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13 de noviembre 2019    /   CINE/TV
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Gitanos reales, amores de plástico y otros bocados del futuro… ahora

Turismo de telerrealidad, esposas de plástico y el éxodo sirio en un millón de pantallas

13 de noviembre 2019    /   CINE/TV     por          
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La vida real. Gitanos reales. Descubre la cultura gitana: al verdadero gitano rumano a través de Tzigania tours. Conoce a mister Doll y a su madre, esposa e hija de plástico. Viaja de Siria a Inglaterra saltando de pantalla de móvil en pantalla de móvil. No son fantasías. Son realidades que recogen distintos documentales que serán exhibidos en el festival internacional de mediometrajes La Cabina.

‘LOOKING AT OTHERS’, TURISMO DE TELERREALIDAD

Gitanos reales
Looking and others. La romantización de los gitanos rumanos.

El documental Looking at Others (2018), dirigido por Dennis Stormer, muestra turistas de Occidente observando la vida cotidiana de las familias gitanas de una aldea de Rumanía de casas pequeñas con tejados a dos aguas.

Los turistas fotografían a los gitanos: ponte aquí, ponte allá; mira, un abuelo lleva un carro tirado por un caballo; un carro cargado de heno…

La experiencia no queda en las imágenes. Los turistas comen con los gitanos; toman su café en casas con azulejos antiguos, recargadas de pequeños adornos.

Los clientes muestran su satisfacción en Tripadvisor:

«Un bocado de realidad de la vida».

«Pasamos una hora con gitanos en su casa. Fue una increíble experiencia».

«Conocimos un estilo de vida diferente. Fascinante».

El idioma no es un inconveniente. Los romaníes contagian su sonrisa y el arte de tomarse la vida sin prisas.

gitanos reales
Looking and others

LA CUESTIÓN DEL TURISMO IRRESPONSABLE

Larissa, una de las clientas, escritora de un blog de viajes, reflexiona sobre si ha practicado un turismo irresponsable. Considera que depende del destino del dinero y que «corresponde a los turistas convertir la visita en una experiencia vital, de aprendizaje, en lugar de en un acto de explotación». Es una pensamiento imperfecto: deja fuera de la ecuación de los romaníes.

La duda sobre el destino del dinero está en la web de Tzigania. En ella se indica que el proyecto está dirigido por las comunidades gitanas de Rumanía, y que los ingresos pretenden cubrir las necesidades de los gitanos, que en su mayoría viven por debajo del umbral de la pobreza. El proyecto pretende, además, la integración de los gitanos y la creación de un sentimiento de orgullo por sus costumbres.

Klara es un ejemplo del programa Tzigania de integración. Esta joven gitana romaní de 23 años ha pasado los últimos siete años de su vida observada por turistas. Ahora, es una de las organizadores de los tours «gitanos reales».

WIFE, GIRL, MOTHER… AMORES DE PLÁSTICO

Dos hombres con cerveza en la mano están bajo la puerta abierta de un garaje que guarda un coche deportivo de los 70. Ambos sonríen. Miran…

… a una adolescente sentada en un banco pequeño. Ella es una muñeca a tamaño natural con rasgos asiáticos, cabello rubio, uniforme escolar: blusa blanca, corbata, falda tableada, calcetines caídos, zapatos negros. La joven no es consciente de las risas ni lo será.

Siguiente escena: uno de los hombres coloca detrás de la colegiala a una muñeca con facciones adultas y falda hasta los pies. Es la madre. El hombre se presenta como Mr. Doll y llama Megumi a la muñeca mayor.

«Yo era infeliz lejos de mi familia. Y compré a Megumi para satisfacer mis necesidades sexuales», dice Mr. Doll.

Más tarde compró a la hija.

Así comienza la docuficción Wife, Girl, Mother, dirigida por Alain Della Negra y Kaori Kinoshita. Lo verdadero y lo ficticio se amalgaman. Hay una realidad de base: Mr. Doll es un ejemplo de cómo el hiperindustrializado Japón crea abismos de soledad. No hay atisbo de burla por parte de los documentalistas.

No es raro sentir compasión por Mr. Doll de la misma manera que por el otro protagonista del documental: un joven adulto que come frente a un monitor con un programa que muestra a una joven hermosa comiendo. Nada más que comiendo. A ratos, este joven le es infiel con una joven pixelada instalada en la Nintendo DS:

«¿No quieres besarme? Ven. No me iré», dice la joven pixelada.

MAELSTROM, EL ÉXODO SIRIO

Unos pies que cuelgan en el vacío…

Una camioneta atraviesa el desierto. Un hombre está sentado en la parte de atrás con los pies colgando. Tan solo vemos los pies… y cómo queda atrás una tierra árida y roja… aunque nunca parece que quedará atrás. El paisaje es monótono. Es el paisaje de la desolación.

Con esta imagen comienza el documental Maelstrom (2018), ensayo poético realizado por Misja Pekel. La materia prima son vídeos grabados con móviles, tabletas y webcams de refugiados sirios antes y después de que estallara la guerra. La guerra queda fuera.

Aunque el documental está compuesto de cientos de grabaciones, hay un hilo conductor, la voz de un hombre que huyó dejando atrás a su hermano, quién sabe dónde, con quien desea volver a reunirse.

La historia transcurre entre Siria y Europa. Entre un pasado lleno de juegos, de risas, de cumpleaños, de animadas veladas, campamentos que el viento del desierto levanta. Embarcaciones frágiles con destino incierto a una Europa atroz.

De cada acto, de cada esperanza y de cada tristeza hay documentos gráficos de los propios refugiados. Mujeres, niños y hombres se graban unos a otros, graban el cielo, los pájaros, la costa, a los rescatadores…

LA TECNOLOGÍA DE LOS DESAHUCIADOS

Que los refugiados tengan teléfonos móviles no es raro, aunque los racistas y xenófobos señalen lo contrario –apuntando, realmente, a su ignorancia–. Hoy, lo raro es no contar con un mínimo de tecnología. Vivimos en el universo de Blade Runner: la tecnología sofisticada convive con la pobreza de manera que incluso una persona sin recursos tiene una cuenta de correo electrónico que consulta en su móvil. Tiempos en los que mileuristas tienen frigoríficos, un lujo que un rey del medioevo no tenía, lo que no significa que la gente corriente debamos conformarnos con las migajas.

UNA NUEVA VIDA, UNA MENTE EN EL PASADO

En Europa, les aguardan descubrimientos sorprendentes como molinos de agua y la nieve, pero nada como el hogar, como diría Dorita. Nada como el cálido y sincero abrazo de un hermano, y su cercanía, en la tierra que los vio nacer.

Looking at others, Wife, girl, mother y Maelstrom son ejemplos de unos tiempos donde la realidad, más que vivida, es grabada, vista y reconstruida por el observador.

Looking at others, Wife, girl, mother, Maelstrom y otras pequeñas obras llenas de verdad y belleza pueden ser vistas en La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València, que celebrará su XII edición del 21 al 29 de noviembre.

La vida real. Gitanos reales. Descubre la cultura gitana: al verdadero gitano rumano a través de Tzigania tours. Conoce a mister Doll y a su madre, esposa e hija de plástico. Viaja de Siria a Inglaterra saltando de pantalla de móvil en pantalla de móvil. No son fantasías. Son realidades que recogen distintos documentales que serán exhibidos en el festival internacional de mediometrajes La Cabina.

‘LOOKING AT OTHERS’, TURISMO DE TELERREALIDAD

Gitanos reales
Looking and others. La romantización de los gitanos rumanos.

El documental Looking at Others (2018), dirigido por Dennis Stormer, muestra turistas de Occidente observando la vida cotidiana de las familias gitanas de una aldea de Rumanía de casas pequeñas con tejados a dos aguas.

Los turistas fotografían a los gitanos: ponte aquí, ponte allá; mira, un abuelo lleva un carro tirado por un caballo; un carro cargado de heno…

La experiencia no queda en las imágenes. Los turistas comen con los gitanos; toman su café en casas con azulejos antiguos, recargadas de pequeños adornos.

Los clientes muestran su satisfacción en Tripadvisor:

«Un bocado de realidad de la vida».

«Pasamos una hora con gitanos en su casa. Fue una increíble experiencia».

«Conocimos un estilo de vida diferente. Fascinante».

El idioma no es un inconveniente. Los romaníes contagian su sonrisa y el arte de tomarse la vida sin prisas.

gitanos reales
Looking and others

LA CUESTIÓN DEL TURISMO IRRESPONSABLE

Larissa, una de las clientas, escritora de un blog de viajes, reflexiona sobre si ha practicado un turismo irresponsable. Considera que depende del destino del dinero y que «corresponde a los turistas convertir la visita en una experiencia vital, de aprendizaje, en lugar de en un acto de explotación». Es una pensamiento imperfecto: deja fuera de la ecuación de los romaníes.

La duda sobre el destino del dinero está en la web de Tzigania. En ella se indica que el proyecto está dirigido por las comunidades gitanas de Rumanía, y que los ingresos pretenden cubrir las necesidades de los gitanos, que en su mayoría viven por debajo del umbral de la pobreza. El proyecto pretende, además, la integración de los gitanos y la creación de un sentimiento de orgullo por sus costumbres.

Klara es un ejemplo del programa Tzigania de integración. Esta joven gitana romaní de 23 años ha pasado los últimos siete años de su vida observada por turistas. Ahora, es una de las organizadores de los tours «gitanos reales».

WIFE, GIRL, MOTHER… AMORES DE PLÁSTICO

Dos hombres con cerveza en la mano están bajo la puerta abierta de un garaje que guarda un coche deportivo de los 70. Ambos sonríen. Miran…

… a una adolescente sentada en un banco pequeño. Ella es una muñeca a tamaño natural con rasgos asiáticos, cabello rubio, uniforme escolar: blusa blanca, corbata, falda tableada, calcetines caídos, zapatos negros. La joven no es consciente de las risas ni lo será.

Siguiente escena: uno de los hombres coloca detrás de la colegiala a una muñeca con facciones adultas y falda hasta los pies. Es la madre. El hombre se presenta como Mr. Doll y llama Megumi a la muñeca mayor.

«Yo era infeliz lejos de mi familia. Y compré a Megumi para satisfacer mis necesidades sexuales», dice Mr. Doll.

Más tarde compró a la hija.

Así comienza la docuficción Wife, Girl, Mother, dirigida por Alain Della Negra y Kaori Kinoshita. Lo verdadero y lo ficticio se amalgaman. Hay una realidad de base: Mr. Doll es un ejemplo de cómo el hiperindustrializado Japón crea abismos de soledad. No hay atisbo de burla por parte de los documentalistas.

No es raro sentir compasión por Mr. Doll de la misma manera que por el otro protagonista del documental: un joven adulto que come frente a un monitor con un programa que muestra a una joven hermosa comiendo. Nada más que comiendo. A ratos, este joven le es infiel con una joven pixelada instalada en la Nintendo DS:

«¿No quieres besarme? Ven. No me iré», dice la joven pixelada.

MAELSTROM, EL ÉXODO SIRIO

Unos pies que cuelgan en el vacío…

Una camioneta atraviesa el desierto. Un hombre está sentado en la parte de atrás con los pies colgando. Tan solo vemos los pies… y cómo queda atrás una tierra árida y roja… aunque nunca parece que quedará atrás. El paisaje es monótono. Es el paisaje de la desolación.

Con esta imagen comienza el documental Maelstrom (2018), ensayo poético realizado por Misja Pekel. La materia prima son vídeos grabados con móviles, tabletas y webcams de refugiados sirios antes y después de que estallara la guerra. La guerra queda fuera.

Aunque el documental está compuesto de cientos de grabaciones, hay un hilo conductor, la voz de un hombre que huyó dejando atrás a su hermano, quién sabe dónde, con quien desea volver a reunirse.

La historia transcurre entre Siria y Europa. Entre un pasado lleno de juegos, de risas, de cumpleaños, de animadas veladas, campamentos que el viento del desierto levanta. Embarcaciones frágiles con destino incierto a una Europa atroz.

De cada acto, de cada esperanza y de cada tristeza hay documentos gráficos de los propios refugiados. Mujeres, niños y hombres se graban unos a otros, graban el cielo, los pájaros, la costa, a los rescatadores…

LA TECNOLOGÍA DE LOS DESAHUCIADOS

Que los refugiados tengan teléfonos móviles no es raro, aunque los racistas y xenófobos señalen lo contrario –apuntando, realmente, a su ignorancia–. Hoy, lo raro es no contar con un mínimo de tecnología. Vivimos en el universo de Blade Runner: la tecnología sofisticada convive con la pobreza de manera que incluso una persona sin recursos tiene una cuenta de correo electrónico que consulta en su móvil. Tiempos en los que mileuristas tienen frigoríficos, un lujo que un rey del medioevo no tenía, lo que no significa que la gente corriente debamos conformarnos con las migajas.

UNA NUEVA VIDA, UNA MENTE EN EL PASADO

En Europa, les aguardan descubrimientos sorprendentes como molinos de agua y la nieve, pero nada como el hogar, como diría Dorita. Nada como el cálido y sincero abrazo de un hermano, y su cercanía, en la tierra que los vio nacer.

Looking at others, Wife, girl, mother y Maelstrom son ejemplos de unos tiempos donde la realidad, más que vivida, es grabada, vista y reconstruida por el observador.

Looking at others, Wife, girl, mother, Maelstrom y otras pequeñas obras llenas de verdad y belleza pueden ser vistas en La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València, que celebrará su XII edición del 21 al 29 de noviembre.

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