5 de noviembre 2009    /   IDEAS
por
 

En el ojo ajeno: Ese momentillo naming…

5 de noviembre 2009    /   IDEAS     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista Noviembre haciendo clic aquí.

naming

Al final, hasta que no le ponemos un nombre a las cosas, incluso las malas, no las identificamos bien. Me refiero a casos y cosas que pasan y que no creo pasen por la disciplina del naming pero que seguro tienen su momentillo… Así que hoy no hablaré tanto de marcas, aunque quizás lo sean en algún sentido.

Huelga decir que cualquier parecido de estas historietas con la realidad serían pura ¡noticia!.

Gürtel: Mi imagino un juzgado, casi vacío y de noche, gente agotada, con el nudo de la corbata por el ombligo e informes hasta las orejas y un fluorescente que falla en el techo -“ y cómo le llamamos a esto?”,  “ puesssssss…. Gürtel”, “¿y eso?”. “Este yogur de LIDL que se llama así” “… pues venga, no se hable más…. además en Google dice que significa cinturón en alemán,.. “pues lo hemos clavao”.

Malaya: algo mas hábil el momentillo. Un comisario diligente, cartesiano, raya a un lado y que colecciona películas de espías en su despacho impoluto, “porque de todo se aprende”. – “A ver, veamos se trata de un conjunto de actuaciones que abarcan desde Málaga a Marbella…osea empieza por “Mala” y acaba por “lla”…mmmm..- “Mari Carmen, venga a un momento a mi despacho, necesito de nuevo de su inventiva…”

Los Family Names de huracanes: Dos tipos en Alabama delante de un radar meteorológico con la bata blanca tirando a sucia, los pies en la mesa y rebuscando con los palillos en la comida china para llevar…”se llamará Katrina como mi suegra, le hará ilusión”.  “De eso nada, este me toca a mi y se llamará Mitch…como Buchannan, mi ídolo de la playa”.

Y las marcas de respaldo corporativo? De aquel Watergate, vinieron estos Irangate, o mas cercano el Naningate del Madrid. Imagino a un editor de periódico nervioso antes de que su primicia salga en primera página  “!ponedle el gate, ponedle el gate detrás, que esto es una cosa muy seria!”.

Normalmente, ese “momentillo” naming en el mundo de las marcas no es tal, es disciplina y metodología, es crítico porque es mucho lo que uno se juega. Pero es innegable que en la vida cotidiana se aplican técnicas de branding de forma intuitiva…y viceversa también.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista Noviembre haciendo clic aquí.

naming

Al final, hasta que no le ponemos un nombre a las cosas, incluso las malas, no las identificamos bien. Me refiero a casos y cosas que pasan y que no creo pasen por la disciplina del naming pero que seguro tienen su momentillo… Así que hoy no hablaré tanto de marcas, aunque quizás lo sean en algún sentido.

Huelga decir que cualquier parecido de estas historietas con la realidad serían pura ¡noticia!.

Gürtel: Mi imagino un juzgado, casi vacío y de noche, gente agotada, con el nudo de la corbata por el ombligo e informes hasta las orejas y un fluorescente que falla en el techo -“ y cómo le llamamos a esto?”,  “ puesssssss…. Gürtel”, “¿y eso?”. “Este yogur de LIDL que se llama así” “… pues venga, no se hable más…. además en Google dice que significa cinturón en alemán,.. “pues lo hemos clavao”.

Malaya: algo mas hábil el momentillo. Un comisario diligente, cartesiano, raya a un lado y que colecciona películas de espías en su despacho impoluto, “porque de todo se aprende”. – “A ver, veamos se trata de un conjunto de actuaciones que abarcan desde Málaga a Marbella…osea empieza por “Mala” y acaba por “lla”…mmmm..- “Mari Carmen, venga a un momento a mi despacho, necesito de nuevo de su inventiva…”

Los Family Names de huracanes: Dos tipos en Alabama delante de un radar meteorológico con la bata blanca tirando a sucia, los pies en la mesa y rebuscando con los palillos en la comida china para llevar…”se llamará Katrina como mi suegra, le hará ilusión”.  “De eso nada, este me toca a mi y se llamará Mitch…como Buchannan, mi ídolo de la playa”.

Y las marcas de respaldo corporativo? De aquel Watergate, vinieron estos Irangate, o mas cercano el Naningate del Madrid. Imagino a un editor de periódico nervioso antes de que su primicia salga en primera página  “!ponedle el gate, ponedle el gate detrás, que esto es una cosa muy seria!”.

Normalmente, ese “momentillo” naming en el mundo de las marcas no es tal, es disciplina y metodología, es crítico porque es mucho lo que uno se juega. Pero es innegable que en la vida cotidiana se aplican técnicas de branding de forma intuitiva…y viceversa también.

Compártelo twitter facebook whatsapp
El mayordomo virtual que sustituirá a tu móvil
Suiza no es ni buena ni mala… es rara
¿Qué quieren decir cuando envían un narcomensaje?
Portadas de discos y revistas para pegar el cambiazo en un museo
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 6
  • …sin olvidar el Monicagate.
    Menos mal que el puritanismo americano vela por lo políticamente correcto. No me quiero ni imaginar el naming español del caso Lewinsky…

  • Qué agudeza!! Siempre he pensado cóm pondrían esos nombres a los ” casos”, lo he visualizado!! Genial!!

  • Comentarios cerrados.

    Publicidad