10 de abril 2015    /   DIGITAL
por
 

Enlaces subversivos

10 de abril 2015    /   DIGITAL     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Cuando leí la séptima tesis del Manifiesto Cluetrain pensé que exageraban: «Los enlaces subvierten las jerarquías».
Se refieren en el sitio web. Los enlaces te dirigen a otro lugar cuando haces clic o tap, si sucede en una pantalla táctil.
Que sí, los enlaces son muy útiles, pero ¿también pueden desestabilizar el orden de subordinación entre personas, instituciones y empresas? Mucho.
Los enlaces conectan personas interesadas en un asunto. Sus pasos, virtuales, crean caminos para conversar acerca de lo que les importa y saben. Las conexiones surgen con naturalidad. No cumplen ningún plan definido por organizaciones con sus roles y autoridades. Las conexiones entre personas son muy poderosas. Los negocios también surgen gracias a ellas.

Que sí, los enlaces son muy útiles, pero ¿también pueden desestabilizar el orden de subordinación entre personas, instituciones y empresas? Mucho


La Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) es una presunta víctima de los enlaces. Así lo entendí cuando su director, José Gabriel González Arias, me recordó un pasado reciente sin enlaces: «Leíamos los periódicos pasando las páginas, una detrás de otra». Pero ahora los enlaces «conducen a la gente a solo un artículo y se van». Los periódicos tenían una jerarquía que los hipervínculos han subvertido.
Los editores de AEDE han conseguido que los gobernantes legislen nuevas jerarquías adaptadas a la realidad de los enlaces —es lo que tiene ser «el cuarto poder»—. Pero no lo consiguen. Cada intento de jerarquización aleja un poco más a sus clientes. Quizás debieron tomar más en serio la séptima tesis del Manifiesto Cluetrain.
(Son 95 y casualidad o no, Martín Lutero escribió exactamente esa cantidad de tesis para subvertir la Iglesia de Roma).
Las jerarquías encontraron nuevos ecosistemas y hacía falta actualizar el Manifiesto Cluetrain. El 8 de enero de este año, Doc Searls y David Weinberger publicaron 121 nuevas entradas, a las que llaman ‘pistas’. Los enlaces tienen un rival cada vez más fuerte: las aplicaciones.
«Pista 70: Las páginas web son conexión. Las aplicaciones son control.
Pista 73: Cada página nueva hace más grande la web. Cada enlace nuevo enriquece la web.
Pista 74: Cada aplicación nueva nos proporciona otra cosa que hacer en el autobús».

Las aplicaciones son control, las páginas web son conexión y los enlaces, subversión


Cada día existen más aplicaciones, pero la mayoría no hacen nada que no esté en la web. Instalándolas ocupamos memoria y batería, dos bienes escasos incluso en el móvil más potente.
En realidad, no necesitamos esas apps ni nos convienen, pero consiguieron que las pidiéramos porque están de moda.
Qué desastre.
Si hay apps, ¿para qué duplicar esfuerzos? El siguiente paso previsible es prescindir de los sitios web. Cuando todo esté solo en cada aplicación de turno, nadie podrá alterar la jerarquía dictada por los editores. No habrá enlaces subversivos. Haremos tap en un icono, se abrirá la aplicación y podremos pasar páginas. Una detrás de otra.
Recordadlo, por favor: las aplicaciones son control, las páginas web son conexión y los enlaces, subversión.
 
Imagen de portada: ymgerman/Shutterstock

Cuando leí la séptima tesis del Manifiesto Cluetrain pensé que exageraban: «Los enlaces subvierten las jerarquías».
Se refieren en el sitio web. Los enlaces te dirigen a otro lugar cuando haces clic o tap, si sucede en una pantalla táctil.
Que sí, los enlaces son muy útiles, pero ¿también pueden desestabilizar el orden de subordinación entre personas, instituciones y empresas? Mucho.
Los enlaces conectan personas interesadas en un asunto. Sus pasos, virtuales, crean caminos para conversar acerca de lo que les importa y saben. Las conexiones surgen con naturalidad. No cumplen ningún plan definido por organizaciones con sus roles y autoridades. Las conexiones entre personas son muy poderosas. Los negocios también surgen gracias a ellas.

Que sí, los enlaces son muy útiles, pero ¿también pueden desestabilizar el orden de subordinación entre personas, instituciones y empresas? Mucho


La Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) es una presunta víctima de los enlaces. Así lo entendí cuando su director, José Gabriel González Arias, me recordó un pasado reciente sin enlaces: «Leíamos los periódicos pasando las páginas, una detrás de otra». Pero ahora los enlaces «conducen a la gente a solo un artículo y se van». Los periódicos tenían una jerarquía que los hipervínculos han subvertido.
Los editores de AEDE han conseguido que los gobernantes legislen nuevas jerarquías adaptadas a la realidad de los enlaces —es lo que tiene ser «el cuarto poder»—. Pero no lo consiguen. Cada intento de jerarquización aleja un poco más a sus clientes. Quizás debieron tomar más en serio la séptima tesis del Manifiesto Cluetrain.
(Son 95 y casualidad o no, Martín Lutero escribió exactamente esa cantidad de tesis para subvertir la Iglesia de Roma).
Las jerarquías encontraron nuevos ecosistemas y hacía falta actualizar el Manifiesto Cluetrain. El 8 de enero de este año, Doc Searls y David Weinberger publicaron 121 nuevas entradas, a las que llaman ‘pistas’. Los enlaces tienen un rival cada vez más fuerte: las aplicaciones.
«Pista 70: Las páginas web son conexión. Las aplicaciones son control.
Pista 73: Cada página nueva hace más grande la web. Cada enlace nuevo enriquece la web.
Pista 74: Cada aplicación nueva nos proporciona otra cosa que hacer en el autobús».

Las aplicaciones son control, las páginas web son conexión y los enlaces, subversión


Cada día existen más aplicaciones, pero la mayoría no hacen nada que no esté en la web. Instalándolas ocupamos memoria y batería, dos bienes escasos incluso en el móvil más potente.
En realidad, no necesitamos esas apps ni nos convienen, pero consiguieron que las pidiéramos porque están de moda.
Qué desastre.
Si hay apps, ¿para qué duplicar esfuerzos? El siguiente paso previsible es prescindir de los sitios web. Cuando todo esté solo en cada aplicación de turno, nadie podrá alterar la jerarquía dictada por los editores. No habrá enlaces subversivos. Haremos tap en un icono, se abrirá la aplicación y podremos pasar páginas. Una detrás de otra.
Recordadlo, por favor: las aplicaciones son control, las páginas web son conexión y los enlaces, subversión.
 
Imagen de portada: ymgerman/Shutterstock

Compártelo twitter facebook whatsapp
¿Cómo podremos ganarnos el pan en un futuro cada vez más tecnológico?
Nostalgia barata para los aficionados a los videojuegos
La neutralidad de internet
En el Ojo Ajeno: Llámalo X
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 1
  • Comentarios cerrados.