21 de julio 2011    /   IDEAS
por
 

En el Ojo Ajeno: Los datos más reveladores de un estudio reciente

21 de julio 2011    /   IDEAS     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image


Un estudio revela que la mayor parte de los estudios no sirven de mucho. Se da la paradoja de que el estudio lo ha realizado la misma universidad que meses atrás realizó un estudio que indicaba una tesis aparentemente contraria.
El estudio también arroja datos bastante reveladores, como que la gran mayoría de la gente, “en un altísimo porcentaje”, según alerta el propio Director del estudio, da por buenos los datos y resultados que se publican sin conocer ni el origen ni la metodología que los soportan.
Como decíamos, el estudio ha sido publicado por la misma universidad que meses atrás defendía una tesis aparentemente contraria, lo que ha creado bastante alarma entre la comunidad de centros de estudios, que aseguran pondrán en marcha un estudio para aclarar la situación.
Hace apenas unos meses dicha universidad publicaba un polémico estudio que aseguraba que parte de los estudios estudiados, valga la redundancia, resultaron ser sufragados por marcas comerciales empeñadas en construir una historia mediática y paralela para dotar de una mayor relevancia a una acción comercial o de publicity.
Por otro lado, aquel estudio, no el de ahora, aseguraba que el resto de estudios resultaron ser prácticamente inútiles para la vida diaria, tales como la creciente importancia adquirida por las empresas de servicios de limpieza en las comunidades de mayor índice de pluviosidad o la preocupante desaparición de elementos de juicio entre el alumnado de las universidades más cercanas a ciudades mineras.
Por último, los datos del polémico estudio revelaban que dichos estudios eran muy útiles o súper útiles para el 100% de quienes le querían encontrar una utilidad real. Algo que ha terminado por desatar una fuerte polémica dado lo llamativo de los datos.
Tras analizar en profundidad el estudio, el de ahora, se puede comprobar que el 26% de los riojanos (porque la segmentación geográfica aporta siempre credibilidad) utiliza con mayor asiduidad este tipo de referencias a la hora de establecer su propio criterio sobre un tema específico, mientras que en las Islas Canarias, este porcentaje es solo de un 8% y por tanto, la mayoría de los canarios presta poca o nula atención a este tipo de informaciones por considerarlas irrelevantes o poco fiables. Más allá de los extremos, la media nacional se sitúa en una posición bastante normal que podría definirse como media, lo que permitiría establecer un baremo a nivel nacional como referencia.
En general, y tomando esa misma referencia con estudios similares realizados a nivel europeo, que seguro que existen, se podría afirmar que los españoles encabezamos, o no, la nada honrosa posición de cabeza entre los países que mayor consumo de estudios por habitante, resultando ser además una cifra en claro auge si se mira con perspectiva estos datos.
En cualquier caso y más allá de valoraciones tremendistas, parece bastante claro, o no, a tenor de los datos (los del aquel estudio tan polémico y los de ahora) que muchos de los estudios que se publican y de los que habitualmente se hacen eco los medios de comunicación, pueden considerarse en un algún tipo de porcentaje como una información a mitad de camino entre lo útil y lo inútil. Pero como puede desprenderse de este mismo post sirven para, por ejemplo, llenar un artículo como este sin haber dicho absolutamente nada concreto, pero todo con un aparente rigor y cúmulo de frases prefabricadas dignas de ser enmarcadas en su gran mayoría, yo diría que el 90%.
Y aún así habrá quién no esté de acuerdo con el polémico estudio, que no existe.


Un estudio revela que la mayor parte de los estudios no sirven de mucho. Se da la paradoja de que el estudio lo ha realizado la misma universidad que meses atrás realizó un estudio que indicaba una tesis aparentemente contraria.
El estudio también arroja datos bastante reveladores, como que la gran mayoría de la gente, “en un altísimo porcentaje”, según alerta el propio Director del estudio, da por buenos los datos y resultados que se publican sin conocer ni el origen ni la metodología que los soportan.
Como decíamos, el estudio ha sido publicado por la misma universidad que meses atrás defendía una tesis aparentemente contraria, lo que ha creado bastante alarma entre la comunidad de centros de estudios, que aseguran pondrán en marcha un estudio para aclarar la situación.
Hace apenas unos meses dicha universidad publicaba un polémico estudio que aseguraba que parte de los estudios estudiados, valga la redundancia, resultaron ser sufragados por marcas comerciales empeñadas en construir una historia mediática y paralela para dotar de una mayor relevancia a una acción comercial o de publicity.
Por otro lado, aquel estudio, no el de ahora, aseguraba que el resto de estudios resultaron ser prácticamente inútiles para la vida diaria, tales como la creciente importancia adquirida por las empresas de servicios de limpieza en las comunidades de mayor índice de pluviosidad o la preocupante desaparición de elementos de juicio entre el alumnado de las universidades más cercanas a ciudades mineras.
Por último, los datos del polémico estudio revelaban que dichos estudios eran muy útiles o súper útiles para el 100% de quienes le querían encontrar una utilidad real. Algo que ha terminado por desatar una fuerte polémica dado lo llamativo de los datos.
Tras analizar en profundidad el estudio, el de ahora, se puede comprobar que el 26% de los riojanos (porque la segmentación geográfica aporta siempre credibilidad) utiliza con mayor asiduidad este tipo de referencias a la hora de establecer su propio criterio sobre un tema específico, mientras que en las Islas Canarias, este porcentaje es solo de un 8% y por tanto, la mayoría de los canarios presta poca o nula atención a este tipo de informaciones por considerarlas irrelevantes o poco fiables. Más allá de los extremos, la media nacional se sitúa en una posición bastante normal que podría definirse como media, lo que permitiría establecer un baremo a nivel nacional como referencia.
En general, y tomando esa misma referencia con estudios similares realizados a nivel europeo, que seguro que existen, se podría afirmar que los españoles encabezamos, o no, la nada honrosa posición de cabeza entre los países que mayor consumo de estudios por habitante, resultando ser además una cifra en claro auge si se mira con perspectiva estos datos.
En cualquier caso y más allá de valoraciones tremendistas, parece bastante claro, o no, a tenor de los datos (los del aquel estudio tan polémico y los de ahora) que muchos de los estudios que se publican y de los que habitualmente se hacen eco los medios de comunicación, pueden considerarse en un algún tipo de porcentaje como una información a mitad de camino entre lo útil y lo inútil. Pero como puede desprenderse de este mismo post sirven para, por ejemplo, llenar un artículo como este sin haber dicho absolutamente nada concreto, pero todo con un aparente rigor y cúmulo de frases prefabricadas dignas de ser enmarcadas en su gran mayoría, yo diría que el 90%.
Y aún así habrá quién no esté de acuerdo con el polémico estudio, que no existe.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Vuelta a las reuniones de pasar el azúcar
El club de las tecnologías obsoletas
La empresa que ‘hackeó’ sus paquetes para que llegaran sanos a los clientes
La comprensión auditiva en tiempos de mascarilla
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 11
  • «Un estudio revela que la mayor parte de los estudios no sirve de mucho» Entonces….¿de qué sirve este estudio? 😉

  • Ha sido una perdida de tiempo al 50%. Mientras que el 50% restante espero que deje un poso, el otro dia me quede impresionado como un telediario dedicaba mas tiempo al concepto de felicidad apoyandose en un estudio, que al rescate de grecia o al paro o cualquier asunto de calado.

  • El estudio que mencionas sobre la felicidad, realizado por el Instituto Coca-Cola de la Felicidad (¿de qué si no?) decía cosas tan apabullantes como que ser feliz evita enfermedades como la depresión. Y si eres negro evitarás ser blanco. Y si te tiñes el pelo de rubio la gente no se dará cuenta de que eres moreno. Por no hablar de que la depresión impide ser feliz o que la felicidad es un estado vital, y no una actitud que puede escogerse según nos dé… a no ser que usemos una máquina Pennfield, como en «¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?».

  • Comentarios cerrados.

    El rollo legal de las cookies

    La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Publicidad