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18 de marzo 2010    /   ENTRETENIMIENTO
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En el Ojo Ajeno: Turismo de chanclacetines

18 de marzo 2010    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Postal1

El turismo, la principal industria del país, sí hombre, esa que aún en plena crisis aporta el 10% de la riqueza del país… languidece. Después de un viaje a Las Palmas, que viene al caso, me ha entrado una depresión de caballo. Que languidece no lo digo yo… lo dicen los datos de Exceltur y lo explica fríamente Expansión.com

Pero más allá del análisis y los datos, está la primera persona. El modelo turístico español que me llega es el de las oficinas de turismo de medio mundo con el póster de Turespaña de Miró. Es el turismo del chanclacetín (un fenómeno que se produce tras la fisión molecular por efecto del calor entre chancla y calcetín, y que tanto abunda en las costas españolas). El turismo urbanístico de ciudades encimando un paseo marítimo bastante feo.

Las Dunas de Maspalomas están rodeadas de aparthoteles con logos descoloridos, con nombres como Coral Beach o Los Papagayos, los columpios de las playas de Alicante se oxidan y Lloret de Mar huele cada vez más a alcohol… Esto es un sálvese quien pueda.

Si al menos nos quedara el encanto decadente de Lisboa o Biarritz… pero aún teniendo la ventaja competitiva de 300 días de sol, nuestras playas son setenteras. ¿Qué hacemos? ¿Esperamos a que sean lo último en retroturismo? Tal como están algunos destinos valdría más la pena reinventar el concepto de “viaje al turismo de los 70”. Vestir a camareros como Camilo Sesto, pintar los taxis de negro con raya roja, alquilar vespas, vender en pesetas y poner las discotecas más retro del planeta. Igual la cosa funciona.

De verdad, hay algunos destinos que ya sólo son entrañables en las películas de Paco Martínez Soria, Alfredo Landa y Florinda Chico. Estoy seguro que una vez allí, y para quien lo vive desde niño, cada destino tiene su encanto… pero si queremos un turismo con mayúsculas, las decisiones son anónimas, emocionales, percibidas, la suma de fotos y mensajes y no hay photoshop para tanta fachada carcomida.

A pesar de las muchas y buenas campañas como ‘No winter blues’ con el oso polar en Canarias.  A pesar del desarrollo de las marcas destino, que son también una buena careta. A pesar de que las líneas aéreas aportan lo suyo y que todo el mundo rema como puede, esto no cambia, se muere como una tienda de revelados en 1 hora.  Nos comen terreno Túnez, Grecia o Croacia porque hasta los cazagangas alemanes e ingleses empiezan a ponerse dignos con su presupuesto de 300 euros semanales. Lo dice Exceltur y lo sabe hasta el tato, es un tema estructural, la palabra que más miedo da. Como cuando el albañil te dice que hay que sanear tuberías.

Afortunadamente una nueva España se va configurando como un destino de invierno, urbano y cultural. Barcelona, Madrid, País Vasco o Valencia pasan de ser emisores a receptores. La Fórmula 1, La Copa América ó La Gastronomía, van dando el relevo a Manolo Escobar y al destape. Pero en la Playa del Inglés de Las Palmas el aparthotel Calypso, seguirá ofreciendo la suite Imperial a 40 euros, con detalle de bienvenida de benjamín Rondell Verde y cesta de mazapanes, vendiendo las cangrejeras en recepción  y con un buffet de 24  horas en el restaurante Las Brisas con la carta en alemán. Y la verdad, no me veo.

Paco2

Postal1

El turismo, la principal industria del país, sí hombre, esa que aún en plena crisis aporta el 10% de la riqueza del país… languidece. Después de un viaje a Las Palmas, que viene al caso, me ha entrado una depresión de caballo. Que languidece no lo digo yo… lo dicen los datos de Exceltur y lo explica fríamente Expansión.com

Pero más allá del análisis y los datos, está la primera persona. El modelo turístico español que me llega es el de las oficinas de turismo de medio mundo con el póster de Turespaña de Miró. Es el turismo del chanclacetín (un fenómeno que se produce tras la fisión molecular por efecto del calor entre chancla y calcetín, y que tanto abunda en las costas españolas). El turismo urbanístico de ciudades encimando un paseo marítimo bastante feo.

Las Dunas de Maspalomas están rodeadas de aparthoteles con logos descoloridos, con nombres como Coral Beach o Los Papagayos, los columpios de las playas de Alicante se oxidan y Lloret de Mar huele cada vez más a alcohol… Esto es un sálvese quien pueda.

Si al menos nos quedara el encanto decadente de Lisboa o Biarritz… pero aún teniendo la ventaja competitiva de 300 días de sol, nuestras playas son setenteras. ¿Qué hacemos? ¿Esperamos a que sean lo último en retroturismo? Tal como están algunos destinos valdría más la pena reinventar el concepto de “viaje al turismo de los 70”. Vestir a camareros como Camilo Sesto, pintar los taxis de negro con raya roja, alquilar vespas, vender en pesetas y poner las discotecas más retro del planeta. Igual la cosa funciona.

De verdad, hay algunos destinos que ya sólo son entrañables en las películas de Paco Martínez Soria, Alfredo Landa y Florinda Chico. Estoy seguro que una vez allí, y para quien lo vive desde niño, cada destino tiene su encanto… pero si queremos un turismo con mayúsculas, las decisiones son anónimas, emocionales, percibidas, la suma de fotos y mensajes y no hay photoshop para tanta fachada carcomida.

A pesar de las muchas y buenas campañas como ‘No winter blues’ con el oso polar en Canarias.  A pesar del desarrollo de las marcas destino, que son también una buena careta. A pesar de que las líneas aéreas aportan lo suyo y que todo el mundo rema como puede, esto no cambia, se muere como una tienda de revelados en 1 hora.  Nos comen terreno Túnez, Grecia o Croacia porque hasta los cazagangas alemanes e ingleses empiezan a ponerse dignos con su presupuesto de 300 euros semanales. Lo dice Exceltur y lo sabe hasta el tato, es un tema estructural, la palabra que más miedo da. Como cuando el albañil te dice que hay que sanear tuberías.

Afortunadamente una nueva España se va configurando como un destino de invierno, urbano y cultural. Barcelona, Madrid, País Vasco o Valencia pasan de ser emisores a receptores. La Fórmula 1, La Copa América ó La Gastronomía, van dando el relevo a Manolo Escobar y al destape. Pero en la Playa del Inglés de Las Palmas el aparthotel Calypso, seguirá ofreciendo la suite Imperial a 40 euros, con detalle de bienvenida de benjamín Rondell Verde y cesta de mazapanes, vendiendo las cangrejeras en recepción  y con un buffet de 24  horas en el restaurante Las Brisas con la carta en alemán. Y la verdad, no me veo.

Paco2

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Opiniones 10
  • Querido amigo, ese modelo del que hablas, entrañable por cierto, nos lo hemos cargado, para eso ya están Turquía y Grecia. El glamour «epañó» radicaba en los chiringuitos (con himno, arena, paella, sangría, olor a aftersun y pijama de postre y los padres «almendrao»), los locales de carpintería de aluminio a 40º en Benidorm, ese hombre, rosa, de 70 años tocando el órgano al compás de melodías de Ray Coniff, etc.
    Ahora nos quedan dos opciones: la de los hooligans ingleses o alemanes que por 200€ vienen, se emborrachan y se van, o la de los hooligans de 60 años ingleses o alemanes que, gratis, vienen, se curan y se van, si están muy enfermos se quedan.
    A lo mejor la verdadera opción está en ser nosotros mismos, esconder la cocina de gourmet, dejar de hacer bread&butter, hacer una película sobre Ana Rosa, nombrar a Torrente ministro de interior y recuperar el chabolismo en las playas (que es donde se come bien!)

    Alfredo Landa, Mariano Ozores, Fernando Esteso, Andrés Pajares, Eugenio, Florinda Chico, Peret (el rumbero), Giorgy Dan (o como se escriba), Luis Agulé, Lina Morgan, Pirri (el futbolista), Pirri (el «actor»), Joselito, y todos aquellos que han forjado la epañolidá uníos a:
    estosololoarreglamosentretodos.org

  • Yo soy de Las Palmas y de antemano digo que no me siento ofendido con este artículo porque tiene mucha verdad. El sur de las islas sufrieron una explotación por el boom turístico en su época y desde entonces lo que se quedó hecho, hecho se quedó. Para nada han intentado cambiar el aspecto de su negocio cuando no han tenido nunca problemas de beneficios. Y es que es verdad, lo alemanes siguen viniendo, disfrutando del sol, bebiendo y comprando un traje de sevillana en una isla que nunca ha visto la feria de abril.

    Desde la consejería de turismo de Canarias han intentado enfocar todo acorde a nuestros tiempos con una buena imagen corporativa e incluso con campañas novedosas. Pero la base, esos aparthoteles que te comen la vista, esos nombres, esos souvenirs, eso seguirá inalterable por siempre… es lo que hay.

  • No he podido leer aun el artículo. Pero me encanta la postal del principio. No sólo por lo retrhortera, sino porque en casi todas las fotos sale mi pueblo ¡¡¡¡Benidorm!!!! ¡Reconócelo! ¿Qué hiciste allí en aquel viaje fin de curso? ¿Eh? Dios te vió. Tu verás ;-D

  • Por suerte aún quedan sitios (aunque pocos) que mantienen su encanto casi intacto, lo que pasa es que los que los conocemos preferimos no darlos a conocer… de lo contrario desaparecerían…

  • Sr Telechea
    cada uno es libre de expresar su opinion acerca de lo que guste.
    Ud no debe trabajar en este sector me imagino por la forma periferica que tiene de describir lo que para ud. es el turismo, no entrare a debatir con ud de modelos, solo entre para saludarle y decirle que antes de seguir con estas criticas gratuitas, proponga modelos innovadores si los tiene y es capaz de aplicarlos, criticar sin aportar soluciones no es la mejor manera de que alguien le haga caso.
    Por lo demas, un placer leerle.
    saludos desde la Costa Brava

  • bueno, gracias por el comentario. Conozco la industria bastante bien creeme. En cualquier caso, mas que una critica era un reflexion. De hecho ahora mismo estoy tirado en un aeropuerto popr un problema de vuelos…y se me ocurren otras muchas reflexiones sobre la industria…

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