6 de febrero 2017    /   CREATIVIDAD
por
 

Construyamos el muro pero siguiendo las antiguas fronteras entre México y EEUU

6 de febrero 2017    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista del Verano haciendo clic aquí.

Rubén Ochoa no quiere que se construya un muro entre México y Estados Unidos, pero si se acaba edificando, reclama que se haga siguiendo las antiguas fronteras entre Estados Unidos y México.

Era el 15 de septiembre de 1847. Estados Unidos estaba ganando una guerra que ellos mismos habían forzado contra México. La bandera de las barras y las estrellas ondeaba en el Palacio Nacional de la Ciudad de México.

Pocos meses después se firmaba el tratado Guadalupe Hidalgo por el que México cedía los territorios de Nuevo México y la Alta California, un enorme pedazo de terreno —2,4 millones km²— al sur del paralelo 42 hasta el río Grande que hoy comprende la totalidad de California, Nevada, Utah y Texas, y partes de Arizona, Nuevo México, Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma a cambio de 15 millones de dólares. Para el artista Rubén Ochoa, representa un precedente histórico interesante para plantear un nuevo proyecto para el gran muro de Trump.

«No planteo un análisis de la pérdida de territorio; es más un ejercicio lúdico y catártico basado en una lógica arbitraria como con la que fue trazada una nueva frontera después de una invasión muy cuestionable», argumenta. «Lo que plantea es apelar a una justicia histórica para decir que el muro debe ser construido sobre el trazo original, es decir, el que inicia sobre el paralelo 42 norte». Por si algún lector acaba de salir de un búnker, aclarar que el millonario presidente de EE UU Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva para acabar de construir un muro en los más 3.000 kilómetros de frontera compartida.

03

El libro del artista se compone de un grabado en bajorrelieve sobre papel de algodón con el trazado primitivo, tal y como se reflejó en el mapa original usado en el Tratado de Guadalupe Hidalgo, así como una copia del plano. También tiene un pequeño folleto donde recopila historias narradas por inmigrantes mexicanos, sacadas de la web myimmigrationstory.com, creada por el editor Raúl Ramos y Sánchez en los Estados Unidos.

06

Al margen de las páginas hay una serie de frases escogidas de esas narraciones que al leerse de manera consecutiva dan una imagen de las sensaciones de esos migrantes. I’m married to an illegal mexican; Have a better life and return to Mexico, I grow up always hearing about ‘aliens’; But still I love America; My husband feels like a mouse in a box; Sadly, he couldn’t see me when I was a baby… son algunas de ellas. Todo esto dentro de una minimalista caja blanca de madera.

04

«El punto medular del proyecto es subrayar la impertinencia de la idea de construir un muro en una frontera que se diluye cada día donde la sensación de dos naciones distintas se pierde en la forma de vida de millones de personas, ya sean legales o ilegales, estadounidenses o mexicanos», continúa. «Siendo sensatos y prácticos, dicha simbiosis nunca ha dejado de existir desde 1848». Hay que aclarar que la frontera entre México y Estado Unidos es la más cruzada del planeta y Los Ángeles, en California, es la segunda ciudad del mundo con más mexicanos tras la Ciudad de México.

Pero ¿dónde está la ironía? «El proyecto visita una idea que sonaría absurda, como es la construcción del muro sobre el trazo de la frontera original, para recalcar otra idea igual de absurda pero más cerca de ser concretada», contesta y concluye. «Esta gran muralla pretende borrar repentinamente millones de pasados que han ayudado a construir a una nación completa y que están ‘ilegalmente’ en un lugar que legalmente alguna vez les perteneció».

01

16265617_10211013847878791_3767059659800935232_n

 

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista del Verano haciendo clic aquí.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista del Verano haciendo clic aquí.

Rubén Ochoa no quiere que se construya un muro entre México y Estados Unidos, pero si se acaba edificando, reclama que se haga siguiendo las antiguas fronteras entre Estados Unidos y México.

Era el 15 de septiembre de 1847. Estados Unidos estaba ganando una guerra que ellos mismos habían forzado contra México. La bandera de las barras y las estrellas ondeaba en el Palacio Nacional de la Ciudad de México.

Pocos meses después se firmaba el tratado Guadalupe Hidalgo por el que México cedía los territorios de Nuevo México y la Alta California, un enorme pedazo de terreno —2,4 millones km²— al sur del paralelo 42 hasta el río Grande que hoy comprende la totalidad de California, Nevada, Utah y Texas, y partes de Arizona, Nuevo México, Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma a cambio de 15 millones de dólares. Para el artista Rubén Ochoa, representa un precedente histórico interesante para plantear un nuevo proyecto para el gran muro de Trump.

«No planteo un análisis de la pérdida de territorio; es más un ejercicio lúdico y catártico basado en una lógica arbitraria como con la que fue trazada una nueva frontera después de una invasión muy cuestionable», argumenta. «Lo que plantea es apelar a una justicia histórica para decir que el muro debe ser construido sobre el trazo original, es decir, el que inicia sobre el paralelo 42 norte». Por si algún lector acaba de salir de un búnker, aclarar que el millonario presidente de EE UU Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva para acabar de construir un muro en los más 3.000 kilómetros de frontera compartida.

03

El libro del artista se compone de un grabado en bajorrelieve sobre papel de algodón con el trazado primitivo, tal y como se reflejó en el mapa original usado en el Tratado de Guadalupe Hidalgo, así como una copia del plano. También tiene un pequeño folleto donde recopila historias narradas por inmigrantes mexicanos, sacadas de la web myimmigrationstory.com, creada por el editor Raúl Ramos y Sánchez en los Estados Unidos.

06

Al margen de las páginas hay una serie de frases escogidas de esas narraciones que al leerse de manera consecutiva dan una imagen de las sensaciones de esos migrantes. I’m married to an illegal mexican; Have a better life and return to Mexico, I grow up always hearing about ‘aliens’; But still I love America; My husband feels like a mouse in a box; Sadly, he couldn’t see me when I was a baby… son algunas de ellas. Todo esto dentro de una minimalista caja blanca de madera.

04

«El punto medular del proyecto es subrayar la impertinencia de la idea de construir un muro en una frontera que se diluye cada día donde la sensación de dos naciones distintas se pierde en la forma de vida de millones de personas, ya sean legales o ilegales, estadounidenses o mexicanos», continúa. «Siendo sensatos y prácticos, dicha simbiosis nunca ha dejado de existir desde 1848». Hay que aclarar que la frontera entre México y Estado Unidos es la más cruzada del planeta y Los Ángeles, en California, es la segunda ciudad del mundo con más mexicanos tras la Ciudad de México.

Pero ¿dónde está la ironía? «El proyecto visita una idea que sonaría absurda, como es la construcción del muro sobre el trazo de la frontera original, para recalcar otra idea igual de absurda pero más cerca de ser concretada», contesta y concluye. «Esta gran muralla pretende borrar repentinamente millones de pasados que han ayudado a construir a una nación completa y que están ‘ilegalmente’ en un lugar que legalmente alguna vez les perteneció».

01

16265617_10211013847878791_3767059659800935232_n

 

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista del Verano haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
‘On rau la realitat?’, la realidad como mejor fuente de inspiración
La tenebrosa maldad NO infantil de los políticos internacionales
Carteles de dentista que no dan miedo
Una tienda de niños reclama a la alcaldesa de Valencia más carril bici en su publicidad
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 2
  • ola nadie nos comformamos con el tesis de nuestra piel adesir verda I el Americano se desespera porque talves sino entendemos la cultura lo que es America del norte que es lo opuesto a unpueblo
    de mexico sellame como se llame pero fuerte en pobresa con bastante malas costumbres por ejemplo tirar basura por doquier devilitar la economia colectando fondos sin travajar es el motivo

  • Comentarios cerrados.