fbpx
30 de septiembre 2014    /   ENTRETENIMIENTO
por
 

El exlíder del Ku Klux Klan, sorprendido teniendo sexo con un negro

30 de septiembre 2014    /   ENTRETENIMIENTO     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Si cito a «Frazier Glenn Miller», seguramente a nadie le suene. Pero si digo que es el exlíder del Ku Klux Klan y ha estado involucrado en la matanza de varias personas por ser judías, gays o negras tampoco os sonará.
Lo que quizás si os suene es que hace unos meses le cazó la policía manteniendo relaciones sexuales con un travesti negro en un coche –remarco «negro» en negrita por si aún no se ha entendido-. Sí, el Ku Klux Klan y la raza negra pegan tanto como Falete versionando a Metallica, pero qué narices, hablemos de los prejuicios y la ignorancia de esta organización centrándonos en este exlíder de ‘la tribu’.
Para ello, me atrevo a imaginar una escena sobre este ‘personaje’ de 73 años con el rostro acabado y los ojos hundidos, de la vida que hubiera llevado si no hubiera conocido el odio y, mucho menos, formado parte de ‘la tribu’ creada tras la Guerra de Secesión hace casi 150 años.
Frazier Glenn Miller, más conocido como ‘Frazier’ entre sus miles de seguidores, despertó el interés de la gente el día que acudió al casting de bailarinas y cabareteras para el nuevo local Kansas Moulin Rouge. Corrían los felices años 20 del siglo XX en América, una época de explosión cultural con grandes artistas repartidos por todo el país. Superada la I Guerra Mundial, aunque no fueron pocas las secuelas, la gente tenía ganas de mover el esqueleto.
‘Frazier’ nunca quiso estudiar, lo suyo era el espectáculo, desde los trece años siempre se había vestido de mujer aunque en realidad Dios le trajo al mundo con dos huevecillos en la entrepierna. Eso daba igual, para triunfar valía con ser el o la mejor desplegando las plumas y moviéndose como una reina en un escenario.
Y triunfó a pesar de que era la única mujer-hombre entre sus compañeras. La quisieron igual porque allí lo que contaba era ser un artista. Algunos hombres del público se reían de él porque no tenía tetas, pero a él o ella le daba igual. Eran prejuicios contra los que no podía luchar. Otros hombres le mandaban flores al camerino con notas de amor, incluso con su teléfono pidiéndole una cita. ‘Ella’ –dejémoslo en mujer porque así se sentía– siempre renegó del amor atado, prefería ir de puerto en puerto con su baúl cargado de alhajas y vestidos llenos de color. Era una mujer libre que luchaba por los derechos de los más débiles.
Se hizo famosa en todo el país, incluso llegó a bailar el charlestón con Groucho Marx en una gala benéfica. Pero lo que más amaba era cómo se movían los negros, ese compás singular y un ritmo de caderas difícilmente superables.
Pero la vida siguió y ‘Frazier’ se hizo mayor, sus esbeltas rodillas en el pasado ahora le fallaban. Salía a la calle vestida de mujer, con blancos, negros, con otros travestis como ella… todos la querían salvo el Ku Klux Klan, que la tenía fichada desde hacía unos años. Había recibido amenazas de muerte en su camerino y le habían intentado hacer la vida imposible, aunque ella nunca se dejó. Hasta que un día, un grupo de diez miembros de ‘la tribu’ atentaron contra ella en su casa y no pudo escapar de las llamas. Fue el punto final a una vida llena de éxito y lucha por la libertades de las personas, independientemente de su condición sexual y color.
Mientras escribo estas líneas escucho de fondo Sketches of Spain de Miles Davis, un artistazo negro de pura cepa y persona como cualquiera de nosotros. Sin prejuicios, el verdadero ‘Frazier’ hubiera disfrutado de la vida como la otra ‘Frazier’ que nunca existió.
Estos artículos, escritos por PARECE DEL MUNDO TODAY, son interpretaciones ficticias y humorísticas de noticias reales que aparecen en medios de comunicación.

Si cito a «Frazier Glenn Miller», seguramente a nadie le suene. Pero si digo que es el exlíder del Ku Klux Klan y ha estado involucrado en la matanza de varias personas por ser judías, gays o negras tampoco os sonará.
Lo que quizás si os suene es que hace unos meses le cazó la policía manteniendo relaciones sexuales con un travesti negro en un coche –remarco «negro» en negrita por si aún no se ha entendido-. Sí, el Ku Klux Klan y la raza negra pegan tanto como Falete versionando a Metallica, pero qué narices, hablemos de los prejuicios y la ignorancia de esta organización centrándonos en este exlíder de ‘la tribu’.
Para ello, me atrevo a imaginar una escena sobre este ‘personaje’ de 73 años con el rostro acabado y los ojos hundidos, de la vida que hubiera llevado si no hubiera conocido el odio y, mucho menos, formado parte de ‘la tribu’ creada tras la Guerra de Secesión hace casi 150 años.
Frazier Glenn Miller, más conocido como ‘Frazier’ entre sus miles de seguidores, despertó el interés de la gente el día que acudió al casting de bailarinas y cabareteras para el nuevo local Kansas Moulin Rouge. Corrían los felices años 20 del siglo XX en América, una época de explosión cultural con grandes artistas repartidos por todo el país. Superada la I Guerra Mundial, aunque no fueron pocas las secuelas, la gente tenía ganas de mover el esqueleto.
‘Frazier’ nunca quiso estudiar, lo suyo era el espectáculo, desde los trece años siempre se había vestido de mujer aunque en realidad Dios le trajo al mundo con dos huevecillos en la entrepierna. Eso daba igual, para triunfar valía con ser el o la mejor desplegando las plumas y moviéndose como una reina en un escenario.
Y triunfó a pesar de que era la única mujer-hombre entre sus compañeras. La quisieron igual porque allí lo que contaba era ser un artista. Algunos hombres del público se reían de él porque no tenía tetas, pero a él o ella le daba igual. Eran prejuicios contra los que no podía luchar. Otros hombres le mandaban flores al camerino con notas de amor, incluso con su teléfono pidiéndole una cita. ‘Ella’ –dejémoslo en mujer porque así se sentía– siempre renegó del amor atado, prefería ir de puerto en puerto con su baúl cargado de alhajas y vestidos llenos de color. Era una mujer libre que luchaba por los derechos de los más débiles.
Se hizo famosa en todo el país, incluso llegó a bailar el charlestón con Groucho Marx en una gala benéfica. Pero lo que más amaba era cómo se movían los negros, ese compás singular y un ritmo de caderas difícilmente superables.
Pero la vida siguió y ‘Frazier’ se hizo mayor, sus esbeltas rodillas en el pasado ahora le fallaban. Salía a la calle vestida de mujer, con blancos, negros, con otros travestis como ella… todos la querían salvo el Ku Klux Klan, que la tenía fichada desde hacía unos años. Había recibido amenazas de muerte en su camerino y le habían intentado hacer la vida imposible, aunque ella nunca se dejó. Hasta que un día, un grupo de diez miembros de ‘la tribu’ atentaron contra ella en su casa y no pudo escapar de las llamas. Fue el punto final a una vida llena de éxito y lucha por la libertades de las personas, independientemente de su condición sexual y color.
Mientras escribo estas líneas escucho de fondo Sketches of Spain de Miles Davis, un artistazo negro de pura cepa y persona como cualquiera de nosotros. Sin prejuicios, el verdadero ‘Frazier’ hubiera disfrutado de la vida como la otra ‘Frazier’ que nunca existió.
Estos artículos, escritos por PARECE DEL MUNDO TODAY, son interpretaciones ficticias y humorísticas de noticias reales que aparecen en medios de comunicación.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Mobiliario urbano al servicio de la bici
Estos niños crecen sin tecnología
Periodismo de sobra
¿Está robando el capitalismo tus horas de sueño?
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 29
  • No entiendo muy bien la noticia… Un hombre es travestí, la KKK le ataca, ¿y luego se convierte en el líder de la organización?
    ¿Y lo de ser sorprendido teniendo sexo con un negro porque es noticia? Ya se sabía que él era un travestí de antes, ¿no?

  • El artículo es casi ininteligible. Vale, que todo el rollo de la travesti es una imaginación según el cierre. Pero este titular fue publicado el pasado mes de abril (haciendo mención a un hecho que tuvo lugar en los ochenta) y aquí está formulado como si acabase de ocurrir. Creo que deberíais pensar seriamente en mejorar la calidad de los artículos y aplicar cierto rigor periodístico.

  • Lo siento si queda muy pedante pero los que comentais pareceis un poco pardillos…
    A ver si aprendéis a usar un poco la imaginación y la inteligencia a la hora de leer porque parece que os liáis si no os dan todo fácil y mascadito.

  • Aver si entendeis la jugada!. A partir de «…Para ello, me atrevo a imaginar una escena sobre este ‘personaje’ «, todo es imaginación, creatividad que nos podrá gustar mas o menos, pero no intenteis cuadrar fechas, hechos, sexo, etc porque el que crea es el que escribe, no el que lee!!!

  • Opinión:
    Creo que aqui hay una desconexión entre escritor y lector. Mi sensación es que habeis querido que la gente lea este articulo con la estrategia adecuada, el titulo. el titulo deberia decirnos (o suele ser asi, por eso que la gente se siente desconcertada) el 60 o 70 % del groso de la noticia. y creo que es de entender la confusion del publico (incluida la mia) al leer el titulo y acabar leyendo una fabula inventada y sin rigores de fechas. la idea es buena, el fin es bueno, pero el medio, el camino, es pedregoso. y en estos años que corren,con la cantidad de oportunidades y competencia que hay, lo pedregoso, debe de ser muy valioso.

  • Estimado perpetrador de ‘esto’, en vez de achacarlo cansinamente a la miopía del lector, deberías reconocer que te ha salido un churro de cuidado. Quedarías mejor.

  • Estupenda noticia,artículo demasiado «pose hipster», se valora el intento. La sencillez en la escritura es el verdadero talento, se valora tu «atrevimiento creativo» a pesar de todo. Te imagino muy joven.

  • Ni pies ni cabeza, ni rigor, ni fechas concordantes… sigue probando, sigue aprendiendo a escribir, pero no hagas perder el tiempo a gente con titulares con gancho, hay que tener en consideración al lector y un respeto al tiempo que dedican a lo que escriben.
    Teniendo una historia con potencial, un titular con gancho… lo has echado a perder en mi opinión.

    • «Interpretación ficticia de la realidad», queda claro en el pie al final del artículo.
      Si quieres leer la noticia como tal, para eso está cualquier periódico o blog como Parece del Mundo Today.
      Siento la decepción, seguiremos intentándolo.

  • Yo lo he entendido perfectamente. Me parece super atractivo y original el poder inventarse una ficticia vida de una persona a la que consideramos despreciable y odiosa, dándole una segunda oportunidad, llegando incluso a parecernos (o parecerme a mí) entrañable. Enhorabuena por el artículo. Un saludo.

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *