fbpx
11 de mayo 2017    /   CINE/TV
por
 

‘Fargo’ 3×01: da al público lo que quiere, pero no como lo espera

11 de mayo 2017    /   CINE/TV     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

(Contiene spoilers)

Principio de espacios vacíos es el título del episodio que abre la tercera temporada de Fargo. Es un concepto del bridge, juego de cartas por parejas del que dos de los protagonistas son profesionales. El principio es un cálculo de probabilidades: ¿dónde estará una carta en el juego? La pareja de jugadores desarrolla su estrategia conforme al cálculo.

Lo inevitable

Noah Hawley escribe y dirige el episodio conforme al principio de espacios vacíos. Muestra las cartas. El espectador en el puesto de un jugador calcula/intuye qué ocurrirá: «lo de robar el sello no saldrá bien», «cuando la policía de la vuelta verá al viejo muerto», «el aire acondicionado caerá sobre el drogata».

ley-de-espacios-vacantes-ray-maurice
La tragedia se espera cuando Ray «contrata» al desnortado Maurice.

Hawley satisface en parte al espectador siguiendo el principio de lo inevitable. Es inevitable que un drogata que no sabe dónde está fracase la misión (esto es además un elemento clásico en Fargo). El drama no existiría si Gloria Burgle no encontrara a su padrastro Ennis Stussy muerto. El espectador espera estos acontecimientos igual que espera que el Coyote sea víctima de sus maquinaciones contra el Correcaminos. Lo que el espectador ignora es que esta trama derivará en una colección de literatura barata (pulp fiction) encerrada en un cofre en un hueco de la cocina.

El espectador espera con ansia que el aparato de aire acondicionado se estrelle en la cabeza del drogata. Hawley concede el deseo. Pervierte con inteligencia la ley de Hitchcock. Hay que hacer creer al público que la bomba estallará, pero no hay que hacerla explotar, explicaba Hitchcock, porque «el público se enfadará». Fargo estalla la bomba —el aire acondicionado— porque el drogata no es un personaje simpático.

Hasta ahora Hawley sigue la máxima del Hollywood clásico: da al público lo que quiere, pero no como lo espera.

Las palabras que condenan

En contraste con una tierra yerma y nevada los personajes vierten palabras sobre ella. Palabras para definir palabras. El hijo de Gloria Burgle pregunte si el marido de su padre es su padre. Ray y Nikki juegan a definirse: «Tú eres la mano y yo soy el guante», dice ella. «Tú eres el botellín y yo la birra», dice él.

ley-de-espacios-vacantes-nikki-ray
Nikky y Ray juegan a definirse en un plano con destellos con el que Noah Hawley juega a que Fargo es una historia verdadera.

Hawley concede tanta importancia a las palabras que en paralelo a la analogía del bridge —el cálculo— desarrolla la metáfora

PALABRAS = CÁRCEL

El capítulo 3×01 abre con voces de ópera envolviendo lo que parece una jaula de red con una abertura como para pasar la comida al prisionero. Hawley muestra que es el interior de un micrófono y plantea la tesis: las palabras condena el futuro de los personajes. Porque son las palabras mal comprendidas el origen de las distintas tragedias.

Una palabra parece condenar al preso en la Alemania comunista:

«Lo que usted me da no son más que palabras —dice el policía alemán—. Esta «mujer» que está «viva» con «un apellido diferente»».

Un puñado de palabras en el pasado hace a un hermano rico y convierten al otro en buscavidas.

«Nadie engañó a nadie —dice el hermano Stussy rico—. Te lo suplico [dijiste]. Coge los estúpidos sellos. Dame el coche»».

(El sello de 2 centavos con un número del derecho y otro del revés es una metáfora de los hermanos).

Palabras no dichas condenan al Stussy rico a ser un pelele de la mafia:

«¿Nunca se preguntó por qué íbamos a prestarle un millón de dólares sin ninguna garantía? (…) Ese fue el momento de las preguntas».

Es la confusión entre PRAIRIE y VALLEY la que provoca que el drogata mate al viejo Stussy cuyo apellido coincide con el de la víctima.

El episodio abre con un micrófono que encierra palabras y acaba con un cofre que encierra libros. Historias relacionadas no solo por la idea de las palabras. Al igual que unas muñecas rusas unas historias enmarcan a otras:

la del prisionero de la Alemania comunista acoge a través del cuadro a Fargo en 2010 y ésta a la historia del baúl con los libros y los recortes de prensa. Tal y como en un juego de cartas: Hawley muestra las jugadas una a una en escenas que funcionan como cuentos pero oculta a estrategia final. No sabemos dónde estará una determinada carta en el juego.

(En otro momento se tratará la estética que sitúa a Fargo fuera del tiempo aunque aparentemente en 2010).

(Contiene spoilers)

Principio de espacios vacíos es el título del episodio que abre la tercera temporada de Fargo. Es un concepto del bridge, juego de cartas por parejas del que dos de los protagonistas son profesionales. El principio es un cálculo de probabilidades: ¿dónde estará una carta en el juego? La pareja de jugadores desarrolla su estrategia conforme al cálculo.

Lo inevitable

Noah Hawley escribe y dirige el episodio conforme al principio de espacios vacíos. Muestra las cartas. El espectador en el puesto de un jugador calcula/intuye qué ocurrirá: «lo de robar el sello no saldrá bien», «cuando la policía de la vuelta verá al viejo muerto», «el aire acondicionado caerá sobre el drogata».

ley-de-espacios-vacantes-ray-maurice
La tragedia se espera cuando Ray «contrata» al desnortado Maurice.

Hawley satisface en parte al espectador siguiendo el principio de lo inevitable. Es inevitable que un drogata que no sabe dónde está fracase la misión (esto es además un elemento clásico en Fargo). El drama no existiría si Gloria Burgle no encontrara a su padrastro Ennis Stussy muerto. El espectador espera estos acontecimientos igual que espera que el Coyote sea víctima de sus maquinaciones contra el Correcaminos. Lo que el espectador ignora es que esta trama derivará en una colección de literatura barata (pulp fiction) encerrada en un cofre en un hueco de la cocina.

El espectador espera con ansia que el aparato de aire acondicionado se estrelle en la cabeza del drogata. Hawley concede el deseo. Pervierte con inteligencia la ley de Hitchcock. Hay que hacer creer al público que la bomba estallará, pero no hay que hacerla explotar, explicaba Hitchcock, porque «el público se enfadará». Fargo estalla la bomba —el aire acondicionado— porque el drogata no es un personaje simpático.

Hasta ahora Hawley sigue la máxima del Hollywood clásico: da al público lo que quiere, pero no como lo espera.

Las palabras que condenan

En contraste con una tierra yerma y nevada los personajes vierten palabras sobre ella. Palabras para definir palabras. El hijo de Gloria Burgle pregunte si el marido de su padre es su padre. Ray y Nikki juegan a definirse: «Tú eres la mano y yo soy el guante», dice ella. «Tú eres el botellín y yo la birra», dice él.

ley-de-espacios-vacantes-nikki-ray
Nikky y Ray juegan a definirse en un plano con destellos con el que Noah Hawley juega a que Fargo es una historia verdadera.

Hawley concede tanta importancia a las palabras que en paralelo a la analogía del bridge —el cálculo— desarrolla la metáfora

PALABRAS = CÁRCEL

El capítulo 3×01 abre con voces de ópera envolviendo lo que parece una jaula de red con una abertura como para pasar la comida al prisionero. Hawley muestra que es el interior de un micrófono y plantea la tesis: las palabras condena el futuro de los personajes. Porque son las palabras mal comprendidas el origen de las distintas tragedias.

Una palabra parece condenar al preso en la Alemania comunista:

«Lo que usted me da no son más que palabras —dice el policía alemán—. Esta «mujer» que está «viva» con «un apellido diferente»».

Un puñado de palabras en el pasado hace a un hermano rico y convierten al otro en buscavidas.

«Nadie engañó a nadie —dice el hermano Stussy rico—. Te lo suplico [dijiste]. Coge los estúpidos sellos. Dame el coche»».

(El sello de 2 centavos con un número del derecho y otro del revés es una metáfora de los hermanos).

Palabras no dichas condenan al Stussy rico a ser un pelele de la mafia:

«¿Nunca se preguntó por qué íbamos a prestarle un millón de dólares sin ninguna garantía? (…) Ese fue el momento de las preguntas».

Es la confusión entre PRAIRIE y VALLEY la que provoca que el drogata mate al viejo Stussy cuyo apellido coincide con el de la víctima.

El episodio abre con un micrófono que encierra palabras y acaba con un cofre que encierra libros. Historias relacionadas no solo por la idea de las palabras. Al igual que unas muñecas rusas unas historias enmarcan a otras:

la del prisionero de la Alemania comunista acoge a través del cuadro a Fargo en 2010 y ésta a la historia del baúl con los libros y los recortes de prensa. Tal y como en un juego de cartas: Hawley muestra las jugadas una a una en escenas que funcionan como cuentos pero oculta a estrategia final. No sabemos dónde estará una determinada carta en el juego.

(En otro momento se tratará la estética que sitúa a Fargo fuera del tiempo aunque aparentemente en 2010).

Compártelo twitter facebook whatsapp
Horchata, fartons y megabits: Los vídeos del viernes
Y la magia llegó al cine
Monstruos animados colgados en una pared
El videoclip purgante de Joaquín Urbina
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 1
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *