22 de mayo 2016    /   CREATIVIDAD
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Internet y el dilema del folio en blanco: ¿cómo intentan WordPress o Medium encender tu chispa creativa?

22 de mayo 2016    /   CREATIVIDAD     por          
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Cuando faltan ideas con las que arrancar un texto, enfrentarse al blanco puro de un folio puede ser terriblemente frustrante. Este problema, conocido como síndrome del folio en blanco, se acrecienta cuando no es papel lo que hay ante los ojos de un escritor, sino una pantalla en la que, sin nada escrito y con un guion parpadeando constantemente, un frío documento espera las primeras palabras del autor.

Además, los distintos editores de texto que ponen a prueba al internauta cada día con un sinfín de iconos y herramientas que ayudan a todo menos a concentrarse en el proceso de escritura. Eso por no hablar de la posibilidad de abrir una nueva pestaña en el navegador directa hacia la perdición. Cualquier cosa con tal de no escribir.

Conscientes de este problema, las distintas redes de blogs y plataformas de microblogging que utilizan millones de internautas a diario cuentan con editores diseñados a conciencia para intentar romper el hielo de una forma u otra, fomentando que el autor dé ese relevante paso que es poner negro sobre blanco las primeras palabras de un mensaje.

Quizás los recursos más obvios son los que utilizan redes sociales como Facebook o Twitter para animar a sus usuarios a compartir alguna información con los demás. Así, con un «¿Qué estás pensando?» escrito en el cuadro de texto, los de Zuckerberg incitan a los internautas, mientras que en la red social de los 140 caracteres hacen lo propio preguntando «¿Qué está pasando?». Dos enfoques distintos con un mismo objetivo: que el bloqueo creativo no limite la contribución del usuario al contenido de la plataforma.

folioblanco_2

El resto de herramientas sociales también viven de un ejército de internautas que fabrica contenido, así que les conviene en la misma medida que los usuarios no le tengan miedo al blanco en la pantalla, aunque en otros casos se afronta de forma diferente.

En Tumblr, la clave es algo que también pone en práctica Twitter: el cuadro de texto es pequeño. Si bien en el caso de la red social del pájaro azul esto se debe al límite de los famosos 140 caracteres, Tumblr trata de fomentar así que los posts de sus usuarios no sean excesivamente extensos, sin necesidad de establecer un límite fijo.

De hecho, a medida que crece la publicación, el cuadro también aumenta de tamaño, dejando claro que en la plataforma de microblogging propiedad de Yahoo los textos largos no se leen de una forma cómoda. Así, con un espacio pequeño para escribir (pero sin miedo a que una barrera impida seguir redactando), arrancar con el texto debería resultar más sencillo, o esa es la intención de sus diseñadores.

folioblanco_1

Por su parte, Medium combina la táctica fundamental de Facebook y Twitter mientras evoca la escritura en papel, sin distracción alguna cerca y con el blanco como protagonista. Así, un sencillo «Tell your story…» invita a los usuarios de la plataforma en el propio cuadro de texto a comenzar, teniendo claro que se va a contar eso, una historia.

Alrededor de este comienzo no hay nada: ni un botón ni una línea. Todo es blanco y ni siquiera en los procesadores de texto más populares hay menos distracciones. Si bien esto puede ayudar a muchos a concentrarse y a evocar la escritura a mano, también puede agobiar a más de uno, porque hay mucho espacio impoluto por delante. Demasiadas líneas que llenar.

folioblanco_3ok

WordPress recuerda sutilmente al espacio del que disponen los internautas a la hora de escribir un correo electrónico: se trata de un cuadro de texto que cuenta, en la parte superior, con una barra de herramientas que da acceso a las distintas opciones para dar formato a los artículos.

Si bien puede que esta asociación con el correo electrónico ayude a algunos usuarios a empezar a escribir, lo cierto es que el diseño no es tan simple como el de Medium o Tumblr. Incorpora distintos elementos que podrían llegar a distraer, e incluso algo que ayudará poco a quienes más se agobien ante un folio en blanco: un contador de palabras que, bajo el cuadro de texto, juzga la eficiencia del redactor desde el primer momento.

folioblanco_4

Más allá de cómo ayudan las distintas plataformas de internet a que sus usuarios no tengan miedo ante la ausencia de ideas, hay muchos y muy variados consejos sobre cómo afrontar el síndrome del folio en blanco. Desde el clásico brainstorming hasta ir cargado siempre con una libreta para anotar lo que se nos vaya ocurriendo, lo cierto es que ya Picasso apuntaba una posible receta para no temer el momento de comenzar a crear: «La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando».

La imagen principal de este artículo es propiedad de Guudmorning!

Cuando faltan ideas con las que arrancar un texto, enfrentarse al blanco puro de un folio puede ser terriblemente frustrante. Este problema, conocido como síndrome del folio en blanco, se acrecienta cuando no es papel lo que hay ante los ojos de un escritor, sino una pantalla en la que, sin nada escrito y con un guion parpadeando constantemente, un frío documento espera las primeras palabras del autor.

Además, los distintos editores de texto que ponen a prueba al internauta cada día con un sinfín de iconos y herramientas que ayudan a todo menos a concentrarse en el proceso de escritura. Eso por no hablar de la posibilidad de abrir una nueva pestaña en el navegador directa hacia la perdición. Cualquier cosa con tal de no escribir.

Conscientes de este problema, las distintas redes de blogs y plataformas de microblogging que utilizan millones de internautas a diario cuentan con editores diseñados a conciencia para intentar romper el hielo de una forma u otra, fomentando que el autor dé ese relevante paso que es poner negro sobre blanco las primeras palabras de un mensaje.

Quizás los recursos más obvios son los que utilizan redes sociales como Facebook o Twitter para animar a sus usuarios a compartir alguna información con los demás. Así, con un «¿Qué estás pensando?» escrito en el cuadro de texto, los de Zuckerberg incitan a los internautas, mientras que en la red social de los 140 caracteres hacen lo propio preguntando «¿Qué está pasando?». Dos enfoques distintos con un mismo objetivo: que el bloqueo creativo no limite la contribución del usuario al contenido de la plataforma.

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El resto de herramientas sociales también viven de un ejército de internautas que fabrica contenido, así que les conviene en la misma medida que los usuarios no le tengan miedo al blanco en la pantalla, aunque en otros casos se afronta de forma diferente.

En Tumblr, la clave es algo que también pone en práctica Twitter: el cuadro de texto es pequeño. Si bien en el caso de la red social del pájaro azul esto se debe al límite de los famosos 140 caracteres, Tumblr trata de fomentar así que los posts de sus usuarios no sean excesivamente extensos, sin necesidad de establecer un límite fijo.

De hecho, a medida que crece la publicación, el cuadro también aumenta de tamaño, dejando claro que en la plataforma de microblogging propiedad de Yahoo los textos largos no se leen de una forma cómoda. Así, con un espacio pequeño para escribir (pero sin miedo a que una barrera impida seguir redactando), arrancar con el texto debería resultar más sencillo, o esa es la intención de sus diseñadores.

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Por su parte, Medium combina la táctica fundamental de Facebook y Twitter mientras evoca la escritura en papel, sin distracción alguna cerca y con el blanco como protagonista. Así, un sencillo «Tell your story…» invita a los usuarios de la plataforma en el propio cuadro de texto a comenzar, teniendo claro que se va a contar eso, una historia.

Alrededor de este comienzo no hay nada: ni un botón ni una línea. Todo es blanco y ni siquiera en los procesadores de texto más populares hay menos distracciones. Si bien esto puede ayudar a muchos a concentrarse y a evocar la escritura a mano, también puede agobiar a más de uno, porque hay mucho espacio impoluto por delante. Demasiadas líneas que llenar.

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WordPress recuerda sutilmente al espacio del que disponen los internautas a la hora de escribir un correo electrónico: se trata de un cuadro de texto que cuenta, en la parte superior, con una barra de herramientas que da acceso a las distintas opciones para dar formato a los artículos.

Si bien puede que esta asociación con el correo electrónico ayude a algunos usuarios a empezar a escribir, lo cierto es que el diseño no es tan simple como el de Medium o Tumblr. Incorpora distintos elementos que podrían llegar a distraer, e incluso algo que ayudará poco a quienes más se agobien ante un folio en blanco: un contador de palabras que, bajo el cuadro de texto, juzga la eficiencia del redactor desde el primer momento.

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Más allá de cómo ayudan las distintas plataformas de internet a que sus usuarios no tengan miedo ante la ausencia de ideas, hay muchos y muy variados consejos sobre cómo afrontar el síndrome del folio en blanco. Desde el clásico brainstorming hasta ir cargado siempre con una libreta para anotar lo que se nos vaya ocurriendo, lo cierto es que ya Picasso apuntaba una posible receta para no temer el momento de comenzar a crear: «La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando».

La imagen principal de este artículo es propiedad de Guudmorning!

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