4 de junio 2010    /   IDEAS
por
 

Innosfera | Emilio Rey: “Las empresas deben ofrecer ‘cariño’ como valor añadido”

4 de junio 2010    /   IDEAS     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

nature

Ojo, no es necesario que Emilio Botín venga a darme un beso en la mejilla cuando ingrese mi nómina. Lo que sí diferencia a unas empresas de otras, según Emilio Rey (@digitalmeteo), es la personalización de servicios. Hacer notar al usuario que no es uno más entre un millón, puede dar a algunos proyectos el impulso definitivo para el despegue. Lo explicó en la edición de junio de Innosfera, el evento mensual sobre innovación celebrado el miércoles en el Centro de Innovación del BBVA.

En estos tiempos que corren, los necios tienen la excusa perfecta para todo. Cuando cualquier ideólogo en una empresa se niega a ofrecer soluciones innovadoras, cuando se aferra a lo establecido en el pergamino, aflora sin remedio la ya manida excusa. ‘La crisis’, ese monstruo de tres cabezas, alcanza a cualquier cosa y se ha convertido en la justificación de los perezosos. En Innosfera se pudo asistir a la exposición de algunos proyectos que utilizan la crisis como motor de cambio y no como pegamento para aferrarse a las circunstancias establecidas.

“Trabajamos para Marca ofreciendo predicciones meteorológicas que ayudan a los aficionados a llevar la indumentaria corrcta a  los estadios. Estos pequeños servicios hacen que el cliente elija a Marca en lugar de a otro medio”. Ese fue unos de los ejemplos que propuso  Emilio Rey en el entorno de una charla centrada en casos prácticos acerca de innovación y sostenibilidad. Para él, estas muestras de “cariño” resumen la esencia de las nuevas posibilidades abiertas por el mmomento que vive la comunicación en Internet.

Aludió Rey también a las posibilidades que las redes sociales, por poner un ejemplo de organización de la distribución de información, han abierto a su campo de investigación y trabajo. “La meteorología sufrió previamente dos revoluciones. La invención del termómetro y el barómetro en el siglo XVII fue la primera. Luego, pudimos ver el planeta desde fuera gracias a los satélites y los ordenadores. Eso ocurrió en 1960 y representó el segundo gran cambio. Para la tercera revolución es necesario que toda la información recabada por los distintos especialistas y profesionales sea distribuída eficientemente en todas las direcciones necesarias. Creo que estamos en disposición deue se produzca ese definitivo cambio”, explicó.

Juan Merín(@tienetela), por su parte, entiende el cariño de otra manera. Para ‘Esta bolsa tiene tela’, el proyecto en el que está implicado, la forma de que el mundo cambie recurre a un camino trazado que pasa por los puntos “tierra, personas, productores y consumidores”. Consumo responsable, rechazo a los cultivos transgénicos, implicación de toda una comunidad de ciudadanos de zonas deprimidas y concienciación de los habitantes de otras zonas más desarrolladas, son las líneas maestra que guían a la fundación Fabrics for Freedom. “La sociedad está basada en la dictadura que aplican las cuentas de beneficios. Es posible el desarrollo humano a través de la sostenibilidad”, remarcó.

Su proyecto coordina la fabricación de bolsas de algodón manufacturadas en puntos deprimidos de India. Todos los beneficios obtenidos por la venta de estas bolsas, que se están vendiendo en Vips, por poner algún ejemplo, vuelve a revertir en la misma comunidad. “Hemos comenzado con estas bolsas, pero pretendemos crear distintos productos con tejidos diferentes procedentes de diversos paises. Queremos que cada bolsa, cada producto, tenga una bonita historia detrás”.

Nicolás Boullosa, emprendedor y periodista, apeló a la “imitación de patrones de y comportamientos que se dan en la naturaleza para desarrollar todo tipo de ideas”. Asimismo recalcó la necesidad de que todos esos proyectos calculen las consecuencias medioambientales que pueden tener sobre la Tierra. Desde *faircompanies, su almacén de información y herramientas para la sostenibilidad, ofrece muchas ideas para hacer posibles que la conciencia ecológica se pueda aplicar a proyectos industriales. “Es importante preguntarse cómo casar tecnología y procesos con las consecuencias que pueden tener en la naturaleza”, explicó. Sin embargo, llamó la atención para que todos los avances que se están llevando a cabo en la sociedad no permitan que se pierda la perspectiva. “Vamos tan rápido que estamos perdiendo lo malo, pero también muchas de las cosas buenas que tenemos”, reclamó.

Terminó la edición de junio de Innosfera con una enseñanza que se debe transmitir de padres a hijos y de la que Emilio Rey ha hecho bandera. “¡Todos los termómetros que se ven en la calle mienten!”. Difundan la palabra.

nature

Ojo, no es necesario que Emilio Botín venga a darme un beso en la mejilla cuando ingrese mi nómina. Lo que sí diferencia a unas empresas de otras, según Emilio Rey (@digitalmeteo), es la personalización de servicios. Hacer notar al usuario que no es uno más entre un millón, puede dar a algunos proyectos el impulso definitivo para el despegue. Lo explicó en la edición de junio de Innosfera, el evento mensual sobre innovación celebrado el miércoles en el Centro de Innovación del BBVA.

En estos tiempos que corren, los necios tienen la excusa perfecta para todo. Cuando cualquier ideólogo en una empresa se niega a ofrecer soluciones innovadoras, cuando se aferra a lo establecido en el pergamino, aflora sin remedio la ya manida excusa. ‘La crisis’, ese monstruo de tres cabezas, alcanza a cualquier cosa y se ha convertido en la justificación de los perezosos. En Innosfera se pudo asistir a la exposición de algunos proyectos que utilizan la crisis como motor de cambio y no como pegamento para aferrarse a las circunstancias establecidas.

“Trabajamos para Marca ofreciendo predicciones meteorológicas que ayudan a los aficionados a llevar la indumentaria corrcta a  los estadios. Estos pequeños servicios hacen que el cliente elija a Marca en lugar de a otro medio”. Ese fue unos de los ejemplos que propuso  Emilio Rey en el entorno de una charla centrada en casos prácticos acerca de innovación y sostenibilidad. Para él, estas muestras de “cariño” resumen la esencia de las nuevas posibilidades abiertas por el mmomento que vive la comunicación en Internet.

Aludió Rey también a las posibilidades que las redes sociales, por poner un ejemplo de organización de la distribución de información, han abierto a su campo de investigación y trabajo. “La meteorología sufrió previamente dos revoluciones. La invención del termómetro y el barómetro en el siglo XVII fue la primera. Luego, pudimos ver el planeta desde fuera gracias a los satélites y los ordenadores. Eso ocurrió en 1960 y representó el segundo gran cambio. Para la tercera revolución es necesario que toda la información recabada por los distintos especialistas y profesionales sea distribuída eficientemente en todas las direcciones necesarias. Creo que estamos en disposición deue se produzca ese definitivo cambio”, explicó.

Juan Merín(@tienetela), por su parte, entiende el cariño de otra manera. Para ‘Esta bolsa tiene tela’, el proyecto en el que está implicado, la forma de que el mundo cambie recurre a un camino trazado que pasa por los puntos “tierra, personas, productores y consumidores”. Consumo responsable, rechazo a los cultivos transgénicos, implicación de toda una comunidad de ciudadanos de zonas deprimidas y concienciación de los habitantes de otras zonas más desarrolladas, son las líneas maestra que guían a la fundación Fabrics for Freedom. “La sociedad está basada en la dictadura que aplican las cuentas de beneficios. Es posible el desarrollo humano a través de la sostenibilidad”, remarcó.

Su proyecto coordina la fabricación de bolsas de algodón manufacturadas en puntos deprimidos de India. Todos los beneficios obtenidos por la venta de estas bolsas, que se están vendiendo en Vips, por poner algún ejemplo, vuelve a revertir en la misma comunidad. “Hemos comenzado con estas bolsas, pero pretendemos crear distintos productos con tejidos diferentes procedentes de diversos paises. Queremos que cada bolsa, cada producto, tenga una bonita historia detrás”.

Nicolás Boullosa, emprendedor y periodista, apeló a la “imitación de patrones de y comportamientos que se dan en la naturaleza para desarrollar todo tipo de ideas”. Asimismo recalcó la necesidad de que todos esos proyectos calculen las consecuencias medioambientales que pueden tener sobre la Tierra. Desde *faircompanies, su almacén de información y herramientas para la sostenibilidad, ofrece muchas ideas para hacer posibles que la conciencia ecológica se pueda aplicar a proyectos industriales. “Es importante preguntarse cómo casar tecnología y procesos con las consecuencias que pueden tener en la naturaleza”, explicó. Sin embargo, llamó la atención para que todos los avances que se están llevando a cabo en la sociedad no permitan que se pierda la perspectiva. “Vamos tan rápido que estamos perdiendo lo malo, pero también muchas de las cosas buenas que tenemos”, reclamó.

Terminó la edición de junio de Innosfera con una enseñanza que se debe transmitir de padres a hijos y de la que Emilio Rey ha hecho bandera. “¡Todos los termómetros que se ven en la calle mienten!”. Difundan la palabra.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Bina48: la primera mujer tecnológicamente inmortal
Los cambios que no sabemos ver
¿Cómo evitar políticos comprados por los que pagan sus campañas? Con cupones democráticos
Violeta, la periodista, telegrafista y dama roja que impulsó la liberación de la mujer a principios del XX
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 3
  • Muy buen artículo.

    Conozco a Emilio Rey (digitalmeteo) personalmente y me alegro de que esté trabajando tanto y obtenga tan buenos resultados.

    Desde luego que con cariño te ganas a la gente.

  • Comentarios cerrados.