fbpx
31 de enero 2012    /   DIGITAL
por
 

«Este artículo es una mierda»

31 de enero 2012    /   DIGITAL     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Llevo un tiempo observando que los seres humanos tardamos pocos segundos en criticar algo… mientras que nos puede llevar horas, días o incluso años ser capaces de halagarlo. Especialmente, cuando alguien trata de innovar, nuestra capacidad para encontrarle pegas a sus ideas es bastante mayor que la habilidad para poner en valor aspectos positivos de las mismas.

Internet es un reflejo de esta realidad y regularmente encontramos en la red grandes grupos de personas criticando (no sin cierta saña) al primero que se ponga a tiro. Ojo, sé que la crítica nace de la libertad para hacerla y adoro profundamente que haya esa libertad. Es maravilloso que se monten revoluciones por twitter o que personas anónimas puedan convertirse en pequeños «medios de comunicación independientes» que luchen contra las injusticias que otros han afianzado. Pero de ahí al «¡Dale, que aún se mueve!» (#dalequeaunsemueve) que repetidamente acontece, hay un trecho. Los ejemplos no son pocos, pero me limitaré a poner tres.

Ejemplo 1: Unos tipos presentan en KickStarter el prototipo de un nuevo producto. Logran que se lo publiquen en engadget. Reciben más de un centenar de comentarios, pero algunos de ellos son francamente duros y amargos. Vamos, muy #dalequeaunsemueve.

Ejemplo 2: David Bisbal y las pirámides de Egipto. Oye, te puede gustar o no su música. Te puede caer mejor o peor. Y, sí, el comentario fue desafortunado ¿Pero merecía tamaño escarnio? Ah, no, que es famoso, no pasa nada: ¡tu #dalequeaunsemueve!

Ejemplo 3: Julio Medem, machacadísimo por su «Pelota Vasca» o «Caótica Ana» (que le dejó en números rojos) ¿Alguien que nos ha regalado joyas como «Lucía y el Sexo» o «Los amantes del círculo polar» no se ha ganado crédito suficiente? Creo que sí, y que no merecía sufrir a tantos repitiendo el dichoso #dalequeaunsemueve.

Bueno es recordar que, gracias a las innumerables equivocaciones de unos pocos que arriesgan, el mundo avanza y mejora. Y más tarde esas mejoras las disfrutamos todos, incluidos los que esperan sentados en sus casas comiendo palomitas y desahogándose en twitter. Imagina por un momento que toda esa mala leche se reciclase en un esfuerzo por ayudar, aportar, mejorar, compartir… ¿Qué pasaría entonces? Supongo que muchas cosas. Cosas buenas. Cosas sonrientes ¡Por eso es tan recomendable apoyar a la gente que arriesga, especialmente cuando se equivoca!

Epílogo: Aquí termina el artículo. Llegó tu turno para comentar más abajo y decir (si quieres) que esto es una mierda. Te bastarían 5 segundos para hacerlo. Aunque también puedes tener en cuenta las 2 horas y 23 minutos que a mi me ha llevado escribirlo, y plantearte como me sentiré si tú y tus 5 segundos me decís que es una mierda. O plantearte que pasaría si dedicas esos segundos (o 10, o 100, o 1.000 segundos incluso) en otras cosas más constructivas como, por ejemplo, revisar proyectos en Verkami y apoyar alguno que te guste. O echarle un vistazo a Kiva y hacer una microdonación social. O simplemente comentarlo y compartirlo diciendo que tal vez no sea una mierda 🙂 El tiempo empieza a contar. 1 segundo, 2 segundos, 3 segundos… ¿Qué? ¿Qué harás?

Ignasi Giro es Socio y Director Creativo de Honest & Smile

Foto: Wikimedia Commons

 

Llevo un tiempo observando que los seres humanos tardamos pocos segundos en criticar algo… mientras que nos puede llevar horas, días o incluso años ser capaces de halagarlo. Especialmente, cuando alguien trata de innovar, nuestra capacidad para encontrarle pegas a sus ideas es bastante mayor que la habilidad para poner en valor aspectos positivos de las mismas.

Internet es un reflejo de esta realidad y regularmente encontramos en la red grandes grupos de personas criticando (no sin cierta saña) al primero que se ponga a tiro. Ojo, sé que la crítica nace de la libertad para hacerla y adoro profundamente que haya esa libertad. Es maravilloso que se monten revoluciones por twitter o que personas anónimas puedan convertirse en pequeños «medios de comunicación independientes» que luchen contra las injusticias que otros han afianzado. Pero de ahí al «¡Dale, que aún se mueve!» (#dalequeaunsemueve) que repetidamente acontece, hay un trecho. Los ejemplos no son pocos, pero me limitaré a poner tres.

Ejemplo 1: Unos tipos presentan en KickStarter el prototipo de un nuevo producto. Logran que se lo publiquen en engadget. Reciben más de un centenar de comentarios, pero algunos de ellos son francamente duros y amargos. Vamos, muy #dalequeaunsemueve.

Ejemplo 2: David Bisbal y las pirámides de Egipto. Oye, te puede gustar o no su música. Te puede caer mejor o peor. Y, sí, el comentario fue desafortunado ¿Pero merecía tamaño escarnio? Ah, no, que es famoso, no pasa nada: ¡tu #dalequeaunsemueve!

Ejemplo 3: Julio Medem, machacadísimo por su «Pelota Vasca» o «Caótica Ana» (que le dejó en números rojos) ¿Alguien que nos ha regalado joyas como «Lucía y el Sexo» o «Los amantes del círculo polar» no se ha ganado crédito suficiente? Creo que sí, y que no merecía sufrir a tantos repitiendo el dichoso #dalequeaunsemueve.

Bueno es recordar que, gracias a las innumerables equivocaciones de unos pocos que arriesgan, el mundo avanza y mejora. Y más tarde esas mejoras las disfrutamos todos, incluidos los que esperan sentados en sus casas comiendo palomitas y desahogándose en twitter. Imagina por un momento que toda esa mala leche se reciclase en un esfuerzo por ayudar, aportar, mejorar, compartir… ¿Qué pasaría entonces? Supongo que muchas cosas. Cosas buenas. Cosas sonrientes ¡Por eso es tan recomendable apoyar a la gente que arriesga, especialmente cuando se equivoca!

Epílogo: Aquí termina el artículo. Llegó tu turno para comentar más abajo y decir (si quieres) que esto es una mierda. Te bastarían 5 segundos para hacerlo. Aunque también puedes tener en cuenta las 2 horas y 23 minutos que a mi me ha llevado escribirlo, y plantearte como me sentiré si tú y tus 5 segundos me decís que es una mierda. O plantearte que pasaría si dedicas esos segundos (o 10, o 100, o 1.000 segundos incluso) en otras cosas más constructivas como, por ejemplo, revisar proyectos en Verkami y apoyar alguno que te guste. O echarle un vistazo a Kiva y hacer una microdonación social. O simplemente comentarlo y compartirlo diciendo que tal vez no sea una mierda 🙂 El tiempo empieza a contar. 1 segundo, 2 segundos, 3 segundos… ¿Qué? ¿Qué harás?

Ignasi Giro es Socio y Director Creativo de Honest & Smile

Foto: Wikimedia Commons

 

Compártelo twitter facebook whatsapp
El inquietante mapa de tu vida, según san Google
BetaDwarf, la 'startup okupa' que salvó su sueño contando sus miserias
Labios selfi envasados al vacío y otros sarcasmos modernos
¿RT mentiras?
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 27
  • Forma parte de la cultura patria. Al que fracasa se le machaca y al que triunfa se le envidia (y que tenga mucho cuidado de no caer porque entonces se le machaca doblemente) y . Ser mediocre es lo único que está bien visto

  • Quizás el gran problema es que cuando criticamos (todos lo hacemos, en mayor o menor medida) no somos plenamente conscientes del daño que nuestras críticas pueden general. No es necesariamente un ejercicio de saña y mala leche gratuita, sino más bien de inconsciencia (¿colectiva?) de lo poco que ayudan a mejorar el mundo según qué críticas.

  • Totalmente de acuerdo!!! es muy facil postear un comentario destructivo detras de una cuenta anonima, algunos ni gastan tiempo en poner un «nick» falso y otros que han tenido un mal dia se desahogan criticando en la red productos que ni si quiera han probado 🙁

  • Joder, 2 horas y 23 minutos para hacer esta mierda…. creo que es mejor perder el tiempo en el sofá, con las palomitas y un…… #dalequeaunsemueve

  • Gracias por tus 2.23 minutos, devuelven un poco la esperanza. Llevo algún tiempo cansado de tanto «cínico sin un plan mejor» y coincido totalmente contigo.
    Prueba de que tienes razón, es que halagar tu post, me ha llevado menos de dos minutos.

  • Hay una fantástica novela de Nick Hornby (How to be good) en la que aparece un personaje que escribe periodicamente una columna en el diario local bajo el pseudónimo El hombre más airado de Holloway. Haciendo honor a su nombre arreme contra todo y todos y vapulea indiscriminadamente hechos, opiniones y personas. Lo más interesante es ir descubriendo cómo en su vida diaria su comportamiento y sus hechos son infinitamente más censurables que los que él vapulea sin compasión. Es un libro divertido, escrito en 2001, antes de que proliferaran esos airados iluminados que pueblan las redes. ¡No era consciente Hornby de cómo iba a reproducirse su personaje!. Ah, y no he dicho que uno de los temas centrales de la novela es la hipocresía y la bondad malentendida.

  • Hola vecino de post…aquí en el Ojo Ajeno. Será complicado retratarme aquí, porque soy el que cada semana saca punta a algún tema…. pero no puedo estar mas de acuerdo. Siempre intento ( he dicho intento) escribir con alguna intención mas allá del mero desplume… y te aseguro que lleva muuuucho mas tiempo…

    De hecho creo que a partir de ahora voy a optar por lo facil y despellejar..eso me hará mas popular…
    Saludos.

  • Toda la razón del mundo, vivimos en una sociedad en la que está mucho mejor visto criticar algo que decir que te gusta. De nuevo, tenéis toda la razón.

  • Yo creo que la mayoría de la gente que crítica,es por que esta aburrido de su vida y aún no ha hecho nada para remediarlo,sumado a lo poco aprensiva o comprensiva que se ha convertido la sociedad.
    Nunca esta de más,ponerse en la piel e intentar sentir esas situaciones en las que se ven envueltos los demás.Siempre pregúntate ¿Y tú que harías si…?Nadie nació sabio.

  • Razon no te falta, pero de ahi a defender a Bisbal, aunque de una manera moderada… Si la cagas en Internet atente a las consecuencias, o si no no publiques.

    Y criticar es bueno siempre y cuando sea constructivo, no solo cuando le das hasta que deja de moverse.

    Un saludo,
    Tom

  • La opinión crítica es libre pero sólo si se emite desde el respeto permite que los demás – objeto de dicha crítica – sigan siendo libres para continuar intentándolo 😉

  • demasiado cierto!!! es mas facil criticar, para no verse a uno mismo, si miro el error del otro, tapo el mio, o tapo mi falta de creatividad, voy tapando mis defectos criticando a otros, la gente lo hace unicamente por sentirse superior, sabiendo que es inferior

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *