16 de enero 2014    /   ENTRETENIMIENTO
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Fútbol y Paint. ¿Cómo no lo hizo nadie antes?

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Cuando el fútbol tenía alma, sus jugadores tenían bigotes. Cualquier señor con pinta de padre de familia podía convertirse en jugador internacional y en los vestuarios no había ni cremas depilatorias, ni geles fijadores (Mijatovic, te odio) ni equipaciones de repuesto para cuando se manchaba la camiseta de barro antes del descanso. Evidentemente, si se quiere rendir tributo a esa época, la sofisticación es accesoria. ¿Qué nos queda? ¡El Paint!

De momento, solo se sabe de él que es periodista, profesor y futbolero. No tiene, oficialmente, nombre ni web sino una cuenta de Twitter (@futbolypaint) a donde va subiendo sus diseños. “En mis ratos libres siempre me gustó dibujar futbolistas. Para no estar todo el día escaneando me pasé al todopoderoso Paint. Mezclé mis ganas de fútbol con las de pintar. Solo pretendo pasar y hacer pasar un buen rato, aunque si alguien quiere contratarme igual no le digo que no”, explica.

El dibujante misterioso añora ese tiempo en el fútbol en el que podía sentarse junto a la radio a escuchar la retransmisión de partido y en el que equipos de la parte inferior de la tabla clasificatoria aún podían hacer cosquillas a los grandes. “Echo de menos escuchar un partido del Logroñés oyendo nombres de jugadores a los que no ponía cara e idolatrar cualquier objeto futbolístico que encontrara. Ahora todo lo que quieras saber y tener lo consigues a golpe de click. Se ha perdido un poco la mística”, lamenta.

En ese pasado idealizado, los jugadores eran diferentes. “El alma del Tato Abadía o de Pedro José, del Extremadura, no la tiene ninguno actualmente. Ni esa pinta de electricista tampoco, claro“. El criterio que @futbolypaint utiliza para la elección tiene algo de fortuito -“igual se me viene uno a la mente y pruebo o algún twittero me pide uno”-, pero normalmente repasa sus recuerdos de las últimas tres décadas buscando la peculiaridad de algunos de los iconos.

El resultado, tanto por el proceso como por la ejecución, es altamente friki. Sin embargo, a @futbolypaint le gusta aclarar que “existe el término friki del fútbol, pero su significado no es ser forofo de un equipo y odiar al otro como dogma de fe, sino, por ejemplo, saberse la plantilla del Compostela 95-96, coleccionar cromos y camisetas o, sin ir más lejos, dibujarlos en Paint”.

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De momento, solo se sabe de él que es periodista, profesor y futbolero. No tiene, oficialmente, nombre ni web sino una cuenta de Twitter (@futbolypaint) a donde va subiendo sus diseños. “En mis ratos libres siempre me gustó dibujar futbolistas. Para no estar todo el día escaneando me pasé al todopoderoso Paint. Mezclé mis ganas de fútbol con las de pintar. Solo pretendo pasar y hacer pasar un buen rato, aunque si alguien quiere contratarme igual no le digo que no”, explica.

El dibujante misterioso añora ese tiempo en el fútbol en el que podía sentarse junto a la radio a escuchar la retransmisión de partido y en el que equipos de la parte inferior de la tabla clasificatoria aún podían hacer cosquillas a los grandes. “Echo de menos escuchar un partido del Logroñés oyendo nombres de jugadores a los que no ponía cara e idolatrar cualquier objeto futbolístico que encontrara. Ahora todo lo que quieras saber y tener lo consigues a golpe de click. Se ha perdido un poco la mística”, lamenta.

En ese pasado idealizado, los jugadores eran diferentes. “El alma del Tato Abadía o de Pedro José, del Extremadura, no la tiene ninguno actualmente. Ni esa pinta de electricista tampoco, claro“. El criterio que @futbolypaint utiliza para la elección tiene algo de fortuito -“igual se me viene uno a la mente y pruebo o algún twittero me pide uno”-, pero normalmente repasa sus recuerdos de las últimas tres décadas buscando la peculiaridad de algunos de los iconos.

El resultado, tanto por el proceso como por la ejecución, es altamente friki. Sin embargo, a @futbolypaint le gusta aclarar que “existe el término friki del fútbol, pero su significado no es ser forofo de un equipo y odiar al otro como dogma de fe, sino, por ejemplo, saberse la plantilla del Compostela 95-96, coleccionar cromos y camisetas o, sin ir más lejos, dibujarlos en Paint”.

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Opiniones 12
  • Me ha emocionado, cuánta razón y cuánto hemos perdido.

    Dios salve a Juan Carlos Arteche y a esa generación de futbolistas que te imaginabas oliendo a tabaco y cagándose en la puta madre del árbitro con voz de taxista.

  • Comentarios cerrados.

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