fbpx
27 de enero 2012    /   CREATIVIDAD
por
 

EN+: Diseño social para «cambiar las cosas en vez de protestar»

27 de enero 2012    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Un día apareció una petición en Actuable. “Queremos que Yorokobu entreviste a Diseño Social EN+”. Pidieron firmas y consiguieron más de 200. Sucumbimos. La primera conclusión fue que una estrategia así merecía una entrevista. La hicimos. La segunda, que una asociación dedicada a enseñar diseño social, definitivamente, merecía esa entrevista.

Diseño Social EN+ menciona su actividad desde su nombre mismo: diseño social. Pero el término es reciente y, a menudo, desconocido. “El concepto está vivo, en evolución. Nace en contraposición al concepto de diseño orientado a fines meramente comerciales. Pero no tienen por qué ser términos opuestos. Necesitamos explorar qué conceptos y métodos podemos aplicar a soluciones concretas, así como qué tipo de metodología debe sustentar el diseño social. Sin fórmulas cerradas”, dice María Hidalgo, responsable de contenido, comunicación y diseño social de EN+.

“El diseño social consiste en dar soluciones de diseño y comunicación a problemas que tiene la gente”, continúa Hidalgo. “Hay que olvidar lo que ya está creado y construir cosas nuevas. En un contexto en el que no nos gusta lo que hay, en vez de protestar, tenemos que cambiar las cosas nosotros mismos”.

Diseño Social EN+ nació para hacer proyectos sociales pero, en poco tiempo, descubrió que había una labor pedagógica importante que hacer. La disciplina no es aún suficientemente conocida. “Nuestra idea era crear cursos para aprender entre todos”, cuenta la responsable de comunicación.

“En la enseñanza tradicional, los profesores explican y luego preguntan a los alumnos para ver si lo han asimilado. Nosotros no queríamos hacer lo mismo. Optamos por crear un foro en el que se abordaran proyectos de diseño social en el que entre muchas personas puedan ofrecer soluciones distintas a un mismo problema. Nos interesan las reflexiones de las personas más que aprender solo teorías”.

El primer curso online empezó el 9 de enero y durará dos meses. El curso de 250 horas cuesta 25 euros y para los alumnos de los países más pobres es gratuito. La finalidad del curso es aprender a hacer un proyecto de diseño social y, además, hacerlo. Para eso hay una parte teórica y otra práctica.

La tutoría, durante los dos meses del curso, es constante y no solo se lleva a cabo con los profesores. “Los alumnos también hablan entre ellos y forman grupos para comentar sus proyectos”, explica Hidalgo. En el plazo de un año siguen en contacto para finalizar el trabajo.

Los proyectos tienen, además, otra finalidad. Pretenden servir de inspiración para otros diseñadores sociales. Por eso la intención es hacer entre todos los alumnos que quieran un libro autoeditado que cuente el desarrollo e implantación de sus iniciativas.

Un día apareció una petición en Actuable. “Queremos que Yorokobu entreviste a Diseño Social EN+”. Pidieron firmas y consiguieron más de 200. Sucumbimos. La primera conclusión fue que una estrategia así merecía una entrevista. La hicimos. La segunda, que una asociación dedicada a enseñar diseño social, definitivamente, merecía esa entrevista.

Diseño Social EN+ menciona su actividad desde su nombre mismo: diseño social. Pero el término es reciente y, a menudo, desconocido. “El concepto está vivo, en evolución. Nace en contraposición al concepto de diseño orientado a fines meramente comerciales. Pero no tienen por qué ser términos opuestos. Necesitamos explorar qué conceptos y métodos podemos aplicar a soluciones concretas, así como qué tipo de metodología debe sustentar el diseño social. Sin fórmulas cerradas”, dice María Hidalgo, responsable de contenido, comunicación y diseño social de EN+.

“El diseño social consiste en dar soluciones de diseño y comunicación a problemas que tiene la gente”, continúa Hidalgo. “Hay que olvidar lo que ya está creado y construir cosas nuevas. En un contexto en el que no nos gusta lo que hay, en vez de protestar, tenemos que cambiar las cosas nosotros mismos”.

Diseño Social EN+ nació para hacer proyectos sociales pero, en poco tiempo, descubrió que había una labor pedagógica importante que hacer. La disciplina no es aún suficientemente conocida. “Nuestra idea era crear cursos para aprender entre todos”, cuenta la responsable de comunicación.

“En la enseñanza tradicional, los profesores explican y luego preguntan a los alumnos para ver si lo han asimilado. Nosotros no queríamos hacer lo mismo. Optamos por crear un foro en el que se abordaran proyectos de diseño social en el que entre muchas personas puedan ofrecer soluciones distintas a un mismo problema. Nos interesan las reflexiones de las personas más que aprender solo teorías”.

El primer curso online empezó el 9 de enero y durará dos meses. El curso de 250 horas cuesta 25 euros y para los alumnos de los países más pobres es gratuito. La finalidad del curso es aprender a hacer un proyecto de diseño social y, además, hacerlo. Para eso hay una parte teórica y otra práctica.

La tutoría, durante los dos meses del curso, es constante y no solo se lleva a cabo con los profesores. “Los alumnos también hablan entre ellos y forman grupos para comentar sus proyectos”, explica Hidalgo. En el plazo de un año siguen en contacto para finalizar el trabajo.

Los proyectos tienen, además, otra finalidad. Pretenden servir de inspiración para otros diseñadores sociales. Por eso la intención es hacer entre todos los alumnos que quieran un libro autoeditado que cuente el desarrollo e implantación de sus iniciativas.

Compártelo twitter facebook whatsapp
El accidente ilustrado entre Marty McFly y Madmax
¿Qué es el pensamiento de diseño?
36 days of type: el pequeño gran proyecto de tipografía colectiva
El español que inventó el traje espacial
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 7
  • Hola, en mi humilde opinión creo que además de hacer diseño y ser diseñadores somos humanos; esta condición también nos empuja a tomar parte dentro del largo camino que es vivir en sociedad. Una de las cosas más importantes es la preocupación del individuo hacia la comunidad en la que vive, y los diseñadores somos eso: individuos viviendo en sociedad. Y en esta sociedad como en cualquiera, siempre lo mejor ha sido la actitud de compartir, sobre todo con aquellos que tienen menos suerte. Y una de las mejores herramientas es la de compartir el conocimiento. La educación es una de las armas más poderosas.
    Pero también hay que protestar, porque generalmente cuando protestamos lo hacemos porque se ha vulnerado un derecho. Educación y protesta deberían ir de la mano.

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *