18 de noviembre 2010    /   IDEAS
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En el Ojo Ajeno: la publicidad tontorrona del futuro

18 de noviembre 2010    /   IDEAS     por          
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No se cómo, pero en una comida reciente acabamos hablando de que hoy en día Dumbo sería una película políticamente incorrecta: maltrato animal, todos borrachos en el circo, mofa de una malformación congénita…

Esta semana ando bastante colocado a frenadoles así que me quedé con la copla y estuve viendo unos cuantos blogs sobre publicidad antigua que hoy sería inviable. Como aquella que decía: cada vez más doctores que fuman eligen Camel (toma ya).

En esta espiral silenciosa de pseudo puritanismo-talante-eco-igualdad-amable en la que estamos metidos, vamos cediendo terreno para no pisar el meñique a nadie y estamos llegando a territorios anodinos, vacíos. Y acabaremos haciendo publirreportajes.

Últimamente ya no se trata de no ofender a nadie sino que se trata de agradar; y luego, de paso, vender. Leo que Hard Rock, cadena de hamburguesas y raciones XXL, presenta un programa que se llama un “Imagine there´s no Hunger” para un mundo sin hambre, paradójico. Ausonia abandera la lucha contra el cáncer de mama y Johnnie Walker aboga por el consumo moderado. Iniciativas todas ellas muy loables, legítimas y recomendables…. pero desde luego no altruistas, así que la contracorriente purista no tardará en decir que eso también lo hacen con fines comerciales, y se prohibirá también ser generoso o comunicarlo…

Además, a este paso, en el futuro se exigirá que la publicidad sólo muestre situaciones realistas, no intrusivas y transparentes; de forma que se evite cualquier situación engañosa u ofensiva con alguien por muy lejos que viva. Será obligatorio, por ejemplo, adaptar la publicidad de los coches para que no supongan una “evocación de una realidad distinta a la que el usuario tendrá si compra el vehículo”. Esto es, será obligatorio que el spot incluya escenas en atascos y un modelo cabreado dentro.

Si se recurre al humor, esa practica hipócrita de las marcas para generar empatía comercial (dirán ellos), deberá aparecer un subtítulo parpadeando avisando: Efecto publicitario: broma.

Deberemos avisar de que hacemos publicidad antes de hacerla, no sea que alguien denuncie que le hemos pillado desprevenido. Y deberemos poner cierres como los de productos farmacéuticos diciendo: “Escenas rodadas con modelos publicitarias maquilladas hasta ser irreconocibles. Uso de teleobjetivos para conseguir desenfoques estéticos. Consulte con su psicólogo si realmente necesita este producto antes de adquirirlo”.

En publicidad, a mí siempre me ha encantado la provocación. La provocación productiva, ingeniosa, visual o de significados, sutil, no burda, la sonrisa mental y los guiños. Así que como soy un rebelde indomable, un transgresor peligroso, hoy mismo pienso ver Dumbo con mi hija, aún a riesgo de ser condenado. Con dos frenadoles.

No se cómo, pero en una comida reciente acabamos hablando de que hoy en día Dumbo sería una película políticamente incorrecta: maltrato animal, todos borrachos en el circo, mofa de una malformación congénita…

Esta semana ando bastante colocado a frenadoles así que me quedé con la copla y estuve viendo unos cuantos blogs sobre publicidad antigua que hoy sería inviable. Como aquella que decía: cada vez más doctores que fuman eligen Camel (toma ya).

En esta espiral silenciosa de pseudo puritanismo-talante-eco-igualdad-amable en la que estamos metidos, vamos cediendo terreno para no pisar el meñique a nadie y estamos llegando a territorios anodinos, vacíos. Y acabaremos haciendo publirreportajes.

Últimamente ya no se trata de no ofender a nadie sino que se trata de agradar; y luego, de paso, vender. Leo que Hard Rock, cadena de hamburguesas y raciones XXL, presenta un programa que se llama un “Imagine there´s no Hunger” para un mundo sin hambre, paradójico. Ausonia abandera la lucha contra el cáncer de mama y Johnnie Walker aboga por el consumo moderado. Iniciativas todas ellas muy loables, legítimas y recomendables…. pero desde luego no altruistas, así que la contracorriente purista no tardará en decir que eso también lo hacen con fines comerciales, y se prohibirá también ser generoso o comunicarlo…

Además, a este paso, en el futuro se exigirá que la publicidad sólo muestre situaciones realistas, no intrusivas y transparentes; de forma que se evite cualquier situación engañosa u ofensiva con alguien por muy lejos que viva. Será obligatorio, por ejemplo, adaptar la publicidad de los coches para que no supongan una “evocación de una realidad distinta a la que el usuario tendrá si compra el vehículo”. Esto es, será obligatorio que el spot incluya escenas en atascos y un modelo cabreado dentro.

Si se recurre al humor, esa practica hipócrita de las marcas para generar empatía comercial (dirán ellos), deberá aparecer un subtítulo parpadeando avisando: Efecto publicitario: broma.

Deberemos avisar de que hacemos publicidad antes de hacerla, no sea que alguien denuncie que le hemos pillado desprevenido. Y deberemos poner cierres como los de productos farmacéuticos diciendo: “Escenas rodadas con modelos publicitarias maquilladas hasta ser irreconocibles. Uso de teleobjetivos para conseguir desenfoques estéticos. Consulte con su psicólogo si realmente necesita este producto antes de adquirirlo”.

En publicidad, a mí siempre me ha encantado la provocación. La provocación productiva, ingeniosa, visual o de significados, sutil, no burda, la sonrisa mental y los guiños. Así que como soy un rebelde indomable, un transgresor peligroso, hoy mismo pienso ver Dumbo con mi hija, aún a riesgo de ser condenado. Con dos frenadoles.

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Opiniones 14
  • Tengo una escena para dar color a este post. Sylvester Stalone (o como se escriba) diciendo tacos en una sala de policía en San Angeles y un altavoz le recuerda que está cometiendo infracciones verbales y le multa por ello. Su objetivo es conseguir papel para no usar las tres conchas¿?. Grotesco.

    • Siento meterme, lo he visto, he visto la luz.
      Técnicamente, veo la primera parte del anuncio bastante realista, el hombre es así. La segunda parece ser más bien idealizada, no conozco ninguna mujer así, nadie se atrevería a quitarme el periódico como lo hace esa fresca, ¡Valiente sandez!. Además el Soberano no es como el Veterano, acabáramos!

  • Excelente artículo!!
    Estoy completamente de acuerdo con tu visión en lo que se refiere a la publicidad. Pero también hay un factor que influye en la forma de comunicar y es que la sociedad, sus valores y percepciones cambian: comportamientos y concepciones ahora tolerados antes no lo eran y al contrario.

  • Totalmente de acuerdo!!!
    Además nos van a prohibir todo esto en TV en medio de una película de Tarantino donde todo está permitido. (ojo: que a mi Tarantino me encanta!). Es decir, en la peli puedo mostrar a un tipo que fuma, conduce como un loco, mata a diestro y siniestro, se acuesta con 3 mujeres a la vez, esputa tacos sin parar… pero no vayamos a poner un anuncio en medio donde aparezca una mujer con demasiado escote, un coche a más de 55 kms por hora… Ahhh, es verdad que la película no tiene fines lucrativos o comerciales y la publicidad sí, claro.

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