honest & Smile, Ignasi Giró, también estudió Ciencias Físicas y después trabajó como creativo publicitario e inventor. El que se describe como ‘físico creativo y emprendedor optimista’ dice que «la física es como una filosofía muy estricta con el proceso».
«La física trata de entender y explicar el porqué de muchísimas cosas que nadie entiende», continúa. «Y eso tiene mucho que ver con la creatividad porque implica que las respuestas que tienes ahora no contestan a las preguntas que te planteas. Tienes que buscar nuevas metodologías y estar constantemente trabajando en terrenos que no conoces».

Giró: «Un solo científico no hace nada. Todo surge de la colaboración»


Esa es la primera lección de creatividad que te enseña la física. Después vienen las metodologías. «En la carrera tenía un profesor ruso que decía que en dos años olvidaríamos lo que aprendíamos de memoria. Él quería enseñarnos a pensar. Y eso hizo. Nos mostró metodologías de búsqueda, de ir paso a paso, de tratar de ser sistemático, de evitar derrumbarte ante retos que parecen imposibles y de saber que, yendo poquito a poquito, se construyen edificios conceptuales impresionantes».
Y, por último, la física enseñó a Giró un concepto que una cuerda no sabría medir: la humildad. En aquellas lecciones de la universidad, un día, Giró se sintió «una miniatura en un universo absolutamente inmenso que apenas comprendemos». Pero desde la pequeñez vio la inmensidad. Y se dio cuenta de que el paedocypris (el pez más pequeño del mundo) hace el océano. Especialmente, cuando son muchos paedocypris nadando en manada. «Te das cuenta de que un solo científico no hace nada. Cada teoría nace de la anterior y sienta las bases de la siguiente. Y así se aplastan los egos. Esto también es importante para la creatividad».
Imagen de portada: Hyperloop

El miedo parpadea. Está encima de la mesa y se asoma desde las páginas de un libro de física. Richard P. Feynman sabía que esta asignatura, a menudo, producía terror. Por eso llevó sus conocimientos teóricos de mecánica, radiación y electromagnetismo a escenas cotidianas. A una playa con olas, a una cocina con una olla de agua hirviendo… Escribió esta explicación del mundo en tres volúmenes y los llamó Six Easy Pieces. Eran los años 60 y, poco tiempo después, la obra ya era un clásico.
El Premio Nobel de Física de 1965 bajó del piso de arriba, donde habitan las grandes teorías, a ras del suelo. Allí el movimiento, el calor y la electricidad no son fórmulas de dígitos y letras. Son una estampida porque un perro te va a morder, un día de playa sin sombrilla o una bombilla que se ha fundido. El profesor, al que después llamarían ‘el gran explicador’, sabía hacer lo más difícil: hacer que las cosas fueran fáciles.
Ese libro fue a parar a una casa sudafricana donde vivía un niño llamado Elon Musk. Aunque aquello tampoco era tan raro. El padre era ingeniero y, en ese hogar, miraban los objetos desde la curiosidad de la técnica. Musk quedó fascinado con la visión del mundo que leyó en Six Easy Pieces. Todo lo que tenía alrededor podía explicarse mediante relaciones de fuerza, pesos y energía.
Y llegó un día en que el hombre al que hoy proclaman como el nuevo Steve Jobs, el que dijo que llenaría el mundo de coches eléctricos y el que quiere establecer las primeras colonias humanas en Marte entró en la universidad. Estudió Empresariales y, por supuesto, Física.

La auténtica obsesión de Elon Musk es crear colonias humanas en Marte


Musk es hoy, sobre todo, un inventor y una persona de negocios. Dirige una compañía de coches eléctricos (Tesla Motors), y otra de cohetes y naves espaciales (Space X). Está detrás de un nuevo medio de transporte similar a un tren que viajará dentro de una cápsula a casi 1.150 kilómetros por hora (el Hyperloop) y de la fabricación de satélites de bajo coste que lleven internet al aldeorrio más íntimo del planeta. Pero su máxima ambición y su auténtica obsesión es sacar a los humanos de este mundo y transportarlos a Marte.
En la trayectoria meteórica de este hombre de 43 años hay mucho de lo que aprendió, en su infancia, leyendo Six Easy Pieces y, en su juventud, estudiando física en la universidad. Esta disciplina «proporciona un marco de pensamiento que te permite comprender los elementos de la realidad contrarios a la lógica», dijo en una entrevista con Business Insider. «Algo como la física cuántica no es muy intuitivo pero los principios de la física resultan muy útiles para ir descubriendo nuevos conocimientos. Esta disciplina desarrolla una estructura de pensamiento muy eficaz para hallar respuestas correctas que se apartan de lo obvio. Aunque, por supuesto, hacer esto requiere un gran esfuerzo mental».
Este marco de pensamiento se basa en intentar averiguar principios últimos de razonamiento. «Es una forma de trabajo en la que tratas de identificar las verdades fundamentales de lo que estás investigando y comenzar a hacer deducciones desde ahí».

Ignasi Giró: «La física trata de entender el porqué de muchísimas cosas que nadie entiende»


Musk piensa que para abordar un reto, a menudo, partimos de un error. «Tendemos a pensar por analogía. Si razonas de este modo, asumes que las cosas son así sin preguntarte nada más». Esto, llevado al ras del suelo, significa que si un submarino avanzara en línea recta, todos los submarinos se moverían igual. El inventor sabía que las ideas preconcebidas nunca atracan en puertos insólitos. Por eso, si quería construir naves espaciales de bajo coste, tenía que aplicar lo que aprendió en clase de física y analizar el coste de los cohetes partiendo casi de sus mismísimos átomos.
El inventor explicó en el blog 99u que, cuando querían construir sus primeros cohetes, si hubieran pensado por analogía, habrían preguntado por los precios de mercado. Pero eso implicaría crear las naves de siempre al precio usual. Ellos, en cambio, investigaron qué componentes y materias primas necesita un cohete para salir volando y descubrieron que podían lanzar uno al espacio por solo el 2% de lo que invierten el resto de compañías aeroespaciales en un bólido.
Lo que enseña la física está detrás del imprescindible arte de crear. El fundador de Honest & Smile, Ignasi Giró, también estudió Ciencias Físicas y después trabajó como creativo publicitario e inventor. El que se describe como ‘físico creativo y emprendedor optimista’ dice que «la física es como una filosofía muy estricta con el proceso».
«La física trata de entender y explicar el porqué de muchísimas cosas que nadie entiende», continúa. «Y eso tiene mucho que ver con la creatividad porque implica que las respuestas que tienes ahora no contestan a las preguntas que te planteas. Tienes que buscar nuevas metodologías y estar constantemente trabajando en terrenos que no conoces».

Giró: «Un solo científico no hace nada. Todo surge de la colaboración»


Esa es la primera lección de creatividad que te enseña la física. Después vienen las metodologías. «En la carrera tenía un profesor ruso que decía que en dos años olvidaríamos lo que aprendíamos de memoria. Él quería enseñarnos a pensar. Y eso hizo. Nos mostró metodologías de búsqueda, de ir paso a paso, de tratar de ser sistemático, de evitar derrumbarte ante retos que parecen imposibles y de saber que, yendo poquito a poquito, se construyen edificios conceptuales impresionantes».
Y, por último, la física enseñó a Giró un concepto que una cuerda no sabría medir: la humildad. En aquellas lecciones de la universidad, un día, Giró se sintió «una miniatura en un universo absolutamente inmenso que apenas comprendemos». Pero desde la pequeñez vio la inmensidad. Y se dio cuenta de que el paedocypris (el pez más pequeño del mundo) hace el océano. Especialmente, cuando son muchos paedocypris nadando en manada. «Te das cuenta de que un solo científico no hace nada. Cada teoría nace de la anterior y sienta las bases de la siguiente. Y así se aplastan los egos. Esto también es importante para la creatividad».
Imagen de portada: Hyperloop

Compártelo twitter facebook whatsapp
Good Fucking Design Advice
Sopa de Neón
Con el paso cambiado: 5 casos de procesiones alternativas, irreverentes y sandungueras
Nivea estrena espacio pop up y verbo por su centenario
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 4
  • Menuda gilipollez de articulo. Para empezar la fisica no es que ayude a pensar mejor, la fisica se basa en razonamientos pars explicar lo que sucede al nuestro alrededor. Y para terminar las teorias no son algo como las ideas platonicas que estan divangando por el subsconciente, son teorias que intentan explicar cosas cotidianas y a pregntas sencillas, que «casualmente» son las mas complicadas de responder.Se nota que quien escribio este «articulo» ni tiene ni idea sobre fisica ni tiene ni idea sobre escribir.
    Posdata: dedicate a otra cosa.

    • Y así es como escribe la gente que se dedica a repetir lo que hacen los demás sin llegar nunca a nada.
      No es que la física sea filosofía, sino que para la física (como para todo en la vida) hace falta aplicar métodos filosóficos. Sin un cuestionamiento, sin romper moldes de las ideas preconcebidas, sin pasión, sin tener claro hacia donde te quieres dirigir, la física (y el arte, la ciencia, los negocios, las relaciones, todo) no es más que una herramienta sin objetivo ni razón de estudio.
      La física no es una herramienta para pensar, es una oportunidad.

  • Las pelotudeces que hay que leer de ignorantes como vos. «No es que ayude a pensar mejor» decis pero aseveras «utiliza razonamientos para explicar lo que sucede a nuestro alrededor «. Ese razonamiento logico que vos mismo afirmas usa la fisica es la razon a poder afirmar que la fisica enseña a pensar mejor. Tanto musk como la autora de este articulo tienen completa razon. Deja de hablar desde la ignorancia y agarra un libro de fisica. Por tu pobre capacidad de argumentacion ae nota que nunca lo hiciste. No te conectan doa neuronas para gestar una idea ni de casualidad

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *