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12 de noviembre 2013    /   CREATIVIDAD
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La diseñadora que se rebeló contra el mal sabor de los medicamentos infantiles

12 de noviembre 2013    /   CREATIVIDAD     por          
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Durante un tiempo, el título de aquella película de los 70 se convirtió en la frase más repetida por Carlijn Evenboer. Pero por más que la diseñadora, más conocida como Carlinsky, preguntaba “¿qué me pasa, doctor?”, la respuesta seguía haciéndose de rogar. Y mientras los galenos intentaban dar con el mal que le aquejaba, ella seguía los tratamientos prescritos. “Me recetaban todo tipo de pastillas, a cuál más repugnante y con unos packaging no menos horrorosos”.

No entendía cómo en pleno siglo XXI los fármacos seguían teniendo un sabor tan poco atractivo. Y empezó a divagar con la idea de una marca cuyos medicamentos se caracterizasen, además de por su efectividad, por su sabor y su diseño…

Y como los médicos seguían sin dar con su dolencia, Carlinsky seguía fantaseando. Pensó en que si ella era incapaz de entender por qué las medicinas tenían que saber tan mal, mucho menos lo comprendería un niño. “Para ellos debería ser fundamental seguir siendo niños también durante su enfermedad. No tendrían que lidiar con médicos, hospitales y enfermedades durante esta etapa”.

Y sobre todo consideraba injusto que al continuar con el tratamiento en casa después de un periodo de hospitalización, los niños tuvieran que seguir recordando su enfermedad varias veces al día, cada vez que les toca tomar la medicina.

“Debería ser distinto. Tendría que haber algo que les hiciese sentir especiales en lugar de enfermos…” Y Carlinsky dio con ello. Se trata de First Aid Spacepower, una medicina que no solo los cura, también los convierte en astronautas y héroes espaciales.

FirstAidSpacepower-5

FirstAidSpacepower-2

Aunque, realmente, lo mejor de este medicamento es que sabe mucho mejor que los fármacos convencionales. Incluso existe la posibilidad de tomarla en forma de pastillas efervescentes que se diluyen en una especie de batido de fresa… Y, por supuesto, el packaging de estas medicinas tampoco tiene nada que ver con el formato de los fármacos convencionales.

FirstAidSpacepower-9

FirstAidSpacepower-11

El único inconveniente es que Carlijn es solo una diseñadora por lo que sus tabletas, píldoras y demás soluciones capaces de curar y proporcionar poder espacial a los niños tendrán que esperar a que alguna firma farmacéutica se anime a desarrollarlas.

FirstAidSpacepower-3

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Durante un tiempo, el título de aquella película de los 70 se convirtió en la frase más repetida por Carlijn Evenboer. Pero por más que la diseñadora, más conocida como Carlinsky, preguntaba “¿qué me pasa, doctor?”, la respuesta seguía haciéndose de rogar. Y mientras los galenos intentaban dar con el mal que le aquejaba, ella seguía los tratamientos prescritos. “Me recetaban todo tipo de pastillas, a cuál más repugnante y con unos packaging no menos horrorosos”.

No entendía cómo en pleno siglo XXI los fármacos seguían teniendo un sabor tan poco atractivo. Y empezó a divagar con la idea de una marca cuyos medicamentos se caracterizasen, además de por su efectividad, por su sabor y su diseño…

Y como los médicos seguían sin dar con su dolencia, Carlinsky seguía fantaseando. Pensó en que si ella era incapaz de entender por qué las medicinas tenían que saber tan mal, mucho menos lo comprendería un niño. “Para ellos debería ser fundamental seguir siendo niños también durante su enfermedad. No tendrían que lidiar con médicos, hospitales y enfermedades durante esta etapa”.

Y sobre todo consideraba injusto que al continuar con el tratamiento en casa después de un periodo de hospitalización, los niños tuvieran que seguir recordando su enfermedad varias veces al día, cada vez que les toca tomar la medicina.

“Debería ser distinto. Tendría que haber algo que les hiciese sentir especiales en lugar de enfermos…” Y Carlinsky dio con ello. Se trata de First Aid Spacepower, una medicina que no solo los cura, también los convierte en astronautas y héroes espaciales.

FirstAidSpacepower-5

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Aunque, realmente, lo mejor de este medicamento es que sabe mucho mejor que los fármacos convencionales. Incluso existe la posibilidad de tomarla en forma de pastillas efervescentes que se diluyen en una especie de batido de fresa… Y, por supuesto, el packaging de estas medicinas tampoco tiene nada que ver con el formato de los fármacos convencionales.

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FirstAidSpacepower-11

El único inconveniente es que Carlijn es solo una diseñadora por lo que sus tabletas, píldoras y demás soluciones capaces de curar y proporcionar poder espacial a los niños tendrán que esperar a que alguna firma farmacéutica se anime a desarrollarlas.

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Opiniones 2
  • Justamente que los medicamentos infantiles no tengan sabor agradable es simplemente una medida para que los niños no deseen tomarlos como si fueran chuches y para así prevenir posibles sobredosis de estos.

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