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5 de diciembre 2018    /   BUSINESS
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FIRE: el movimiento que propone dejar de trabajar a los 40

5 de diciembre 2018    /   BUSINESS     por          
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«Paciencia. Frugalidad. Sacrificio. ¿Qué tienen en común estas tres cosas? Son decisiones. El dinero no significa tranquilidad de espíritu. No es sinónimo de  felicidad. El dinero es, esencialmente, la medida de nuestras decisiones».

Con esa frase comienza la serie Ozark. Pero bien podría ser el lema de FIRE, el movimiento que propugna la Independencia Financiera y el Retiro Temprano.

Sus adeptos son milenials de distintos campos profesionales. Una secta fanática, testaruda y disciplinada cuya meta es lograr una seguridad financiera que les permita dejar el trabajo y tumbarse en la playa a tomar daiquiris. Solo que los adeptos a FIRE no suelen tomar daiquiris. No tienen coches ni mansiones. Evitan las deudas, los lujos y las escuelas caras para sus hijos. A veces, evitan hasta los hijos. En otras palabras: el sueño del chiringuito en la playa sin tener que montar el chiringuito en la playa.

Las revistas para superricos como How to Spend It aconsejan gastarse los millones en yates y los minimalistas abogan por dejar el empleo y dedicarse a abrazar a extraños. Pero FIRE propone un combo que podria resumirse como ahorrar por todo lo alto y vivir por todo lo bajo. Una mezcla de austeridad agresiva e inversión estratégica que, según el director de London Money, «crea muchos ahorros, pero pocos recuerdos agradables».

Uno de los pioneros del movimiento es el canadiense Mr. Money Moustache, un talibán de la austeridad de pinta alternativa. Su filosofía se denomina badassity, y podría traducirse como cabronismo. «Aunque es una palabra inventada, sugiere una determinación y perseverancia tenaz ante las dificultades». Mrs. Frugalwoods sigue una filosofía más fiel al estilo de la simpleza de Thoreau. Pero un Thoreau con cortijo.

No sorprende que muchos piensen que el sueño de la jubilación temprana solo pueden lograrlo los afortunados. Los que tienen el lujo de un salario contundente. Pero ¿qué puede ofrecer el movimiento FIRE a aquellos que viven con un ingreso básico? El periodista Stephen Moss rápidamente baja la utopía a la tierra: «No se puede ignorar el oscuro secretito de este movimiento: ahorrar a partir de un sueldo mínimo es un infierno».

A este lado del Atlántico también hay adeptos a FIRE. Uno de ellos es el contable, ciclista  y gurú Barney Whiter. Su blog, The Escape Artist, brinda consejos sobre lo que el británico llama «libertad financiera» e incluso ofrece coaching para futuros «artistas de la fuga». (De hecho, su blog lo encabeza un diagrama de fuga como el del clásico film El gran escape [en España, La gran evasión]). Él mismo lo explica:

¿Qué es lo más difícil a la hora de tomar el camino de esfuerzo y austeridad?

Dejar de preocuparse por lo que digan los demás y empezar a vivir de forma diferente. Que, en realidad, no es tan difícil.

¿Se puede hablar de independencia financiera si uno no cuenta con un capital mínimo para comenzar? 

Todos empezamos sin nada. Si tienes un empleo, comienza a ahorrar ahora, y deja de buscar excusas. Si puedes ahorrar un euro el primer mes, ese será el comienzo de un hábito que te durará toda la vida. El segundo mes ahorra dos euros, y comprueba durante cuántos meses puedes doblar tu capital.

¿Dirías que tienes una forma de pensar anticuada, como la de los años 40 o 50?

Es importante recordar que nuestros mayores vivieron necesidades que nosotros apenas podemos imaginar. Piensa en las condiciones durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Piensa que hasta hace muy poco vivíamos sin tarjetas de crédito, publicidad o comida rápida. Los años 40 fueron difíciles, pero sacaron lo mejor de los británicos. ¿No nos serviría un poco de ese espíritu para conseguir nuestra independencia económica?

Los que practican artes marciales utilizan la fuerza del contrincante para vencerlo. ¿Usas del mismo modo las fuerzas del consumismo y el capitalismo?

El consumismo y el capitalismo son dos cosas muy diferentes. En términos generales, el capitalismo es bueno y el consumismo es malo. El capitalismo no es perfecto (porque nosotros no los somos), pero es el sistema más justo y más productivo que tenemos. Con un marco regulatorio adecuado promueve el trabajo duro, el emprendimiento y el uso eficiente de los recursos. El consumismo, en cambio, conduce a la obesidad, la enfermedad y la pereza, además de destruir la naturaleza. Así que podría decirse que yo utilizo el capitalismo para vencer al consumismo.    

¿Cómo lidias con el miedo al futuro que todos sentimos?

No sigo las noticias, son absolutamente tóxicas. Están diseñadas para asustar al consumidor. Yo me centro solo en aquello que puedo controlar e intento ignorar todo lo demás.

Muchos opinan que tanto énfasis en la austeridad convierte a las personas en tacañas.

Paso la vida regalando mis conocimientos. Conocimientos valiosos que he reunido con gran esfuerzo a lo largo de 40 años y que cuelgo en internet de forma gratuita para que todos se beneficien.

¿Qué opinas de la publicidad y el marketing?

Seamos positivos. Es una industria llena de gente talentosa e inteligente, mucha de la cual estaría más feliz dedicándose a otra cosa.

Nietzsche dijo que un filósofo debe tener la mente fría de un banquero. ¿Dirías que eres una suerte de filósofo?

Hmm, puede ser. Mucha de la filosofía moderna es una gilipollez. Puro humo sin utilidad práctica. Sin embargo, el estoicismo es una filosofía antigua increíblemente poderosa. Se centra en resolver problemas y tomar decisiones adecuadas. Marco Aurelio, por ejemplo, era un filósofo estoico que además fue un militar exitoso y emperador de Roma. No hablaba, hacía.

¿Conoces el monólogo inicial de la serie Ozark?

Ahora que me lo has enviado, sí. Y me ha gustado. Tiene un tono muy estadounidense y eso no es malo. Pero es importante no olvidar que la responsabilidad por nuestras decisiones, la paciencia y la frugalidad funcionan en todos los países.

En la era de la distracción, pensar en sacrificarse para tener un futuro sin apremios, puede parecer revolucionario. Pero no tiene nada de nuevo. De hecho, es lo que todo el mundo viene haciendo desde el comienzo de los tiempos. Desde antes de que existieran los créditos personales y las hipotecas. Desde antes del dinero intangible. Desde antes de que nos creyéramos que la nada lo era todo.

«Paciencia. Frugalidad. Sacrificio. ¿Qué tienen en común estas tres cosas? Son decisiones. El dinero no significa tranquilidad de espíritu. No es sinónimo de  felicidad. El dinero es, esencialmente, la medida de nuestras decisiones».

Con esa frase comienza la serie Ozark. Pero bien podría ser el lema de FIRE, el movimiento que propugna la Independencia Financiera y el Retiro Temprano.

Sus adeptos son milenials de distintos campos profesionales. Una secta fanática, testaruda y disciplinada cuya meta es lograr una seguridad financiera que les permita dejar el trabajo y tumbarse en la playa a tomar daiquiris. Solo que los adeptos a FIRE no suelen tomar daiquiris. No tienen coches ni mansiones. Evitan las deudas, los lujos y las escuelas caras para sus hijos. A veces, evitan hasta los hijos. En otras palabras: el sueño del chiringuito en la playa sin tener que montar el chiringuito en la playa.

Las revistas para superricos como How to Spend It aconsejan gastarse los millones en yates y los minimalistas abogan por dejar el empleo y dedicarse a abrazar a extraños. Pero FIRE propone un combo que podria resumirse como ahorrar por todo lo alto y vivir por todo lo bajo. Una mezcla de austeridad agresiva e inversión estratégica que, según el director de London Money, «crea muchos ahorros, pero pocos recuerdos agradables».

Uno de los pioneros del movimiento es el canadiense Mr. Money Moustache, un talibán de la austeridad de pinta alternativa. Su filosofía se denomina badassity, y podría traducirse como cabronismo. «Aunque es una palabra inventada, sugiere una determinación y perseverancia tenaz ante las dificultades». Mrs. Frugalwoods sigue una filosofía más fiel al estilo de la simpleza de Thoreau. Pero un Thoreau con cortijo.

No sorprende que muchos piensen que el sueño de la jubilación temprana solo pueden lograrlo los afortunados. Los que tienen el lujo de un salario contundente. Pero ¿qué puede ofrecer el movimiento FIRE a aquellos que viven con un ingreso básico? El periodista Stephen Moss rápidamente baja la utopía a la tierra: «No se puede ignorar el oscuro secretito de este movimiento: ahorrar a partir de un sueldo mínimo es un infierno».

A este lado del Atlántico también hay adeptos a FIRE. Uno de ellos es el contable, ciclista  y gurú Barney Whiter. Su blog, The Escape Artist, brinda consejos sobre lo que el británico llama «libertad financiera» e incluso ofrece coaching para futuros «artistas de la fuga». (De hecho, su blog lo encabeza un diagrama de fuga como el del clásico film El gran escape [en España, La gran evasión]). Él mismo lo explica:

¿Qué es lo más difícil a la hora de tomar el camino de esfuerzo y austeridad?

Dejar de preocuparse por lo que digan los demás y empezar a vivir de forma diferente. Que, en realidad, no es tan difícil.

¿Se puede hablar de independencia financiera si uno no cuenta con un capital mínimo para comenzar? 

Todos empezamos sin nada. Si tienes un empleo, comienza a ahorrar ahora, y deja de buscar excusas. Si puedes ahorrar un euro el primer mes, ese será el comienzo de un hábito que te durará toda la vida. El segundo mes ahorra dos euros, y comprueba durante cuántos meses puedes doblar tu capital.

¿Dirías que tienes una forma de pensar anticuada, como la de los años 40 o 50?

Es importante recordar que nuestros mayores vivieron necesidades que nosotros apenas podemos imaginar. Piensa en las condiciones durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Piensa que hasta hace muy poco vivíamos sin tarjetas de crédito, publicidad o comida rápida. Los años 40 fueron difíciles, pero sacaron lo mejor de los británicos. ¿No nos serviría un poco de ese espíritu para conseguir nuestra independencia económica?

Los que practican artes marciales utilizan la fuerza del contrincante para vencerlo. ¿Usas del mismo modo las fuerzas del consumismo y el capitalismo?

El consumismo y el capitalismo son dos cosas muy diferentes. En términos generales, el capitalismo es bueno y el consumismo es malo. El capitalismo no es perfecto (porque nosotros no los somos), pero es el sistema más justo y más productivo que tenemos. Con un marco regulatorio adecuado promueve el trabajo duro, el emprendimiento y el uso eficiente de los recursos. El consumismo, en cambio, conduce a la obesidad, la enfermedad y la pereza, además de destruir la naturaleza. Así que podría decirse que yo utilizo el capitalismo para vencer al consumismo.    

¿Cómo lidias con el miedo al futuro que todos sentimos?

No sigo las noticias, son absolutamente tóxicas. Están diseñadas para asustar al consumidor. Yo me centro solo en aquello que puedo controlar e intento ignorar todo lo demás.

Muchos opinan que tanto énfasis en la austeridad convierte a las personas en tacañas.

Paso la vida regalando mis conocimientos. Conocimientos valiosos que he reunido con gran esfuerzo a lo largo de 40 años y que cuelgo en internet de forma gratuita para que todos se beneficien.

¿Qué opinas de la publicidad y el marketing?

Seamos positivos. Es una industria llena de gente talentosa e inteligente, mucha de la cual estaría más feliz dedicándose a otra cosa.

Nietzsche dijo que un filósofo debe tener la mente fría de un banquero. ¿Dirías que eres una suerte de filósofo?

Hmm, puede ser. Mucha de la filosofía moderna es una gilipollez. Puro humo sin utilidad práctica. Sin embargo, el estoicismo es una filosofía antigua increíblemente poderosa. Se centra en resolver problemas y tomar decisiones adecuadas. Marco Aurelio, por ejemplo, era un filósofo estoico que además fue un militar exitoso y emperador de Roma. No hablaba, hacía.

¿Conoces el monólogo inicial de la serie Ozark?

Ahora que me lo has enviado, sí. Y me ha gustado. Tiene un tono muy estadounidense y eso no es malo. Pero es importante no olvidar que la responsabilidad por nuestras decisiones, la paciencia y la frugalidad funcionan en todos los países.

En la era de la distracción, pensar en sacrificarse para tener un futuro sin apremios, puede parecer revolucionario. Pero no tiene nada de nuevo. De hecho, es lo que todo el mundo viene haciendo desde el comienzo de los tiempos. Desde antes de que existieran los créditos personales y las hipotecas. Desde antes del dinero intangible. Desde antes de que nos creyéramos que la nada lo era todo.

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Opiniones 2
  • El capitalismo es el sistema más productivo (y destructivo), pero ni de lejos el más justo. El capitalismo necesita desigualdad y opresión para operar. El capitalismo necesita el racismo, el capacitismo, el patriarcado, el fascismo… Se nota que el que escribe está llenito de privilegios y que el capitalismo le viene de perlas.

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