fbpx
23 de enero 2018    /   DIGITAL
por
 

¿Está tu retrato en un museo? Google te puede ayudar a descubrirlo

23 de enero 2018    /   DIGITAL     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

El pasado fin de semana, Google Arts & Culture encabezaba la lista de las aplicaciones más descargadas en EEUU. Ni juegos, ni fotografías, ni redes sociales; el palo al agua se lo llevaba una app de arte que salió al mercado, sin mucho ruido, en 2016. Un análisis precipitado podría hacernos pensar que los jóvenes estadounidenses han desarrollado un inesperado interés por el cubismo o el Renacimiento italiano, pero no es el caso. La causante de tanto revuelo es una nueva herramienta de la app, que permite hacer selfis y en base a ellos busca tu doble en un museo.

La actualización se añadió a mediados de diciembre sin grandes alharacas. Desde entonces, ha ido creciendo de forma totalmente orgánica hasta que en los últimos días, usuarios de Instagram, Twitter y Youtube empezaron a saturar las redes con fotos de sus propios rostros junto a esculturas griegas, retratos románticos y pinturas modernas. Según datos de Google, en los últimos días se han llegado a subir más de 30 millones de fotografías a la aplicación.

La nueva función solo está disponible en EEUU. Se basa en la biometría o reconocimiento facial. Gracias a ella, la app reconoce el selfi que sube el usuario y lo compara con una base de datos de 1.200 museos y galerías de 70 países. El resultado es una selección de cinco dobles artísticos con un porcentaje de similitud con la foto original que normalmente oscila entre el 50% y el 60%.

rose-b-google-arts-culture

google-arts-culture-app

Más allá de las buenas noticias que esto pueda suponer a una empresa concreta (o a un usuario ególatra concreto), el éxito de Google Arts & Culture es positivo para el mundo del arte. Como destacaba hace poco el periódico Washington Post, «nunca tantos retratos habían sido vistos por tanta gente en un periodo de tiempo tan corto».

Puede que lo que mueva a sus usuarios a conocer nuevas obras sea puro afán de protagonismo, ganas de pasar el rato o simplemente jugar, pero el resultado viene a ser el mismo: culturizarse. Google Arts & Culture propone una nueva forma de gamificar la cultura bastante efectiva a tenor de los resultados. Según informan medios estadounidenses, los directores de varios museos están intentando aprovechar esta fiebre que mezcla la cultura pop con el arte más clásico para conseguir más visitantes, aunque aún es pronto para concretar cómo hacerlo.

En cualquier caso, los directores de estas entidades serán los menos sorprendidos por esta moda porque tiene un precedente. El verano pasado Ross W. Duffin estaba visitando un museo en Pasadena cuando vio un antiguo retrato con el que guardaba cierto parecido. No lo dudó, se tomó un selfi con su doble y lo subió a internet. En los meses siguientes su foto se hizo viral y miles de personas empezaron a imitarlo, en un fenómeno que los medios han bautizado como Doppelgänger. Hacerte una foto con un retrato al que te pareces se ha convertido en un cliché fotográfico, el equivalente museístico de retratar tus pies en la playa. Google Arts & Culture solo ha simplificado y perfeccionado el proceso.

googleartsselfie

Un éxito no exento de polémica: racismo y protección de datos

A pesar de que la base de datos de Google Arts & Culture es considerable, una de las críticas más recurrentes a la aplicación es la falta de diversidad racial. Si eres negro o asiático, vas a recibir pocos resultados, todos repetitivos y con un parecido más bien limitado.

A juzgar por los resultados publicados, parecen críticas más que lícitas, pero estas limitaciones se comprenden fácilmente visitando cualquier museo clásico. Las grandes colecciones museísticas (o al menos las que recopila Google) se concentran en Europa y en EEUU, y en gran medida representan periodos en los que la diversidad racial no era precisamente una prioridad. Aun así, puede que la polémica sirva a Google para mirar más allá de las colecciones artísticas veneradas por occidente.

google-art-culture

Otro de los debates que ha levantado esta aplicación es la falta de privacidad y la incertidumbre de qué hará Google con todas las fotos que vaya recopilando. A fin de cuentas, la biometría es una tecnología que ha dado mucho que hablar últimamente gracias a su uso en experimentos menos culturales y más inquietantes que el que nos ocupa. En la aplicación, Google aclara que «no usará la información de tu foto para ningún otro propósito y solo almacenará tu foto por el tiempo que toma buscar las coincidencias», pero varios medios y políticos ya han alertado de que Google puede cambiar su política de forma arbitraria sin más aviso que una notificación.

Atajando la polémica, los estados de Texas e Illinois han prohibido la aplicación tirando de leyes, pues las tecnologías de reconocimiento facial están prohibidas en ambos. En Europa, no parece que tengamos que plantearnos su prohibición. Todavía. Google no ha confirmado si va a ampliar la actualización a otros países, pero teniendo en cuenta las cifras, todo parece apuntar a que así será.

El pasado fin de semana, Google Arts & Culture encabezaba la lista de las aplicaciones más descargadas en EEUU. Ni juegos, ni fotografías, ni redes sociales; el palo al agua se lo llevaba una app de arte que salió al mercado, sin mucho ruido, en 2016. Un análisis precipitado podría hacernos pensar que los jóvenes estadounidenses han desarrollado un inesperado interés por el cubismo o el Renacimiento italiano, pero no es el caso. La causante de tanto revuelo es una nueva herramienta de la app, que permite hacer selfis y en base a ellos busca tu doble en un museo.

La actualización se añadió a mediados de diciembre sin grandes alharacas. Desde entonces, ha ido creciendo de forma totalmente orgánica hasta que en los últimos días, usuarios de Instagram, Twitter y Youtube empezaron a saturar las redes con fotos de sus propios rostros junto a esculturas griegas, retratos románticos y pinturas modernas. Según datos de Google, en los últimos días se han llegado a subir más de 30 millones de fotografías a la aplicación.

La nueva función solo está disponible en EEUU. Se basa en la biometría o reconocimiento facial. Gracias a ella, la app reconoce el selfi que sube el usuario y lo compara con una base de datos de 1.200 museos y galerías de 70 países. El resultado es una selección de cinco dobles artísticos con un porcentaje de similitud con la foto original que normalmente oscila entre el 50% y el 60%.

rose-b-google-arts-culture

google-arts-culture-app

Más allá de las buenas noticias que esto pueda suponer a una empresa concreta (o a un usuario ególatra concreto), el éxito de Google Arts & Culture es positivo para el mundo del arte. Como destacaba hace poco el periódico Washington Post, «nunca tantos retratos habían sido vistos por tanta gente en un periodo de tiempo tan corto».

Puede que lo que mueva a sus usuarios a conocer nuevas obras sea puro afán de protagonismo, ganas de pasar el rato o simplemente jugar, pero el resultado viene a ser el mismo: culturizarse. Google Arts & Culture propone una nueva forma de gamificar la cultura bastante efectiva a tenor de los resultados. Según informan medios estadounidenses, los directores de varios museos están intentando aprovechar esta fiebre que mezcla la cultura pop con el arte más clásico para conseguir más visitantes, aunque aún es pronto para concretar cómo hacerlo.

En cualquier caso, los directores de estas entidades serán los menos sorprendidos por esta moda porque tiene un precedente. El verano pasado Ross W. Duffin estaba visitando un museo en Pasadena cuando vio un antiguo retrato con el que guardaba cierto parecido. No lo dudó, se tomó un selfi con su doble y lo subió a internet. En los meses siguientes su foto se hizo viral y miles de personas empezaron a imitarlo, en un fenómeno que los medios han bautizado como Doppelgänger. Hacerte una foto con un retrato al que te pareces se ha convertido en un cliché fotográfico, el equivalente museístico de retratar tus pies en la playa. Google Arts & Culture solo ha simplificado y perfeccionado el proceso.

googleartsselfie

Un éxito no exento de polémica: racismo y protección de datos

A pesar de que la base de datos de Google Arts & Culture es considerable, una de las críticas más recurrentes a la aplicación es la falta de diversidad racial. Si eres negro o asiático, vas a recibir pocos resultados, todos repetitivos y con un parecido más bien limitado.

A juzgar por los resultados publicados, parecen críticas más que lícitas, pero estas limitaciones se comprenden fácilmente visitando cualquier museo clásico. Las grandes colecciones museísticas (o al menos las que recopila Google) se concentran en Europa y en EEUU, y en gran medida representan periodos en los que la diversidad racial no era precisamente una prioridad. Aun así, puede que la polémica sirva a Google para mirar más allá de las colecciones artísticas veneradas por occidente.

google-art-culture

Otro de los debates que ha levantado esta aplicación es la falta de privacidad y la incertidumbre de qué hará Google con todas las fotos que vaya recopilando. A fin de cuentas, la biometría es una tecnología que ha dado mucho que hablar últimamente gracias a su uso en experimentos menos culturales y más inquietantes que el que nos ocupa. En la aplicación, Google aclara que «no usará la información de tu foto para ningún otro propósito y solo almacenará tu foto por el tiempo que toma buscar las coincidencias», pero varios medios y políticos ya han alertado de que Google puede cambiar su política de forma arbitraria sin más aviso que una notificación.

Atajando la polémica, los estados de Texas e Illinois han prohibido la aplicación tirando de leyes, pues las tecnologías de reconocimiento facial están prohibidas en ambos. En Europa, no parece que tengamos que plantearnos su prohibición. Todavía. Google no ha confirmado si va a ampliar la actualización a otros países, pero teniendo en cuenta las cifras, todo parece apuntar a que así será.

Compártelo twitter facebook whatsapp
La app de piano de John Cage
Hackers pretenden enviar satélites propios al espacio para evitar la censura en internet
Siduations convierte la alta costura en meme
Cazadores de tesoros en mundos virtuales
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *